Versioneando: las mejores versiones de Siniestro Total

siniestro-total-2En los ochenta (y más allá) estos tipos marcaron un estilo de hacer música (todo lo que se pudiera mezclar: rock, swing, punk, balada melódica, folk local) inteligente, sencillo, divertido, juguetón, unas veces emblemático y otras algo casposo, pero, desde luego, construyeron un buen puñado de canciones fabulosas. Dos monstruos como Julián Hernández y Miguel Costas no pueden dejarte indiferente. Entre sus virtudes, regenerar temas de otros en clave Siniestro, dotarles de personalidad nueva con unas letras matadoras. Aquí nuestro pequeño homenaje. Aún hay más…

Corta o pelo, landrú (1987)

Genial versión del Sunshine of your love que hicieran popular Cream (1967). Acompañó al single Diga qué le debo, adelanto del álbum De hoy no pasa.

Hoy voy a asesinarte (1982)

Con Germán Coppini a la voz, marcan una irreverente (hoy probablemente censurada) versión de Life and soul of the party, que tanto Mally Page como Petula Clark grabaron como single en 1966.

Rock en Samil (1985)

Versión del Rockaway beach de The Ramones. En estudio aparece en Bailaré sobre tu tumba y una estupenda en directo en Ante todo mucha calma (1992). Los neoyorquinos la grabaron en su Rocket to Russia de 1977. “Olas en el mar y en el Sony radio popular”.

Miña terra galega (1984)

Si Lynnyrd Skynnyrd tienen Sweet home Alabama, los Siniestro Total tienen su tierra gallega. Aparece en Menos mal que nos queda Portugal. La original, de 1974, en el álbum Second coming.

Luna sobre Marín (Pontevedra) (1983)

Del tema Moon over Marin de Dead Kennedys (Plastic surgery disasters, 1982) se curran esta versión homenajeando la “otra” luna del “otro” Marin, el de Pontevedra, no el de California. Cara b del sencillo No somos de Monforte.

Somos Siniestro Total (1990)

Reivindicación o autoafirmación del grupo sobre la composición Highway to hell de AC/DC, aparecida la original en el disco homónimo en 1979 (último con Bon Scott a la voz) y la cover en el álbum En bpeneficio de todos. “Las mujeres y los músicos primero, y los niños al final con una piedra al cuello”

Emilio Cao (1982)

En este caso cogen un clásico, David Watts de The Kinks (1967), que tocaban en sus primeros días. La grabaron en las sesiones de ¿Cuándo se come aquí? (en cuya re-edición de 2002 la encontramos) y la recuperaron en directo formando parte de Bailaré sobre tu tumba.

Vamos muy bien (1992)

Del directo Ante todo mucha calma cogemos esta original de Obús apenas unos años antes, 1984, en el álbum El que más. La versión definitiva.

 

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Los mejores conciertos rock de Fin de Año

Es tradición roquera anglosajona deleitar al público con conciertos el último día del año, en ocasiones incluyendo en el mismo las campanadas de medianoche, cual cenicientas moteras. Como aquí nos encantan los bootlegs y los piratas robados de nuestros artistas hemos hecho una lista con algunos de los mejores conciertos de Fin de Año que tenemos. A veces son especiales por su contenido, por los invitados, por marcar un cambio de ciclo o, simplemente, son actuaciones espeluznantes que deben ser rescatadas. Un poco de todo, que por aquí somos de gustos diversos y dispersos.

En el nombre de cada banda hay un enlace que os llevará a escuchar o visionar el concierto completo. A vuestro gusto.

The Who

Television Centre, Londres, Inglaterra – 31, diciembre, 1970

Un homenaje a su obra Tommy justo antes de acabar el año, recogido por la televisión y disponible para nuestro gozo. Escucha las versiones de I’m free o We’re not gonna take it, por ejemplo. Roger Daltrey está estupendo.

Tom Petty

Santa Monica, Estados Unidos – 31, diciembre, 1978

Mítico concierto de Tom Petty y sus Heartbreakers en un gran momento de forma con versiones estupendas de American girl, Refugee o You’re gonna get it. Imprescindible.

