Archivo de la etiqueta: Rainbow

Sexo en el rock (18): groupies y demás compañías

Groupie (o grupi) se define como una persona (usualmente fémina) que admirando a un músico desea tener “intimidad” con dicho músico. Vamos, que quiere follar o coger con el susodicho personaje y si puede ser demostrarlo o llevarse un recuerdo. Hoy en día bastaría con un selfie (un autorretrato, vaya), pero en años vintage había groupies que necesitaban recuerdos de lo más curioso: pelos del pubis o una escultura del miembro viril del artista. Ahí lo dejamos.

Carne de cañón, el premio al final del concierto, rompematrimonios, se han hecho famosas por su insistencia, su encanto y su capacidad para abordar al objeto de sus necesidades obsesivas. En este enlace podéis cotillear algunas de las groupies más famosas. Mientras, dale al play de nuestra pequeña selección de canciones exclusivas sobre las gruopies compuestas por sus víctimas.

Rainbow – All night long

A Graham Bonnet no le cabe duda alguna: “You didn’t come just to see the show/I guess you know what you want to see”. La chica tiene la mente sucia, pero las manos limpias. Single del álbum Down to earth (1979).

Ian Hunter – Once bitten twice shy

Curioso que el tema de más éxito de Ian Hunter fuera el primero que compuso tras su salida de Mott the Hoople. La expresión inglesa tiene un equivalente castellano: gato escaldado huye del agua. Hunter la compuso por una groupie que una y otra vez era “engañada” por los músicos de la banda (y de otras bandas). No aprendía la lección.

The Allman Brothers Band – Little Martha

¿Los sureños también necesitan amor tras un sudoroso concierto? Duane Allman compuso esta tonada acústica en homenaje a una amante que conoció en uno de sus bolos. Instrumental del disco de 1972 Eat the peach.

Mr Big – Daddy, brother, lover, little boy (the electric drill song)

El bajista Billy Sheehan escribió la letra de esta canción basada en sus experiencias “tras-concierto”. Eric Martin, cantante, le dio una vuelta y se marcó el estribillo: seré tu papá, tu hermano, tu amante, tu niño pequeño, lo que tú necesites. Del álbum Lean into it (1991).

Led Zeppelin – Sick again

Si de groupies hablamos quién si no los más corrosivos tras los escenarios. Dedicaron varias canciones al tema y nos quedamos con esta del Physical graffiti (1975). Aunque no sabe su nombre, Robert Plant sí sabe que la chica que espera en el recibidor del Hotel Paradise, la misma que ha visto desde su limusina al entrar al concierto, va a pasar la noche con él.

AC/DC – Go down

Tema dedicado a una groupie habitual de Bon Scott, llamada Ruby Lips, de cuyos placeres orales disfrutaba el cantante con cierta frecuencia. Era el año 1977 y el disco se titulaba Let there be rock.

Them – Gloria

Si alguien quiere saber qué sucede cuando una groupie se acerca a una estrellita del rock que preste atención a esta canción. Compuesta por Van Morrison y grabada en 1964, se convirtió en un auténtico hit y un estándar del rock. La versión de casi veinte minutos que The Doors hicieron pocos años después, más explícita, no tiene desperdicio.

King Crimson – Ladies on the road

Hasta un tipo tan serio como Robert Fripp tiene sus necesidades. Con la letra del, por entonces, habitual Pete Sinfield, nos cuenta las correrías con esas chicas que siempre aparecen en la carretera. Más bien detrás del escenario. A veces antes del concierto. Del álbum Islands (1971)

Winger – Seventeen

Kip Winger se hizo músico por las mujeres. Con quince años tonteaba por los bares con sus bandas amaters y siempre acababa en cama ajena. Cuando con veintisiete años publicó su disco debut tuvo que acordarse de una “urgencia” con una menor: ” Daddy says she’s too young, but she’s old enough for me”.

