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Sexo en el rock (13): dominación, dolor y placer (BDSM songs)

Sexo en el rock: dominación, dolor y placer

El mundo sadomasoquista habita entre nuestros roqueros. La mezcla de dolor y placer, de dominación y sexo, se ha convertido en un clásico de la censura, la oscuridad de nuestros deseos y por culpa de la ola neo-masoquista de novelas y taquillazos de pantalla en una perversión de moda. Pero esto de la dominación no es tema para flojos ni peleles. Si lo tuyo es el bondage o cualquier variante que practiques aquí tienes tu banda sonora. Y si no, bueno, también resulta interesante conocer los flirteos con el dolor y la humillación de nuestras estrellas.

Guns N’Roses – Pretty tide up

En su aclamado Use your illusion de 1991 la banda más gamberra colocó este pequeño cuento sobre una señorita de Melrose que “no se satisfacía sin un poco de dolor”. Una historia real de Izzy Stradlin.

Pearl Jam – Satan’s bed

Para el imprescindible Vitalogy (1994) el guitarrista Stone Gossard escribió esta copla junto a Eddie Vedder sobre el dolor y el placer y el uso de agujas.

Parálisis Permanente – Vamos a jugar

Su imagen bondage y las letras de sus canciones los convierten en adalides del sadomaso patrio. En Vamos a jugar cantan “es tan fácil convencerte (…) Siento mucho hacerte daño, solo así aprenderás”. Del debut de 1982 El acto.

Gabinete Caligari – Golpes

En su primera versión, este tema formó parte de un single con los anteriores sujetos de esta lista, allá por 1982. En esta versión, regrabada once años más tarde para el recopilatorio Grandes éxitos, Urrutia sigue preguntando “dónde están tus golpes, o sí, corazón, dónde está mi dolor”

Green Day – Dominated love slave

Cuando aún eran unos completos desconocidos, en el álbum Kerplunk (1991) introdujeron este tema con letra de Tré Cool, batería, quien además canta y toca la guitarra, donde pide “puedes azotarme si no me porto bien”.

Reincidentes – Sadomasoquista

En el álbum de 1991 Ni un paso atrás encontramos otra historia en la que el protagonista reconoce “cuánto disfruto haciendo el animal y escuchando tus gemidos”. Aunque originalmente no tenía una lectura sexual resulta bastante explícito y adecuado. Si Tré era el pasivo, Fernando se hará cargo…

Helloween – Mr Torture

En su tono jocoso habitual, la banda de la calabaza propone una letra sobre el “Señor Tortura” dando placer violento a una amiga. Lo curioso es que la compuso también el batería del grupo. ¿Irá con el gremio? Del álbum The dark ride (2000)

Iron Maiden – Hooks in you

¿Qué clase de mujer puede estar esperando tras la puerta verde?, se pregunta Bruce Dickinson al principio de esta canción. Pues una que pondrá “ganchos en ti, ganchos en mi, ganchos en el techo”. Directo, al grano, formó parte de No prayer for the dying (1990).

Rammstein – Ich tu dir weh

Los maestros alemanes de la provocación sexual (vaya, de la provocación) también acompañaron esta canción (literalmente significa “te hiero”) con un vídeo explícito. Del álbum Lieber ist für alle da (2009)

The Stooges – I wanna be your dog

Pocas canciones tan sumisas: “me tumbaré en mi sitio favorito, quiero ser tu perro”. Del álbum debut de la banda allá por 1969.

Joan Jett & the Blackherats – Fetish

Y aquí tiene Iggy Pop a su dominatix: Joan quiere dominarte, hacerte su esclavo… latigazos incluidos. Del álbum Sinner del 2006.

The Rolling Stones – Under my thumb

Y si aún quieres un poco más de dominación, Mike Jagger te propone ser su “gato siamés (…) es la mascota más dulce del mundo” siempre bajo su pulgar. Un clásico de 1966 para el álbum Aftermath basado en hechos reales. Si lo que no hayan probado estos…

KISS – Sweet pain

No podía faltar el vicioso más avaricioso del rock. En Destroyer (1976) Gene Simmons canta “te enseñaré a amar de modo diferente, te enseñaré a amar mi dulce dolor, me amarás de cualquier forma que yo diga”.