Eric Clapton 

Woking Leisure Centre, Surrey, Inglaterra – 31, diciembre, 2007

Concierto de Clapton con excelente sonido y unos invitados especiales, como Joe Walsh, el hijo de George Harrison, Dhani, o Pete Townshend. Repertorio muy completo incluyendo Rocky mountain way, Lucille, Hoochie coochie man, A whiter shade of pale o Cocaine.

The Allman Brothers Band 

Coliseum, New Haven, Estados Unidos – 31, diciembre, 1979

Más de dos horas de buen rocanrol. Excelente repertorio incluyendo sus grandes temas y algunas sorpresas, parte de la gira de presentación de Enlightened rogues. Gregg Allman, Dickey Betts y Dan Toler están soberbios.

Journey 

Cow Palace, San Francisco, Estados Unidos – 31, diciembre, 1977

Último concierto de Journey como cuarteto de rock progresivo, presenta un compendio de sus tres primeras obras. Poco después Steve Perry entró en la banda y comenzó otra historia.

Kansas 

Long Beach Arena, Los Angeles, Estados Unidos – 31, diciembre, 1977

Concierto del line-up clásico de la banda en un momento álgido de su carrera con la publicación de Point of know return, protagonista del concierto. Incluye las campanadas de fin de año.

Hot Tuna

Winterland Arena, San Francisco, Estados Unidos – 31, diciembre, 1970

Este es uno muy especial y para paladares delicados. La música de Hot Tuna gusta o se odia, a veces a partes iguales, pero ese rollo rock blues a veces sucio y desastrado pero siempre magistral me encanta. En 1970 apenas contaban con un primer disco en su haber.

Aerosmith

Osaka Dome, Osaka, Japón – 31, diciembre, 1999

Con el cambio de milenio se sucedieron los conciertos conmemorativos. Aerosmith se pasaron la Nochevieja de 1999 tocando en el escenario. Escucha la cuenta atrás del cambio de año durante el tema Train Kept A Rollin’ y el mensaje de Steven Tyler a la audiencia. Un repertorio con lo mejor de cada época.

Grateful Dead

The Coliseum, Oakland, Australia – 31, diciembre, 1987

Unos asiduos a los conciertos de Fin de Año con varias joyitas en su carrera. Tanto si eres fan de la banda como si nunca los has escuchado, este concierto te va a encantar. Un repertorio bien elegido, un gran sonido, una excelente ejecución. Recomendable para cualquiera, escucha Bird song, Bertha o Terrapin station.

J. J. Cale

Cain’s Ballroom, Tulsa, Estados Unidos – 31, diciembre, 1975

Grabado de un modo sencillo, muestra el trabajo del artista en su mejor momento. Contiene sus canciones favoritas de discos publicados y un par de temas inéditos aún y en proceso de grabación.

KISS

BC Place Stadium, Vancouver, Canada – 31, deciembre, 1999

Siguiendo la moda del final del milenio, la banda neoyorquina se marcó uno de los últimos conciertos con el line-up clásico recogiendo temas de su reciente Psycho circus y los clásicos de siempre. Una apuesta segura de lo que debió haber sido su Alive IV.

 

Rock around the crown: canciones sobre reyes, reinas y coronas.

hopsin-crown-meAprovechando que se celebra en el mundo cristiano el día de los Reyes Magos y que, además, casualidad, coincide con el cumpleaños del rey emérito de España, 80 añazos, Majestad, nos hemos currado una colección de variopintas canciones sobre la monarquía. Lejos de intentar hacer apología de nada o defender ninguna postura, ya sabéis cómo está la censura últimamente, nos limitamos a exponer el trabajo de diferentes artistas y sus opiniones son solo suyas.  Canciones sobre los monarcas de España y Reino Unido, últimos países grandes con coronas en Europa y América. Por algo será. La foto que ilustra este texto está sacada de la edición digital de Crown me (Hospin), que todo hay que decirlo.

Saludos majestuosos y a darle a la rosca o al roscón de reyes con chocolate, atole, café o un buen orujo.

Ska-P – Simpático holgazán (Eurosis 1998)

La Raíz – Rueda la corona (Entre poetas y presos 2016)

Manic Street Preachers – Repeat (Generation terrorist, 1992)

El Drogas – Come elefantes (Demasiado tonto en la corteza 2013)

The Smiths – The queen is dead (The queen is dead 1986)

La Polla – Hoy vamos a explicar la palabra feo (El último de La Polla 2003)

Rat-Zinger – Dios salve al rey (Crónicas de la destrucción 2013)

The Stone Roses – Elizabeth my dear (The stone roses 1989)

La gran orquesta republicana – La huida ( 1999)

Y no podía faltar…

The Sex Pistols – God save the queen (Never mind the bollocks. Here’s the Sex Pistols 1977)

Y de regalo, este temita de despedida al rey… allá por los tiempos de la República.

