Versioneando: B. B. King en diez versiones

B. B. King tocó por primera vez una guitarra eléctrica en 1949, con  veinticuatro años, tras escuchar a uno de lo pioneros del blues eléctrico, T-Bone Walker. Desde ese momento, y a lo largo de la década de los cincuenta, se hizo imprescindible en radios y escenarios a lo ancho de Estados Unidos. Dicen que en 1956 actuó 342 noches. Nació, así, la leyenda que perpetuó su fuego a lo largo de las siguientes cinco décadas.

Seleccionamos aquí diez versiones de músicos variopintos en homenaje a uno de los más famosos e influyentes músicos de blues de todos los tiempos. Los elegidos también son buenas piezas, ya verás, ya.

Aquí vamos…

Jimmy Page & The Black Crowes – Woke up this morning

Parte del repertorio de la marciana y fabulosa gira que se marcaron estos tipos, lo escuchamos en Live on The Greek (2000). La original la grabó en 1953 BBK and his Orchestra.

Gary Moore – You upset me baby

Cómo iba a faltar Mr. Moore por aquí. En su Back to the blues (2001) se marca esta cover editada originalmente como single en 1954.

Ronnie Earl/Duke Robillard – I need you so bad

Tengo debilidad por Ronnie Earl y algún día tengo que enseñarla en el blog. Mientras tanto, rescato esta versión que se marcó junto a Duke Robillard en el 2005 para su trabajo The Duke meets the Earl. BBK and his orchestra  la grabaron en 1955.

Fleetwood Mac – Worried dream

La primera encarnación de Fleetwood Mac actualizó numerosos temas de blues. Este original de 1967 aparece en el recopilatorio The Original Fleetwood Mac de 1971.

Robben Ford – Help the poor

Otro tremendo guitarrista que en su (para mí) mejor álbum, Talk to your daughter, de 1988, se marca este temazo basado en un original que BBK grabara allá por 1964.

Albert King/Steve Ray Vaughan – Ask me no questions

Y si de magos de la guitarra hablamos, el otro “King” nos trae un regalo junto a Steve Ray Vaughan. El tema original fue cara B del single Hummingbird de 1970. A Albert King y Steve Ray Vaughan les escuchamos tocándola en su In Session, grabado para televisión en 1983 y editado oficialmente en 1999.

Joe Cocker – Hold on (I think our love is changing)

Una de las voces más particulares del rock se metió en el papel de BBK para su álbum de 1984 Civilized man. La original pertenece al Midnight believer de 1978.

Magic Slim – Paying the cost to be the boss

Otro musicazo por el que siento debilidad también. Magic Slim se merendó esta canción en su Lime’n’blue de 1980 que BBK sacara como single en 1968.

The Allman Brothers Band – Blind love

En su regreso de 1979 con el álbum Enlightened rogues, Dickey Betts y Greg Allman eligieron este fantástico corte que BBK grabó en 1953.

Johnny Winter – Be careful with a fool

Y, para terminar, otro genio del blues eléctrico, el gran Johnny Winter se metió en la piel de BBK para el álbum homónimo de 1969. La original, single editado en 1956.

Lo prometido. Una colección de grandes artistas llevando a su terreno diez grandes temas de B. B. King. Espero que lo hayáis disfrutado.

 

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Lo mejor de Mick Ronson

mXzaXtWQFCAe1OnvxthQ_hr_02¿Que quién es Mick Ronson? Bueno, tampoco es extraño hacerse esa pregunta, porque, en realidad, Ronson no ha sido más que uno de los mejores guitarristas de los setenta y uno de los secundarios imprescindibles. Tan solo ha pertenecido a dos de las más famosas (y extraordinarias) bandas “de acompañamiento” del género: The Spiders from Mars (junto a David Bowie) y The Rolling Thunder Revue (junto a Bob Dylan).