 

 

 

 

 

El grunge antes del grunge: 25 años del éxito de Nirvana.

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El grunge antes del grunge: 25 años del éxito de Nirvana.

 

Hace ya 25 años de la edición de algunos álbumes emblemáticos que dieron origen al grunge, quizá la última gran revolución musical en el rock. A saber, todos editados en 1991: Nevermind de Nirvana, Badmotorfinger de Soundgarden, Facelift de Alice in Chains o Ten de Pearl Jam. Entre los cuatro juntan más de treinta millones de discos vendidos. Pero hace justo 25 años nada ni nadie hacía presagiar semejante boom. Salvo la banda de Chris Cornell, ninguna había apenas salido de Seattle, caldo de cultivo del movimiento musical que, pocos meses después, se bautizó con la etiqueta grunge, se comió el mercado musical y convirtió en moda las camisas de leñador, los pantalones rotos y los looks desaliñados.

Pero antes de que el grunge fuera realmente conocido, antes de que la MTV convirtiera en canción de moda a Smells like teen spirit, antes de que a estos tipos nos los pusieran de paladín de lo vendible y lo comprable, hube un montón de bandas haciendo sus pinitos, editando discos y pegándose la paliza a conciertos y fiestas salvajes. Mucha droga, muchas ilusiones y algunos grandes álbumes de aquellos pioneros del movimiento. Si no eres asiduo, además de los famosos ya citados, da una escucha a Temple of the Dog o a Mother Love Bone.

He aquí nuestra pequeña selección de la música (mal llamada grunge) que fabricaban en Seattle antes del éxito comercial y la catarsis de estadios.

 

Green River – Rehab doll – 1987

 

Soundgarden – Louder than love – 1989

 

Mother Love Bone – Apple – 1990

 

Mudhoney – Mudhoney – 1989

 

Screaming Trees  –  Buzz factory – 1989

 

Alice in Chains – Facelift – 1990

 

Temple of the dog – Temple of the dog – 1990

 

Sonic Youth – Goo – 1990

 

TAD – God’s ball – 1989

 

Nirvana – Bleach – 1989

 

Y como curiosidad, por si no lo sabías, esto es el teen spirit que inspiró la canción de Nirvana

 

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Eddie Vedder – Into the wild – 2007

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Eddie Vedder – Into the wild – 2007

Un puñado de canciones acústicas, con dejes folk y regalos con aroma a Dylan por doquier construyó en apenas unos días Eddie Vedder tras visionar parte de la película que narra la historia de Christopher McCandless, un tipo que cogió su mochila, lo dejó todo y se escondió en medio de la naturaleza (Alaska, sin ir más cerca) para morir allí poco después. La historia había conmovido a Vedder años antes, de modo que Sean Penn no tuvo que insistir mucho para que el cantante y compositor de Pearl Jam le fabricara una banda sonora emotiva y jugosa que se llevó su correspondiente nominación a los Globos de Oro.

Vedder lo produjo y mezcló junto a Adam Kasper, productor de Pearl Jam por entonces, y metió todos los instrumentos, con la ayuda puntual de Jerry Hannan a las guitarras. Se editó en el 2007 y el primer single, con un toque roquero, una cover titulada Hard sun, llegó al número 11 y le dio cierto protagonismo. Buenas letras también, por ejemplo en Society o Long nights (genial canción) donde Eddie trata sobre pérdidas y libertad, sobre su manera de entender el compromiso social. Guaranteed, No ceiling o The Wolf para una tarde tranquila y bien acompañado.

En resumen, banda sonora correcta, quizá algo falta de variedad, que gana en conjunto, pues no hay ningún tema especialmente destacado, que vive más allá de las imágenes de la película que acompaña, donde dejarse llevar por las ambientaciones y la delicadeza de uno de los mejores cantantes del mundo rock.

Eddie Vedder – Hard sun

 

Eddie Vedder – Society

 

Este artículo se publicó originalmente en el blog Zeppelin Rock Sabbath.

