Archivo de la categoría: Las mejores canciones de…

Rock y poesía (2). Otros diez poemas pasados por la guitarra.


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En cierto modo es inevitable. La poesía y la música se tocan muy de cerca. Muchas de nuestras vivencias están asociadas a letras de canciones. Así que desde aquí volvemos a explorar la asociación entre escritores de poemas y compositores de canciones que comenzamos en la primera parte de Rock y poesía (dedicado a poemas y músicos de habla hispana: aquí tenéis el enlace.

Esta segunda parte recoge diez canciones en inglés basadas en otros tantos poemas. Como de costumbre, dale al play y disfruta.

Derek & The Dominos – I am yours

Basado en el poema The story of Layla and Majnum, que, de paso, inspiró la canción Layla. La mayoría de la letra la escribió el poeta persa Nizami, y así se acredita en la propia canción. Aparece en el imperdible Layla and other assorted love songs de 1970.

Celtic Frost – Sorrows of the moon

Tom G Warrior canta la versión en inglés de este poema de Charles Baudelaire. Aparece en el álbum Into the Pandemonium de 1987.

Roger Waters – Wait for her

Waters grabó para su Is this the live we really want? de 2017 una versión del poema Lesson from the Kama Sutra (wait for her) del poeta palestino Mahmoud Darwish. El músico se quedó prendado del valor trascendental del amor e intentó reproducirlo con su música.

Nightwish – Song of myself

Tuomas Holopainen escribe su propia versión del poema homónimo de Wal t Whitman en un intento de mezclar la épica musical con la épica lírica. Del álbum Imaginaerum (2011).

Wishbone Ash – Stand and deliver

Jugando con el antagonismo del poema de Alfed Noyes The Highwayman la banda realizó su propia versión para el disco de 1978 No smoke without fire.

Iron Maiden – Rime of the ancient mariner

No podía faltar. Catorce minutos gloriosos de la Historia del Metal basado en el poema de Samuel Taylor Coleridge. Steve Harris compuso la música para el álbum de 1984 Powerslave.

Steve Nicks – Annabel Lee

Aunque apareció en su disco de 2011 titulado In your dreams, Nicks asegura que tenía la canción escrita desde sus 17 años. Los productores de su disco, Dave Stewart y Glen Ballard, le animaron a terminarla. Basada en el poema de Edgar Allan Poe.

Peter Gabriel – Mercy street

Basada en el poemario de Anne Sexton, en especial en 45 Mercy Street, una mujer enferma mental cuya historia impresionó a Gabriel hasta el punto de contar en esta canción con las propias palabras de Anne. Aparece en So (1986).

Rush – Out of the cradle

De nuevo un poema de Walt Whitman sirve de base para una canción. La reflexión profunda sobre la pérdida y el amor acabó en el disco Vapor trails de 2002.

Judas Priest – Sea of red

Rob Halford hizo su propia versión del poema In Flanders fields de John McCrae acerca de la devastadora imagen de los campos de batalla durante la I Guerra Mundial. Lo escuchamos en su último Firepower (2018).

 

 

 

 

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Música y Alzheimer: canciones contra el olvido.

Hoy se celebra (por decirlo de algún modo) el Día Mundial del Alzheimer bajo el lema “Sigo siendo yo”. El homenaje y el eslogan me llamaron poderosamente la atención, por lo que decidí unirme de la mejor manera que sé. Con música. Con rock, con country, con blues.

Así que, después de repasar mi discoteca particular, preguntarle a los buscadores habituales y a los colegas de costumbre, me decanté por esta pequeña muestra de canciones alrededor del Alzheimer, del enfermo, la enfermedad y los cuidadores. Canciones que retratan el olvido, la metamorfosis de ese “sigo siendo yo” y las consecuencias de la desmemoria.

La primera es una hermosa composición de una persona afectada por la enfermedad. Glen Campbell, músico de larga carrera, exitosa especialmente en los años 60 y 70, único tipo, si no me equivoco, en ganar el Grammy en las categorías country y pop, compartió su diagnóstico en 2011 (falleció hace poco más de un año). En 2014 compuso este I’m not gonna miss you de preciosa letra sobre cómo se sentía y qué estaba pasando: “You’re the last person I will love/You’re the last face I will recall/And best of all, I’m not gonna miss you”.