Mick nació y creció en Hull, Inglaterra, de donde salió en 1970 para grabar con Michael Chapman el álbum Fully qualified survivor (alcanzó el puesto 45 de ventas), demostrando ya lo que llegaría a hacer en canciones como Stranger in a room o Soulful lady. Tras este primer trabajo serio como profesional, David Bowie le metió en su camino para su tercer largo, The man who sold the world. Junto a Tony Visconti arregló la mayoría de los temas, además de tocar guitarras y piano. Mick y Bowie seguirían juntos los siguientes tres años, en los que grabaron del tirón Hunky Dory, The rise and fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars y Aladdin Sane. Entre las canciones imprescindibles de la Historia del rock que Ronson compuso, arregló y/o tocó incluimos Changes, Life on Mars?, Queen bitch, Starman, Rock and roll suicide o Drive-in Saturday. En mitad de esta vorágine de canciones, conciertos y grabaciones, se metió unas guitarras en otro gran álbum, el Transformer de Lou Reed, que además produjo junto al “jefe” Bowie. Escucha Vicious, I’m so free o Perfect day (donde toca el piano).

Cuando Bowie decidió prescindir de él y cambiar de aires, pertenecer a una de las bandas más famosas de la época abrió muchas puertas. El que más insistió fue Ian Hunter. En 1975 grabaron y produjeron juntos el debut del cantante, donde se escuchan Once bitten, twice shy (que alcanzó el número 14 en la lista de singles), Boy o Lounge lizard. Su colaboración no tuvo continuidad aunque coincidieron ocasionalmente, como en 1979 para You’re never alone with a schizophrenic.

Por allí pasaron también Bob Dylan (formó parte de su Rolling Thunder Revue y tocó en Maggy’s farm), Morrisey, Elton John, Roger McGuinn (en su Cardiff rose) y, en fin, un largo etcétera que redondean una carrera increíble hasta su temprana muerte en 1993 por cáncer.

Entre tanta ida y venida, fue capaz de lanzar tres discos en solitario, uno de ellos finalizado póstumamente: Slaughter on 10th avenue (1974), Play don’t worry (1975) y Heaven and hull (1994).

Si quieres repasar esta colección de canciones, por aquí dejamos una pequeña muestra. Lo mejorcito de Mick Ronson, uno de los guitarristas más infravalorados del rock.

 

 

Heroína y rock: quince canciones sobre agujas, cucharas y sobredosis.

Las canciones dedicadas al consumo de heroína en la Historia del Rock son incontables. Resulta triste ver que el tema se extiende a través de las décadas y músico tras músico se arrastran al infierno de la aguja y la cuchara. Y en todos los géneros. Country, rock, blues, jazz. En España hay cantidad de temas de diversos palos (rumba, flamenco, pop, rock, heavy) sobre todo de finales de los setenta y los primeros ochenta. Solo hacer un acercamiento a ellas y querer reducirlas a una lista pequeña resulta imposible, así que hemos lanzado al aire todas las que habíamos elegido en primera instancia para escoger las primeras en llegar al suelo. Más o menos. Quince canciones con la heroína como tema, en algunas muy directo, en otras muy oculto.

Hay más… ¿Qué canción echas en falta?

Red Hot Chilly Peppers – Under the bridge (1991)

Pink Floyd -Comfortably numb (1979)

Miguel Ríos – Un caballo llamado muerte (1979)

Neil Young – The needle and the damage done (1972)

Los Rodriguez – Me estás atrapando otra vez (1993)

Lou Reed – Perfect day (1972)

The Black Crowes – She talks to angels (1990)

Savoy Brown – The needle and the spoon (1970)

Stone Temple Pilot – Interstate love song (1994)

Héroes del Silencio – Maldito duende (1990)

Alice in Chains – Junkhead (1992)

Ministry – Just one fix (1992)

La Fuga – Heroína (2005)

America – Horse with no name (1971)

Obús – Complaciente o cruel (1986)

Iggy Pop – Lust for life (1977)

Banzai – No te enganches (1983)

Y por si quieres más… Canciones dedicadas a los proveedores: pásame un gramo.

 

Música moderna: febrero 2018

Como siempre, en Música moderna compartimos contigo algunas escuchas espectaculares de discos publicados en los últimos meses. En esta ocasión nos hemos dejado inundar de blues rock,  un poco de hard rock, alguna propuesta nacional y una brutalidad de metal noruego. Variadito.

