Versioneando: las mejores versiones de Mark Knopfler

Las mejores versiones de Mark Knopfler

Músico eternamente popular por sus años al frente de Dire Straits, Mark Knopfler ha desarrollado una productiva carrera más allá de su banda recorriendo diversos caminos sonoros. Se ha acercado al blues, al jazz, al bluegrass y hasta al rock’n’roll más clásico. Un genio con un estilo único. Estos años de viaje solitario ha grabado un puñado de versiones repartidas entre tributos y directos. Bob Dylan, Buddy Holly, John Lennon o el mismísimo Elvis Presley han sido “víctimas” de su guitarra.

Ahí va nuestra pequeña selección. Dale al play…

Restless farewell (2012)

Para el álbum Chimes of Freedom, que celebraba los 50 años de Amnistía Internacional, se marcó esta versión de Bob Dylan, cuyo original aparece en el álbum The times they are a-changin’ de 1964.

Learning the game (1996)

Para el homenaje a Buddy Holly titulado Not fade away colaboró con Waylon Jennings en este tema que originalmente se grabó en 1958 y podemos encontrar en el álbum The Buddy Holly Story, Vol. II

Imagine (1987)

En su primera colaboración formal con Chet Atkins se marcó una versión de John Lennon. La grabaron para otro proyecto de Amnistía Internacional de título The secret poliseman’s third ball – The music. La original en el álbum Imagine de 1971.

You better move on (1994)

Adios Amigo – A tribute to Arthur Alexander contiene esta colaboración con Chuck Jackson. El tema original se editó como single en 1961.

Red dirt girl (2006)

Junto a Emmylou Harris grabó un directo de título Real live roadrunning en la que despachaban canciones de ambos. En este caso una canción original de Harris publicada en el año 2000.

Atlantis (1996)

Otro álbum de tributo, esta vez a Hank Marvin & The Shadows, permitió a Mark grabar este tema que originalmente fue single de The Shadows en 1963.

Baby, Let’s play house (2006)

Aparece en el tributo a Elvis Presley titulado A tribute to the King y la grabó junto a Scotty Moore, artífice del homenaje. Aunque la popularizó Elvis, la original, de 1954, editada como single, pertenece a Arthur Gunter.

 

Anuncios

La máquina del tiempo 1977: una Historia del rock a través de sus canciones.

La máquina del tiempo: 40 años de rock.

Una memoria de canciones publicadas entre la muerte del rey blanco del rock, Elvis Presley, en 1977, y la del rey negro del rock, Chuck Berry, en 2017.

1977

 

El año 1977 fue de Dancing Queen de Abba y Hotel California de The Eagles, las dos canciones más vendidas y escuchadas a ambos lados del océano Atlántico. Junto a ellas famosos números uno como Tonight’s the night (Rod Stewart), Dreams (Fleetwood Mac) o I feel love (Donna Summer). ¿Quién no ha movido el culo con Boney M y su Ma Baker o el Rockin’ all over the world de Status Quo? El propio Elvis Presley alcanzó el top en el Reino Unido con Way down. Los Grammy premiaron sobre todo a Stevie Wonder y su álbum Songs in the key of life y dieron el Best Pop Performance al tema If you leave me now de Chicago.

Aunque el año 1977 será recordado por la emergente ola punk que acabó estallando en la costa este de Estados Unidos y en pleno Londres con discos de grupos hoy míticos como The Clash, Television, The Sex Pistols o los propios The Ramones con su Rocket to Russia. Asistimos al debut de Elvis Costello y Talking Heads y a los primeros coletazos en forma de conciertos de futuras estrellas: Dire Straits, The Police o Toto. Y nos dijeron adiós el rey blanco, Elvis Presley, un tal Marc Bolan y la mitad de Lynnyrd Skynnyrd tras un accidente de aviación. Y fuera de la música, perdimos a dos de los últimos genios del humor: Groucho Marx y Charlie Chaplin. Por cierto, nacieron Joe Bonamassa, Kenny Wayne Shepherd… y Shakira.