Kiss – Plaster caster

Para el álbum Love Gun (1977) el bueno de Gene Simmons se marcó este homenaje a dos famosísimas groupies de la época, que se dedicaban a hacer esculturas de escayola de los miembros de los miembros de las bandas de rock. Simmons insiste en que tuvieron que usar mucha escayola con él.

La música clásica en clave de rock y heavy metal.

Ya lo cantaban Barón Rojo allá por 1985: “el gran Beethoven hoy tocaría rock”. Y es que la relación entre la música sinfónica, la música orquestal, con el rock y, sobre todo, el metal ha sido descrita y avalada en numerosas ocasiones. Lejos de hacer un tratado sobre ello, nos apetecía acercarnos a esas influencias a través de las recreaciones que algunos artistas de diverso pelaje han realizado a lo largo de la Historia de nuestro rollo. La lista es interminable, por cierto, en especial si nos zambullimos en el mundo del virtuosismo guitarrero.

Como de costumbre, dale al play y disfruta.

Emerson, Lake & Palmer – Nutrocker

Una de las bandas que más veces y mejor ha introducido composiciones clásicas en sus discos y directos. Como ejemplo, la actualización de “Cuadros de una exposición” del ruso Músorgski o este Nutrocker, un favorito de los conciertos que editaron como single en 1972, a su vez deudor de B. Bumble and the Stingers (quienes la grabaron diez años antes). Versión de la marcha de “El Cascanueces” (Nutcracker) de Tchaikovsky.

Dark Moor – Swan Lake

Y del mismo compositor no podía faltar una recreación de “El lago de los cisnes”. Curioso que Tchaikovsky sea, junto a Beethoven, uno de los más habituales en esto del rock y el metal. Qué mejor que esta sorprendente versión que grabaron los madrileños Dark Moor para su Autumnal del 2009. La banda bucea a lo largo de su discografía en otros compositores clásicos, por cierto, como en la excelente Vivaldi’s winter.

Manfred Mann’s Earth Band – Starbird

En el álbum de 1976 The roaring silence escogen un tema del ballet El pájaro de fuego de Igor Stravinsky para este corte, Starbird.

Mekong Delta – Pictures at an exhibition

Y como antes hemos hablado de Mussorgsky y sus “Cuadros en una exposición”, por aquí dejamos un fragmento del trabajo de esta banda de thrash metal alemana formada en los ochenta. Aparece en su disco de 1996 del mismo título.

Jethro Tull – Bourée

Ian Anderson recreó para el segundo Lp de su grupo, Stand up, de 1969, esta versión del “Bourée in E minor” de Bach. A pesar de la obvia copia u homenaje, sin duda el arreglo y la interpretación del flautista dan un toque muy personal al tema.

Sinfonity – Toccata & Fugue in Dm

Y siguiendo con el barroco de Bach, una versión de esta particular banda madrileña que presume de ser la única orquesta del mundo compuesta exclusivamente por guitarras eléctricas. La experiencia en directo es increíble.

Manowar – Sting of the bumblebee

En su álbum de 1988 Kings of metal grabaron esta versión del interludio “Flight of the bumblebee” (El vuelo del abejorro) que Rimsky-Korsakov compusiera para su ópera “El cuento del zar Saltan”. La originalidad de este corte reside en que está interpretada al bajo por Joey DeMaio.

The Great Kat – Funeral March

Todo un personaje esta tipa. De formación clásica al violín se pasó a la guitarra eléctrica y dio una lección de velocidad y preciosismo en sus discos y directos. La imagen de agresividad y dominación seguramente le alejó del gran público, pero, sin duda, una bestia a las seis cuerdas. Entre sus muchas recreaciones de clásicos escogemos esta marcha sacada del disco Beethoven on speed (1990) que recrea la “Sonaba en B Menor para piano” del propio Beethoven.

Rainbow – Difficult to cure (Beethoven’s nine)

Claro, no podía faltar. Es inevitable acordarse de la recreación de Rainbow para el álbum del mismo título, allá por 1981. Sobre la partitura clásica Ritchie Blackmore, Roger Glover y Don Airey crean una canción que encaja en el imaginario sonoro roquero de la banda.

