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Tommy Bolin – Teaser – 1975

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Tommy Bolin – Teaser – 1975

Tommy Bolin es un músico semi-desconocido para el seguidor medio del rock (no digamos para el gran público). Estoy convencido de que si no hubiera formado parte de Deep Purple y aquel Come taste the band ni siquiera hablaríamos hoy en día de él. Por mi parte, considero que este álbum, Teaser, es una gran obra de rock de guitarras lleno de fusión e influencias rítmicas, pleno de momentos fantásticos, al que voy y vuelvo de vez en cuando.

La composición recayó en el propio Bolin junto a Jeff Cook y John Tesar. Él mismo produjo junto a Lee Kiefer en una grabación que duró unas pocas semanas de julio (justo antes de grabar con Deep Purple).

Comienza el disco con un número de época. En la inicial The grind parece como si Mick Jagger y Mick Ronson se hubieran hecho una canción a pachas, ese juego de la melodía vocal con el desenfreno guitarrero del final es esencia misma del glam rock de autor. El bajo de Stanley Sheldon y la batería de Jeff Porcaro le dan a Homeward strut un rollo funky divertido. Solo faltaría haber invitado a Glenn Hughes para poner una hipotética letra. Tommy mezcla una guitarra limpia con un sintetizador dando una lección de buen gusto en un sencillo y eficaz instrumental, con un toque de slide elegante. No me cabe duda de que Tommy demuestra ser mejor cantante que muchos otros guitar-heroes. En Dreamer maneja bien el fraseo y mantiene la melodía llegando a adornar el tema, por otra parte excelente. Gran piano de Dave Foster. Y vaya solo final del jefe. descarga

El humo de la bossa nova se cuela en Savannah woman, con una guitarra que recuerda vagamente a Santana y la percusión de Phil Collins (por entonces en Genesis) y Prairie Prince (que al año siguiente formaría Journey). Casi nada las compañías. Teaser, el tema más famoso, título del álbum y cover años después de unos tal Mötley Crüe, se maneja con un riff a lo Jimmy Page y una estructura boogie. Quizá el mejor estribillo del álbum. Aparentemente sencilla pero de elaborada armonía. People, people se baña en las aguas del reggae sin ningún tipo de vergüenza. El saxo de David Saborn suena a gloria y su juego sonoro con la guitarra de Tommy se mete en las entrañas. Mueve las caderas, baby.

De nuevo Saborn se crece protagonista en el instrumental Marching powder, esta vez en un ritmo rock con tintes latinos. El sintetizador lo pone Jam Hammer (asiduo de Jeff Beck y Al Di Meola, le escucháis en los temas de la serie ochentera Miami Vice). El solo central vuelve a ser excelente, variando en una escala jazzy, y la inercia de mantener una melodía central con continuas rupturas sobre una cama rítmica gruesa es para oídos inquietos y atentos hasta el segundo último, locura musical. La deliciosa balada Wild dogs incluye algunos elementos de clara influencia Bowie en la construcción y en los arreglos. Lotus, de mis favoritos, contiene uno de las mejores interpretaciones de Bolin en sus más de once minutos, ese largo solo central es extraordinario y la psicodelia hard del final no le desmerece. Algunos de los más sentidos licks se desarrollan de extremo a extremo del tema.

Poco más de un año después Tommy Bolin falleció por sus excesos con la heroína y el alcohol, pero en ese tiempo grabó y giró con Deep Purple y dejó otro álbum de estudio, Private eyes. Este Teaser es una joya (casi)secreta. Un álbum imprescindible. Un pequeño tesoro de un (no)guitar hero.

 

Canciones que odio y vosotr@s amáis.