Música moderna: diciembre 2017

Nuestra pequeña selección de discos aparecidos estos últimos meses. Un paseo por los extremos de la música rock, con un ramalazo country y una bestialidad power metal. Muchos nórdico y mucho de por aquí estas últimas semanas por nuestras orejas y así ha quedado este “top 6”.

Como de costumbre, dale al play y disfruta con nosotros.

Corazones ElectricosCorazones Eléctricos – Corazones Eléctricos

Reconozco mi filia hacia Pau Monteagudo. Con eso por delante, es normal que disfrute de esta aventura en plan power trío con Kako Navarro (bajo) y Víctor Través (batería). Un disco muy trabajado, ruidoso, con poco espacio para el descanso. Influencia de rock seventies en Cama de faquir (riff Page) o Quién salvará el rock and roll, con un piano estupendo (“se quedó colgado el viejo poster de los Rolling Stones”) . Se vuelven profundos y modernos en los arpegios de Vover a empezar o la rítmica Kamikazes, se acercan al blues latino en Bailes de salón y rocanrolean con estilo en Intentando respirar Océanos de flores (“que se queman por amor”). Mis preferidas: El coleccionista de fronteras, Camino al sur y Fuera de sí.

SOLANAS-CD-INVENCIBLES 2016_400x400Solanas – Invencibles

Un tipo que no deja indiferente, un cantautor eléctrico que no oculta sus influencias pero está desarrollando un estilo original y pegajoso. Letras inesperadas en Huelga de pereza (“me he apuntado a los mundiales para batir el record en pesadez”),  Buscando enfermerasUnderground (“no me des más la plasta con tu rollito alternativo”) o El cazador (“siempre estoy buscando inspiración de contrabando”). Entre lo mejor, el pop-rock bien servido de Invencibles, Mi luz, Por ti (“me pegaría la noche entera haciendo el perro por ahí si no fuera por ti”) o Flores (con un regusto a Calamaro) que contrasta con los ritmos de El circoPaula. Un tipo y un disco muy interesante e inspirado.

Martina Edoff - We will align Martina Edoff – We will align

La vocalista sueca Martina Edoff ha editado un álbum muy sueco. Con lo bueno y lo malo que tiene un producto tan característico, se beneficia de una producción y una mezcla excelentes (Tobias Lindell a cargo), una impresionante interpretación vocal y composiciones buenas que por momentos rozan la grandeza. No en vano pasan por aquí Jon Tee (HEAT), Eric Matesson (Eclipse) o Billy Sheehan (Mr Big). Me gusta más cuando se queda en el rock melódico, con sus riffs y estribillos llenos de poder, como en Champions, We will align, Turn our pages o Lay down your arms. Le sienta bien el rollo más hard de I’m invincible, Truth came knocking o Set you free. Falla en las baladas y los medio tiempos, demasiado empalagosos incluso para el estilo. Si tuviera una banda que se luciera un poco más, en vez de dedicarse a cumplir, algunas canciones hubieran sido excelentes. Un disco para gentuza (como yo) que guste de HEAT, Eclipse, Treat y demás basura sueca.

Los Lügers – Slasher Los-Lügers-Slasher-2017-300x300

Ya han pasado Los Lügers por aquí con Ritual y Lucifer. Y, de nuevo, es de admirar su entrega y su buen hacer. Estos tipos siguen a lo suyo disco tras disco con su rock metalero lleno de recuerdos a Motörhead, Misfits y Hellacopters. Sonido brutal, limpio y directo, una producción de lujo para un trabajo en apariencia sencillo. El álbum es un homenaje a las películas de terror (en VHS, esa es la estética visual del álbum) y las letras cuentan las mismas historias. Jack y El resplandor en Redrum (breve e intenso solo, “abre la puerta cielo, solo quiero aplastar tus sesos”), Freddy y sus pesadillas en 1428 Elm Street, Jason y su campamento en Lago de cristal (de mis favoritas) o Scream en Sidney. Buenos riffs, algunos solos estupendos (aunque siempre cortos), una batería que no para de moverte el cuello y estribillos para gritar… de terror.