Dale al play y disfruta…

 King King – Exile and gracKingKing exile and grace.jpge

No puedes no prestar atención a King King, una de las bandas más en forma del panorama rock actual. Exile and grace tiene todo lo necesario para hacerte disfrutar: un cantante y guitarrista especial, inspiradas composiciones, una banda compacta como un iceberg frente al Titanic, algunos estribillos pegajosos y mucha mala influencia hard rock y blues. Alan Nimmo cada vez es mejor cantante, acercando el registro al David Coverdale de principios de los ochenta (Betrayed me) o al Paul Rodgers de Bad Company (I don’t wanna lie) Mucho rock viejuno. Solo con los dos singles (She don’t) gimme no lovin’ y Long time running , ya hay materia para alucinar. Tiene la sensibilidad para dejar la correctísima balada Find your way home y un inspirado uptempo de título Broken. Un tema como Heed the warning anuncia por dónde van a ir los tiros en el futuro.

Supernatural – Nada que fingir Supernatural

Excelente proyecto del guitarrista Fran Almodóvar con la voz de Thais Suki, lo mejorcito de Supernatural. Les acompañan bien el batera Suso Valcárcel y el bajista Dani Lemos, cumpliendo su cometido con creces pero sin lujos. Hard rock bien producido con momentos más melódicos, algún ramalazo ochentero (Decir no) y un toque moderno (Sé lo que quiero, Su sombra). Thais recuerda en ocasiones a Aurora Beltrán (Interminable) y en otras a Lilith (Nada que fingir), aunque bien es cierto que su personalidad arrasa a lo largo de todo el álbum. Buen trabajo compositivo y un mezcla final de lujo con algunos momentos álgidos, como Tu medicina, Nada va a cambiar (preciosista), No volveré a por ti (rollo Zeppelin, el mejor guitarreo del disco) y Las 13 rosas. Una propuesta que si consigue sumar kilómetros (de carretera) y horas (de ensayo) nos ofrecerá sorpresas agradables en el futuro.

Tinsley Ellis Tinsley Ellis – Winning hand

Un disco casi perfecto de raíces bien clavadas en el blues de mitad del siglo XX. Ellis demuestra su magistral manejo del fraseo, el wah-wah y los tempos apoyado por un colosal pianista/teclista (Keven McKendree). Juega en la liga de The Allman Brothers en Saving grace (quizá la mejor, con sus más de ocho minutos), se arrima al funk en Sound of a broken man y I got mine, parece el mismo Albert King en Don’t turn off the light, se pasea por Chicago en Gamblin’ man y roquea de verdad en Kiss the world y Satisfied (pianísimo). Tremendo solo final en Autumn run. Completo viaje a las raíces del blues rock.

Naipes – Quattro 

No es fácil para una banda nueva hacerse escuchar entre la infinita oferta musical a la que hoy tenemos acceso. Naipes han juntado diez canciones de género ambiguo mezclando estructuras de hard rock y metal con ramalazos de rock “andaluz” y arreglos melódicos cuidados. Sobre todo, escuchas un excelente trabajo de guitarras a cargo de Guti (quien también canta) y Sara. Fantásticas Pólvora con su arabesco y excelente estribillo, el riesgo modernista que asumen en Miedo, la final Antes de disparar, con un riff tremendo, el ritmo mueve-cuellos de El imán (bien Darío a la batería y David al bajo), la delicadeza acústica de Volveré a ser uno más o la mezcla de melodía y rudeza en Hubo una vez.

Ensalved – E Ensalved

Vaya por delante que no soy un fan del black metal ni los sonidos oscuros escandinavos y que las voces guturales suelen atascarse en mi cerebro. Pero este álbum de Ensalved me ha gustado. Tiene un rollo prog en las composiciones más allá del clásico black noruego,  la mezcla de guturales y voces limpias está bien equilibrado, hay un acertado giro hacia la melodía como protagonista de las canciones y han conseguido un muro sónico tentador, con un buen teclista (Hakon Vinje). Feathers of Eolh es un ejemplo perfecto, con sus cambios de ritmo y su constante ir y venir entre el black y el prog metálico. Storm son comienza con una intro casi esotérica para desarrollar diez minutos atmosféricos de rock sin etiquetas: acertadas guitarras (inspirado Arve Isdal) y baterías. Destacan también Axis of the worlds y The river’s mouth, riffs y groove tremendos en cortes de construcción más clásica. Un trabajo para escuchar tranquilito y atento.