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No me malinterprete nadie. Todas estas canciones son excelentes, algunas verdaderos imprescindibles del rock. Pero soy incapaz de pincharlas por mi propia voluntad. Alguna ha sonado hasta la saciedad en cierta época de mi vida, igual que si me hubiera alimentado de solomillos con patatas durante meses, les he cogido tirria. Otras han sido “disneyzadas”: son bandas sonoras del falso rock (death to false metal!), canciones apijadas, aceptadas socialmente que lo mismo te pillan en un ascensor que en el supermercado. Y alguna otra simplemente la odio, sin más razón. Una de ellas la amé hasta que lo nuestro fue imposible, una ex…

En fin, colegas, aquí está mi pequeña lista de esas canciones que, en fin, vosotros y vosotras amáis.

 

Deep Purple – Smoke on the water

 

Nirvana – Smells like teen spirit

 

Miguel Ríos – Himno a la alegría

 

Queen – Bohemian rhapsody

 

U2 – With or without you

 

Extremoduro – El día de la bestia

 

The Clash – Should I stay or should I go

 

Barricada – Okupación

 

Kiss – I was made for lovin’ you

 

Dire Straits – Money for nothing

 

Discos que cumplen 40 años (2)

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Discos que cumplen 40 años (2)

Ya por aquella época decían que el rock estaba muerto y el punk y la música disco por poco lo consiguen unos años después. Sin embargo, hace 40 años se editaron algunos clásicos que no pueden faltar en tu discografía. En Rockologia.com hacemos una nueva selección muy nuestra de esta cosecha que alcanza la crisis de los cuarenta.

 

Scorpions-Fly_To_The_RainbowScorpions – Fly to the rainbow

El disco que comenzó el camino del éxito, el que dejó de lado la psicodelia y les introdujo en el camino del hard rock. Primero en el que Uli Jon Roth aparece. Junto con Rudolf Schenker y Klaus Meine fabrican un puñado de canciones con tintes prog como Speedy’s coming o Fly to the rainbow y un tufazo a Hendrix que tira para atrás sobre todo en Drifting sun. Un álbum algo irregular, sin embargo, con cierta falta de coherencia. Pero a partir de estas bases, los Scorpions de los setenta se hicieron cada vez más grandes, cuadrando sus estribillos, jugando con los riffs y las intros y dejando unas cuantas gemas inolvidables para la discografía de cualquier fan del género. En este enlace le dedicamos un artículo a la etapa setentera de la banda.

 David Bowie – Diamond DogsBowie 

¿Quién puede resistirse a la atracción de esta portada? Ziggy convertido en perro callejero y cantando sobre el futuro apocalíptico de George Orwell… El primer álbum sin Mick Robson, un álbum, en cierto modo, de transición, con reminiscencias glam y toques roqueros, con aromas jazz y mucho teatro. Canciones estupendas como Rebel, rebel, Rock’n’Roll with me o la propia Diamond Dogs. Además, Tony Visconti y el Camaleón se reencontraron y mezclaron juntos el álbum. Comenzaba así una unión que perduraría varios años y varios discos. El resultado, aunque no tan redondo como Aladdin Sane, merece la pena; algunas de las interpretaciones vocales más logradas de Bowie se escuchan aquí.

Supertramp

 Supertramp – Crime of the century

 Por fin, a la tercera, Supertramp consiguió el éxito comercial a ambos lados del Atlántico (aún modesto, lo mejor estaba por venir). Las canciones de Rick Davis y Roger Hodgson se intercalan en una continua mezcla de influencias, estilos y arreglos. Singles de éxito como Dreamer (con su pegajoso estribillo) y Bloody well right se mezclan con una preciosa Hide in your shell o la retumbante Crime of the century. El primero en el que aparece colaborando en la producción Ken Scott.