Miguel Ríos – Himno a la alegría

Para terminar el ciclo homenaje a Beethoven, de nuevo tiramos de la “novena” en esta versión de Waldo de los Ríos y Amado Regueiro que de manera preciosista cantó Miguel Ríos en su segundo disco, Despierta, de 1970. Un exitazo en Europa y Estados Unidos.

Uli Jon Roth & Sky Orchestra – Venga la primavera

Y si de relación entre “lo clásico” y “lo moderno” hablamos quién mejor que Uli Jon Roth, uno de los guitarristas que mejor ha introducido arreglos y estructuras orquestales en el rock. En 2003 editó Metamorphosis of Vivaldi’s four seasons con una orquesta de quince músicos y su guitarra como protagonista. La primera parte de este trabajo es una recreación de “Las cuatro estaciones” de Vivaldi.

Los Canarios – Ciclos

Y del mismo compositor y la misma obra, Los Canarios hicieron una asombrosa revisión en 1974. Arreglos e interpretación colocan este Ciclos en la cumbre musical progresiva de cualquier época para unos y en un ejercicio de nada para otros. Sea como fuere, el álbum original, doble, incluía una estación en cada cara y no se puede negar la ambición de Teddy Bautista y los suyos.

Therion – O Fortuna

Otro compositor habitual de las recreaciones metaleras es Carl Orff y su “Carmina Burana”, y entre todas, cómo no traer a Therion, banda que mezcla death y thrash metal con influencias operísticas y sinfónicas, haciendo el fragmento más famoso de la cantata de Orff. Grabado en el año 2000 para su álbum Deggial.

¡Intruso! Cantantes de paso en grandes bandas del rock.


Micrófono

Cantantes de paso en grandes bandas del rock.

En el devenir histórico de las bandas suceden a veces actos curiosos, cómo no, y en especial si la historia del grupo se alarga en el tiempo. En este caso, vamos a dar protagonismo a cantantes más o menos famosos que pasaron por grupos conocidos para no volver. Grabaron un disco, quizá aguantaron la gira posterior y adiós muy buenas. La mayoría de estos álbumes se quedan como una rareza en la discografía y, en el mejor de los casos, un buen recuerdo para los fans. Ejemplos hay muchos. Nosotros nos quedamos con estos.

Ian Gillan – Black Sabbath – Born again – 1983

Al principio iba a ser un proyecto en solitario de Tony Iommi con el ex-cantante de Deep Purple, Ian Gillan, pero motivos contractuales y el dinero llevaron a desarrollarlo como un álbum de Black Sabbath. La verdad, vendió muy bien, alcanzando el número 4 en el Reino Unido. El disco contiene buenas canciones como Zero the hero, la propia Born again o Trashed. Tras una breve gira, Gillan volvió a reunirse con sus antiguos camaradas de Deep Purple y la historia no tuvo continuidad. Por cierto, el último disco en que grabó Bill Ward.

Graham Bonnet – The Michael Schenker Group – Assault attack – 1982

El paso de Graham Bonnet por la banda de Michael Schenker fue tan breve que apenas grabaron el álbum y tocaron juntos en medio concierto: en un bolo de calentamiento para el festival de Reading el alemán se cabreó con el cantante y le mandó al paro. Bonnet entró en el grupo recomendado por el batería Cozy Powell, compañeros ambos en la breve estancia de Graham en Rainbow. El batería salió por patas incluso antes de la grabación, que ya resultó problemática, en el Château d’Hérouvelle, en Francia, pues hasta tuvieron que mudarse a Munich para grabar las voces. Total, que el álbum, con otra magistral producción de Martin Birch, salió a la venta con su cantante despedido. Un caso curioso. A destacar temas como Dancer, Rock you to the ground o Assault attack.

