Música moderna: abril 2018

 

Qué vamos a hacer. Músicos de siempre y nuevos talentos haciendo lo que mejor saben: cantar, tocar, bailar y alegrarnos los corazones. Una pequeña selección, con tufillo a clásicos por doquier, de algunos trabajos que nos han llenado las orejas.

Dale al play…

The White Buffalo – Darkest darks, lightest lights

Jake Smith, alias The White Buffalo, fue uno de los varios descubrimientos musicales que hice viendo (y escuchando) la serie Son of Anarchy y su increíble banda sonora. El nuevo trabajo de este personaje ahonda en “más de lo mismo”. Pero de qué manera. Rock, country y blues de guitarras y piano en Hide and seek, la fantástica Avalon y su historia de desesperanza (“this ain’t living it’s waiting around to die”), los malos tipos de la tremenda Nightstalker blues (a mover el culo con pistolas y cuchillos, tremenda armónica), el rollo bailable (palmas incluidas) en The heart and soul of the night o la narración de un atraco en Robbery. La producción de Ryan Dorn y Bruce Witkin destaca la voz sobre el resto, da fuerza a las historias y al sentimiento. Pelos de punta en las baladas If I lost my eyes y The observatory. Un disco completo, personalísimo, que le encumbra como el gran compositor y cantante que es.

Tako – Hilo de cobre 

Lo de estos tipos es impresionante. No tienen álbum malo. Y a estas alturas de la Historia que sigan fabricando canciones tan potentes como Sopa de perro, Hierro negro (“con el alma envuelta en papel de arroz y a veces en plata pura”) o Mala fe resulta hasta sobrecogedor. Fieles a su estilo, pero siempre con una vuelta de tuerca, armonías logradas, estribillos deliciosos y gran trabajo de batería para adornar y soportar canciones tan bien hechas como Prohibido fingir (“cuanta vida sin vivir/cuanta muerte sin morir/(…)/la falsa moralidad”), el toque punk de Resilencia (“hacer un fuego cada noche/por si alguien lo ve”) o El desván de mi raíz. Hay también momentos para la reflexión calmada, como en La flor de la sinceridad (y su rescate emocional), La niebla o el baile pegado de Hilo de cobre (“yo que también tengo cuerdas/ando buscando un buen lutier/que me de un cuartillo de vuelta/me quite el mal roce y el desafinar”). Canciones que hablan de lo que sientes.

 Ultraligeros – Ella elige

Lo hemos dicho muchas veces por aquí. Parece fácil hacer un disco con sonidos clásicos y no sonar una mera copia. Pero no lo es. Y Ultraligeros han conseguido con este Ella elige emular a lo mejor de Burning, Loquillo y sus Trogloditas, Tequila o Barricada incluso. Breves, directas composiciones con ritmos marcados, riffs cortantes, armonías a doble guitarra, algunos pasajes sonoras especialmente brillantes, letras de canallas, amores y protestas personales y, al final, grandes canciones. A destacar: Pesadilla, El tiempo se detieneSoy de acero, Ella elige, A quemarropa y la versión de Alarma!!! titulada Preparado para el rocanrol. Una sorpresa.

Heaven & Earth – Hard to kill 

Más Blackmore que el mismo Blackmore, más Coverdale, más Dio, más Cozy Powell, más Jon Lord que nunca, este Hard to kill rescata lo que más me gusta del Universo compuesto e interpretado por estos artistas a través de un viaje atemporal. No hay aquí un simple homenaje, si no una reconstrucción en toda regla del legado de algunos imprescindibles del hard rock. Joe Retta a la voz y Stuart Smith a las guitarras han fabricado otro clasicazo. Y con Kenny Aronoff a la batería nada menos. Directos en Hard to kill, Hellfire (armónica incluida) o Walk away (excelente armonía y teclados),  más pausados en Bleed me dry o Bad man y hasta comerciales (se eso es posible) en Anthem y la rítmica Monster. Todos los músicos cumplen a la perfección su papel, con huecos para su lucimiento. Muy ameno, bien hecho, sonido perfecto.

Black Stone Cherry - Family tree Black Stone Cherry – Family tree

Por fin Black Stone Cherry han completado un disco a la altura de sus dos primeras obras. Duro y melódico a la vez, con la voz de Chris Robertson en plena forma (canta de diez en My last breath), riffs de guitarra gordos y un trabajo armónico muy fresco y pegadizo (escucha el tema título Family tree). Mucho rollo southern con una variada influencia de estilos. Grandes momentos en Bad Habit, Burnin’ o Southern fried friday night (talkbox ochentero incluido), un toque de piano y soul en New kinda feeling, un poco de blues con Carry me on down the road o Dancin’ in the rain y momentos “mueveculos” en Ain’t nobody o James Brown.

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Rock y resaca: 13 canciones sobre el día después.