Deep Purple – Burn Burn

Deep Purple estaban en lo más alto del mainstream rockero cuando perdieron (más bien echaron) a Ian Gillan y Roger Glover. En su lugar entraron David Coverdale y Glenn Hughes, y la máquina Purple se puso a trabajar de nuevo para crear uno de sus mejores discos. La mezcla del estilo hard rock de Ritchie Blackmore con las nuevas voces, la más blues de Coverdale y la más soul de Hughes, no fue fácil, y, aunque pasaron por momentos duros, acabaron las ocho canciones que finalmente se editaron en Burn. Inolvidable riff en la canción que da título al álbum, junto con clásicos del repertorio purpeliano como Mistreated o Might just take your life. La posterior por Estados Unidos en limusina y avión privado les mantuvo en la cumbre un año más y después todo se acabó. Blackmore huyó con sus Rainbow y la banda se disolvió tras el siguiente Stormbringer (que también cumple 40 años) hasta bien entrados los ochenta. Otro que no puede faltar en tu discoteca.

Retornos sonados del rock.

Cuernos

Retornos sonados del rock: ¿segundas partes siempre son buenas?

La mayoría de las veces dicen volver por amor, o sea, que se echan de menos o que tenían ganas de trabajar juntos de nuevo o que ahora ha surgido la chispa adecuada. Pero, casi siempre, el dinero ronda por todas estas reuniones más o menos genuinas, más o menos insinceras. ¿A nosotros, aficionados, oyentes, acaso nos importan las razones? Que nos saquen el dinero haciendo buenos discos y ruidosos conciertos. Si luego se aman o se odian, para ellos queda. Aunque en ocasiones segundas (y hasta terceras) partes no solo no son buenas, casi indeseables.

He aquí una selección de las muchas vueltas y revueltas en el universo sonoro del rock y el metal. Tú dirás qué te parecen.

1. El retorno clásico

La banda se cerró. No hubo más discos, ni más conciertos. Pero un buen día se reúnen. Tal vez para un evento concreto, quizá coinciden en una fiesta o, simplemente, murió la razón del odio. Retornos clásicos hay donde elegir. Algunos se curran uno o varios discos juntos; sirvan de ejemplo los de Deep Purple (el Mark II de 1984) o Europe (2003). Otros hacen caja con una gira y “adiós muy buenas”, como Héroes del Silencio (2007).

 

2. El retorno temporal

Esta variedad de retorno se da cuando una banda más o menos conocida mantiene su actividad de conciertos y álbumes perdiendo eso que llamamos “miembros originales”. Pasados unos años, y cuando la situación lo permite, el line-up considerado original se reúne y nos deleita con una gira o alguna grabación. Tras el arrebato inicial o el llenado de caja esos miembros reciben de nuevo la patada y la banda continúa contratando en su lugar a otros músicos. Ejemplos de este retorno, el de Barón Rojo (2011) y el de Kiss (1996). Barón Rojo reunió la formación de sus primeros álbumes para una gira y una película documental durante varios meses; después Sherpa (bajista) y Hermes Calabria (batería) no fueron invitados a continuar en el grupo y los hermanos de Castro (Armando y Carlos) llamaron a otros músicos. En el caso de Kiss, tras varias giras y un álbum de estudio, los miembros originales Ace Frehley (guitarra) y Peter Criss (batería) fueron expulsados y sustituidos por otros músicos (y hasta hoy).

 

3. El retorno del hijo pródigo

Por alguna razón uno de los miembros principales del grupo se larga o es expulsado. Pasados unos años, tras el fracaso de ambos por separado, se produce el regreso. A veces vuelven a romper, otras continúan con más o menos amor y éxito (inseparables). Yo propongo como ejemplos el retorno de Rob Halford a Judas Priest (2003), el de Joey Belladona a Anthrax (dos veces, que ya tiene mérito, en 2005 y 2010) o el doble regreso de Bruce Dickinson y Adrian Smith a Iron Maiden (1999).

 

4. El retorno con muerto

Uno de los retornos más difíciles: uno de los miembros está muerto. ¿Qué hacemos? Hay dos variedades: sustituimos al muerto por otro músico o usamos un fantasma. Grupos que han regresado sustituyendo al desparecido hay varios, entre otros Led Zeppelin (en un par de ocasiones, la última en 2007 con Jason Bonham en la batería) o Alice in Chains (William Du Vall ocupó el puesto de Layne Staley en 2005 y hasta hoy). El retorno con fantasma más famoso lo protagonizaron The Beatles con su ficticia reunión de 1995: Paul McCartney (bajista), Ringo Starr (batería) y George Harrison (guitarra) grabaron una “nueva” canción con John Lennon (cantante para la ocasión y asesinado quince años antes) utilizando una maqueta de este último. Y no olvidemos a los Thin Lizzy sin Phil Lynott, tela.