Beast-In-Black-Berserker Beast in black – Berserker

Más Accept que Accept, más Dio que Dio, más Helloween que Helloween, Beast in black han debutado con pelotas y un gusto por los clásicos envidiable. Encabezados por el guitarrista Anton Kabanen (productor y principal compositor) y el cantante griego Yannis Papadopoulos, han grabado un álbum, para mi gusto, extraordinario, de lo mejor del género. Temas como Blind and frozen, Blood of the lion, Hell for all eternity, Born again o la inicial Beast in black no tienen defectos: buenos estribillos, riffs metaleros, bien arreglados, con el toque melódico justo y su punto de mala leche. Kabanen mezcla con gusto sus solos, con cierto tufillo Malmsteen por momentos, con unos teclados bombásticos y arreglos percusivos acertados. Este tipo sabe qué hace, aunque no esperes sorpresas, tan solo buen heavy con aromas power. Se aceleran en Zodd the Inmortal, Go to hell y The fifth angel. Un poco para incondicionales pero con un puntito para novatos que quieran disfrutar de un álbum sin complicaciones, donde todo está colocado en su sitio.

Chris Stapleton – From a room from-a-room-volume-1

Tenía que pasar, y, sobre todo, por culpa de Eduardo Frutos y su blog. Discazo de country lleno de folk, rock y toques bluseros, con una increíble interpretación vocal (a veces recuerda a White Buffalo, a veces a Paul Rodgers) y algunos pasajes melódicos tremendos. La primera parte (Volume 1) se editó en mayo y la segunda (Volume 2) en este mes de diciembre. Me arrimo más a la rudeza rítmica de Hard’ livin, el southern carcelario de Midnight train to Memphys, el aroma rock de Second one to know, la cadencia de Them stems, la excelente interpretación vocal de I was wrong, el alma perdida de Millonaire o las guitarras y la redención de Tryin’ to untangle my mind. Cuando uno desconoce un género, descubrir un artista como este emociona, sobre todo porque llena las orejas de otras tonalidades y eso siempre gusta.

Savoy Brown – Raw Sienna – 1970

Raw Sienna

Chris Youlden a la voz y Kim Simmonds a la guitarra (y ambos al piano) formaron un dúo de amor-odio durante dos años en el seno de Savoy Brown. Juntos, aunque no siempre revueltos, editaron cuatro discos de blues rock lleno de psicodelia y salidas hard que les llevaron a la primera línea de festivales y escenarios con su característica mezcla de riffs aguerridos, ritmos percusivos con arreglos cercanos en ocasiones al funky e, incluso, al jazz más bravo, algunos brillantes solos, letras directas con estribillos facilones y mucha inspiración. Guitarras acústicas, bottleneck, arreglos orquestales, trompetas… Un disco que traspasa géneros. Compartían los créditos de este Raw Sienna tres monstruos que al año siguiente abandonarían la nave para formar Foghat: Dave Peverett como segundo guitarrista, Tone Stevens al bajo y Roger Earl a la batería.

Master hare es el perfecto ejemplo, con el protagonismo de un inspiradísimo solo de Simmonds la banda al completo se luce. La línea de bajo te pone inquieto, los cambios de ritmo conjugando batería e instrumentos de viento y el arreglo de violines justo en el centro haciendo de contrapunto. Otra composición casi progresiva en su concepción, Is that so, comienza con una larga introducción de ritmo latino, se detiene, y exprime un desarrollo jazz blues que vaga entre la improvisación de la guitarra y el contrapunto de batería y bajo.

Pero, además, en Raw Sienna escuchamos algunos de sus mayores aciertos, o, al menos, algunas de sus  Savoy Browncomposiciones más populares. La inicial A hard way to go pasa por ser su único tema de verdadero éxito en cuanto a ventas de singles se refiere. Marcado por el ritmo de bajo y guitarra sobre los que la línea de voz recrea una historia de redención y huida. De cercana y épica comercialidad, con el saxo y las trompetas como protagonistas, That same feelin’ gira alrededor de un riff repetitivo sobre la voz más negra de Youlden. Quizá las dos canciones más accesibles para los oídos roqueros.