El día después, el despertar de boca seca, cabeza martilleante y cuerpo gomoso, la luz que molesta, cualquier ruido parece un taladro en la oreja, arrastrarse al sofá. Nunca más, se dice, esto no lo vuelvo a repetir. Así somos…

Mañanita de resaca. Como dijeron Los Suaves en su tema Siempre igual: “agua fría, alka-seltzer, café negro” y a aguantar.

Nuestra pequeña selección de resacas a cargo de algunos de nuestros artistas favoritos. Seguro que no volvieron a repetir…

Black Sabbath – Thrased (1983)

Para un álbum que Ian Gillan es invitado a cantar con Black Sabbath en un día de resaca casi acaba con el conche de Bill Ward en una piscina camino del estudio de grabación. No se le había pasado.

M-Clan – Domingo de mayo (1997)

Carlos Tarque no recuerda cómo llegó a casa, “la boca seca, que más me da. No hay nada de que lamentarse ni nada que celebrar”. No es más que una “mañana de domingo” y en su cabeza “resuena toda la noche de ayer”.

Van Halen – Take your whiskey home (1980)

A David Lee Roth la resaca le dura más que la chica de anoche. “Ella no me quiere cerca, está cansada de verme caer”. Es que el alcohol por las noches deja lagunas mentales y físicas.

Los Zigarros – Resaca (2016)

Los reyes del boogie también saben lo que es sufrir el día después. “¡Anoche era un tigre y hoy soy un ratón!”. En el fondo, más parece que esté enfermo que otra cosa. “Creo que me estoy muriendo y tengo inseguridad”.

Supersuckers – Hungover together (1997)

El lado romántico de beber juntos. Eddie Spaghetti y Kelley Deal deciden montárselo juntos para tener una resaca privada. Pero a la mañana siguiente nadie recuerda nada. ¿Qué hicimos anoche?

The Who – Who are you? (1978)

Tras una fiesta con los Sex Pistols esta fue la pregunta que se hizo Pete Townshend a la mañana siguiete. ¿Quién eres tú? Las compañías, siempre las malas compañías tienen la culpa. Acabó en comisaría, por cierto.

Konsumo Respeto – Un par de alas (2002)

A veces las resacas son malas compañeras del corazón. “Mírame, hoy la resaca a mí me puede también”, no he dormido, me encuentro fatal, y “ya no quise luchar”. El desánimo y el llanto el día después, el bajonazo.

Def Leppard – Me and my wine (1981)

“Todo lo que puedo decir es que estoy bien solo y con mi vino” el día después de una noche ¿memorable? Los chicos quisieron salir a beber y no recuerdo nada de la noche anterior. Cuidadito con continuar bebiendo…

Forraje – Dueña de mis resacas (2006)

La noche y el amor. Ella es la verdadera propietaria de mis fiestas, mis excesos y, claro, de mis resacas: “jugando a lanzarme me he vuelto a caer/qué duro es el suelo al anochecer”

Chuck Berry – Downbound train (1956)

Cuando el protagonista de la canción bebe tanto que no puede beber más se queda dormido en el suelo. A la mañana siguiente es un charco de sudor y dolor. Para pensárselo de nuevo.

Obús – Cualquier noche sale el sol (2000)

Y cuanto mayor es uno, peores son las resacas. A Fortu se le fue la mano: “hoy desayuné tortilla de actrón” porque fue “cerrando garitos hasta que llegó el amanecer del día después/mañana infernal, resaca total”.

Peter Frampton – Do you feel like we do (1973)

A quién no le ha pasado. Te despiertas por la mañana con una botella en la mano y te preguntas. ¿De quién es? ¿Qué es? ¿Dónde? ¿Qué hice anoche? Historias reales por personas reales. ¿Sientes como que lo hicimos?

Kris Kristofferson & Johnny Cash – Sunday mornin’ comin’ down (1970)

No todas las resacas son inútiles.  Kris Kristofferson reflexiona con la ayuda de Johnny Cash sobre las “bondades” del día después. No acordarse de nada, tomar una cerveza de desayuno, momentos para tomar decisiones.

 

¿Qué canción de resaca nos hemos dejado olvidada?

 

11 canciones rock y metal para un cumpleaños diferente

¿Cansado/a de las típicas tonadas de cumpleaños?

Para celebrar un cumpleaños muy especial (el nuestro, ya seis años por las redes) seleccionamos unas cuantas canciones distintas para soplar velas, beber cervezas y comer asado. O zumo de arándanos y tofu, cada uno lo que quiera. Lo importante es celebrar. Igual Google nos dedica un día y todo.

Primero, unas tonadas para alegrarse y celebrar. Que si cualquier razón es buena, mantener en marcha un blog de rock y metal con la que está cayendo merece doble celebración.

The Beatles – Birthday

Abriendo la tercera cara del álbum blanco (White album, 1968) esta especial felicitación con las voces de Pattie Boyd y Yoko Ono (parejas por entonces de John Lennon y George Harrison). Canción para estar de fiesta todo el día “they say it’s your birthday/we’re gonna have a good time”.