Si nos centramos exclusivamente a nuestro rollo roquero y repasamos la lista de canciones podemos adivinar que el hard rock y los sonidos duros no pasaban por momentos especialmente populares. Eso no significa que 1977 no nos diera clásicos. Además de Fleetwood Mac y The Eagles encontramos canciones de UFO (Lights Out), Queen (Somebody to love), Rush (Cinderella Man), AC/DC (Let there be rock) o Judas Priest (Diamonds & rust).

Por cierto, en enero de este año la venta de casetes igualó por primera vez a la de vinilos.

Como resumen y colofón de toda esta parrafada, aquí os dejo mi pequeña selección de canciones, singles y coplas editadas y escuchadas a lo largo de 1977.

Hasta el año que viene…

 

 

Tom Petty – I won’t back down – 1989

Tom Petty I wont back down

La composición de este tema supuso para Tom Petty una liberación, una expresión artística de su sentimiento de victoria en la lucha contra sí mismo y contra el pirómano que prendió fuego a su casa en mayo de 1987 con su familia dentro. Los siguientes meses Tom los pasó en casas de amigos, de habitación en habitación de hotel, enfrentándose al miedo que la muerte cercana le había dejado y al hecho de que el pirómano nunca fuera descubierto. Él decidió reconstruir la casa en el mismo sitio, continuar donde estaba, el leiv motiv de I won’t back down: “I will stand my ground/and I won’t back down”. Se dirige al pirómano: me quedo en mi sitio, no me rendiré (literalmente, “no me echaré para atrás”) y añade: “You can stand me up at the gates of hell/but I won’t back down”.

El propio músico reconoce una vinculación muy especial con esta canción, afirmando que sintió un escalofrío durante el proceso compositivo, y que el hecho de estar tan unido a su vida real le permitió dejarla desnuda, sencilla, directa. Sin embargo, en el estudio tuvo muchas dudas, precisamente por esa simpleza, por referirse a algo tan concreto. Fue el coautor del tema, Jeff Lynne, quien le animó a perseverar con ella; la arreglaron y el toque mágico de Mike Campbell, guitarrista de los Heartbreakers, hizo el resto.

La canción no puede ser más sencilla (y eso estando Jeff Lynne por ahí ya es mucho decir). Apenas tres versos y un estribillo. El primer verso ya contiene el tema principal “Well, I won’t back down/no, I won’t back down/You can stand me up at the gates of hell/but I won’t back down”. En el segundo verso Petty se reafirma: “No, I’ll stand my ground/won’t be turned around” para recordar en el estribillo el esfuerzo: “I won’t back down/Hey baby, there ain’t no easy way out”. El tercer verso redondea la idea añadiendo: “I got just one life/in a world that keeps on pushin’ me around/but I stand my ground/and I won’t back”. Cierra el tema una variante del estribillo tras un acertadísimo solo de Campbell con un slide tan emocionante y simple como la propia canción.

Tom Petty I wont back down 2A pesar de basarse en una historia tan personal se convirtió en referente para mucha gente en los años sucesivos, por su espíritu de lucha ante la adversidad, la resilencia que nos permite enfrentarnos a nuestros miedos y seguir nuestra vida. Tras los atentados del 11 de septiembre en Nueva York, mucha gente se agarró al lema de I won’t back down. Petty la tocó con su banda en uno de los conciertos de homenaje a las víctimas, de hecho.

Nunca debe menospreciarse el poder de una pequeña obra de arte de apenas tres minutos.

La canción tiene otra curiosa historia. Petty y Lynne ganaron un Grammy gracias a ella… pero 26 años después. El artista Sam Smith llegó al número uno de ventas en medio mundo con Stay with me y ganó un Grammy a la mejor canción en 2015. Resulta que estaba “inspirada” en I won’t back down y acabaron registrados Tom y Jeff como “co-autores”, recibiendo su correspondiente Grammy.

La compañía decidió editarlo como primer single del álbum Full moon fever de 1989 grabando un vídeo en el que aparecen junto a Tom Petty el productor y co-compositor del tema Jeff Lyne, los guitarristas Mike Campbell y George Harrison y el batería Ringo Starr. En el álbum tocó la batería Phil Jones y metió coros Howie Epstein. Como single alcanzó ventas modestas (llegó al número 12 en Estados Unidos y al 28 en el Reino Unido) pero abrió la puerta al disco más vendido de Tom Petty.