La mejor interpretación vocal la encontremos en Needle and spoon con un toque jazzy en las armonías y la batería. Letra polémica: “Don’t need no women don’t need no wine/’Cause life is sweet when you hit the main line/(…)/I feel alright with my needle and spoon”. El heroinómano que se justifica. Otro momento de gloria para Youlden se titula Stay while the night is young. Ritmo sincopado, acústicas y seducción: “Just experience the moment/Instead of thinking what’s to come/Can’t have the fall before the summer/So stay while the night is young”. Y para que no falte ningún vicio, piden A little more wine con un soberbio puente-estribillo (“just got time for a little more wine”) y un buen bottleneck.

Pero como no todo es fiesta, devoran su pena y su continua búsqueda en I’m crying, pelotazo soul cuyo gran valor es conseguir un ritmo oscuro y una melodía cadencial para recrear una sencilla historia de perdedor. El contrapunto a este tema, When I was young, cierra Raw Sienna con unas sencillas acústicas y una reflexiva letra: “Yesterday’s illusions are tomorrow’s smiles/I’ll look back and laugh Baby, sometimes, in a while”.

Chris Youlden abandonó la nave a poco de editarse el disco para comenzar una poco exitosa carrera en solitario y el resto abandonó a Simmonds a su suerte tras otro álbum para formar Foghat. Así que a disfrutar de un disco único.

 

Heavy Metal Christmas (3): Navidad jevi again

Ho, ho, ho, ya está  aquí la Navidad. ¿La odias? ¿La amas? ¿La celebras? En realidad, sientas lo que sientas, hagas lo que hagas, es inevitable soportar su banda sonora de cancioncillas moñas y repetitivas. Para que disfrutes o molestes en las próximas celebraciones nosotros dejamos por aquí unos villancicos metaleros, unas rolas protestonas, unas coplillas de fiesta y algunas versiones de clásicos.

Y, de regalo, nuestra playlist navideña al completo. Que ya es el tercer año que nos curramos esta selección. Venga, dale al play, comparte el turrón y el espumoso y no olvides mandarnos un pellizco del décimo premiado, que nos gusta comer como al que más.

Lemmy, Dave Grohl y Billy Gibbon – Run Rudolph run

Queen – Thank God It’s Christmas

Ska-P – Villancico

The Darkness – Christmas time (don’t let the bells end)

Venom – Black Xmas

Los Planetas – El espíritu de la Navidad

Joe Lynn Turner – Rockin’ around the Xmas tree

Bruce Springsteen – Santa Claus is coming to town

Mamá Ladilla – Viene la Navidad

Chuck Billy y Scott Ian – Silent night

Chivi – Me cago en la puta Navidad

Además de esta selecta lista, os pegamos la playlist al completo de Rockologia en Spotify.

 

Algunos discos que sigo escuchando (11): rock con Ñ

Hoy traigo en la sección Algunos discos que sigo escuchando cuatro discos muy diferentes en estilo, cuatro propuestas que me han acompañado en diferentes momentos de mi vida, cuatro artistas con el común de haber sido descubiertos por casualidad en garitos. Uzzhuaïa me parece una de las mejores bandas de rock de los últimos años, una pena que el mercado y el dinero apunten en otra dirección y hayan acabado separados; los escuché por primera vez un fin de semana con amigos en Valencia. A Al otro lado los encontré tocando en mi barrio, por lo que hay cierta unión tabernaria. A Eldorado y Gritando en Silencio los descubrí en garitos infames pero conciertos inolvidables. Aquí están las cuatro propuestas. Disfrutadlas.

portadauzz Uzzhuaïa – Uzzhuaïa (2006)

Podría haber escogido cualquiera de los valencianos, pero este fue mi primer contacto con ellos y vuelvo repetidas veces a él (aunque prefiero otros). Pau Monteagudo me parece una de las mejores voces de los últimos años y las guitarra de Alex e Israel Ferrer lo bordan en todo el álbum. La producción y la mezcla de Gonzalo Parreño merece un aplauso también, aunque imagino que la masterización de Mika Jussila algo tendrá que ver. Canciones hard rock con toques diversos marcadas por riffs sangrantes y estribillos redondos. No dejes de escuchar Más allá, Perdido en el huracán, La cuenta atrás, No intentes volver atrás o la versión musculada de La chispa adecuada. Cualquiera de sus discos posteriores merece también la pena.