Glen Campbell – I’m not gonna miss you

Otro hermoso ejemplo lo compuso Kenny Chesney, una balada del hijo al padre, del que está fuera al que lo lleva dentro con una letra intensa: “This time I’m gonna kiss him/Instead of just shaking hands/Gonna tell him that I love him/While he still knows Who I am”

Kenny Chesney – While he still knows who I am

Y cantando un poco desde fuera y desde dentro, al padre o a la madre, a la abuela o al abuelo, incluso a la suegra (Dave Mustaine es así), un buen puñado de artistas han compartido sus emociones con todos nosotros. La pérdida, la esperanza, la espera, el dolor, el miedo. Aquí os dejamos esa pequeña selección.

Como siempre, dale al play…

El Drogas – Cordones de mimbre

Megadeth – Forgot to remember

El número de Shanon – Ladrón de recuerdos

Elvis Costello – Veronica

Rulo y la Contrabanda – La reina del barrio

David Gilmour – Faces Of Stone

Mago de Oz – Sueños dormidos

Calexico – The vanixing mind

Marcelo Calabria “Valdés” – Recuerdos olvidados

 

Thin Lizzy – Whiskey in the jar – 1972

Una de las canciones más famosas del ideario sonoro de Thin Lizzy surgió de casualidad. En una fiesta Phil Lynnot comenzó a tocar canciones irlandesas para pasar el rato con una Telecaster y llegó a Whiskey in the jar. Eric Bell se lió a acopañarle con su guitarra. Brian Downey, un poco borracho, empezó a tocar la batería. Fue divertido pero ahí quedó, sin más. Cuando semanas después entraron a grabar un nuevo single (Black boys on the corner) no había nada para la cara B, por lo que tomaron el tema como alternativa. Lynott cambió la letra, la melodía y el tempo, sobre todo en el estribillo, y Bell añadió la introducción y el riff principal. Decidieron grabarlo con batería y dos guitarras acústicas, sin guitarras eléctricas ni bajo. Y a otra cosa.

Pero el director de su compañía, Decca, al escuchar los dos nuevos temas, cara A y cara B, decidió que Whiskey in the jar fuera el single. La canción se editó, recortándolo en más de dos minutos. Finalmente se lanzó el 3 de noviembre de 1972; vendió dieciocho copias en sus primeras veinticuatro horas, pero consiguió alcanzar las listas de ventas tres meses después, llegando al número seis durante febrero de 1973. Se mantuvo once semanas en el top 40.

Una canción elegida por casualidad, arreglada de manera desenfadada, abrió las puertas del éxito a Thin Lizzy. A Lynnot y Eric Bell les llevaban los demonios, ellos querían ser reconocidos por sus propias composiciones, pero disfrutaron de la atención, el dinero y éxito que Whiskey in the jar les facilitó. Pero tan pronto como pudieron la sacaron de sus conciertos, de hecho no aparece en ninguno de sus directos oficiales. Jamás volvieron a tocarla.

La letra de la canción, como sucede con muchas canciones populares, sufrió modificaciones a lo largo del tiempo, pero siempre cuenta una misma historia. La de una amante (irlandés) que atraca a un capitán (inglés); tras ello, visita a su amada, que le traiciona y se queda con su dinero; nuestro protagonista acaba en la cárcel lamentando su “mala suerte”. A Lynnot le atraía ese perdedor con su sueño pisoteado.

Tras una breve introducción de Eric Bell, el riff principal, que da verdadero empaque a esta versión, aparece por primera vez para dar paso a la voz de Phil. La canción se articula en grupos de una estrofa de cuatro versos (que desarrolla la acción) y un estribillo, también de cuatro versos. Tras cada estribillo se repite el riff principal. En la versión extendida encontramos cuatro grupos y un solo justo tras el segundo estribillo. En la versión abreviada hay tres grupos y el solo está recortado. Al final, el cantante clama por su amor bebiendo  whiskey.