Algunos discos que sigo escuchando (10): heavy del siglo XXI

 

Para esta nueva edición de Algunos discos que sigo escuchando he querido compartir algunos clásicos recientes de mi discoteca, cuatro títulos duros, a caballo entre el heavy clásico, el power y el metal americano. Cuatro obras que no deberían caer en el olvido de nuestro rollo.

Si no los conocías es buen momento para disfrutar de ellos y si ya les habías hincado la oreja no te importará revisarlos de nuevo.

Dale al play…

Dark Illusion Dark Illusion -Beyond the shadows (2005)

Enorme álbum de hard rock lleno de matices heavies, grandes riffs, buenos estribillos y una historia de caballeros, demonios y salvavidas medievales. La sombra de Blackmore es alargada, aunque saben escaparse por otros territorios (suenan a Van Halen, a Malmsteen, a la NWOBHM, a Dio, cómo no, y a Judas Priest por momentos). No hay relleno, todo muy bien acabado. Pincha Child of the night, Power of the Evil, Leave no traces, Weeper deeper, Runaway on the loose o Tragedy. Guitarras (casi) perfectas y un doble bombo que no par. Impresionante Thomas Vikström a las voces. A recuperar.

 

Coheed & Cambria – Good Apollo: I’m burnig star IV, vol I (2005) Good_Apollo_1_(Booklet)

Detrás de este largo título se enmarca la historia de ciencia ficción que el cantante Claudio Sanchez desarrolló en varios cómics y discos (este es el tercero). Coheed & Cambria fueron la gran esperanza del progresivo yanqui, alcanzando el número 7 en el Billboard. Este fabuloso disco, complejo, elaborado, más allá del concepto y la coherencia de la narración, contiene acertadas canciones que pasan por la emotividad de Always and never (enormes acústicas), la técnica de Welcome home, con sus cambios de tempo y tono, y la comercialidad roquera de The sufferingTen speed (of God’s blood and burial) y Once upon your dead body. Un mucho de Rush, un poco de Pink Floyd, otro toque Queensrÿche, unas gotitas de Led Zeppelin. Travis Stever se sale con las guitarras y Claudio con su variable voz (una mezcla de Geddy Lee y James LaBrie). Solo con The final cut ya merecería la pena el álbum.

 

Demons and wizards Demons & Wizards – Demons & Wizards (2000)

Jon Schaffer (Iced Earth) y Hansi Kürsch (Blind Guardian) pusieron los cuernos a sus respectivas bandas para montarse esta colección de canciones mezcla de sus respectivos estilos y gustos: Kürsh se encarga de las letras y Schaffer de la música. Comparten protagonismo colegas de batallas como Jim Morris en las guitarras y Mark Prattor en las baterías. Enormes riffs, baterías aceleradas, bombásticos coros. A destacar Heaven denies, Poor man’s crusade, Winter of souls, The whistler (¿cuántas canciones conoces sobre el flautista de Hamelin?), la inspirada Blood on my hands o el medio tiempo Fiddler on the green. Un álbum coherente, elaborado con inspiración y buen gusto, digno competidor de las bandas madre.

 

Black Tide – Light from above (2008) Black Tide

Un jovencísimo cantante y guitarrista (apenas contaba 15 años entonces) llamado Gabriel García canta, toca la guitarra y compone los temas de este Light from above. Deudor del mejor heavy metal de los ochenta, recorre en una vorágine de solos, pasajes veloces, riffs a doble bombo y estribillos con mala leche su amor por Ozzy Osbourne (con Rhandy Rhoads), Iron Maiden, Metallica, Y&T y Judas Priest. Aunque lo más destacado del álbum es, en sí, el conjunto heterogéneo de canciones, podemos destacar Warriors of time, Show me the way, Black abyss, Light from above, Enterprise y la revisión de Hit the lights. La banda, otra gran promesa, no llegó en trabajos posteriores a este nivel. Una pena. Merece, en cualquier caso, una escucha esta joyita.

 

KISS – Rebuscando en la basura de “Hot in the shade” – 1989

 

¿Son tan malos los discos malos de nuestros músicos favoritos?