 

5. El retorno sin nombre

Una formación se reúne tras varios años pero ¡oh, sorpresa! no pueden usar su antiguo nombre. El ejemplo arquetípico lo ofrecen Heaven&Hell: los miembros de Black Sabbath entre 1980 y 1982  no pudieron utilizar el nombre de la banda en su reunión de 2006, por lo que utilizaron el de su álbum más famoso.

¡Intruso! Cantantes de paso en grandes bandas del rock.


Micrófono

Cantantes de paso en grandes bandas del rock.

En el devenir histórico de las bandas suceden a veces actos curiosos, cómo no, y en especial si la historia del grupo se alarga en el tiempo. En este caso, vamos a dar protagonismo a cantantes más o menos famosos que pasaron por grupos conocidos para no volver. Grabaron un disco, quizá aguantaron la gira posterior y adiós muy buenas. La mayoría de estos álbumes se quedan como una rareza en la discografía y, en el mejor de los casos, un buen recuerdo para los fans. Ejemplos hay muchos. Nosotros nos quedamos con estos.

Ian Gillan – Black Sabbath – Born again – 1983

Al principio iba a ser un proyecto en solitario de Tony Iommi con el ex-cantante de Deep Purple, Ian Gillan, pero motivos contractuales y el dinero llevaron a desarrollarlo como un álbum de Black Sabbath. La verdad, vendió muy bien, alcanzando el número 4 en el Reino Unido. El disco contiene buenas canciones como Zero the hero, la propia Born again o Trashed. Tras una breve gira, Gillan volvió a reunirse con sus antiguos camaradas de Deep Purple y la historia no tuvo continuidad. Por cierto, el último disco en que grabó Bill Ward.

Graham Bonnet – The Michael Schenker Group – Assault attack – 1982

El paso de Graham Bonnet por la banda de Michael Schenker fue tan breve que apenas grabaron el álbum y tocaron juntos en medio concierto: en un bolo de calentamiento para el festival de Reading el alemán se cabreó con el cantante y le mandó al paro. Bonnet entró en el grupo recomendado por el batería Cozy Powell, compañeros ambos en la breve estancia de Graham en Rainbow. El batería salió por patas incluso antes de la grabación, que ya resultó problemática, en el Château d’Hérouvelle, en Francia, pues hasta tuvieron que mudarse a Munich para grabar las voces. Total, que el álbum, con otra magistral producción de Martin Birch, salió a la venta con su cantante despedido. Un caso curioso. A destacar temas como Dancer, Rock you to the ground o Assault attack.

Joe Lynn Turner – Deep Pruple – Slaves and masters – 1990

En la historia de Deep Purple el vaivén de voceras ha sido interesante, sobre todo porque ha contado con varios ciertamente carismáticos. La polémica elección “a dedo” de Joe Lynn Turner, imposición de Richie Blackmore, como  sustituto de Ian Gillan (otra vez por aquí) dio lugar a un álbum que encaja más en la discografía de Rainbow, y en donde podemos escuchar buenos temas: King of dreams, Fortuneteller o Love conquers all. No vendió, recibió malas críticas y la tensión en el seno del grupo llevó a Turner a recibir la patada.

 

Gary Cherone – Van Halen – Van Halen III – 1998

La verdad, todo en este álbum suena a catástrofe. Las canciones, la producción, el cantante y ¡hasta el propio Eddie parece un imitador! Pasaba por malos momentos personales el genial guitarrista y eso lastró al grupo. No podemos echar toda la culpa a Cherone, que tampoco lo hace mal, le pone ilusión y recibió muy buenas críticas durante la gira. Pero no vendió y Van Halen se acabó durante muchos años. Pueden rescatarse algunos momentos, como From afar o Fire in a hole. Sin duda, el peor álbum de este post.