La versión de Thin Lizzy se convirtió, con los años, en un estándar para cualquier grupo que quisiera darle una clave de rock a esta canción. Versiones interesantes basadas en esta realizaron Metallica, U2 o Simple Minds. Os dejo esta última, la original de Thin Lizzy y la que Gary Moore y Eric Bell se marcaron en el homenaje al fallecido Lynnot.

11 canciones sobre doctores del amor y sus medicinas.

¿Sientes fiebre repentina al caer la noche? ¿Abandono? ¿Un hueco en tu alma que no te imagespuede rellenar otra persona? O, por el contrario, tienes tú el remedio para el mal ajeno… Seas de los que sufren por amor o un sabio con un ungüento casero, puedes encontrarte en esta pequeña selección de canciones sobre doctores, curanderos, medicamentos y remedios de todo tipo para las fiebres del corazón. Porque el rock y el metal todo lo solucionan.

Dale al play…

Whitesnake – Medicine man (1979)

Lo tiene claro David Coverdale, nena “Now don’t you ever worry/
If you feel the fever rise/(…)/I’m the medicine man/Your doctor of love”. No explica si atiende a domicilio pero supongo que así será. De guardia 24 horas en su álbum Lovehunter.

John Mayall & The Bluesbreakers (1965)

Compuesto y cantado por John Mayall, producido por Jimmy Page y con la guitarra de Eric Clapton. Casi nada. Single caliente donde Mayall se ofrece como curandero (o brujo): “Gonna teach you love at the midnight hour/Gonna feel you burning like a passion flower”. El trío calabera.

KISS – Calling Doctor Love (1976)

No podía faltar Gene Simmons repartiendo su medicina. En este tema del Rock and roll over se autoproclama experto, así que, nena, “so if you please get on your knees/there are no bills, there are no fees/baby, I know what your problem is/the first step of the cure is a kiss”. Por lo menos no te va a cobrar…

George Thorogood & The Destroyers – Love Doctor (2006)

¿Quién necesita estudiar para tener un título por aquí? Porque Thorogood aclara que “I never went to doctor school/I’m a love doctor/(…)/If you need love, I’d love to operate on you”. A pecho descubierto y sin anestesia, vaya. Escuchada en el álbum The hard stuff.

Jackyl – She loves my cock (1992)

¿Y si yo soy la medicina? Eso creía Jesse Dupree en el debut de Jackyl, pues ella ha intentado curarse, ha ido al médico, pero no tiene remedio porque “she loves my cock”. Censurada en la edición original “limpia” y cerrando la edición “sucia”. ¿De qué hablo? Pincha aquí.

Van Halen – Somebody get me a doctor (1979)

El bueno de David Lee Roth se siente enfermo y necesita urgentemente una cura. No creo que se refiera a ninguno de los doctores anteriores, pero sería curioso si en medio de sus fiebres aparece un melenudo Coverdale o Simmons con su remedio de arrodillarse. De su segundo álbum Van Halen II.

J. J. Cale – Call me a doctor (1972)

En su álbum Naturally también reclama la ayuda de un profesional, porque una dama “took all my bread/ravished my body, lord/and messed with my head”. Una semana lleva así el tipo y ya no puede más.

Bon Jovi – Bad medicine (1988)

Y si Roth y Cale andaba buscando un médico, Jon Bon Jovi se resigna a su enfermedad crónica: “I ain’t got a fever, got a permanent disease/And it’ll take more than a doctor to prescribe a remedy”. Y es que no hay ningún médico que le pueda curar porque “your kisses is the drug”. Del multiplatino New Jersey.

UFO – Doctor Doctor (1974)

Quién iba a imaginar en aquel debut de Michael Schenker con UFO que los dolores y las fiebres de Phil Mogg iban a ser tan legendarios. Un clásico que reclama al médico de guardia porque “she walked up to me/and really stole my heart”, vamos que según se arrimó destrozó mi cuerpo y mi alma.

B. B. King – Bad case of love (1961)

Y la cosa sigue empeorando. Un hombre sabio como King decide ir al médico porque se siente enfermo. El doctor en cuestión le diagnostica su mal de amor, pero le advierte “Son, I know just how you feel/you love your baby and you always will/but your wind is short, your pulse is weak/it won’t be long before you’re six feet deep”. Un caso incurable.