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 Jay Jesse Johnson Band – Down the hard road

Excelente álbum de blues rock guitarrero, con ocho temas originales y dos covers (Born under a bad sign y The Messiah will come again). La inicial Down the hard road, con un slide bestial y su historia de carretera, Anyway the wind blows, The blues is a damn sad thing y Bull in the barn (instrumental) demuestran el talento de este tipo con la guitarra y la composición y lo buena que es la banda de acompañamiento. No hay desperdicio. Se arrima al blues del delta en Guilty of the blues y regala un temazo de título Tears of the angels, baladón bluesero con la mejor interpretación vocal (Johnson es un cantante correcto). Un viaje de apenas 50 minutos inspirador y recurrente.

 Malos Tragos – Back to the past

No somos amigos de traer por aquí recopilatorios o discos de versiones al uso, pero Malos Tragos se han marcado un auténtico revival muy original (y casi siempre acertado). Han seleccionado éxitos de artistas tan dispares como Duran Duran, The Cure, Madonna, Sigue Sigue Sputnik o Cindy Lauper y los han pasado por su trituradora personal, dotándoles de una segunda vida rock y hardcore. Además, el álbum está lleno de guiños, con frases de películas y “homenajes” a temas míticos de nuestro rollo (Offspring, Iron Maiden, Ramones). Me quedo con Love misssile F1-11 y su toque Barricada, la increíble Friday, I’m in love y la fiestera Like a prayer de Madonna pasada por Iron Maiden. Curioso y divertido.

 

Neil Young – On the beach – 1974

Neil Young on the beach Pocas obras de Neil Young disfruto tanto como On the beach. No digo que sea su mejor trabajo, que probablemente no lo es, ni que deba considerarse un imprescindible, que debe, si no que de toda la discografía de este tipo se ha convertido en una escucha recurrente a la que vuelvo con cierta frecuencia. Desconozco la razón, pero quizá sea porque condensa en menos de cuarenta minutos los atributos que le hicieron grande: composiciones sobresalientes, sensibilidad, depresión y mala leche a paladas, su particular mezcla de rock, folk, blues y country, un grupo de músicos haciendo bien su arte, letras sinceras y una producción básica que deja en el oído un poso de simplicidad genial. Hay una larga discografía parida por Neil Young, pero todo se resumen en On the beach.

El periodo de opresión emocional que atravesaba se refleja en muchos aspectos del álbum. Las letras oscuras, la producción, la languidez de muchas melodías. No quiero verlo como un disco “triste”, más bien desesperado, desesperanzado incluso, lleno de soledad e impotencia. Quizá las canciones que mejor representen estos sentimientos sean el tema que da título al disco y el corte final. On the beach representa quizá mejor que ninguna otra copla la sensación de desesperanza. Primero por el tono de la canción, melancólico, repetitivo, transmite soledad. Segundo por la propia interpretación de Young, arrastrada, lamentosa, un espectador del patético mundo. Tercero, el mensaje en sí: “All my pictures are fallin’/from the wall where/I placed them yesterday(…)I need a crowd of people/but I can’t face them/day to day”. Graham Nash toca en este tema el piano. Los casi nueve minutos de Ambulance blues marcan un final apoteósico a este viaje emocional. Aunque la letra se dedica al final del “sueño hippy” y las esperanzas del verano del 69, la manera en que condensa la nostalgia y la pérdida al mismo tiempo es universal. Simple en su composición, con una guitarra acústica como guía, contiene una armónica llorosa que te parte el alma.

Neil Young comienza el disco con dos cortes tranquilos de dulce envoltorio y venenoso mensaje. Walk on tiene un gran slide de Ben Keith (que toca de todo en el álbum) en la única composición ¿optimista? de la colección: “sooner or later it all gets real, walk on”. La realidad acaba volviéndose real, avanza, sigue adelante.  En cambio, la melodía de See the sky about to rain es suave, calmada, casi dulce, con un piano Wurlitzer memorable que da sentido al tema. Uno se imagina a Neil mirando al horizonte, viendo cómo el cielo se cierra y está apunto de llover mientras su rostro se arruga. Por cierto, oído atento a la batería (de Levon Helm, The Band) y a la armónica del final.