Hoy rebuscamos en la basura del  álbum número 23 de KISS, editado en 1989: Hot in the shade. Allá vamos.

Hot_in_the_shade_cover

No fue muy acertada la salida de este álbum en octubre de 1989: una portada extraña, una campaña visual y unos vídeos ajenos al contexto comercial de la época y la falta de un tema comercial que llamara la atención del público. Hasta que la balada Forever se editó como single en enero del año siguiente para alcanzar el número 8 en las listas de ventas. El álbum recibió atención, comenzaron a llenar los conciertos hasta el punto de ampliar las fechas de la gira y consiguieron salvar, un año más, sus cuentas corrientes. Aún así, el álbum que menos vendió de KISS en los ochenta.

Gene Simmons y Paul Stanley decidieron retornar a sus sonidos clásicos (los setenta) con una producción menos elaborada en un estudio pequeño, recurrieron a compositores externos (Vini Poncia, Tommy Thayer, Desmond Child, Bob Halligan) y buscaron tocar varios palos con sus canciones. Y el resultado fue desigual. Además de la falta de una gran canción, el álbum contiene temas de relleno e incluso descartes de otros discos.

Y le llovieron muchos palos.

Pero ¿qué rebuscamos en la basura de este Hot in the shade?

Lo primero rescatar obligatoriamente algunas buenas canciones. Hide your heart maneja una melodía con gancho, comercial, y un estribillo pegadizo, con una acertada guitarra y buenos coros. Read my body tiene otro buen estribillo, un patrón de batería excelente, engancha. Little Caesar, en la voz de Eric Carr, es resultona. La influencia blues de Rise to it y Cadillac dreams resulta original en el cancionero de la banda y esa sección de vientos al final de la segunda queda muy bien. El rollo soul de Silver spoon con su coro góspel sale adelante con acierto. El riff de Betrayed y su rápido estribillo, con un Bruce Kulick demostrando (un poco) que también sabe tocar la guitarra.

Aunque la producción recibió muchas críticas, a mí ese rollo maqueta sin tanto adorno ni sobreproducción me gusta, incluso hoy en día. La batería de Eric Carr suena potente y a veces salva el partido, aunque en algunos temas suena la máquina (una pena). Las guitarras pecan de irregulares, más por la mezcla que por otra cosa, pero la mayoría de las canciones arriba mencionadas tienen buenos riffs, arreglos correctos y algunos solos destacables. Simmons, por fin, se involucra en un disco aportando algo más de calidad que en años anteriores. Hay que seleccionar ocho o nueve temas de los quince que contiene Hot in the shade para juntar un disco que hubiera sido realmente recomendable, aunque…

Suficiente basura para pasar el rato.

 

Rebuscando en la basura de Pink Floyd.

Rebuscando en la basura de AC/DC.

Rebuscando en la basura de Iron Maiden.

 

 

Música Moderna: septiembre 2017

Ya sabes que en esta sección compartimos las escuchas gustosas de discos recientes (novedades incluso), y, como este verano me he dedicado a desempolvar a todos los clásicos, la vuelta de oreja a la Música Moderna no ha sido tan moderna. Es decir, me han enganchado los sonidos añejos más que los actuales y he seleccionado un puñado de retornos de bandas clásicas junto a alguna golosina muy de mi agrado. Y espero que del tuyo. Aquí vamos con unos retoños de raíces bien hundidas en lo más primitivo de nuestro rollo. A darle caña.

Impure-Wilhelmina- Impure Wilhelmina – Radiation

Para fans de Katatonia, Baroness o incluso los Opeth de hoy en día. Un discazo el de estos suecos. Excelentes  y complejas composiciones mezcla de atonalidades, melodías suaves y gruesos guitarrazos sobre la batería poderosa y cambiante de Mario Togni. Comienza el viaje con Great falls beyond death y continúa con Torn y Meaningless memories. La voz de Michael Schindl sobre las guitarras de Diogo Almeida es todo lo que necesitas para volver a creer que en esto del post-metal o el post-como-quieran-llamarlo hay futuro. Y de regalo la extraña coercialidad de Bones and heart y Race with you. A volumen alto, por favor.