Robert Plant – Bad case of loving you (1979)

Y el mismo mal padece Robert Palmer, así que insiste a su médico: “Doctor Doctor, gimme the news/I got a bad case of lovin’ you/no pill’s gonna cure my ill/I’ve got a bad case of lovin’ you”. Pero Robert no se va a morir como King y pone remedio a su enfemedad “Shake my fist, knock on wood/I’ve got it bad, and I got it good”. Un caballero.

 

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Contaminación y rock: once canciones verdes.

 

¿Qué clase de mundo queremos? ¿Nos preocupamos de verdad por nuestra huella en el planeta? Vivimos contaminando, al menos en el mundo occidental. Muchos de nuestros roqueros han recogido estas inquietudes en sus canciones y aquí os dejamos una selección variada de canciones conocidas y desconocidas poniendo el dedo en el apocalíptico problema de la suciedad sin fin que generamos.

Topo – Marea negra (1982)

En el disco del mismo título la banda madrileña nos regalan un himno clásico: “alzo mi voz contra la polución/que nos invade y/está canción antidegradación”. Pero de nada sirve alzar la voz “si no la cantas tú”. El problema de la contaminación como un problema “de todos”.

A.N.I.M.A.L. – Sabia naturaleza (1996)

La banda argentina nos obliga a reflexionar sobre las consecuencias de romper las reglas de la Naturaleza, pues “en ese supuesto evolucionar/quebraron tan vitales reglas/ya verán cómo se caen los pilares del equilibrio/provocando desastres”. Del álbum El nuevo camino del hombre.

Asfalto – La paz es verde (1983)

Incluida en Más que una intención, esta apocalíptica canción sobre el final de los tiempos avisa de las consecuencias de nuestro desvarío industrial: “el mar se reventaba/entre tinieblas y radioactividad/mientras una voz me decía/este es el fin de la Humanidad”.

Dry River – Fundido a negro (2018)

En su excelente 2038 de reciente edición escuchamos esta alegórica pieza avisando que “ciencia oscura destruye lo natural/hombre ingenuo no la podrás controlar/fundido a negro punto final/nuestra Historia no se contará”

Gillman – Contaminación (2003)

Desde Venezuela, más de ocho minutos dirigidos al planeta, preguntando “mundo dime porqué te hundes en basura/(…)/oye, mundo, dime porqué Dios creó al hombre/y este pronto en un dios se convirtió”. La escuchamos en el disco Cuauhtemoc.

Platero y Tú – Contaminamos (1992)

A ritmo de rocantol, un jovencísimo Fito canta “es el infierno que trabajamos/día tras día contaminamos” porque todos somos responsables de que “un mal presagio me invade a mí”: nos quedaremos viviendo entre “montañas de basura y mares de alquitrán”.

Bersuit Vergarabat – Madre hay solo una (2005)

Entre lo emotivo y lo salvaje, la banda se aferra a la defensa de La Tierra: “vos sos mi única madre/con alma y vida yo defiendo tú jardín/te agradezco, aunque me voy avergonzado/por ser parte de la especie/que hoy te viola en un patético festín”.

Sparto – Un futuro verde (1992)

Entre tanto Apocalipsis, una canción que invita a la esperanza porque “nada está perdido, todo con esfuerzo se podrá solucionar”, y es que aún estamos a tiempo de dejar el planeta limpio.

Mago de Oz – La costa del silencio (2003)

Single de su álbum Gaia e imprescindible en sus directos, ponen el dedo en el egoísmo humano: “donde se acomoda la usura/nacen la ambición y el poder/y este germina en la tierra/que agoniza por interés”.

Maná – ¿Dónde jugarán los niños? (1992)

Los mexicanos Maná han tocado el tema en numerosas ocasiones. Elegimos esta, de carácter global, reflexionando, con un toque reggae, sobre el planeta que heredarán nuestros hijos: “cuenta mi abuelo/de un cielo muy azul/en donde voló papelotes/que él mismo construyó”

Barón Rojo – Herencia letal (1989)

De nuevo la avaricia y la sobre-explotación como causa del exceso de polución: “eres un hombre de habilidad, piensas con vanidad/y contaminas para aumentar la rentabilidad”. Aunque esta versión apareció en el disco Obstinato, apareció primero en formato single en 1983 como regalo del Metalmorfosis (por problemas de espacio, se quedó fuera del disco).