 

 

 

Todd McFarlane: portadas y vídeos en el rock.

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Todd McFarlane: portadas y vídeos en el mundo del rock.

El genio creativo de Todd McFarlane (Calgary, Canadá, 1961) explotó en la década de los noventa con uno de los mejores cómic de la época: Spawn. A partir de este éxito, popularizó cada vez más su arte gráfico hasta conseguir rentabilizarlo como pocos dibujantes: su línea de juguetes (McFarlane Toys) factura millones de dólares por todo el mundo y se ha convertido en una referencia en el mundo de la música.

Además de esta evidente conexión, McFarlane se ha arrimado a los músicos mediante portadas y videoclips. Aquí os presentamos una pequeña selección de esos trabajos.

Las portadas que McFarlane ha realizado no carecen de su sello, rememorando al personaje que le hizo famoso en alguna ocasión. Así, las portadas para Disturbed, con la colaboración de su fiel Greg Capullo, tienen clarísimas reminiscencias; lo encontramos en Ten thousand fists (2005) e Indestructible (2008). Unos años antes, en 1996, Iced Earth utilizaron una ilustración del cómic Spawn para la portada de The dark saga, inspirada, directamente, en la iconografía del dibujante. Otro conocido trabajo de la pareja McFarlane/Capullo la encontramos en el álbum de Korn titulado Follow the leader (1998).

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Con su productora audiovisual se metió en la realización de videoclips antes de darse cuenta de que lo suyo era el merchandising y forrarse. Nos ha dejado los vídeos de Do the evolution de Pearl Jam, Freak on a leash de Korn y Land of confussion de Disturbed. Aquí os los pincho.

Pearl Jam – Do the evolution 

 

Korn – Freak on a leash 

 

Disturbed – Land of confussion

 

 

 

En rockologia.com disfrutamos de la mezcla de arte visual y música rock. Échale un ojo a nuestros artículos sobre Arte-Rock:

Las portadas de Judas Priest

Portadas rock con periódicos y cómics

Pacific Eye&Ear: fabricantes de portadas míticas.

Storm Thorgerson, creador de portadas.

 

 

 

 

 

 

 

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Los estudios Ridge Farm

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Los Ridge Farm Studios

En una zona perdida de la campiña inglesa, allá por Rusper, a un habilidoso hombre de negocios llamado Frank Andrews se le ocurrió alquilar una vieja villa del siglo XVII a amigos del negocio musical. La idea inicial para hacer dinero era atraer a grupos que necesitaran espacio y tiempo para componer o ensayar. Se habilitó un ala del palacete para poder acoger a un grupo de rock. Algunas bandas comenzaron a llevar unidades móviles para recoger su trabajo, que muchas veces fue editado tal cual.

El abispado Andrews se puso de acuerdo con un ingeniero de sonido, Keith Slaughter, para insonorizar un salón grande y equiparlo con lo mejorcito en sistemas de grabación. Así, a partir de 1978 nacieron los Ridge Farm Studios y perduraron, con diferentes actualizaciones, hasta el año 2002. Hoy en día puedes celebrar una boda o un evento de empresa, pero siguen conservando parte de las instalaciones de audio: además de disfrutar con una visita temática puedes escuchar la música que allí se grabó en uno de los equipos originales.

Muchos grupos han dejado su buen hacer entre estas paredes, atraídos por el silencio y la vida de lujo (incluida en el precio). Quizá el que más fama le dio fue Ozzy Osbourne, quien grabó sus tres primeros largos a las órdenes de Max Norman. Los increíbles Blizzard of Ozz, Diary of a Madman y Bark at the moon.

Ozzy Osbourne – Diary of a Madman

Muchos otros locos de nuestro rollo se lanzaron a usar este paraíso: David Coverdale con sus Whitesnake grabó Ready’n’Willing, Michael Schenker su Built to destroy, Y&T el fenomenal Black Tiger… Y una lista tan larga que no nos cabe en esta entrada (pero puedes consultarla en este enlace).