The Name – Momentos thename_momentos

Tremendo el disco que se han marcado estos bilbaínos. Un trabajo de guitarras variado y aguerrido, pero no exento de momentos emotivos y algunos buenos solos también. Composiciones brillantes con adornos y arreglos clásicos, sin sorpresas, y mezclado con arte. Parte de ti (enésimo tema sobre el placer de la música), Cadenas, donde se reivindica que “nada es para siempre”, el toque Hamlet de Sentido irracional, el vuelco más prog de Ira y valor o la tremenda El depestar “siente como retumba tu alma de pasión”. Buen trabajo del teclista Asier Baez y del cantante (también guitarrista) Guillermo Fernández. Dale un par de vueltas y seguro que te engancha.  

 Accept – The rise of Chaos

No vas a encontrar ninguna sorpresa. Tan solo un jodido álbum de hard & hevay rock clásico muy bien acabado con algunas excelentes canciones. Triunfan en los cortes más básicos con buenos estribillos y algunos riffs ochenteros con pelotas, como en Worlds colliding, What’s done is done, Die by the sword o Analog man, la más Udo de todas (I’m just an old school son of a bitch in a digital world). Mark Tornillo cumple de sobra en las labores vocales, siendo de lo mejorcito junto al juego de guitarras. A destacar también The rise of chaos, Koolaid o la veloz Carry the weight.

Regresión – Terra Ignis 

Los catalanes Regresión se han marcado un gran álbum de heavy metal al viejo estilo incorporando algunas actualizaciones en su estilo que hacen de Terra Ignis una experiencia imperdible para los amantes del género. Quizá falte un poco de coherencia en el contenido de las canciones pero eso es una cuestión menor y muy personal del oyente. Estupendas La balada de Trafalgar, Señores del invierno (inevitable una canción del universo Juego de Tronos), la propia Terra Ignis, Volví a ganar o la inicial Gritos en la oscuridad. Homenaje a Lemmy en Puño de hierro y a todos los roqueros en Quién soy yo (sin el puto rock and roll). Dales caña que lo están pidiendo.

 Lionheart – Second nature

Un supergrupo de los ochenta que no tuvo ningún éxito formado por ex-miembros de Iron Maiden, UFO, She, Praying Mantis, MSG… Dennis Stratton y Steve Mann se encargan de las guitarras, Rocky Newton del bajo, Lee Small de la voz y Clive Edwards de la batería. Un fantástico álbum de hard rock melódico con guitarras bien elaboradas, algunos solos geniales y un trabajo armónico en las voces sorprendente. Buenos riffs y estribillos y una producción de primera. A destacar la versión de Don’t pay the Ferrymen (Thin Lizzy 100%),  Give me the light, Time is watching (cuasi-épica, con Small en plan Glenn Hughes), la ochentera Hearbeat radio (se me saltan las lágrimas, podría ser banda sonora de Top gun o cualquier entrega de Rocky), una patada Schenker titulada Lionheart o la fabulosa Prisoner, más cerca del AOR “a lo british”. Recomendables estos viejetes.

Hark – Machinations 238876 

Un álbum muy bien elaborado, con un trabajo instrumental preciosista, incluyendo un bajista de diez y algunos excelentes solos a cargo de buenos arreglos, riffs gruesos y algunas grandes canciones a medio camino del sludge y el heavy metal clásico con mucho de Motorhead. Pincha Nine fates, Son of Pythagoras o la incial Fortune favours the insane. En el debe del álbum, una producción demasiado espesa que le quita brillo a algunas canciones y un cantante al que le falta un puntito para ser especial. De todos modos, una experiencia más que interesante donde ganan los puntos positivos. Una manita de ecualizador y listo.

 

Sexo en el rock (14): porno y cintas de música

Sexo en el rock: la pornografía en la música rock.

No podía faltar un poco de pornografía en una sección musical dedicada al sexo explícito. Y vaya por delante que no hacemos un alegato de ello, cada cual, como siempre, que haga lo que quiera con su tiempo y con su cuerpo. Pero nuestros artistas se han decantado más de una vez por el género épico del sexo a raudales. La verdad, no imagináis cuántas canciones hay dedicadas al tema de manera directa o indirecta. Aquí seleccionamos unas cuantas de lo más variadito. Pero hay más… ¿Cuál nos falta?