 

J. J. Cale – Cocaine – 1976

 

JJ Cale CocaineLa letra de Cocaine siempre ha tenido su polémica. ¿Una canción alabando el consumo de drogas y el escapismo? ¿Una canción anti-droga? No deja de ser ambigua: “if you got bad news, you want to kick them blues, cocaine/when your day is done and you got to run, cocaine/ she don’t lie, she don’t lie, she don’t lie, cocaine”. Ambas interpretaciones son posibles. Si atendemos al propio autor, la canción intenta poner el dedo en la facilidad con la que el adicto se justifica, volviendo una y otra vez a la droga. Ante cualquier problema, cuando las cosas van bien, cuando no hay nada que hacer, siempre hay cocaína.

Cocaine fue compuesta y grabada en 1976 por J. J. Cale para su álbum Troubador y se editó unos meses después en un single junto al tema Hey baby, su último pequeño éxito al alcanzar el puesto 96 de singles en Estados Unidos. La primera versión tenía una base jazz con toques swing, pero el productor le sugirió que simplificara el tema en un tono rock. Cale deshizo el trabajo en una tarde y acabó dando forma al tema que finalmente se editó. Un sencillo ejercicio de guitarra con un overdub a tres cuerdas en el riff. El propio artista grabó el bajo y dejó al músico de sesión Reggie Young que metiera el solo de guitarra. La batería, por cierto, la tocó Kenny Buttrey. La construcción es sencilla como el riff: tres grupos de estrofas de tres versos dodecasílabos terminados todos en la palabra “cocaine”, repitiendo en las tres estrofas el último verso. El solo se introduce tras la segunda estrofa y la canción acaba pasados poco más de dos minutos.

En realidad, la canción ha pasado a la Historia de la música gracias a la versión de Eric eric-clapton-cocaine-rso-4.jpgClapton. Apenas unos meses después, en 1977, cambió el tono de la canción, agregó un solo más elaborado, adornó las estrofas y dejó una obra maestra en su álbum Slowhand. Tras el éxito de Eric, Cale recibió mucha atención y comenzó a llenar sus conciertos. Un éxito efímero, él nada tenía que ver con el estilo de Clapton. De todos modos, nunca llevó bien estar de gira o tener un calendario de grabaciones. Lo suyo fue más el underground, la vida tranquila.

Respecto a la elección de Clapton, él sabía mucho de drogas: había estado a punto de morir años antes a causa de la heroína y cuando por fin salió fue para caer en el alcohol y ¡sorpresa! la cocaína. En 1977 Clapton consumía a diario grandes cantidades de ambas: con esta canción intentaba fortalecer su creencia de que podía dejar el vicio cuando quisiera, jugando con la hipocresía y el autoengaño. En cualquier caso, no cabe duda que la canción adquiere un marcado tono triste en la interpretación de J. J. Cale, menos acentuado en la de Eric. En este enlace de la página amiga Riffstory podéis recrearos con el riff de Cocaine.

Además de esta archifamosa cover, recomendamos otras dos versiones. Los escoceses Nazareth la recuperaron en 1980 para su álbum The fool circle con un cambio de ritmo y tono espectacular y Puddle of Mudd la recrearon a su grueso estilo para el single digital de 2011 Re(disc)overed. Por aquí os dejamos los vídeos.

Rock y resaca: 13 canciones sobre el día después.

El día después, el despertar de boca seca, cabeza martilleante y cuerpo gomoso, la luz que molesta, cualquier ruido parece un taladro en la oreja, arrastrarse al sofá. Nunca más, se dice, esto no lo vuelvo a repetir. Así somos…

Mañanita de resaca. Como dijeron Los Suaves en su tema Siempre igual: “agua fría, alka-seltzer, café negro” y a aguantar.

Nuestra pequeña selección de resacas a cargo de algunos de nuestros artistas favoritos. Seguro que no volvieron a repetir…

Black Sabbath – Thrased (1983)

Para un álbum que Ian Gillan es invitado a cantar con Black Sabbath en un día de resaca casi acaba con el conche de Bill Ward en una piscina camino del estudio de grabación. No se le había pasado.