 

Jon Corabi – Mötley Crüe – Mötley Crüe – 1994

Tras cuatro años sin grabar, tras haber subido a lo más alto de las listas de éxitos con Dr. Feelgood, tras sobrepasarse en excesos y reingresos en centros de desintoxicación, Vince Neil fue despedido. Nikki Sixx y Tommy Lee buscaron un cantante de registro más acorde a los tiempos, que supiera tocar la guitarra y componer, y que no discutiera a la hora de repartir los royalties (acababan de firmar un contrato por 25 millones con Elektra). El elegido fue Jon Corabi, de unos desconocidos The Scream. El cuarteto tardó diez meses en recoger las canciones que conformaron el álbum de título homónimo a la banda, el sexto, que debutó en el puesto 7 de ventas pero cayó muy rápido en las listas. El cambio de gustos y la falta de promoción por parte de muchos medios, en especial la MTV, relegó este estupendo trabajo al cajón de los desechos. Canciones a recuperar como Power to the music, Uncle Jack, Misunderstood o ‘Til death do as part.

 

Versioneando: las mejores versiones de Ian Gillan

Ian Gillan

Las mejores versiones de Ian Gillan

A pesar de ser mundialmente conocido por su labor al frente de Deep Purple, Ian Gillan ha conseguido una carrera en solitario bastante interesante. De esta amalgama de discos solo o con su banda o en diferentes colaboraciones seleccionamos algunas de nuestras favoritas. Allá vamos.

The purple people eater (1988)

Con su antiguo colega Roger Glover grabó esta cover que fue número uno en 1958 en la voz de Sheb Wooley. El álbum de Gillan & Glover se tituló Accidentally on purpose.

Living for the city (1982)

Apareció en su disco en solitario Magic. La original pertenece a Stevie Wonder, quien la cantó en su Innervisions de 1973.

Trouble (1981)

Grabada en las sesiones de Future shock, no entró en el disco. Gillan la interpretó en directo numerosas veces y se incluyó años después en una edición especial. La compusieron Leiber y Stoller para Elvis Presley en 1958.

 

Anyway you want me (1997)

Para Dreamcatcher tiró de numerosas versiones, entre ellas esta que hiciera popular, de nuevo, Elvis Presley en 1956.

Tryin’ to get to you (1980)

Apareció interpretada por un grupo denominado The Eagles en 1954 (nada que ver con los Eagles de los setenta) y un año más tarde, quién si no, Elvis Presley la incluyó en su repertorio. Pertenece a las sesiones del Glory road.

Versioneando: las mejores versiones de Ritchie Blackmore

Ritchie Blackmore

Las mejores versiones de Ritchie Blackmore

La sección del Versioneando de hoy se monta en dos grandes grupos: Deep Purple y Rainbow. Hemos escogido cinco versiones del mago Blackmore en ambas formaciones. Esperamos que disfrutéis escuchándolas tanto como nosotros seleccionándolas.

Still I’m sad (1975)

Publicada en 1965 por The Yardbirs como cara B del single Evil hearted you, cerraba el primero de Rainbow de manera soberbia, con Ronnie James Dio a la voz.

Since you been gone (1979)

Uno de los temas más famosos de Blackmore en la voz de Graham Bonnet. Apareción en el álbum Down to earth. Una canción con muchas versiones, la original le corresponde a su autor, Russ Ballard, quien la estrenó apenas tres años antes.

Hush (1968)

Salto en el tiempo para sacar del debut discográfico de Deep Purple una cover compuesta por Jo South y que un año antes subió en las listas en la voz de Billy Joe Royal. Un clásico del repertorio Purple.

Kentuchy woman (1969)

En el siguiente eligieron este tema de Neil Diamond quien apenas lo había editado unos meses antes. Fue el primer single de The Book of Taliesyn.