Dale al play…

Van Halen – Dirty movies

Una verdadera canción rock porno y la inspiradora de esta compilación. La guitarra de Eddie Van Halen y la voz de David Lee Roth contando las aventuras de una actriz porno. De su álbum de 1981 Fair warning.

Eldorado – Porno Star

Con una estupenda producción de Richard Chycki la banda Eldorado se marcó un impresionante trabajo en 2009 donde incluían esta fantástica canción “te mueves en reclamo animal/te elevas dentro de un nuevo disfraz/anestesiado caigo en tu red/no puedo parar no puedo apagar mi sed”.

U2 – Babyface

Las canciones quedan (casi) siempre abiertas a la interpretación y para mí es clara la lectura de este tema de U2: “Vuelvo a casa por las noches para encenderte (…) tengo el slow motion de mi parte”. Una sesión de porno en toda regla. El segundo corte de Zooropa.

System of a down – Violent pornography

De su impresionante Mesmerize de 2005: “It’s a violent pornography!/Choking chicks and sodomy!/The kinda shit you get on your TV!”. La imitación salvaje del sexo moderno tal y como lo aprendes en la televisión.

La Polla Records – Porno en acción

Eran unos primates en esto de la música cuando grabaron para Oihuka este corte de poco más de un minuto allá por 1984. “La estrella del porno/bella mujer a su disposición/en números excitantes”. Un clásico de por aquí.

NOFX – Vanilla Sex

En su disco S&M airlines proponen un alegato a favor de la pornografía: “no me quitéis la pornografía (…) tengo el derecho a decidir qué ver y leer”. Yo con mi tiempo y mi sexo hago lo que quiero (solo, solito, solo).

Buda – Porno

Los argentinos Buda grabaron en 2004 un álbum muy explícito de título Porno dedicado por entero a los hábitos sexuales de sus protagonistas. Una delicatessen para paladares… intrépidos.

The Cure – Pornography

Directa y sin tapujos la letra de Robert Smith para su álbum de 1982 del mismo título, un disco de letras impactantes sobre la soledad, la inmoralidad y la violencia fácil. “In books And films/And in life And in heaven/The sound of slaughter/As your body turns”.

Lujuria – Estrella del porno

No podían faltar Lujuria. En su debut nos regalan esta canción sobre la vocación de un niño que quiere ser estrella del porno en su vida adulta. Quizá sea la solución a la crisis económica… o sexual. De su debut allá por 1995.

Ozzy Osbourne – No bone movies

Aunque abierta a interpretaciones, si entiendes la letra literalmente Mr. Osbourne se hace una homenaje a las películas de carne y sudor con las que “el demonio que vive en mi cabeza” gusta disfrutar: “can’t kick the habit, obsession of smut/Voyeur straining, in love with his hand/A poison passion, a pulsating gland”.

 

 

Bob Dylan – Hurricane – 1975

hurricane

Bob Dylan decidió componer un alegato contra la injusta (en su opinión) encarcelación de Rubin “Hurricane” Carter tras leer la biografía de este boxeador negro, donde despotricaba sobre las trampas del sistema legal clamando por su inocencia. Dylan quiso conocerle en la prisión y sintió la necesidad de apoyarle, dar luz pública a su caso como ejemplo de la discriminación racista que marcaba aún a muchos estados de su país.

Era el verano de 1975 cuando, junto a Jacques Levy, dio forma a “Hurricane” y la grabó por primera vez. La producción corrió a cargo de Don DeVito. Se vio obligado por la propia compañía, antes de editarla, a realizar una nueva grabación modificando la letra. Parece ser que la historia contiene licencias del artista sobre “la verdad” y “sus protagonistas” con el fin claro de influenciar a la audiencia en favor del boxeador que podrían haber acabado con acciones legales indeseadas. Aun así, no se libró de pasar por los tribunales. Tras esos cambios se realizaron las sesiones definitivas en octubre y se editó como single en noviembre.