M-Clan – Domingo de mayo (1997)

Carlos Tarque no recuerda cómo llegó a casa, “la boca seca, que más me da. No hay nada de que lamentarse ni nada que celebrar”. No es más que una “mañana de domingo” y en su cabeza “resuena toda la noche de ayer”.

Van Halen – Take your whiskey home (1980)

A David Lee Roth la resaca le dura más que la chica de anoche. “Ella no me quiere cerca, está cansada de verme caer”. Es que el alcohol por las noches deja lagunas mentales y físicas.

Los Zigarros – Resaca (2016)

Los reyes del boogie también saben lo que es sufrir el día después. “¡Anoche era un tigre y hoy soy un ratón!”. En el fondo, más parece que esté enfermo que otra cosa. “Creo que me estoy muriendo y tengo inseguridad”.

Supersuckers – Hungover together (1997)

El lado romántico de beber juntos. Eddie Spaghetti y Kelley Deal deciden montárselo juntos para tener una resaca privada. Pero a la mañana siguiente nadie recuerda nada. ¿Qué hicimos anoche?

The Who – Who are you? (1978)

Tras una fiesta con los Sex Pistols esta fue la pregunta que se hizo Pete Townshend a la mañana siguiete. ¿Quién eres tú? Las compañías, siempre las malas compañías tienen la culpa. Acabó en comisaría, por cierto.

Konsumo Respeto – Un par de alas (2002)

A veces las resacas son malas compañeras del corazón. “Mírame, hoy la resaca a mí me puede también”, no he dormido, me encuentro fatal, y “ya no quise luchar”. El desánimo y el llanto el día después, el bajonazo.

Def Leppard – Me and my wine (1981)

“Todo lo que puedo decir es que estoy bien solo y con mi vino” el día después de una noche ¿memorable? Los chicos quisieron salir a beber y no recuerdo nada de la noche anterior. Cuidadito con continuar bebiendo…

Forraje – Dueña de mis resacas (2006)

La noche y el amor. Ella es la verdadera propietaria de mis fiestas, mis excesos y, claro, de mis resacas: “jugando a lanzarme me he vuelto a caer/qué duro es el suelo al anochecer”

Chuck Berry – Downbound train (1956)

Cuando el protagonista de la canción bebe tanto que no puede beber más se queda dormido en el suelo. A la mañana siguiente es un charco de sudor y dolor. Para pensárselo de nuevo.

Obús – Cualquier noche sale el sol (2000)

Y cuanto mayor es uno, peores son las resacas. A Fortu se le fue la mano: “hoy desayuné tortilla de actrón” porque fue “cerrando garitos hasta que llegó el amanecer del día después/mañana infernal, resaca total”.

Peter Frampton – Do you feel like we do (1973)

A quién no le ha pasado. Te despiertas por la mañana con una botella en la mano y te preguntas. ¿De quién es? ¿Qué es? ¿Dónde? ¿Qué hice anoche? Historias reales por personas reales. ¿Sientes como que lo hicimos?

Kris Kristofferson & Johnny Cash – Sunday mornin’ comin’ down (1970)

No todas las resacas son inútiles.  Kris Kristofferson reflexiona con la ayuda de Johnny Cash sobre las “bondades” del día después. No acordarse de nada, tomar una cerveza de desayuno, momentos para tomar decisiones.

 

¿Qué canción de resaca nos hemos dejado olvidada?

 

11 canciones rock y metal para un cumpleaños diferente

¿Cansado/a de las típicas tonadas de cumpleaños?

Para celebrar un cumpleaños muy especial (el nuestro, ya seis años por las redes) seleccionamos unas cuantas canciones distintas para soplar velas, beber cervezas y comer asado. O zumo de arándanos y tofu, cada uno lo que quiera. Lo importante es celebrar. Igual Google nos dedica un día y todo.

Primero, unas tonadas para alegrarse y celebrar. Que si cualquier razón es buena, mantener en marcha un blog de rock y metal con la que está cayendo merece doble celebración.

The Beatles – Birthday

Abriendo la tercera cara del álbum blanco (White album, 1968) esta especial felicitación con las voces de Pattie Boyd y Yoko Ono (parejas por entonces de John Lennon y George Harrison). Canción para estar de fiesta todo el día “they say it’s your birthday/we’re gonna have a good time”.