Al otro lado – Al otro lado (2004) Al Otro Lado

Antes de fichar por Mago de Öz, Javier Domínguez “Zeta” cantaba en el grupo madrileño Al otro lado (antes Jake Mate). Grandes desconocidos, debutaron con un disco repleto de heavy metal melódico de aroma clásico. Merece una escucha completa, aunque una producción bastante floja afea su excelente trabajo. Salvo por el sonido final, buenas guitarras, gran voz, letras que mezclan historias de la vida cotidiana con otras de espadas y héroes y algunas canciones a rescatar. Entre mis favoritas: Misteriosa melodía, Aún no llegó mi final, Que caiga el telón, Siempre en mi puesto (con protagonismo del teclado), Vuelve la bestia o Mi eterna soledad.

 Eldorado – Paranormal radio (2012)

EldoradoOtra de mis bandas favoritas de estos últimos años, este su tercer disco sea, tal vez, el más completo. Mantienen un excelente equilibrio entre las guitarras aguerridas con líneas vocales melódicas y buena base rítmica (imprescindible Javi Planelles a la batería). Hard rock lleno de influencias de los setenta. La producción y la mezcla de Richard Chycki (Aerosmith, Rush, Dream Theater) engrandece las canciones, les dota de profundidad. Quizá sería injusto destacar unas canciones sobre otras porque lo bueno de Paranormal radio es el conjunto, pero me encantan Reactor, Un adiós a noviembre, Hey Saturno, Domingo extraño, la inicial El mundo dentro o la final Mujer de otoño. Ver a esta gente en concierto es inolvidable.

Gritando en Silencio – Contratiempo (2009) GeS

Otro de los que van construyendo una discografía envidiable. Su debut me alcanzó después de verles en un concierto en una minúscula sala dándolo todo. La energía que desprenden se aprecia muy bien en este trabajo, sin artificios ni florituras, pero con la rabia, la magia y la osadía de la juventud llena de ganas y arte. Marcos Molina comanda la nave en la voz, la guitarra y la composición. Muchos invitados (Fernando Madina de Reincidentes, Juan Carlos Cifuentes “Iratxo” o Albertucho entre otros). Me parecen imprescindibles Mírame desnudo, Dos copas de más, A la luz de una sonrisa, los casi nueve minutos de Mereció la pena, Hijos de la madrugada, Gritando en Silencio o las dos partes de Rutina en las venas.

 

La máquina del tiempo 1978: una Historia del rock a través de sus canciones.

La máquina del tiempo: 40 años de rock.

Una memoria de canciones publicadas entre la muerte del rey blanco del rock, Elvis Presley, y la del rey negro del rock, Chuck Berry.

1978

El año 1978 fue, sin ninguna duda, de John Travolta. Si has puesto cara extraña y tienes la imagen de cincuentón operado o te crees que Travolta se hizo famoso como Vincent Vega (Pulp Fiction) eres muy joven y no sabes que John fue Danny Zuko en Grease y Tony TravoltaManero en Saturday’s Night Fever. Ambas películas representaron los hitos cinematográficos y musicales de 1978. A principios de años, la banda sonora de Saturday’s Night Fever alcanzó los primeros puestos de ventas que no abandonó con sus numerosos singles hasta mediados de año, momento en la que el musical Grease salió a las pantallas y con su modélica puesta en escena y su mezcla de rudeza, ñoñería y buen hacer convirtió a Travolta y su compañera Olivia Newton-John en cantantes multiventas.

El año 1978 se recordará por el principio del auge de la música disco y el ocaso de la música punk. Las canciones de Bee Gees en Saturday’s Night Fever permitieron a muchos artistas del género hacerse populares: The Village People (YMCA) o Boney M (Rivers of Babylon) son dos buenos ejemplos. Además, artistas ya consagrados o pipiolos dando sus primeros pasos arrimaron su ascua al sonido de moda, como Blondie con Heart of glass o Rod Stewart con (Do ya think) I’m sexy. En cuanto al punk, tan rápido como explotó, implosionó: los Sex Pistols se separaron a principios de año y a poco le siguieron otros muchos (Television). Sin embargo, su semilla fue continuada por grupos nuevos (The Buzzcocks, The Vibrators), mientras otras bandas añadidas al género se dedicaban a transformarse o a lo suyo, pero generando música atractiva (The Clash, The Ramones).