Lenny Kravitz – Happy birthday

Canción para empezar el cumpleaños “We’ll gonna celebrate the day that you were born/and we will start right with this song” y continuar con la celebración “we gonna cook you all the food we know you love/and wash it down with lots of beer” para acabar soplando velas y abriendo regalos. De su álbum Strut del 2014.

Steppenwolf – Happy birthday

Una revisión en clave sureña de la clásica felicitación, con un excelente adorno acústico y vocal. De su At your birthday party de 1969. Canción para felicitar con ternura “one more day for you to look/Happy Birthday, sweet, sweet baby”.

B. B. King – Happy birthday blues

No podía faltar un poco de blues por aquí con esta especial felicitación de B. B. King a su chica “And where the fun with finally stops/everybody knows/girls it’s me and you/doing what we do”

Pero no siempre pilla un cumpleaños en un buen momento. A nosotros nos pilla en el mejor, gracias a gente como tú, pero por si no es tu caso, aquí dejamos un par de canciones para animarte. Hoy puede ser un gran día.

Chicago – Birthday boy

En su disco de 1980 Chicago XIV, incluyen esta canción contra la tristeza “Life can be easy ‘til the end, ‘til the end/that empty feeling won’t go away”. Si estás en una mala racha no te preocupes, hoy es tu cumpleaños y tienes que ser optimista y pensar que las cosas cambiarán “Birthday boy, blow out the candles/good friends around you, you should feel O.K.” La canción tampoco es que sea una fiesta precisamente, pero la intención, ahí está.

Urge Overkill – Blackie’s birthday

Queda claro que “today Urge Overkill celebrates Blackie’s birthday” aunque no sea un buen día y sientas que el tiempo se va. Hay que mirar adelante, agarrar la vida y “fill your life with the love or lose it/like a’ rock ‘n roll music”. Del álbum de 1991 The supersonic storybook.

También sucede que el cumpleaños nos recuerda la pérdida de alguien, bien porque le echamos de menos en el nuestro o porque nos acordamos en el suyo. Una canción de superación y otra de memoria triste.

Panda – Cumpleaños feliz

La banda de Monterrey realiza un hermoso tema con esa letra en recuerdo de la persona que ya no está con nosotros, a la que se recuerda “hasta el día que me muera”. Con cierto aire de superación, aparece en su MTV Unplugged del 2010.

Kyuss – Happy birthday

En cambio los amigos de Kyuss no son capaces de olvidar con dolor “Happy, happy birthday/two years dead today/(…)/I can’t escape the memories/that haunt me every day and night”. Del Sons of Kyuss de 1990.

Y si nos quieres desear el mal y que el chiringuito se cierre, como si celebrara el cumpleaños un o una expareja, un jefe maldito, una cuñada pesada, pues apúntate estos cortes tan (in)sensibles.

The Smiths – Unhappy birthday

No te quedes con las ganas y desea un auténtico cumpleaños infeliz con esta tonada “I’ve come to wish you an unhappy birthday/because you’re evil/and you lie”. Casi nada.  Era 1987 y el álbum Strangeways, here we come.

NOFX – New happy birthday song?

Y para rematar la (no)felicitación esta sencilla y directa letra “happy fucking birthday/you’re not special”. Para gente que odias. Aquí la versión de su segundo disco en directo They’ve actually gotten worse de 2007.

Y por si no has tenido bastante, o lo tuyo es más extremo, aquí te dejo a King Diamond felicitándonos el cumpleaños (bueno, en realidad se lo felicita a James pero eso da igual) y un pequeño regalo de Deathlok.

La máquina del tiempo 1980: una Historia del rock a través de sus canciones.

 La máquina del tiempo: 40 años de rock.

descarga Una memoria de canciones publicadas entre la muerte del rey blanco del rock, Elvis Presley, en 1977, y la del rey negro del rock, Chuck Berry, en 2017.

1980

Con el cambio de década, las listas de ventas dejan de estar dominadas por un único estilo, desaparecen los singles disco, se aúpan el pop en sus diferentes variantes (Barbra Streisand con Woman in love, Michael Jackson con Rock with you, Blondie con Call me o Diana Ross con Upside down), mucho revival funky y algunas grandes canciones de nuestro rollo: Pink Floyd con Another brick in the wall, par II, Queen con Crazy Little thing called love o Billy Joel con It’s still rock and roll to me. El single más vendido en el Reino Unido fue Don’t stand so close to me de The Police y en los USA Lady de Kenny Rogers, junto al tema de Pink Floyd.