Joe Lynn Turner – Deep Pruple – Slaves and masters – 1990

En la historia de Deep Purple el vaivén de voceras ha sido interesante, sobre todo porque ha contado con varios ciertamente carismáticos. La polémica elección “a dedo” de Joe Lynn Turner, imposición de Richie Blackmore, como  sustituto de Ian Gillan (otra vez por aquí) dio lugar a un álbum que encaja más en la discografía de Rainbow, y en donde podemos escuchar buenos temas: King of dreams, Fortuneteller o Love conquers all. No vendió, recibió malas críticas y la tensión en el seno del grupo llevó a Turner a recibir la patada.

 

Gary Cherone – Van Halen – Van Halen III – 1998

La verdad, todo en este álbum suena a catástrofe. Las canciones, la producción, el cantante y ¡hasta el propio Eddie parece un imitador! Pasaba por malos momentos personales el genial guitarrista y eso lastró al grupo. No podemos echar toda la culpa a Cherone, que tampoco lo hace mal, le pone ilusión y recibió muy buenas críticas durante la gira. Pero no vendió y Van Halen se acabó durante muchos años. Pueden rescatarse algunos momentos, como From afar o Fire in a hole. Sin duda, el peor álbum de este post.

 

Jon Corabi – Mötley Crüe – Mötley Crüe – 1994

Tras cuatro años sin grabar, tras haber subido a lo más alto de las listas de éxitos con Dr. Feelgood, tras sobrepasarse en excesos y reingresos en centros de desintoxicación, Vince Neil fue despedido. Nikki Sixx y Tommy Lee buscaron un cantante de registro más acorde a los tiempos, que supiera tocar la guitarra y componer, y que no discutiera a la hora de repartir los royalties (acababan de firmar un contrato por 25 millones con Elektra). El elegido fue Jon Corabi, de unos desconocidos The Scream. El cuarteto tardó diez meses en recoger las canciones que conformaron el álbum de título homónimo a la banda, el sexto, que debutó en el puesto 7 de ventas pero cayó muy rápido en las listas. El cambio de gustos y la falta de promoción por parte de muchos medios, en especial la MTV, relegó este estupendo trabajo al cajón de los desechos. Canciones a recuperar como Power to the music, Uncle Jack, Misunderstood o ‘Til death do as part.

 

Lo mejor de Bob Daisley

Bob Daisley

Lo mejor de Bob Daisley

Ocurre que hoy me he encontrado escuchando el bajo de Bob Daisley en dos discos diferentes, uno acompañando de Richie Blackmore y otro acompañando a Zakk Wylde. Y revisando en mi discoteca he recordado que este australiano ha compartido estudio y escenario con algunos de mis (y tus) guitarristas favoritos: Gary Moore, Malmsteen, Tony Iommi y Randy Rhoads. Casi nada las malas compañías. Si le añades a los cantantes y demás músicos, incluyamos a Ozzy Osbourne, Cozy PowellRonnie James Dio, Jon Lord y, en fin, vamos a repasar un poco los mejores temas de Bob Daisley, bajista, compositor y letrista.

Su carrera musical  comenzó en los primeros setenta, pasando por varios grupos (Chicken Shack, Mungo Jerry) hasta enrolarse en Widowmaker, junto a Lutter Grosvenor (Mott the Hopple). Editaron dos largos entre el 75 y el 77. Aunque no tuvieron mucho éxito, conoció a Don Arden, de la compañía que les editó, Jet Record. Arden le presentó a Black Sabbath y a quien sería su jefe más adelante, Ozzy Osbourne.

Widowmaker – Straight facer fighter

Disgregado el grupo, Bob se enroló en los Rainbow de Richie Blackmore para girar durante el verano del 77 junto a Ronnie James Dio y Cozy Powel. Aquel mes de diciembre viajaron a Francia para terminar el monumental Long live rock’n’roll (1978). Tras la gira posterior, Blackmore le suplió por Roger Glover y, de nuevo, se quedó sin trabajo.