Lenny Kravitz – Happy birthday

Canción para empezar el cumpleaños “We’ll gonna celebrate the day that you were born/and we will start right with this song” y continuar con la celebración “we gonna cook you all the food we know you love/and wash it down with lots of beer” para acabar soplando velas y abriendo regalos. De su álbum Strut del 2014.

Steppenwolf – Happy birthday

Una revisión en clave sureña de la clásica felicitación, con un excelente adorno acústico y vocal. De su At your birthday party de 1969. Canción para felicitar con ternura “one more day for you to look/Happy Birthday, sweet, sweet baby”.

B. B. King – Happy birthday blues

No podía faltar un poco de blues por aquí con esta especial felicitación de B. B. King a su chica “And where the fun with finally stops/everybody knows/girls it’s me and you/doing what we do”

Pero no siempre pilla un cumpleaños en un buen momento. A nosotros nos pilla en el mejor, gracias a gente como tú, pero por si no es tu caso, aquí dejamos un par de canciones para animarte. Hoy puede ser un gran día.

Chicago – Birthday boy

En su disco de 1980 Chicago XIV, incluyen esta canción contra la tristeza “Life can be easy ‘til the end, ‘til the end/that empty feeling won’t go away”. Si estás en una mala racha no te preocupes, hoy es tu cumpleaños y tienes que ser optimista y pensar que las cosas cambiarán “Birthday boy, blow out the candles/good friends around you, you should feel O.K.” La canción tampoco es que sea una fiesta precisamente, pero la intención, ahí está.

Urge Overkill – Blackie’s birthday

Queda claro que “today Urge Overkill celebrates Blackie’s birthday” aunque no sea un buen día y sientas que el tiempo se va. Hay que mirar adelante, agarrar la vida y “fill your life with the love or lose it/like a’ rock ‘n roll music”. Del álbum de 1991 The supersonic storybook.

También sucede que el cumpleaños nos recuerda la pérdida de alguien, bien porque le echamos de menos en el nuestro o porque nos acordamos en el suyo. Una canción de superación y otra de memoria triste.

Panda – Cumpleaños feliz

La banda de Monterrey realiza un hermoso tema con esa letra en recuerdo de la persona que ya no está con nosotros, a la que se recuerda “hasta el día que me muera”. Con cierto aire de superación, aparece en su MTV Unplugged del 2010.

Kyuss – Happy birthday

En cambio los amigos de Kyuss no son capaces de olvidar con dolor “Happy, happy birthday/two years dead today/(…)/I can’t escape the memories/that haunt me every day and night”. Del Sons of Kyuss de 1990.

Y si nos quieres desear el mal y que el chiringuito se cierre, como si celebrara el cumpleaños un o una expareja, un jefe maldito, una cuñada pesada, pues apúntate estos cortes tan (in)sensibles.

The Smiths – Unhappy birthday

No te quedes con las ganas y desea un auténtico cumpleaños infeliz con esta tonada “I’ve come to wish you an unhappy birthday/because you’re evil/and you lie”. Casi nada.  Era 1987 y el álbum Strangeways, here we come.

NOFX – New happy birthday song?

Y para rematar la (no)felicitación esta sencilla y directa letra “happy fucking birthday/you’re not special”. Para gente que odias. Aquí la versión de su segundo disco en directo They’ve actually gotten worse de 2007.

Y por si no has tenido bastante, o lo tuyo es más extremo, aquí te dejo a King Diamond felicitándonos el cumpleaños (bueno, en realidad se lo felicita a James pero eso da igual) y un pequeño regalo de Deathlok.

Lo mejor de Mick Ronson

mXzaXtWQFCAe1OnvxthQ_hr_02¿Que quién es Mick Ronson? Bueno, tampoco es extraño hacerse esa pregunta, porque, en realidad, Ronson no ha sido más que uno de los mejores guitarristas de los setenta y uno de los secundarios imprescindibles. Tan solo ha pertenecido a dos de las más famosas (y extraordinarias) bandas “de acompañamiento” del género: The Spiders from Mars (junto a David Bowie) y The Rolling Thunder Revue (junto a Bob Dylan).