En cuanto a la venta de álbumes, ahí el rock se lleva la palma. Se cuelan en los más vendidos del año: AC/DC con Back in black, Pink Floyd con The wall (número 1 casi tres meses), Bruce Springsteen con The river, Queen con The game, Genesis con Duke, Rush con Permanent waves, The Pretenders con su debut en lo más alto, Dire Straits con Making movies, Steve Winwood con Arc of the dive o The Rolling Stones con Emotional rescue.

images (1)Este cambio del mercado musical acaba derivando en una mayor atención a sonidos más roqueros. No en vano, 1980 se considera el nacimiento del movimiento heavy metal, sobre todo con la nueva ola de talentos británicos, que se denominó NWOBHM. Las diferentes bandas de hard&heavy que llevaban años por los circuitos sin apenas recibir atención comienzan a fichar por discográficas y a editar álbumes con cierta resonancia. Las grandes compañías invierten en ellas, las ponen en primera línea y aupadas por la incertidumbre económica y el desencanto social del país resuenan en el Reino Unido, dan el salto a las listas de ventas y a los conciertos mayoritarios por toda Europa. Iron Maiden con su disco homónimo alcanza el número 4 y Saxon con Wheels of Steel el número 5, y sus correspondientes singles el Top 10. Otros grupos como Def Leppard, Angel Witch o Girlschool también consiguen gran repercusión y se embarcan en giras populares.

A este rugido juvenil se suman bandas que ya llevaban años dando guerra, como Judas Priest (British Steel), Scorpions (Animal magnetism), Whitesnake (Ready’n’willing) o Motorhead (Ace of spade). En el mismo saco caen grupos o artistas reconvertidos o comenzando nuevas aventuras, como Black Sabbath con Dio a la voz (Heaven and hell), Michael Schenker con su debut en solitario (MSG) o Ian Gillan y Ozzy Osbourne, abrazados a una segunda juventud heavy.

Y como no hay diversión sin fiesta, en 1980 se celebró oficialmente el primerimages (2)  Monsters of Rock, mito del renacer heavy y de los conciertos multitudinarios en los años siguientes. El primer line-up, el 16 de agosto: Rainbow, Judas Priest, Scorpions, April Wine, Saxon, Riot, Touch.

El dato más negativo, la muerte de tres mitos: Bon Scott, John Lennon y John Bonham (que acabó con Led Zeppelin).

Para terminar, por aquí os dejo mi pequeña selección de lo mejor y lo peor de canciones y singles del año 1980. Ha quedado un poco heavy.

Hasta el año que viene.

 

 

Alarma!!! – En el lado oscuro – 1985

ladooscuro Hay pocas bandas tan influyentes en la música pop rock en castellano que hayan disfrutado de tan pocas ventas, tan breve reconocimiento público y, por tanto, éxito real. Casi nadie recuerda a este trío madrileño que pasó sin mucho molestar entre el pop y el heavy de moda en la primera mitad de los ochenta, sin engancharse realmente a ningún caballo ganador. Sin embargo, las canciones de este álbum que hoy recordamos han sido versioneadas por gente tan dispar como Ana Belén y Victor Manuel (Marilyn), El Drogas en su Txarrena (Frío) o recientemente Ultraligeros (Preparado para el rock and roll).

La banda la conformaban Jose Manuel Tena (cantante, más conocido a posteriori como Manolo Tena), Jose Manuel Díaz (batería) y el guitarrista Jaime Asúa (colaborador y músico de Joaquín Sabina), los tres ex-Cucharada. Querían moverse de una propuesta nihilista y teatral a un estilo más amable para el gran público y ganarse la vida. Así, en poco tiempo, llegaron a este álbum. En el lado oscuro fue el segundo y definitivo disco de Alarma!!!, quienes tras un iniciático y autodenominado debut se decantaron por “endurecer” su propuesta con más rock y más ritmo, letras muy directas y un trabajo  compositivo excelente.

Contiene nueve canciones donde la voz sucia y desgarrada de Tena lanza su particular proclama poética en favor de los sin voz, los perdedores, los que habitan la noche, los que quieren pero no pueden, los que se esconden, donde la guitarra adorna con punteos aéreos, algunos solos bien calzados y un par de riffs sobresalientes, donde la batería marca muy bien el tempo, se oculta casi siempre y aparece en el momento adecuado a primer plano. Y el adorno del sintetizador envolviendo el conjunto. La producción limpia que destaca el mensaje oral sobre el resto ayuda a engancharse a un conjunto sonoro imperdible.

La inicial Preparado para el rock and roll es en sí misma un himno modélico: intro de guitarra, buena letra sobre la vida de la carretera y los músicos “de calle”, estribillo sencillo y fácil de recordar, unos arreglos vocales de apoyo, solo breve. De mis favoritos por intensidad y densidad. El salto a la divertida pero reivindicativa Ayayaya!!! nos levanta del asiento, con un ritmo bailón, un toque casi ska y su grito nocturno en el estribillo. Me encanta el trabajo de Asúa, qué simple parece pero qué bien cerrada la canción. Otro de los hitos de este viaje se titula En el lado oscuro: “no des un paso en falso/el éxito barato es un claro fracaso”. Toque reggae para un tema de rock contundente basado en el fraseo de Tena y el contrapunto de ritmo y guitarra. alarma