Yo, como recuerdo, dejo algunos temas que me encantan y que disfruto gracias al señor Andrews y su amor a la música… y al dinero.

Michael Schenker Group – Captain Nemo

Whitesnake – Fool for your lovin’

Pearl Jam – Alive

Y&T – Forever

Temple of the dog – Temple of the dog – 1991

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Temple of the dog – Temple of the dog – 1991

Este álbum fue un homenaje al fallecido Andrew Wood por parte de sus amigos de Soungarden, Chris Cornell y Matt Cameron, y de Pearl Jam, Stone Gossard y Jeff Ament. Andrew compartió piso con Matt y Chris mientras tocaba con Jeff y Stone en Mother Love Bone. Aquellos años pre-éxito de lo que se llamó grunge era normal compartir música, fiestas, espacios, ayudarse. Y en esa amistad se basa este disco, grabado en los estudios London Bridge de Sattle los fines de semana libres de noviembre y diciembre de 1990 con la colaboración en los mandos de Rick Parashar. Junto a Jeff, bajista, Stone, guitarra, Chris, voz, y Matt, batería, participan los colegas de Pearl Jam: Mike McCready a las guitarras y Eddie Vedder a las voces (coros y solista en Hunger Strike).

Temple of the dog – Say hello to heaven

La aventura surgió tras la composición por parte de Cornell de dos temas en memoria de su amigo. Pidió a los demás que se acercaran al estudio para grabar y editarlos como single, pero, una vez juntos, comenzaron a recordar tiempos en común, a jugar con las canciones de Andrew, a improvisar, y decidieron recoger esas sesiones y convertirlas en diez canciones llenas de experimentación, espontaneidad y maravillosas interpretaciones.

Encontramos algunas canciones elaboradas y con desarrollos complejos como Reach down, un lujo de once minutos donde McCready demuestra lo gran guitarrista que ya era por entonces y Matt y Jeff dan una lección de ritmo. La inicial Say hello 2 heaven, que comenzó todo, cuenta con una línea melódica sencilla pero muy conseguida y está muy bien arreglada; en especial, destaca la interpretación de Chris.

Temple of the dog – Reach down

Vedder canta a pachas con Cornell una delicia titulada Hunger strike, con esa guitarra recurrente y esa forma tan particular de cantar de estos dos fenómenos. En Pushin forward back se nota la mano de Ament en la composición: ritmo complejo con protagonismo de bajo y batería. La mayoría de las canciones las firma Cornell y se acercan al estilo de Soundgarden, aunque Gossard se sale con sus aportaciones en Times of trouble (que regrabaría Pearl Jam como Footsteps) y Four walled world. El álbum lo cierra una inolvidable All night thing, alejada de los clásicos sonidos duros de las bandas madre.

Un lujo de álbum que pasó desapercibido en ventas y público hasta el pelotazo que consiguieron poco después Pearl Jam con Ten y Soundgarden con Badmotorfinger. Entonces, sí, la compañía lo reeditó y llegó al millón de copias vendidas. En cualquier caso, una rareza nacida de la amistad y el buen rollo de un puñado de músicos (aún) jóvenes.

Temple of the dog band

Cuernos y cornudos del rock (2).

Cuernos y cornudos

Los cornudos del rock (2): ataque de cuernos… musical.

Resulta sorprendente, a veces, lo mal que se llevaban los componentes de algunas bandas. Hoy día sabemos cada movimiento de nuestros héroes del rocanrol, incluso hablamos con ellos a través de las redes sociales. Pero en los setenta y los ochenta la imagen lo era todo y esconder las malas relaciones resultaba sencillo: el cantante no se trataba con el guitarrista, este se lo montaba con la mujer del batería, aquel llegaba borracho a todos los conciertos… Jugosas historias detrás de rupturas que, a veces, propiciaron la salida de pata en forma de disco en solitario. He aquí otra pequeña selección de cuernos y cornudos musicales del rock.

Eddie Vedder: Into the wild (2007)

Los otros miembros de Pearl Jam se habían destapado con historias paralelas y parecía que no pasaba nada, como si el grupo fuera de Vedder y ellos pasaran por allí. Cuando completó un álbum completo en solitario para la película homónima, las alarmas se dispararon. Unos cuernos bien puestos… pero volvió a casa.