Aunque de estructura repetitiva a lo largo de los más de ocho minutos que dura, la dinámica de la voz y el fraseo de Dylan, el ritmo acelerado y los interludios de violín son el gancho de la canción, subiéndola un escalón sobre las demás del álbum “Desire”. Dylan utiliza un estilo narrativo en donde encadena imágenes fijas muy coloridas con escenas del proceso sacadas, principalmente, de las memorias y las conversaciones con Carter. En todo momento sitúa al oyente claramente a favor del boxeador como víctima de artimañas y mentiras con el único fin de condenarle (“Here comes the story of the Hurricane/the man autohrities came to blame/for something that never done”). Se organiza en veintidós estrofas agrupadas en once parejas de cuatro+cinco versos, con pocas variaciones interpretativas salvo en la voz de Dylan y en el violín de Scarlet Rivera.

Dylan se mete en el papel del narrador y modifica la entonación no solo en función de la melodía si no del momento dramático de la historia, dando cierta coherencia a su relato. A la vez, el violín enriquece la canción con pequeños interludios entre cada pareja de versos a modo de transiciones. La percusión de Luther Rix (congas) y Howie Wyeth (batería) también es reseñable y muy acertada. Junto a ellos, el guitarrista Steven Soles, el bajista Rob Rothstein y las voces de Ronee Blackley y Steven Soles dando el contrapunto a Dylan.

Alcanzó el puesto treinta y uno en Estados Unidos y fue certificado oro en países tan dispares como Italia y Australia. A pesar de abrir el álbum “Desire” (publicado en enero de 1976), que vendió más de dos millones de copias, y de su indudable visibilidad, duró poco en el cancionero en vivo del artista. La última vez que lo interpretó fue ese mismo mes de enero. Del mismo modo, es curioso que siendo una de las canciones más populares de uno de los discos más vendidos de Dylan apenas cuente con versiones de otros artistas. Tal vez la historia y su mensaje sean demasiado evidentes y particulares a un contexto y al propio sentir del artista. La más interesante la grabó Ani Di Franco en el año 2000 en su EP “Swing set”.

Rock cristiano en Hispanoamérica.

guitar-christian-stickerPoco amigos de decantarnos por ideologías o colorear nuestro blog con opiniones unitarias, aunque sabéis los habituales de qué pies cojeamos, nos apetecía dedicar una entrada al rock y al metal de mensaje cristiano. Rebuscando por la web, actualizando nuestra ignorancia y preguntando a los que saben hemos recopilado una serie de bandas repartidas por diferentes países de Hispanoamérica, intentando acaparar las diferentes sensibilidades sonoras. No es nuestra intención destacar a estas como “las mejores”, simplemente nos han gustado por diferentes motivos.

Para los que ya conocéis a estas bandas o a otras afines, bienvenidas vuestras opiniones y aportes. Para los que jamás hayáis acercado vuestra oreja a este tipo de rock, este es un buen momento.

Vox Dei (Guatemala)

Grupo de Guatemala, emblema del rock cristiano en español, comenzaron su andadura en 1992 con Torre fuerte. El tema Quítate la máscara pertenece al disco del mismo nombre de 1997.

Logos (Argentina)

Banda formada a finales de los ochenta por Alberto Zamarbid y Miguel Roldán, escindidos de V8, debutaron en 1993 con La industria del poder. Eligieron la palabra griega “logos” como nombre del grupo en referencia a la “palabra de Dios”.

Alex Campos (Colombia)

Ganador de tres premios Grammy Latinos, Alex Campos desarrolla su propuesta rock Misión Vida desde 1999 con Tiempo de la Cruz. Su carrera mezcla estilos diversos (pop, rock, funky y ritmos latinos) siempre dentro de la comercialidad y el mesaje cristiano. El tema Regreso a ti pertenece al álbum del mismo título.

Serpulcro Vacío (Costa Rica)

Tremendo experimento sonoro que mezcla bases progresivas, con voces guturales, velocidad thrash y letras contundentes. Róger y Adrián Soto han protagonizado la Historia del grupo desde su debut homónimo en 2007, de donde sacamos este Seres inmortales.