For the Trunstiles, es una sencilla canción de inspiración country, con dobro y banjo, donde se desenvuelve muy bien el maestro: “It will change you in the middle of the day/Though your confidence may be shattered”. Como recordando que la felicidad es una gota o un pequeño instante que puede desaparecer con facilidad y ser traicionado. También con sencillez vuelve la acústica a Motion pictures (for Carrie), dedicada a su, por entonces, esposa, la actriz Carrie Snodgress. Una melodía más de excelente inspiración cantando a su mujer ausente, a quien parece ver en una película, lejos de casa, y promete hacer sonreír.

Quedan otras dos de mis favoritas. En Revolution blues canta las “hazañas” de Charles Manson y sus locos drogados poco después de los fatídicos hechos. La canción se basa en un ritmo de guitarra repetitivo cortado por los solos bluseros de Crosby. Vampire blues, el tercer blues (de título al menos),  ataca a la industria petrolífera: “I’m a vampire, babe,/suckin’ blood from the earth”. Otro corte rítmico y arrastrado con la característica magia sencilla de Neil a la guitarra.

No puede escucharse On the beach en un día soleado con amigos y unas cervezas. Necesita cielo gris, horizontes abiertos, soledad (¿qué tal la playa de la portada?) y beberse un par de copas con los oídos bien atentos.

 

 

 

 

Cowboy song, la biografía autorizada de Philip Lynott.

cowboyCowboy song, la biografía autorizada de Philip Lynott – Graeme Thomson – Editorial Es Pop

Durante la grabación del álbum Bad reputation en el verano de 1977 las cosas estaban desmadradas en Thin Lizzy. Cuenta Tony Visconti, productor, que Phil Lynott cantó en las tomas del tema Opium trail con un canuto en una mano, una copa de brandy en la otra y varias rayas de cocaína al fondo. Y lo curioso es que la letra avisaba de los peligros de la droga. Una de las muchas historias que definen al personaje y a la persona.

Acercarse a la vida de un tipo tan popular y controvertido como Philip Lynott ya de por sí es tremendamente atractivo, más siendo fan de su banda principal, Thin Lizzy, así como de algunas de sus correrías con otros artistas. Aquí ya le dedicamos una entrada a sus colaboraciones con Gary Moore y hemos comentado alguno de sus discos. Con esto por delante, una biografía autorizada del músico podría haber quedado en un quiero y no puedo, por eso de dejar en buen lugar al personaje, y, aunque bien es cierto que Graeme Thomson tiende a dulcificar e incluso justificar los comportamientos de Lynott en ocasiones, no pasa de puntillas por su drogadicción ni por lo difícil de su carácter. En apenas treinta y seis años este tipo atravesó cielo e infierno lleno de genialidades y contradicciones artísticas y personales. Y ahí está la clave de este libro: presentar las múltiples caras del personaje con multitud de detalles.

Como biógrafo, Thomson da poca voz al protagonista, en realidad, dejando la mayor parte del entrecomillado y de los testimonios a las personas que compartieron oficio y beneficio con él. Hace una reseña en cierto modo cariñosa, pero con sinceridad y cierta crudeza cuando el momento lo requiere. Incluye numerosas anécdotas, buenas y malas, divertidas y tristes, que embellecen al personaje y a la persona detrás del flaco bajista y cantante.  Así, relata con detalle el ascenso, el éxito y la caída de Thin Lizzy de una manera algo subjetiva, para mi gusto. No da valor a ciertos discos o años en los que el grupo buscaba su estilo, como Nightlife o Fighting. Sin embargo, suele resolver con acierto la mayoría de los episodios importantes de la vida de Lynott. Una de los puntos fuertes del libro es haber juntado tantas fuentes de información, a veces opuestas, de manera coherente.