Tres temas directos y cortos que desembocan en uno de los puntos álgidos: Frío. Hay pocas canciones con una letra tan profundamente poética y a la vez con unas imágenes tan sencillas. El punteo de la guitarra y los arpegios del estribillo dan dimensión a la voz de Tena, quien, sin complicaciones técnicas, sabe transmitir el mensaje hasta el fondo. “Estoy ardiendo y siento frío”. Aunque la letra admite muchas interpretaciones, yo siempre la consideré una canción sobre drogas. Una pequeña tregua justo en el medio del disco con Diciendo adiós, rock de riff sencillo con mensaje a las discográficas y los jefecillos del cotarro: “te estoy diciendo adiós/en el último avión/sabes que sí aunque digas que no”. Y para comenzar la segunda parte del viaje, Marilyn, otro de los hitos de Manolo Tena y Alarma!!! Desde el Moog inicial, la sucesión de imágenes vitales, el suave adorno de la guitarra, el golpeteo cuasicardíaco de Díaz y el final de rabia contenida.

Seguimos con más rock. Solo por tu dinero trae “la vieja historia/todos te dicen te quiero/pero ninguno es sincero/es una inversión de capital” con las mejores guitarras del álbum, tanto el punteo rítmico, como los arreglos y el solo. Otro canto a la decepción del mainstream musical. El rollo reggae vuelve en Cansado de esperarte, con un bajo y una guitarra muy The Police y otro pegajoso estribillo. Y de cierre, Deja de llorar, nueva vuelta al rock, ahora más arriesgado, el corte más duro, con la batería dominando el tema, cambios de ritmo y una explosión con desgarro en el estribillo “nunca nos dejan ver la realidad/deja de llorar”, quizá la canción más desesperada del álbum “no, no, no/ya no quiero soportarlo más”.

El viaje muy breve exige volver a darle al play. Un disco que incomprensiblemente nunca aparece en ninguna lista de “favoritos” o “lo mejor de” mientras hay que aguantar otros llenos de basura pero con el beneplácito del mercadeo y la mass media. Rompe tu rutina rescatando el lado oscuro de Alarma!!!

Versioneando: B. B. King en diez versiones

B. B. King tocó por primera vez una guitarra eléctrica en 1949, con  veinticuatro años, tras escuchar a uno de lo pioneros del blues eléctrico, T-Bone Walker. Desde ese momento, y a lo largo de la década de los cincuenta, se hizo imprescindible en radios y escenarios a lo ancho de Estados Unidos. Dicen que en 1956 actuó 342 noches. Nació, así, la leyenda que perpetuó su fuego a lo largo de las siguientes cinco décadas.

Seleccionamos aquí diez versiones de músicos variopintos en homenaje a uno de los más famosos e influyentes músicos de blues de todos los tiempos. Los elegidos también son buenas piezas, ya verás, ya.

Aquí vamos…

Jimmy Page & The Black Crowes – Woke up this morning

Parte del repertorio de la marciana y fabulosa gira que se marcaron estos tipos, lo escuchamos en Live on The Greek (2000). La original la grabó en 1953 BBK and his Orchestra.

Gary Moore – You upset me baby

Cómo iba a faltar Mr. Moore por aquí. En su Back to the blues (2001) se marca esta cover editada originalmente como single en 1954.

Ronnie Earl/Duke Robillard – I need you so bad

Tengo debilidad por Ronnie Earl y algún día tengo que enseñarla en el blog. Mientras tanto, rescato esta versión que se marcó junto a Duke Robillard en el 2005 para su trabajo The Duke meets the Earl. BBK and his orchestra  la grabaron en 1955.

Fleetwood Mac – Worried dream

La primera encarnación de Fleetwood Mac actualizó numerosos temas de blues. Este original de 1967 aparece en el recopilatorio The Original Fleetwood Mac de 1971.

Robben Ford – Help the poor

Otro tremendo guitarrista que en su (para mí) mejor álbum, Talk to your daughter, de 1988, se marca este temazo basado en un original que BBK grabara allá por 1964.

Albert King/Steve Ray Vaughan – Ask me no questions

Y si de magos de la guitarra hablamos, el otro “King” nos trae un regalo junto a Steve Ray Vaughan. El tema original fue cara B del single Hummingbird de 1970. A Albert King y Steve Ray Vaughan les escuchamos tocándola en su In Session, grabado para televisión en 1983 y editado oficialmente en 1999.

Joe Cocker – Hold on (I think our love is changing)

Una de las voces más particulares del rock se metió en el papel de BBK para su álbum de 1984 Civilized man. La original pertenece al Midnight believer de 1978.

Magic Slim – Paying the cost to be the boss

Otro musicazo por el que siento debilidad también. Magic Slim se merendó esta canción en su Lime’n’blue de 1980 que BBK sacara como single en 1968.

The Allman Brothers Band – Blind love

En su regreso de 1979 con el álbum Enlightened rogues, Dickey Betts y Greg Allman eligieron este fantástico corte que BBK grabó en 1953.

Johnny Winter – Be careful with a fool

Y, para terminar, otro genio del blues eléctrico, el gran Johnny Winter se metió en la piel de BBK para el álbum homónimo de 1969. La original, single editado en 1956.