Mick nació y creció en Hull, Inglaterra, de donde salió en 1970 para grabar con Michael Chapman el álbum Fully qualified survivor (alcanzó el puesto 45 de ventas), demostrando ya lo que llegaría a hacer en canciones como Stranger in a room o Soulful lady. Tras este primer trabajo serio como profesional, David Bowie le metió en su camino para su tercer largo, The man who sold the world. Junto a Tony Visconti arregló la mayoría de los temas, además de tocar guitarras y piano. Mick y Bowie seguirían juntos los siguientes tres años, en los que grabaron del tirón Hunky Dory, The rise and fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars y Aladdin Sane. Entre las canciones imprescindibles de la Historia del rock que Ronson compuso, arregló y/o tocó incluimos Changes, Life on Mars?, Queen bitch, Starman, Rock and roll suicide o Drive-in Saturday. En mitad de esta vorágine de canciones, conciertos y grabaciones, se metió unas guitarras en otro gran álbum, el Transformer de Lou Reed, que además produjo junto al “jefe” Bowie. Escucha Vicious, I’m so free o Perfect day (donde toca el piano).

Cuando Bowie decidió prescindir de él y cambiar de aires, pertenecer a una de las bandas más famosas de la época abrió muchas puertas. El que más insistió fue Ian Hunter. En 1975 grabaron y produjeron juntos el debut del cantante, donde se escuchan Once bitten, twice shy (que alcanzó el número 14 en la lista de singles), Boy o Lounge lizard. Su colaboración no tuvo continuidad aunque coincidieron ocasionalmente, como en 1979 para You’re never alone with a schizophrenic.

Por allí pasaron también Bob Dylan (formó parte de su Rolling Thunder Revue y tocó en Maggy’s farm), Morrisey, Elton John, Roger McGuinn (en su Cardiff rose) y, en fin, un largo etcétera que redondean una carrera increíble hasta su temprana muerte en 1993 por cáncer.

Entre tanta ida y venida, fue capaz de lanzar tres discos en solitario, uno de ellos finalizado póstumamente: Slaughter on 10th avenue (1974), Play don’t worry (1975) y Heaven and hull (1994).

Si quieres repasar esta colección de canciones, por aquí dejamos una pequeña muestra. Lo mejorcito de Mick Ronson, uno de los guitarristas más infravalorados del rock.

 

 

Heroína y rock: quince canciones sobre agujas, cucharas y sobredosis.

Las canciones dedicadas al consumo de heroína en la Historia del Rock son incontables. Resulta triste ver que el tema se extiende a través de las décadas y músico tras músico se arrastran al infierno de la aguja y la cuchara. Y en todos los géneros. Country, rock, blues, jazz. En España hay cantidad de temas de diversos palos (rumba, flamenco, pop, rock, heavy) sobre todo de finales de los setenta y los primeros ochenta. Solo hacer un acercamiento a ellas y querer reducirlas a una lista pequeña resulta imposible, así que hemos lanzado al aire todas las que habíamos elegido en primera instancia para escoger las primeras en llegar al suelo. Más o menos. Quince canciones con la heroína como tema, en algunas muy directo, en otras muy oculto.

Hay más… ¿Qué canción echas en falta?

Red Hot Chilly Peppers – Under the bridge (1991)

Pink Floyd -Comfortably numb (1979)

Miguel Ríos – Un caballo llamado muerte (1979)

Neil Young – The needle and the damage done (1972)

Los Rodriguez – Me estás atrapando otra vez (1993)

Lou Reed – Perfect day (1972)

The Black Crowes – She talks to angels (1990)

Savoy Brown – The needle and the spoon (1970)

Stone Temple Pilot – Interstate love song (1994)

Héroes del Silencio – Maldito duende (1990)

Alice in Chains – Junkhead (1992)

Ministry – Just one fix (1992)

La Fuga – Heroína (2005)

America – Horse with no name (1971)

Obús – Complaciente o cruel (1986)

Iggy Pop – Lust for life (1977)

Banzai – No te enganches (1983)

Y por si quieres más… Canciones dedicadas a los proveedores: pásame un gramo.