Difficult to cure (1981)

Blackmore, junto a Roger Glover y Don Airey, reconstruyó un fragmento de la novena sinfonía de un tal Beethoven. La cosa quedó muy arregladita.

El castillo de Clearwell

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El castillo de Clearwell en Gloucestershire

¿Un castillo en medio de una campiña inglesa entre bosques? ¿Qué tiene que ve esto con los lugares míticos del rock? Pues tiene que ver con la historia de esta mole de piedra en los años setenta.

La vivienda, tal como la vemos hoy, se construyó a principios del siglo XX y permaneció abandonada hasta que la familia Yates la reformó después de la Segunda Guerra Mundial. A principios de los setenta, los propietarios, necesitados de dinero, construyeron un estudio de grabación y una sala de ensayos en los sótanos, junto a las mazmorras, y comenzaron a alquilarlo a las bandas de rock. Y es que en esa época todos los grupos huían de sus ambientes habituales, los estudios o las salas de ensayo urbanas, buscando la inspiración… bueno, y tratando de minimizar su acceso a sustancias ilegales.

Black Sabbath – Sabbath bloody sabbath

Los primeros clientes fueron Black Sabbath. El propio Geezer recuerda los ensayos en las mazmorras y los fantasmas que habitaban el castillo, aunque quizá los treinta gramos de cocaína que el grupo consumía a diario tuvieran algo que ver. En cualquier caso, en esas mazmorras surgió el famoso riff de Sabbath bloody sabbath y la composición del álbum del mismo título.

Unos meses después, unos remozados Deep Purple (con Coverdale y Hughes) ocuparon el mismo espacio y crearon la música de Burn. Sí, efectivamente, Mistreated creció entre estos muros. La banda grabó después el álbum en Montreaux, con la Rolling Stones Mobile Studio.

Deep`Purple – Mistreated

Peter Frampton compuso en 1975 su álbum Frampton y los propios Led Zeppelin se retiraron en una época de excesos por parte de Page con la heroína y Bonzo con el alcohol para componer buena parte de su In through the out door antes de viajar a Suecia  para su grabación. Fue base habitual de Whitesnake en los primeros ochentea y Bad Company o Mott the Hople también pasaron sus buenos ratos entre estos muros.

La moda decayó a mitad de los ochenta y el negocio de los estudios en las campiñas se echó a perder. Actualmente, el castillo de Clearwell es un hermoso enclave donde celebrar un boda por todo lo alto. Si alguna vez os apetece visitar el sitio, nada mejor para dormir que el The Rock B&B en Coleford.

The Rolling Stones Mobile Studios

Rollin Stones Mobile Studio

The Rolling Stones Mobile Studios

Parece increíble la cantidad de fabulosos álbumes que se han grabado gracias al estudio móvil que los Rolling Stones se fabricaron a finales de los sesenta. Hartos de depender de un horario de trabajo fijo (madrugar, pasar el día grabando, ¡uff!), deciden montar una mesa de grabación en una furgoneta y aparcarla en la casa de Mick. La cosa les gustó y decidieron encargar a la puntera empresa Helios Electronics la primera versión móvil de un estudio de grabación.

Rolling Stones – Brown sugar

 

Aunque originariamente iba a ser utilizada por la propia banda, pronto se corrió la voz y cualquiera que pasara por los mismos problemas que los Stones (¡esos horarios de oficina!) se la alquilaba. Además, se popularizó para la grabación de eventos en vivo, como conciertos o documentales, gracias a su flexibilidad y a la calidad del resultado final.

Agárrate: Led Zeppelin (III, IV), Santana (Moonflower), Deep Purple (Machine head, Burn), Dire Straits (Alchemy live), Fleetwood Mac (Penguin), Iron Maiden (No prayer for the dying), Status Quo (Live!) y los propios Rolling Stones (Sticky fingers, Exile on Mane St.)