Queen 1978Gran cantidad de bandas debutantes acabaron consagrándose los siguientes años. The Police (Outlandos d’amour), Van Halen (Van Halen I), The Cars (The Cars), Prince (For you), Toto (Toto), Magnum (Kingdom of madness), Dire Straits (Dire Straits) o Whitesnake (Trouble). Como curiosidad, en 1978 nacieron los tres miembros de Muse.

No hay mucho donde rascar en las listas de ventas para el género roquero, a pesar de que el debut de Van Halen, el retorno a lo grande de The Rolling Stones (Some girls) o el álbum de Journey (Infinity) anduvieron por ahí. Además, este año falleció Keith Moon (The Who) y Ozzy se marchó (le echaron) de Black Sabbath, que editó su peor disco hasta el momento.

¿Qué rescata el año 1978 en la Historia del rock? Algunos enormes discos en directo: judaspriest_1978Scorpions (Tokyo Tapes), Thin Lizzy (Live and dangerous) o The Band (The last waltz). Grandes obras de Rainbow (Long live rock and roll), AC/DC (Powerage), Queen (Jazz) o UFO (Obsession). La multipropuesta de KISS con su Alive II a principios de año y los cuatro discos “en solitario”. Pero, sobre todos, la doble entrega de Judas Priest que con dos clásicos comenzaron a mostrar el camino al heavy metal: Stained class y Killing machine. Casi nada: guitarrazos, himnos, motos, látigos y mucho cuero.

En fin, por aquí os dejo mi pequeña selección de lo mejor y lo peor de canciones y singles del año 1978.

Hasta el año que viene.

 

 

Scorpions- Rebuscando en la basura de “Pure instinct” – 1996

i¿Son tan malos los discos malos de nuestros músicos favoritos?

Hoy rebuscamos en la basura de Scorpions y su álbum Pure instinct de 1996.

Editado tras unos años de éxitos, sobre todo en los escenarios, con mastodónticas giras mundiales, después de un directo de título Live bites y un nuevo contrato discográfico, Pure instinct significó el decimotercer álbum en estudio de Scorpions, su apuesta en el postgrunge, con el Nu Metal asomando las orejas en las listas de ventas. El nacimiento del disco ya venía gafado. El productor elegido, Bruce Fairbairn, tuvo problemas de salud y agenda, por lo que se recurrió a Keith Olsen. Pero tampoco salió adelante la colaboración y finalmente produjo la mayoría de las canciones el alemán Erwin Musper (mano derecha de Fairbarin). Comenzaron grabando en Nueva York, siguieron en Los Ángeles y lo terminaron en sus propios estudios en Hannover.  Además, el batería Herman Rarebell desaparece de escena y es sustituido por Curt Cress “el breve”. Por terminar de enmarcar el momento vital del grupo, Klaus Meine (cantante) y Rudolf Schenker (guitarra) estaban cerca de los cincuenta años y Matthias Jabs (guitarra) acababa de traspasar la cuarentena.

La crítica se cebó con el disco, catalogado de “flojo”, “blandito”, lleno de baladas aburridas y poco mordiente, con una producción irregular. Se lleva un aprobado pelado en la mayoría de las webs, de hecho.

Pero ¿qué rebuscamos en la basura de este Pure instinct?

Como de costumbre en esta sección, rescatamos, primero, las canciones. Hay poco hard rock de guitarras contundentes (al estilo Scorpions, obviamente), pero Stone in my shoe  y Wild child roquean al viejo estilo, con buenos riffs y estribillos. Oh, girl (I wanna be with you) recuerda al álbum Savage Amusement, ese rollo pop rock con sentimiento pero contundencia (obviar su tonta intro vocal). La pega es que no hay más. El resto son medios tiempos, baladas, algún experimento sonoro novedoso. La verdad, todo junto, se hace un poco pesado. Pero también hay chicha buena.

