Escuchaba estos días en el álbum The seventh one (1988) de Toto tres historias de amor alrededor de tres nombres de mujer. Curioso como soy, sabiendo que había sido costumbre de la banda usar para los títulos de las canciones nombres femeninos, revisé su discografía para escucharlas todas. Una experiencia que comparto aquí contigo. Canciones que, en realidad, cuentan, la mayoría, vivencias similares, de corazones rotos, de amores perdidos por diversas razones.

Aquí las compartimos en orden (más o menos) cronológico.

Manuela run – Toto (1978)

La primera es la más especial, si nos atenemos a su temática. Un aviso, una advertencia: mejor que corras, huye de esa espada que pende sobre tu cabeza, porque ya no puedes aguantar más. ¿De qué tiene que escapar Manuela? En la canción no lo dicen, pero, quizá, de una vida reprimida, de una familia violenta. No pidas un deseo, no cierres los ojos esperando. “Ellos” siempre van a estar ahí. Compuesta y cantada por David Paich. La letra, por cierto, inspiró la portada de Phillip Garris y la iconografía de espadas en las portadas de Toto.

Angela – Toto (1978)

En el mismo álbum aparece otra mujer con una sorpresa especial. Angela tiene un niño en su vientre y necesito que me llame pronto. ¿Por qué no me escucha cuando digo su nombre? Nos lleva al padre de ese bebé alejado de su amada, que llora con la cabeza apoyada en el suelo. Compuesta por Paich e interpretada a dos voces por Steve Lukather y el propio Paich.

Lorraine – Hydra (1979)

Quizá sea Hydra uno de sus mejores trabajos. La única canción con nombre de mujer tiene un mensaje agrio. La gente habla sobre Lorraine: ¿es verdad todo lo que cuentan? Ella dice estar arrepentida, que su corazón es nuevo, pero el dolor sigue ahí. ¿Quieres que siga amándote? Si hubiera tiempo, me casaría con ella. Compuesta y cantada por David Paich.

Goodbye Elenore – Turn back (1980)

Las historias de desamor comienzan con esta mujer. Elenore abandona a su hombre con una carta dejada por debajo de la puerta en la que concentra sus palabras de despedida. Justo cuando más la necesitaba, justo cuando tanto deseaba estrecharla entre mis brazos. Pero ella se ha marchado para siempre. Compuesta por Paich y cantada por Bobby Kimball.

Rosanna – Toto IV (1982)

No podía faltar. Otra canción de hombre abandonado que no supera el dolor de la ruptura. Todo lo que quiero hacer en mitad de mi día es abrazarte, Rosanna, y yo nunca supe que tú buscabas algo que yo nunca podría ser. Un año después, sigo echándote de menos y esperando que volvamos a vernos. La compuso Paich y cantan Lukather y Kimball. Llegó al número 2 en singles yanquis y recibió un Grammy.

Carmen – Isolation (1984)

En una etapa de megaéxito y cambios, la banda vuelve a un nombre latino para otra historia de desamor. ¿No te importo, Carmen? Ella se fue dejando una carta debajo del teléfono, con el anillo que le di. Llamo, pero no me contesta. ¡Tengo que recuperarla! Pero Carmen sigue ignorándome. Compuesta por Paich y Jeff Porcaro, comparten labores vocales el propio Paich y Fergie Frederiksen en el único disco de Toto en el que participó.

Holyanna – Isolation (1984)

Chica, eres un misterio de ojos azules. Ojos que se posan en los chicos del barrio. Holyanna se fuga de casa por las noches, no va a la escuela y es popular en los bares. Una chica especial que vuelve loca a los hombres: ¿qué me has hecho, mujer? Repiten protagonistas, pues componen Paich y Porcaro y comparten voces Paich y Frederiksen.

Lea – Fahrenheit (1986)

Debe de ser Lea una mujer difícil, porque no le importa al cantante enfrentarse a los escépticos. ¿Que quién se atreve?, yo, aquí te doy mi amor, solo para ti. Lea es más de lo que parece. Es una rareza en esta selección, porque la compone solito Steve Porcaro y la canta el recién incorporado Joseph Williams.

Pamela – The seventh one (1988)

El momento de la ruptura, justo cuando el amado plantea: seré tuyo para siempre, llueve o haga sol, cojamos lo viejo y convirtámoslo en nuevo, ¿acaso el blanco y el negro no van siempre juntos? Pamela se lo está pensando. Compuesta por Paich y Williams con la voz de este último.

Anna – The seventh one (1988)

Pero Anna parece tenerlo más claro. Por favor, tienes que quedarte, esto es solo una fase, pasaremos página y comenzaremos de nuevo. Pero Anna parece no escuchar. Si te das la vuelta, el amor que siento te traerá, yo estaré esperando. Compuesta por Lukather con la ayuda de Randy Goodrum (un tipo que ha llegado al número uno en las cuatro décadas en las que ha estado activo), cantada por el mismo Lukather.

Mushanga – The seventh one (1988)

La tercera protagonista de The seventh one tiene un nombre exótico. Recordando una (supuesta) aventura profesional y amorosa en Ciudad del Cabo. Mushanga me enamoró, sus ojos, su cuerpo bailando extrañas danzas. Pero tuve que volver a Manhattan y la historia se acabó. Escribo cartas que nadie responde. Pero yo pienso en ti, Mushanga, cada noche. Compuesta por Paich y Porcaro y cantada por Williams.

Melanie – Mindfields (1999)

Tras muchos avatares, y rozando el cambio de milenio, vuelve una mujer a la discografía de Toto. Melanie, tú eres la única que puede rescatarme, aparece en esta soledad y libérame. Todos mis pensamientos abrumadores me envuelven. Echo de menos aquellos años, ¿por qué te abandoné? Compuesta por Lukather, Paich y Goodrum, le puso voz “el jefe” Lukather.

Qué duda cabe que la relación de estos tipos con las mujeres, si atendemos a sus canciones, no han sido, precisamente, satisfactorias. Mucha pérdida y mucho sufrimiento. Pero qué legado tan interesante.