Lo prometido. Una colección de grandes artistas llevando a su terreno diez grandes temas de B. B. King. Espero que lo hayáis disfrutado.

 

Lo mejor de Mick Ronson

mXzaXtWQFCAe1OnvxthQ_hr_02¿Que quién es Mick Ronson? Bueno, tampoco es extraño hacerse esa pregunta, porque, en realidad, Ronson no ha sido más que uno de los mejores guitarristas de los setenta y uno de los secundarios imprescindibles. Tan solo ha pertenecido a dos de las más famosas bandas “de acompañamiento” del género: The Spiders from Mars (junto a David Bowie) y The Rolling Thunder Revue (junto a Bob Dylan).

Mick nació y creció en Hull, Inglaterra, de donde salió en 1970 para grabar con Michael Chapman el álbum Fully qualified survivor (alcanzó el puesto 45 de ventas), demostrando ya lo que llegaría a hacer en canciones como Stranger in a room o Soulful lady. Tras este primer trabajo serio como profesional, David Bowie le metió en su camino para su tercer largo, The man who sold the world. Junto a Tony Visconti arregló la mayoría de los temas, además de tocar guitarras y piano. Mick y Bowie seguirían juntos los siguientes tres años, en los que grabaron del tirón Hunky Dory, The rise and fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars y Aladdin Sane. Entre las canciones imprescindibles de la Historia del rock que Ronson compuso, arregló y/o tocó incluimos Changes, Life on Mars?, Queen bitch, Starman, Rock and roll suicide o Drive-in Saturday. En mitad de esta vorágine de canciones, conciertos y grabaciones, se metió unas guitarras en otro gran álbum, el Transformer de Lou Reed, que además produjo junto al “jefe” Bowie. Escucha Vicious, I’m so free o Perfect day (donde toca el piano).

Cuando Bowie decidió prescindir de él y cambiar de aires, pertenecer a una de las bandas más famosas de la época abrió muchas puertas. El que más insistió fue Ian Hunter. En 1975 grabaron y produjeron juntos el debut del cantante, donde se escuchan Once bitten, twice shy (que alcanzó el número 14 en la lista de singles), Boy o Lounge lizard. Su colaboración no tuvo continuidad aunque coincidieron ocasionalmente, como en 1979 para You’re never alone with a schizophrenic.

Por allí pasaron también Bob Dylan (formó parte de su Rolling Thunder Revue y tocó en Maggy’s farm), Morrisey, Elton John, Roger McGuinn (en su Cardiff rose) y, en fin, un largo etcétera que redondean una carrera increíble hasta su temprana muerte en 1993 por cáncer.

Entre tanta ida y venida, fue capaz de lanzar tres discos en solitario, uno de ellos finalizado póstumamente: Slaughter on 10th avenue (1974), Play don’t worry (1975) y Heaven and hull (1994).

Si quieres repasar esta colección de canciones, por aquí dejamos una pequeña muestra. Lo mejorcito de Mick Ronson, uno de los guitarristas más infravalorados del rock.

 

 

Heroína y rock: quince canciones sobre agujas, cucharas y sobredosis.

Las canciones dedicadas al consumo de heroína en la Historia del Rock son incontables. Resulta triste ver que el tema se extiende a través de las décadas y músico tras músico se arrastran al infierno de la aguja y la cuchara. Y en todos los géneros. Country, rock, blues, jazz. En España hay cantidad de temas de diversos palos (rumba, flamenco, pop, rock, heavy) sobre todo de finales de los setenta y los primeros ochenta. Solo hacer un acercamiento a ellas y querer reducirlas a una lista pequeña resulta imposible, así que hemos lanzado al aire todas las que habíamos elegido en primera instancia para escoger las primeras en llegar al suelo. Más o menos. Quince canciones con la heroína como tema, en algunas muy directo, en otras muy oculto.

Hay más… ¿Qué canción echas en falta?

Red Hot Chilly Peppers – Under the bridge (1991)

Pink Floyd -Comfortably numb (1979)

Miguel Ríos – Un caballo llamado muerte (1979)

Neil Young – The needle and the damage done (1972)

Los Rodriguez – Me estás atrapando otra vez (1993)

Lou Reed – Perfect day (1972)

The Black Crowes – She talks to angels (1990)

Savoy Brown – The needle and the spoon (1970)

Stone Temple Pilot – Interstate love song (1994)

Héroes del Silencio – Maldito duende (1990)

Alice in Chains – Junkhead (1992)

Ministry – Just one fix (1992)

La Fuga – Heroína (2005)

America – Horse with no name (1971)

Obús – Complaciente o cruel (1986)

Iggy Pop – Lust for life (1977)

Banzai – No te enganches (1983)

Y por si quieres más… Canciones dedicadas a los proveedores: pásame un gramo.

 

Música moderna: febrero 2018

Como siempre, en Música moderna compartimos contigo algunas escuchas espectaculares de discos publicados en los últimos meses. En esta ocasión nos hemos dejado inundar de blues rock,  un poco de hard rock, alguna propuesta nacional y una brutalidad de metal noruego. Variadito.