Led Zeppelin – Rock n roll

 

Deep Purple – Space truckin’

 

En pocos años se convirtió en uno de los cacharros más modernos, el primer dieciséis pistas, después veinticuatro… Durante los setenta fue un referente. Con los ochenta, la unidad perdió credibilidad comercial (o algo así); ya no hacía falta grabar en primeras tomas, los productores preferían re-elaborar el producto, aparecieron los ingenieros para hacer los remixes necesarios, las mesas de grabación ganaban en calidad y perdían en tamaño… El mercado ya no necesitaba un estudio móvil y comenzó a utilizarse como un lujo o una extravagancia.

Status Quo – Roll over, lay down

 

Iron Maiden – Bring your daughter… to the slaughter

 

Tras pasar de mano en mano, acabó en el año 2000 en el National Music Centre de Calgary, Alberta, Canadá.

Rolling Stones MobileNow

Deep Purple – In rock – 1970

Deep Purple – In rock

Si por un momento ponemos nuestras orejas en 1970 y escuchamos por primera vez Speed king, el tema que abre el álbum, descubriríamos algo nuevo, duro, alejado del estándar acústico, emparentado con los primerísimos Led Zeppelin o el Jimmy Hendrix más aguerrido. Este álbum significó una ruptura, un nuevo comienzo para una banda que andaba buscando el éxito y que no acababa de arrancar.

Tras tres álbumes Ritchie Blackmore (guitarra), Jon Lord (Hammond y lo que lleve teclas) y Ian Paice (batera) deciden fichar un nuevo cantante, un tal Ian Gillan, y un nuevo bajista, Roger Glover. Con esta formación, el llamado Mark II, graban dos singles antes de entrar de lleno con In rock: Hallelujah y Black night. Animados por el éxito, In rock sale a la palestra en junio de 1970 y permitió a la banda girar por Europa, Japón y Estados Unidos durante un año entero.  

Abre el álbum Speed king con un ritmo endiablado, Gillan cantando como un demonio y la guitarra de Blackmore machacando al paso fiero del combo rítimico. Una letra tremenda y el doble solo de guitarra y Hammond simplemente inolvidable. Esta es una manera devastadora de comenzar un álbum.

Bloodsucker es una de las joyas ocultas, un tema poco conocido y poco usado en los directos de la banda. Gillan comienza a mostrar sus agudos y es Blackmore quien se lleva el gato al agua con un riff repetitivo que por momentos recuerda lo que años después harían en Machine Head. Destaca la parte instrumental, con un solo de Lord corto pero preciosista, y los cambios rítmicos apoyando el gustazo de trabajo de Blackmore.

La antigua cara A del vinilo se cerraba con una de las imprescindibles, señoras y señores, Child in Time. No hay palabras para describir esta epopeya de más de diez minutos que evoluciona como un animal metamórfico. Hay que disfrutarla de pie y sin parar de sonreir.

Deep Purple – Child in time

Flight of the rat abría la cara B, temazo hard rock basado en un riff de Blackmore sensacional y esa pareja Glover-Paice haciendo de las suyas. Tema rápido y directo. Contiene uno de mis solos favoritos del álbum.

El siguiente Into the fire me trae el recuerdo de Hendrix y su Experience tamizado por la voz de Gillan y las teclas de Lord. El tema más corto del álbum, conciso y de ritmo cadencioso.

Deep Purple – Into the fire

Un poco de tranquilidad, aunque no mucha, con una melodía un poco envenenada, la de Living wreck. Me gusta especialmente el trabajo de Glover y de Gillan, sobrio, efectivo. Estribillo delicioso coronado por Lord y Blackmore, como en todo el álbum, perfectos.

Y cerramos con Hard Lovin’ man. Con sus siete minutos es un muestrario completo de las habilidades Purple. Todos se comprometen con la canción y encuentran su hueco al lucimiento. Cambios de ritmo, solos y un frenesí eléctrico como final maravilloso.

Escucha el disco entero en este enlace.