When the rivers flow se sale de los estándares de Scorpions pero está entre las grandes canciones del grupo, con un regusto de finales de los setenta: buen ritmo, acústicas estupendas, línea melódica clásica, una letra efectiva que conduce a un sencillo estribillo. Los teclados acompañan con acierto la canción y el solo final es muy correcto. La balada con orquesta como protagonista You and I es otro tema de tufo clásico, quizá demasiado azucarado pero de arreglos excelentes y un Maine preciosista con un solo final temible. But the best for you presenta una power ballad de cambios rítmicos interesantes, estribillo poderoso y guitarras magistrales. A recuperar la melodía de Does anyone know.

En su conjunto, el trabajo vocal de Maine mejora los discos anteriores, casi me atrevería a decir (salvando las composiciones) que del nivel de sus clásicos de principios de los ochenta. La producción deja un poco de lado la garra de las guitarras, hay demasiadas acústicas y baladas y falta hard, eso es cierto, pero no debe ocultar un buen trabajo compositivo, interpretado con la experiencia y el gusto de unos músicos creativos luchando por mantener su propio estilo en el océano mediático de la época.

Suficiente basura rescatada para darle una escucha a este disco.

Pero si aun así queréis más “basura made in Scorpions” probad con estos enlaces:

Bruce Springsteen – The river – 1980

¿Puede un recuerdo feliz convertirse en un mal recuerdo?

Bruce Sprinsteen hace un ejercicio fantástico de literatura en The river al conseguir una canción de pérdida y fracaso mezclando una historia personal emotiva sobre el fondo de la crisis económica.

En agosto de 1979 Springsteen decidió parar las sesiones de estudio del álbum sucesor de Darkness on the edge of town, casi completadas. Ni su vida privada ni la música que estaba grabando le hacían feliz, y tras una larga noche de reflexión decidió componer sobre el matrimonio y el amor perdido. Y nadie como Springsteen narra la desesperación de la pérdida en el “sueño americano”. The river ofrece una lamentable historia en primera persona. El protagonista recuerda las noches de escapada en coche a la orilla del río con su novia, momentos de felicidad juvenil que acabaron con un embarazo indeseado y una boda prematura: “then i got Mary pregnant (…) and for my nineteenth birthday I got a union card and a wedding coat”. Años después pierde su trabajo en la construcción y se encuentra sin dinero, con una mujer y una familia que no quiere: “Now all them things that seemed so important (…) them vanished right into the air/Now I just act like I don’t remember Mary acts like she don’t care”. Ni siquiera el recuerdo de aquellas escapadas al río le consuelan. Ahora representan el inicio de esta vida deprimente y nunca deseada: “those memories come back to haunt me (…) is a dream a lie if it don’t haunt me or is it somethig worse that sendes me down to the river”.

La canción se enmarca en  lo peor de la crisis de la construcción de los setenta y la forma en que afectó a las familias americanas, como la de su hermana, en quien se basa The river. Bruce canta en la voz de su cuñado el embarazo indeseado de Virginia Springsteen (en la canción Mary), la boda obligada, la pérdida de amor y esperanzas. El propio compositor explica que decidió dar una voz narrativa a un personaje masculino, joven, que se imaginaba en un bar explicando su historia a un desconocido sentado al lado, con unas cervezas. “Observé a mi cuñado perder su bien remunerado empleo y trabajar duro sin quejarse para sobrevivir”. Cuando su hermana la escuchó por primera vez, le abrazó y dijo “esa es mi vida”.

El ritmo es muy importante en la composición y la épica de The River. La canción comienza con la armónica y la guitarra recreando el tema principal e inmediatamente se oye a Springsteen cantar con intensidad y dramatismo. Tan solo tras seis versos aparece el estribillo, que se repetirá otras dos ocasiones. El ritmo narrativo varía en la siguiente estrofa, de siete versos, donde aparece otra vez el estribillo, modificado. Los versos riman de manera aleatoria, en apariencia, pero siempre remarcando partes importantes de la narración. Tras una larga estrofa final, cierra con la repetición del estribillo y una coda vocal sin letra “uuuh” hasta el fade final.

Tras aquellas semanas de descanso, lo primero que hizo Bruce fue grabar con la E Street Band The river en los Power Station del 26 al 29 de agosto producida por Jon Landau y con Neil Dorfsman y Bob Clearmountain como ingenieros. Acabó cerrando la cara B del primer vinilo y dando nombre al álbum que se publicó el 17 de octubre de 1980. Como single se editó en Europa en mayo de 1981.