Dale al play y disfruta…

 King King – Exile and gracKingKing exile and grace.jpge

No puedes no prestar atención a King King, una de las bandas más en forma del panorama rock actual. Exile and grace tiene todo lo necesario para hacerte disfrutar: un cantante y guitarrista especial, inspiradas composiciones, una banda compacta como un iceberg frente al Titanic, algunos estribillos pegajosos y mucha mala influencia hard rock y blues. Alan Nimmo cada vez es mejor cantante, acercando el registro al David Coverdale de principios de los ochenta (Betrayed me) o al Paul Rodgers de Bad Company (I don’t wanna lie) Mucho rock viejuno. Solo con los dos singles (She don’t) gimme no lovin’ y Long time running , ya hay materia para alucinar. Tiene la sensibilidad para dejar la correctísima balada Find your way home y un inspirado uptempo de título Broken. Un tema como Heed the warning anuncia por dónde van a ir los tiros en el futuro.

Supernatural – Nada que fingir Supernatural

Excelente proyecto del guitarrista Fran Almodóvar con la voz de Thais Suki, lo mejorcito de Supernatural. Les acompañan bien el batera Suso Valcárcel y el bajista Dani Lemos, cumpliendo su cometido con creces pero sin lujos. Hard rock bien producido con momentos más melódicos, algún ramalazo ochentero (Decir no) y un toque moderno (Sé lo que quiero, Su sombra). Thais recuerda en ocasiones a Aurora Beltrán (Interminable) y en otras a Lilith (Nada que fingir), aunque bien es cierto que su personalidad arrasa a lo largo de todo el álbum. Buen trabajo compositivo y un mezcla final de lujo con algunos momentos álgidos, como Tu medicina, Nada va a cambiar (preciosista), No volveré a por ti (rollo Zeppelin, el mejor guitarreo del disco) y Las 13 rosas. Una propuesta que si consigue sumar kilómetros (de carretera) y horas (de ensayo) nos ofrecerá sorpresas agradables en el futuro.

Tinsley Ellis Tinsley Ellis – Winning hand

Un disco casi perfecto de raíces bien clavadas en el blues de mitad del siglo XX. Ellis demuestra su magistral manejo del fraseo, el wah-wah y los tempos apoyado por un colosal pianista/teclista (Keven McKendree). Juega en la liga de The Allman Brothers en Saving grace (quizá la mejor, con sus más de ocho minutos), se arrima al funk en Sound of a broken man y I got mine, parece el mismo Albert King en Don’t turn off the light, se pasea por Chicago en Gamblin’ man y roquea de verdad en Kiss the world y Satisfied (pianísimo). Tremendo solo final en Autumn run. Completo viaje a las raíces del blues rock.

Naipes – Quattro 

No es fácil para una banda nueva hacerse escuchar entre la infinita oferta musical a la que hoy tenemos acceso. Naipes han juntado diez canciones de género ambiguo mezclando estructuras de hard rock y metal con ramalazos de rock “andaluz” y arreglos melódicos cuidados. Sobre todo, escuchas un excelente trabajo de guitarras a cargo de Guti (quien también canta) y Sara. Fantásticas Pólvora con su arabesco y excelente estribillo, el riesgo modernista que asumen en Miedo, la final Antes de disparar, con un riff tremendo, el ritmo mueve-cuellos de El imán (bien Darío a la batería y David al bajo), la delicadeza acústica de Volveré a ser uno más o la mezcla de melodía y rudeza en Hubo una vez.

Ensalved – E Ensalved

Vaya por delante que no soy un fan del black metal ni los sonidos oscuros escandinavos y que las voces guturales suelen atascarse en mi cerebro. Pero este álbum de Ensalved me ha gustado. Tiene un rollo prog en las composiciones más allá del clásico black noruego,  la mezcla de guturales y voces limpias está bien equilibrado, hay un acertado giro hacia la melodía como protagonista de las canciones y han conseguido un muro sónico tentador, con un buen teclista (Hakon Vinje). Feathers of Eolh es un ejemplo perfecto, con sus cambios de ritmo y su constante ir y venir entre el black y el prog metálico. Storm son comienza con una intro casi esotérica para desarrollar diez minutos atmosféricos de rock sin etiquetas: acertadas guitarras (inspirado Arve Isdal) y baterías. Destacan también Axis of the worlds y The river’s mouth, riffs y groove tremendos en cortes de construcción más clásica. Un trabajo para escuchar tranquilito y atento.

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 Jay Jesse Johnson Band – Down the hard road

Excelente álbum de blues rock guitarrero, con ocho temas originales y dos covers (Born under a bad sign y The Messiah will come again). La inicial Down the hard road, con un slide bestial y su historia de carretera, Anyway the wind blows, The blues is a damn sad thing y Bull in the barn (instrumental) demuestran el talento de este tipo con la guitarra y la composición y lo buena que es la banda de acompañamiento. No hay desperdicio. Se arrima al blues del delta en Guilty of the blues y regala un temazo de título Tears of the angels, baladón bluesero con la mejor interpretación vocal (Johnson es un cantante correcto). Un viaje de apenas 50 minutos inspirador y recurrente.