Rainbow – Gates of Babylon

Por casualidad se encontró durante el verano de 1979 con Ozzy “a la deriva” Osborne, quien le ofreció formar parte de su proyecto  junto a Randy Rhoads. Al invento lo llamaron Blizzard of Ozz y se pusieron a componer las canciones de un primer disco. Junto al batería Lee Kerslake grabaron lo que, al final, se convirtió en el primero de Ozzy Osbourne en solitario (eso sí, con el título Blizzard of Ozz). Compuso varias canciones y la mayoría de las letras para este y el siguiente Diary of a Madman… pero Ozzy se cansó de él y le echó antes de que fuera publicado. 

Ozzy Osbourne – Crazy train

La historia con Ozzy y señora tiene tela. Ha colaborado en la mayoría de los discos del Madman como compositor y/o músico pero muchas veces no le acreditaban, otras le despedían y le volvían a contratar, a veces todo salía bien… Toca el bajo y compone en Bark at the moon (83), comenzó a componer para The ultimate sin (86) pero le despidieron antes de grabarlo, volvió a la banda para el No rest for the wicked (88) pero le despidieron de nuevo y no hizo la gira, y, siguiendo con el culebrón, fue contratado para grabar No more tears (1991) cuando ya tenía a Mike Inez para el puesto. Y, por supuesto, volvieron a despedirle.

Concluyendo el asunto: en las memorias de Bob te enteras del asunto. En cualquier caso, nos dejó su arte en un buen puñado de discos imprescindibles.

¿A qué se dedicó entre tanto entra y sale nuestro buen amigo? Primero se enroló en Uriah Heep para grabar dos discos: Abominog (82) y Head first (83). Después fue parte importante de la carrera de Gary Moore al participar en todos sus discos desde 1984 a 1992, esto es, desde Victims of the future hasta Afterhours, pasando por los enormes Run for cover (85), Wild frontier (87) y Still got the blues (90).

Uriah Heep – Rollin’ the rock

Gary Moore – Over the hills and far away

Y nos queda aún varias colaboraciones grandes. Bob tuvo tiempo en 1987 para acompañar a Tony Iommi  y Black Sabbath en su The Eternal idol, uno de los mejores del genial guitarrista en los ochenta. Junto a ambos, Eric Singer a la batería, Geoff Nichols a los teclados y Tony Martin a la voz. Y al año siguiente contribuyó al Odissey de Yngwie Malmsteen.

Black Sabbath – The shining

Menudo currículum tiene el amigo Bob. ¿Cuántos discos suyos tienes en tu discografía?

Versioneando: las mejores versiones de Ritchie Blackmore

Ritchie Blackmore

Las mejores versiones de Ritchie Blackmore

La sección del Versioneando de hoy se monta en dos grandes grupos: Deep Purple y Rainbow. Hemos escogido cinco versiones del mago Blackmore en ambas formaciones. Esperamos que disfrutéis escuchándolas tanto como nosotros seleccionándolas.

Still I’m sad (1975)

Publicada en 1965 por The Yardbirs como cara B del single Evil hearted you, cerraba el primero de Rainbow de manera soberbia, con Ronnie James Dio a la voz.

Since you been gone (1979)

Uno de los temas más famosos de Blackmore en la voz de Graham Bonnet. Apareción en el álbum Down to earth. Una canción con muchas versiones, la original le corresponde a su autor, Russ Ballard, quien la estrenó apenas tres años antes.

Hush (1968)

Salto en el tiempo para sacar del debut discográfico de Deep Purple una cover compuesta por Jo South y que un año antes subió en las listas en la voz de Billy Joe Royal. Un clásico del repertorio Purple.

Kentuchy woman (1969)

En el siguiente eligieron este tema de Neil Diamond quien apenas lo había editado unos meses antes. Fue el primer single de The Book of Taliesyn.