Keith Richards: Talk is cheap (1988)

No fue hasta bien entrados los ochenta cuando el maestro del riff le tronchó la espalda a los Rolling Stones y se marcó este buen álbum en solitario. Mejor que los producidos bajo la banda madre. Seguro que a Jagger no le gustó tanto.

Richie Sambora: Stranger in this town (1991)

Las aguas no llegaron a mayores y Bon Jovi se reunió pocos meses después para grabar Keep the faith, pero Jon andaba jugando con sus historias y Richie se marcó un pedazo de álbum y comenzó una gira. La reunión apaciguó las cornamentas y todo siguió más o menos como antes.

Enrique Villarreal, El Drogas: Txarrena, Azulejo frío (2011)

Tras más de veinte años de carrera en Barricada, El Drogas se marcó su segundo disco en solitario con su proyecto Txarrena. Lo que iba a ser un parón temporal significó el principio del fin para la banda. Unos cuernos con consecuencias, vaya.

Roger Daltrey: Daltrey (1973)

El caso de Roger Daltrey con su banda The Who puede ponerse como ejemplo de cuernos consentidos. Reincidente durante veinte años, se mantuvo en lo bueno y lo malo con sus colegas de grupo. Una carrera en solitario bastante recomendable, desde luego.

Versioneando: las mejores versiones de Pearl Jam

Pearl Jam

Las mejores versiones de Pearl Jam

Esta pandilla de músicos de Seattle han repartida casi un centenar de versiones por numerosos singles y en la mayoría de sus conciertos, tocando todo tipo de palos. Para escoger algunos temas, nos hemos basado en aquellos que han sido publicados en singles o en formatos similares (EPs, maxis, etc.). La muestra da para llenar un par de entradas, así que, por ahora, las mejores versiones de Pearl Jam son estas (las que se quedan fuera son igual de buenas, que conste).

Sonic reducer (1992)

Publicada por primera vez en el single navideño del 92, ha sido interpretada numerosas veces en directo. Versión de los Dead Boys que apareció en su debut de 1977 titulado Young, loud and snotty.

 

Last Kiss (1998)

Primero se publicó como single navideño el 98 y unos meses después se incluyó en el álbum benéfico No Boundaries: A benefit for the Kosovar refugees. Salió como single de ese recopilatorio y, curiosamente, se convirtió en el más vendido de la banda. La canción original la compuso Wayne Cochran en 1961. Una canción de tragedia adolescente con una música sencilla pero impactante.

 

Soldier of love (1998)

Acompañó al single Last Kiss. Curiosa historia la de esta canción, un éxito menor como cara B en 1962 de Arthur Alexander, ha sido versioneada numerosas veces, incluso por The Beatles.

 

Can’t help falling in love (2000)

Cover del tema que Elvis Presley inmortalizó en la banda sonora de Blue Hawaii en 1961, fue un regalo navideño en el 2000.

 

Gimme some truth (2001)

En las Navidades del 2001 se atrevieron con John Lennon y este pedazo de tema que el genio compuso en protesta por la guerra de Vietnam.  Apareció en el álbum Imagine de 1971.

 

I believe in miracles (2003)

Enésimo single navideño, esta versión de los Ramones apareció en los directos de la banda durante muchos años. Original del Brain Drain de 1989.

 

Rockin’ in a free world (2006)

Aunque lo fechamos en 2006 (apareció en el single navideño de ese año), es la cover más famosa del grupo, quien la ha interpretado desde 1992 en numerosas ocasiones, incluyendo varias con el mismo Neil Young. El fabuloso guitarrista y cantante la editó en su Freedom de 1989.