 Malos Tragos – Back to the past

No somos amigos de traer por aquí recopilatorios o discos de versiones al uso, pero Malos Tragos se han marcado un auténtico revival muy original (y casi siempre acertado). Han seleccionado éxitos de artistas tan dispares como Duran Duran, The Cure, Madonna, Sigue Sigue Sputnik o Cindy Lauper y los han pasado por su trituradora personal, dotándoles de una segunda vida rock y hardcore. Además, el álbum está lleno de guiños, con frases de películas y “homenajes” a temas míticos de nuestro rollo (Offspring, Iron Maiden, Ramones). Me quedo con Love misssile F1-11 y su toque Barricada, la increíble Friday, I’m in love y la fiestera Like a prayer de Madonna pasada por Iron Maiden. Curioso y divertido.

 

Neil Young – On the beach – 1974

Neil Young on the beach Pocas obras de Neil Young disfruto tanto como On the beach. No digo que sea su mejor trabajo, que probablemente no lo es, ni que deba considerarse un imprescindible, que debe, si no que de toda la discografía de este tipo se ha convertido en una escucha recurrente a la que vuelvo con cierta frecuencia. Desconozco la razón, pero quizá sea porque condensa en menos de cuarenta minutos los atributos que le hicieron grande: composiciones sobresalientes, sensibilidad, depresión y mala leche a paladas, su particular mezcla de rock, folk, blues y country, un grupo de músicos haciendo bien su arte, letras sinceras y una producción básica que deja en el oído un poso de simplicidad genial. Hay una larga discografía parida por Neil Young, pero todo se resumen en On the beach.

El periodo de opresión emocional que atravesaba se refleja en muchos aspectos del álbum. Las letras oscuras, la producción, la languidez de muchas melodías. No quiero verlo como un disco “triste”, más bien desesperado, desesperanzado incluso, lleno de soledad e impotencia. Quizá las canciones que mejor representen estos sentimientos sean el tema que da título al disco y el corte final. On the beach representa quizá mejor que ninguna otra copla la sensación de desesperanza. Primero por el tono de la canción, melancólico, repetitivo, transmite soledad. Segundo por la propia interpretación de Young, arrastrada, lamentosa, un espectador del patético mundo. Tercero, el mensaje en sí: “All my pictures are fallin’/from the wall where/I placed them yesterday(…)I need a crowd of people/but I can’t face them/day to day”. Graham Nash toca en este tema el piano. Los casi nueve minutos de Ambulance blues marcan un final apoteósico a este viaje emocional. Aunque la letra se dedica al final del “sueño hippy” y las esperanzas del verano del 69, la manera en que condensa la nostalgia y la pérdida al mismo tiempo es universal. Simple en su composición, con una guitarra acústica como guía, contiene una armónica llorosa que te parte el alma.

Neil Young comienza el disco con dos cortes tranquilos de dulce envoltorio y venenoso mensaje. Walk on tiene un gran slide de Ben Keith (que toca de todo en el álbum) en la única composición ¿optimista? de la colección: “sooner or later it all gets real, walk on”. La realidad acaba volviéndose real, avanza, sigue adelante.  En cambio, la melodía de See the sky about to rain es suave, calmada, casi dulce, con un piano Wurlitzer memorable que da sentido al tema. Uno se imagina a Neil mirando al horizonte, viendo cómo el cielo se cierra y está apunto de llover mientras su rostro se arruga. Por cierto, oído atento a la batería (de Levon Helm, The Band) y a la armónica del final.

For the Trunstiles, es una sencilla canción de inspiración country, con dobro y banjo, donde se desenvuelve muy bien el maestro: “It will change you in the middle of the day/Though your confidence may be shattered”. Como recordando que la felicidad es una gota o un pequeño instante que puede desaparecer con facilidad y ser traicionado. También con sencillez vuelve la acústica a Motion pictures (for Carrie), dedicada a su, por entonces, esposa, la actriz Carrie Snodgress. Una melodía más de excelente inspiración cantando a su mujer ausente, a quien parece ver en una película, lejos de casa, y promete hacer sonreír.

Quedan otras dos de mis favoritas. En Revolution blues canta las “hazañas” de Charles Manson y sus locos drogados poco después de los fatídicos hechos. La canción se basa en un ritmo de guitarra repetitivo cortado por los solos bluseros de Crosby. Vampire blues, el tercer blues (de título al menos),  ataca a la industria petrolífera: “I’m a vampire, babe,/suckin’ blood from the earth”. Otro corte rítmico y arrastrado con la característica magia sencilla de Neil a la guitarra.

No puede escucharse On the beach en un día soleado con amigos y unas cervezas. Necesita cielo gris, horizontes abiertos, soledad (¿qué tal la playa de la portada?) y beberse un par de copas con los oídos bien atentos.