Si conoces o gustas de la música del grupo disfrutarás de la biografía. Tiene un estilo ameno, aporta los datos justos sin abrumar y se basa en multitud de entrevistas que dan verosimilitud a la historia. Si, además, como he hecho yo, vas escuchando los álbumes de Thin Lizzy a medida que lees disfrutarás el doble.

 

La máquina del tiempo 1979: una Historia del rock a través de sus canciones.

La máquina del tiempo: 40 años de rock.

Una memoria de canciones publicadas entre la muerte del rey blanco del rock, Elvis Presley, en 1977, y la del rey negro del rock, Chuck Berry, en 2017.
1979

El año 1979 comenzó como terminó el anterior, con el reinado del sonido disco en las listas de venta. En los primeros seis meses triunfaron Blondie con Heart of glass, Gloria Gaynor con I will survive, Donna Summer con Hot Stuff y los Bee Gees con su álbum “Spirits having flown” (tres singles al número uno yanqui). Otros artistas que vendieron bien imitaron o asimilaron el sonido disco a su estilo, como Rod Stewart con Da ya think (I’m sexy) o Kiss con I was made for lovin you (su último top 20 hasta 1989).

Sin embargo, el sonido disco explotaría de éxito en la segunda mitad del año hasta el punto de ir reduciendo significativamente su presencia en las listas de los siguientes meses. Por fin algunas canciones roqueras asomaron en las listas de ventas, como Styx (Babe), The Eagles (Heartache tonight) o The Knak (My Sharona). En diversas radios comenzaron a ponerse de moda formatos que contraprogramaban música alternativa, como el pionero Anti Disco Radio.

Ocurrieron, además, dos acontecimientos que cambiarían el modo de consumir música los años siguientes. En agosto Sony puso a la venta el primer Walkman. A finales de año el videoclip comienza a cobrar entidad propia como expresión artística apoyando el éxito de The Buggles con Video killed the radio star y Michael Jackson con Don’t stop til you get enough. El negocio de los siguientes años comenzaría a hacerse portable, con el formato casé, y a fomentar la imagen tanto como el sonido de los grupos.

Algunas de las bandas que triunfarán en ese nuevo mundo debutaron este año, como The Cure, Accept, Saxon, Def Leppard y Iron Maiden (estos últimos con sendos EPs).

Respecto a lo concerniente a nuestro rollo, fue un gran año en ediciones, que no tanto en ventas, con una revolución heavy en proyección y un tufazo a rock delicioso. El premio gordo se lo lleva Motorhead con la edición doble de “Overkill” a principio y “Bomber” al final. También se editó otro icono metalero: el directo de Judas Priest “Unleashed in the East”. Ambas obras fueron la base de la gran revolución que comenzará en Inglaterra el próximo año (pero esa es otra Historia). Por continuar con los directos: Queen “Live killers”, UFO “Strangers in the night”, Cheap Treack “At Budokan”, Neil Young “Live rust”, Ramones “It’s alive”. Casi nada la colección.

Pero en estudio también nos encontramos delicatesen de peso. Led Zeppelin con “In through the outdoor”, Tom Petty con “Damn the torpedoes”, Pink Floyd con el monumental “The wall”, Rainbow y su imprescindible “Down to Earth”, The Clash con “London calling”, Dire Straits con “Communiqué”, Supertramp con otro imprescindible “Breakfast in America”. Hay más pero con esto nos hacemos una idea del tremendo año roquero.

En fin, por aquí os dejo mi pequeña selección de lo mejor y lo peor de canciones y singles del año 1979. Ha quedado impresionante.

Hasta el año que viene.

Versioneando: las mejores versiones de Siniestro Total

siniestro-total-2En los ochenta (y más allá) estos tipos marcaron un estilo de hacer música (todo lo que se pudiera mezclar: rock, swing, punk, balada melódica, folk local) inteligente, sencillo, divertido, juguetón, unas veces emblemático y otras algo casposo, pero, desde luego, construyeron un buen puñado de canciones fabulosas. Dos monstruos como Julián Hernández y Miguel Costas no pueden dejarte indiferente. Entre sus virtudes, regenerar temas de otros en clave Siniestro, dotarles de personalidad nueva con unas letras matadoras. Aquí nuestro pequeño homenaje. Aún hay más…

Corta o pelo, landrú (1987)

Genial versión del Sunshine of your love que hicieran popular Cream (1967). Acompañó al single Diga qué le debo, adelanto del álbum De hoy no pasa.