Pearl Jam – Yield – 1998

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Pearl Jam – Yield – 1998

Más que ningún otro álbum de Pearl Jam  hasta entonces, Yield refleja las distintas personalidades de los miembros de la banda: cada uno marca su propio estilo en las composiciones que aporta. La banda, tras un año sabático, se juntó en los  X studio de Seattle y en los Southern Tracks de Atlanta con Brendan O’Brien (Springsteen, AC/DC) en la producción y Nick Didia como ayudante. Grabaron, como en otras ocasiones, un gran número de cortes de los que seleccionaron doce para Yield. El grupo lo formaban Mike McCready y Stone Gossard a las guitarras, Eddie Vedder a la voz y a la guitarra, Jeff Ament al bajo y Jack Irons a la batería.

El grupo editó como primer single Given to fly, una excepcional canción de McCready (Vedder le pone la letra a todos los temas del guitarrista). Estupenda melodía, tema in crescendo que evoluciona hasta el estribillo y acaba por poner los pelos de punta. La banda se  complementa en uno de los mejores temas del grupo.

Pearl Jam – Given to fly

Los dos cortes que abren Yield también los firma McCready. El comienzo con Brain of J resulta prometedor: riff veloz y voz desgarrada, un cierto tufo punk, la batería machacando con estilo y rudeza. Seguimos con Faithful, tema de inicio delicado que presenta una continua suma de sentimientos y apoyos hasta el increíble final: “the faithtul, we all believe, we all believe” sobre un muro sonoro.

Pearl Jam – Faithful

Las composiciones de Gossard se caracterizan por mezclar muy bien los ritmos y las melodías, dando prioridad a uno u otro según el tema lo necesite. El mejor ejemplo lo tenemos en No way, de ritmo largo y melodía reiterativa con un trabajo vocal estupendo y un estribillo que se te pega. Del mismo estilo, pero más calmada, incluyendo un pequeño homenaje a The Beatles, All those yesterdays, suave por momentos, inspirada, permite el lucimiento de Vedder y una reflexión sobre el momento de la muerte.

La tercera del guitarrista no puede ser mejor, uno de los grandes momentos del álbum: Do the evolution. Himno roquero al que Vedder pone letra crítica sobre la conquista del Oeste yanqui y la masacre de los pueblos autóctonos (“I’m the fist mammal to were pants”). Un riff a dos guitarras impactante, un tema sucio y genital. In hidding, la cuarta de Gossard, de nuevo con la letra de Ed, contiene una línea de bajo soberbia y una suave guitarra. Tema sencillo pero muy efectivo que crece hasta el estribillo.

Pearl Jam – Do the evolution

El tercero en discordia, Jeff Ament, pasa por ser el “raro” del grupo, siempre metido en eventos artísticos. Junto con su hermano se encarga del presioso work art del álbum (y de muchos otros álbumes de PJ). Propone una rareza rítmica con Vedder orando en Push me, pull me. En Pilate, sin embargo, desarrolla una línea melódica en la que bajo y guitarras se mezclan a la perfección con un estribillo brusco y rompedor. Pero, sin duda, la que más me gusta, y una de mis favoritas del disco, es Low light. Balada preciosa con una melodía y un letra brutales. Voces dobladas, un piano, guitarras acústicas, buen estribillo… “I’ll find my way from wrong”. Increíble tema.

Pearl Jam – Low light

Eddie Vedder se muestra muy comedido en sus aportaciones. El año anterior lo pasó viajando por Europa, incluyendo una temporada en Barcelona, pero, sobre todo, vivió en Roma. Se enamoró de Italia y de sus experiencias por las carreteras de este país salió MFC (mini fast car), de ritmo progresivo, destaca el acople de las tres guitarras y el trabajo de Ament al bajo. El segundo tema se titula Wishlist, otro de los favoritos. Como su nombre indica, juega con una lista de deseos o buenas intenciones que se repite insistentemente hasta el fade final. Podría escuchar esta canción cien veces, con Eddie cantando tan cerca, entrecerrando la boca.

Peal Jam – Wishlist

El enorme mérito de Brendan O’Brien, productor, radica en la coherencia de esta amalgama de personalidades y texturas sonoras. Consiguió dotar al álbum de un sonido propio y continuo donde disfrutar por igual de la sencillez y la complejidad, de lo más comercial y lo más ecléctico.

Un gran álbum de rock, no lo dudes.

Peal Jam –  Brain of J