Difficult to cure (1981)

Blackmore, junto a Roger Glover y Don Airey, reconstruyó un fragmento de la novena sinfonía de un tal Beethoven. La cosa quedó muy arregladita.

Las mejores canciones de Graham Bonnet

Bonnet1

Lo mejor de Graham Bonnet

Graham Bonnet comenzó su época de esplendor rock en 1979 cuando Ritchie Blackmore le reclutó para el álbum Down to Earth de Rainbow. La dirección más comercial que el grupo tomó a partir de entonces cuadró perfectamente con la voz de Bonnet, facturando temazos como All nite long, Eyes of the world o la versión de Since you’ve gone de Russ Ballard

Rainbow – Since you’ve gone

Pero la historia musical de Graham comienza en plenos años sesenta con The Marbles a medias con su primo Trevor Gordon. La amistad de Trevor con los hermanos Gibb (Bee Gees) permitió que The Marbles recibieran varias composiciones de estos genios del pop y las pistas de baile. De hecho, consiguieron su mayor éxito con un tema de ellos: Only one woman.

The Marbles – Only one woman

Se decidió a lanzar su primer disco en solitario en 1977, consiguiendo un número uno en Australia gracias a Warm ride o a un tema de Bob Dylan, It’s all over now, baby blue. No te pierdas el vídeo. Con esto lo descubrió Blackmore.

Graham Bonnet – It’s all over now, baby blue

A Blackmore le duró apenas una gira. Sin embargo, Down to earth fue un exitazo y Graham aprovechó para grabar en 1981 su mejor álbum en solitario. Formó una banda impresionante con tres tipos que estaban dando caña con Whitesnake por entonces Cozy Powell a la batería, Jon Lord a los teclados y Mick Moody a la guitarra, junto con Francis Rossi y Rick Parfitt de Status Quo. El artefacto se tituló Line up.

Graham Bonnet –  Night games

Otro loco de la guitarra, Michael Schenker, le fichó para su tercer álbum, Assault Attack. La llegada de Bonnet provocó la salida del hasta entonces batería Cozy Powell (curioso ¿verdad?), quien prefería a Coverdale (¿os imagináis a Coverdale con Schenker?). De todos modos el genio de Michael ya empezaba a ser inaguantable y antes de darse cuenta la mitad de la banda estaba en la calle, incluído Bonnet. Assault Attack contiene temazos como  la propia Assault attack o Rock you to the ground. Martin Birch, el productor, venía de trabajar en el Number of the beast (Iron Maiden) y eso se nota en el resultado final del disco.

MSG – Assault Attack

Aprovechó el tirón y formó una nueva banda en la onda Rainbow-Schenker que bautizó como Alcatrazz. Su primer guitarrista fue Yngwiee Malmsteen (No parole from rock and roll, 1983) y el segundo Steve Vai (Disturbing the piece, 1985)

Alcatrazz – Hiroshima mon amour

Alcatrazz desapareció en 1986 y la carrera de Bonnet entró en una montaña rusa de discos en solitario y diversas bandas. Ningún proyecto en los que participó se extendió más allá de unos meses. Entre lo más destacado: Impellitteri (Stand in line, 88), Forcefield IV (donde coincidió con Powell de nuevo, 90) o Blackthorne (Afterlife, 93).

Impellittery – Stand in line

Un tipo con voz peculiar que presume en su currículum de haber cantado en algunos grandes álbumes de hard rock. Y, sin dicusión, con algunos de los grandes guitarristas del género: Blackmore, Malmsteen, Vai.  Hace poco se le pudo ver de gira con otros dos ilustres de Rainbow: Joe Lynn Turner y Doogie White.

Salve Graham.