Hoy voy a asesinarte (1982)

Con Germán Coppini a la voz, marcan una irreverente (hoy probablemente censurada) versión de Life and soul of the party, que tanto Mally Page como Petula Clark grabaron como single en 1966.

Rock en Samil (1985)

Versión del Rockaway beach de The Ramones. En estudio aparece en Bailaré sobre tu tumba y una estupenda en directo en Ante todo mucha calma (1992). Los neoyorquinos la grabaron en su Rocket to Russia de 1977. “Olas en el mar y en el Sony radio popular”.

Miña terra galega (1984)

Si Lynnyrd Skynnyrd tienen Sweet home Alabama, los Siniestro Total tienen su tierra gallega. Aparece en Menos mal que nos queda Portugal. La original, de 1974, en el álbum Second coming.

Luna sobre Marín (Pontevedra) (1983)

Del tema Moon over Marin de Dead Kennedys (Plastic surgery disasters, 1982) se curran esta versión homenajeando la “otra” luna del “otro” Marin, el de Pontevedra, no el de California. Cara b del sencillo No somos de Monforte.

Somos Siniestro Total (1990)

Reivindicación o autoafirmación del grupo sobre la composición Highway to hell de AC/DC, aparecida la original en el disco homónimo en 1979 (último con Bon Scott a la voz) y la cover en el álbum En bpeneficio de todos. “Las mujeres y los músicos primero, y los niños al final con una piedra al cuello”

Emilio Cao (1982)

En este caso cogen un clásico, David Watts de The Kinks (1967), que tocaban en sus primeros días. La grabaron en las sesiones de ¿Cuándo se come aquí? (en cuya re-edición de 2002 la encontramos) y la recuperaron en directo formando parte de Bailaré sobre tu tumba.

Vamos muy bien (1992)

Del directo Ante todo mucha calma cogemos esta original de Obús apenas unos años antes, 1984, en el álbum El que más. La versión definitiva.

 

Los mejores conciertos rock de Fin de Año

Es tradición roquera anglosajona deleitar al público con conciertos el último día del año, en ocasiones incluyendo en el mismo las campanadas de medianoche, cual cenicientas moteras. Como aquí nos encantan los bootlegs y los piratas robados de nuestros artistas hemos hecho una lista con algunos de los mejores conciertos de Fin de Año que tenemos. A veces son especiales por su contenido, por los invitados, por marcar un cambio de ciclo o, simplemente, son actuaciones espeluznantes que deben ser rescatadas. Un poco de todo, que por aquí somos de gustos diversos y dispersos.

En el nombre de cada banda hay un enlace que os llevará a escuchar o visionar el concierto completo. A vuestro gusto.

The Who

Television Centre, Londres, Inglaterra – 31, diciembre, 1970

Un homenaje a su obra Tommy justo antes de acabar el año, recogido por la televisión y disponible para nuestro gozo. Escucha las versiones de I’m free o We’re not gonna take it, por ejemplo. Roger Daltrey está estupendo.

Tom Petty

Santa Monica, Estados Unidos – 31, diciembre, 1978

Mítico concierto de Tom Petty y sus Heartbreakers en un gran momento de forma con versiones estupendas de American girl, Refugee o You’re gonna get it. Imprescindible.

Eric Clapton 

Woking Leisure Centre, Surrey, Inglaterra – 31, diciembre, 2007

Concierto de Clapton con excelente sonido y unos invitados especiales, como Joe Walsh, el hijo de George Harrison, Dhani, o Pete Townshend. Repertorio muy completo incluyendo Rocky mountain way, Lucille, Hoochie coochie man, A whiter shade of pale o Cocaine.

The Allman Brothers Band 

Coliseum, New Haven, Estados Unidos – 31, diciembre, 1979

Más de dos horas de buen rocanrol. Excelente repertorio incluyendo sus grandes temas y algunas sorpresas, parte de la gira de presentación de Enlightened rogues. Gregg Allman, Dickey Betts y Dan Toler están soberbios.