Rescate (Argentina)

A lo largo de más de quince años la banda de Ulises Eyherabide ha paseado su música por escenarios de toda América. Debutaron con Puentes para madurar en 1992. El tema Soy José, con su mezcla de rock y reggae, pertenece a Arriba!.

Rojo (México)

Entre el pop y el rock, el grupo de Emmanuel Espinosa ha traspasado fronteras sonoras enviando su mensaje. Debutaron en el año 2001 y escogemos como muestra este Alabad a Dios de su álbum Apasionado por ti.

Ian (Argentina)

Banda liderada por Marcos Ian (Rata Blanca) que desde su debut en 2006 se ha dedicado a trabajar una base heavy ruda pero sin perder la melodía, con claras referencias a los Metallica del “black album”. Componen parte del grupo gente conocida en el género como José Velocet, Sergio Berdichevsky o Gustavo Rowek. El tema Yo soy aparece en su Nuevo Orden de 2012.

Pescao Vivo (Colombia)

Desde su debut en 2005 van dando guerra con un pie en el rock comercial y otro en los ritmos bailables, con una propuesta que ha ido generando una gran base de fans. El tema De rumba pertenece al disco en directo Salvavidas.

Strike 3 (México)

Banda metalera con groove enérgicos y vocalizaciones intensas que recuerdan a Linkin Park o Alice in Chains por momentos. De su debut de 2003 extraemos Vivir así.

 

 

 

Más canciones de guerra (en nuestro idioma): las vuestras.

descarga

Como ya decíamos en la entrada anterior dedicada a las canciones de guerra en nuestro idioma, hay variedad y calidad. Después de nuestra pequeña selección, aquí colocamos algunas de las que habéis sugerido a través de facebook, twitter o el propio blog. Pero aún hay más.

Topo – Guerra fría

Uno de mis discos favoritos de la banda madrileña Topo, Marea Negra, incluye esta deliciosa vacilada sobre el telón de acero y la infalibilidad de los dos bandos: “inventemos un telón alrededor”. De aquel lejano 1982.

 

Somas Cure – El buen soldado

Del más que recomendable Mitos acercamos a esta recopilación El buen soldado, con su letra reivindicando la injusticia de la batalla: “armados/son niños mis señor/es inhumano”.

 

Raza – Bomba de neutrones

Formó parte del single de 1984 Romperás su corazón. Rocanrol que inventa “máquinas para matar” donde “un refugio bajo tierra te lo venden como salvación/para cuando aprieten el botón”.

 

La Raíz – Suya mi guerra

Cambiamos radicalmente de estilo y de época. Era el año 2013 y en el álbum (muy recomendable) Así en el cielo como en la guerra los valencianos La Raíz dedicaron a la Guerra Civil este alegato denunciando la barbarie del conflicto y a ese “mundo que miró para otro lado”.

 

Ilegales – Angel exterminador

Curiosa balada de uno de los grupos más originales de nuestro panorama roquero. Alegato surrealista sobre el soldado héroe: “guerra excitante te amo/yo también quiero ser ministro de la muerte”. Del álbum Chicos pálidos para la máquina (1988).

 

Asfalto – Al otro lado

Once minutos de canción sobre la huida de la guerra, la historia de quien cruza las montañas, las fronteras, para llegar al otro lado, a la salvación (qué pena que sea una letra tan actual). Dio título al disco homónimo de 1978, el segundo de Asfalto.

 

Kaos Etílico – Guerra

La compañía Gor completó su magnífico catálogo de 1998 con un álbum de punk-rock titulado No hay agua. En ella escuchamos esta brevísima pero muy clara tonada explicando porqué hay que declarar la guerra al pueblo invasor (hablando de los yanquis y sus colonizaciones).

 

Miguel Ríos – Bienvenida Katherine

El eterno Miguel Ríos dedicó un álbum completo de título La huerta atómica a contar una “historia de anticipación” sobre un posible ataque nuclear muy particular. Entre todo el álbum me gusta especialmente esta historia de amor en medio de la batalla (“pechos que retumban con tus aviones”).

 

Pánzer – Galones de plástico

Canción anti-militar que apareció en el segundo álbum de Pánzer, titulado Sálvese quien pueda (1983). Un alegato contra el servicio militar obligatorio, un clásico de época.