Journey 

Cow Palace, San Francisco, Estados Unidos – 31, diciembre, 1977

Último concierto de Journey como cuarteto de rock progresivo, presenta un compendio de sus tres primeras obras. Poco después Steve Perry entró en la banda y comenzó otra historia.

Kansas 

Long Beach Arena, Los Angeles, Estados Unidos – 31, diciembre, 1977

Concierto del line-up clásico de la banda en un momento álgido de su carrera con la publicación de Point of know return, protagonista del concierto. Incluye las campanadas de fin de año.

Hot Tuna

Winterland Arena, San Francisco, Estados Unidos – 31, diciembre, 1970

Este es uno muy especial y para paladares delicados. La música de Hot Tuna gusta o se odia, a veces a partes iguales, pero ese rollo rock blues a veces sucio y desastrado pero siempre magistral me encanta. En 1970 apenas contaban con un primer disco en su haber.

Aerosmith

Osaka Dome, Osaka, Japón – 31, diciembre, 1999

Con el cambio de milenio se sucedieron los conciertos conmemorativos. Aerosmith se pasaron la Nochevieja de 1999 tocando en el escenario. Escucha la cuenta atrás del cambio de año durante el tema Train Kept A Rollin’ y el mensaje de Steven Tyler a la audiencia. Un repertorio con lo mejor de cada época.

Grateful Dead

The Coliseum, Oakland, Australia – 31, diciembre, 1987

Unos asiduos a los conciertos de Fin de Año con varias joyitas en su carrera. Tanto si eres fan de la banda como si nunca los has escuchado, este concierto te va a encantar. Un repertorio bien elegido, un gran sonido, una excelente ejecución. Recomendable para cualquiera, escucha Bird song, Bertha o Terrapin station.

J. J. Cale

Cain’s Ballroom, Tulsa, Estados Unidos – 31, diciembre, 1975

Grabado de un modo sencillo, muestra el trabajo del artista en su mejor momento. Contiene sus canciones favoritas de discos publicados y un par de temas inéditos aún y en proceso de grabación.

KISS

BC Place Stadium, Vancouver, Canada – 31, deciembre, 1999

Siguiendo la moda del final del milenio, la banda neoyorquina se marcó uno de los últimos conciertos con el line-up clásico recogiendo temas de su reciente Psycho circus y los clásicos de siempre. Una apuesta segura de lo que debió haber sido su Alive IV.

 

Rock around the crown: canciones sobre reyes, reinas y coronas.

hopsin-crown-meAprovechando que se celebra en el mundo cristiano el día de los Reyes Magos y que, además, casualidad, coincide con el cumpleaños del rey emérito de España, 80 añazos, Majestad, nos hemos currado una colección de variopintas canciones sobre la monarquía. Lejos de intentar hacer apología de nada o defender ninguna postura, ya sabéis cómo está la censura últimamente, nos limitamos a exponer el trabajo de diferentes artistas y sus opiniones son solo suyas.  Canciones sobre los monarcas de España y Reino Unido, últimos países grandes con coronas en Europa y América. Por algo será. La foto que ilustra este texto está sacada de la edición digital de Crown me (Hospin), que todo hay que decirlo.

Saludos majestuosos y a darle a la rosca o al roscón de reyes con chocolate, atole, café o un buen orujo.

Ska-P – Simpático holgazán (Eurosis 1998)

La Raíz – Rueda la corona (Entre poetas y presos 2016)

Manic Street Preachers – Repeat (Generation terrorist, 1992)

El Drogas – Come elefantes (Demasiado tonto en la corteza 2013)

The Smiths – The queen is dead (The queen is dead 1986)

La Polla – Hoy vamos a explicar la palabra feo (El último de La Polla 2003)

Rat-Zinger – Dios salve al rey (Crónicas de la destrucción 2013)

The Stone Roses – Elizabeth my dear (The stone roses 1989)

La gran orquesta republicana – La huida ( 1999)

Y no podía faltar…

The Sex Pistols – God save the queen (Never mind the bollocks. Here’s the Sex Pistols 1977)

Y de regalo, este temita de despedida al rey… allá por los tiempos de la República.