Russ Ballard, compositor y cantante

RussBallard1

Russ Ballard – compositor y cantante

Russ Ballard  tiene un larguísimo currículo de composiciones exitosas que comenzó en la segunda mitad de los sesenta y consiguió sus primeros grandes éxitos con Argent. La banda, nacida de la unión del ex- Zombies Rod Argent (teclista) y varios miembros de The Roulettes (el propio Russ entre ellos), compaginaba la composición más progresiva y elaborada de  Rod con la más rock y comercial de Ballard. El grupo editó cinco álbumes entre 1970 y 1974, llevando numerosos singles a lo alto de las listas: Liar, Chained, God gave rock and roll to you (que versionearan KISS) o Hold your head up (de esta se encargaron Mr. Big)

Argent – God gave rock and roll to you

Mr. Big – Hold your head up

En 1974 Ballard comienza una carrera en solitario de segunda línea, poco sólida y sin mucho brillo, que combina con la composición para otros artistas. Consiguió meter una canción como solista en el Top 100 yanqui en 1980, On the rebound.

Russ Ballard – On the rebound

Afortunadamente para él muchas de sus composiciones fueron tocadas y reutilizadas por otros artistas con más éxito. KISS, Roger Daltrey, Rainbow, Ringo Starr, Samson, King Kobra, Uriah Heep, Magnum, Santana y un largo etcétera le mantuvieron de moda durante casi veinte años.

KISS – New York Groove

Roger Daltrey – Come and get your love

Bruce Dickinson – Riding with the angels

Magnum – Rockin’ chair

Su última aportación discográfica apareció en 2006 (el tipo tiene casi setenta años, ojo) con el título de Book of love. Por cierto, un álbum muy recomendable.

Russ Ballard – In my darkest hour

Pero, sin duda, los más famosos momentos Ballard nos los dieron las versiones que Rainbow hizo de sus temas: Since you’ve been gone (su composición más popular) y la fabulosa I surrender, con la que despedimos este homenaje a un tipo que debería estar con merecimiento en nuestra discoteca personal.

Rainbow – I surrender

Rainbow – Rising – 1976

Rainbow – Rising – 1976

En una época en la que los músicos o eran grandes o se iban al paro, uno de los más grandes decidió dejar su puesto seguro y confortable de guitarrista de Deep Purple y lanzarse a una aventura que denominó Rainbow. Ritchie Blackmore grabó un álbum con los miembros del grupo Elf, casi como un disco en solitario, al que tituló Ritchie Blackmore’s Rainbow. Expulsó a todos los músicos a excepción del cantante, un tal Ronnie James Dio, con quien compuso todos los temas del siguiente Rising.

El disco se grabó en los estudios Musicland de Munich en febrero de 1976 con el mítico Martin Birch como productor. La banda la formaban (redoble de tambores y cornetas, por favor): Blackmore a la guitarra, Dio a la voz, Cozy Powell en la batería, Jimmy Bain al bajo y Tony Carey en los teclados. Contó con la Orquesta Filarmónica de Munich para redondear el trabajo.

En general, este grandioso monumento musical une lo mejor del hardrock setentero con la épica que haría famoso a Dio, construyendo canciones complejas con fabulosas instrumentaciones y letras preciosistas.

Comenzamos con Tarot woman. Intro de teclado, riff de guitarra apoyado en una batería bestial y Ronnie entra matando al personal con una línea vocal como una metralleta. Curiosamente esta canción no la hacian en directo porque resultaba difícil llevar el tempo al directo y no le gustaba a Balckmore. Dio la recuperó años después y se convirtió en un habitual de sus conciertos.

Run with the wolf, una canción menor en un disco soberbio, presenta una estructura muy Dio, con una base rítmica (Bain-Powell) especialmente inspirada, estructura sencilla, muy de la época y Blackmore más comedido que en el resto. La canción va en crescendo y el final con todos a tope y la guitarra loca de fondo acaba rompiendo cuellos.

Llegamos a una de las más mejores de todos los tiempos: Starstruck. Aunque tiene un regusto Purple (no en vano hablamos del hombredenegro), Dio sabe llevarla a su terreno y en sus apenas cuatro minutos contiene todos los elementos que han hecho al hardrock una música eterna y universal: ritmo, arreglos, voz y guitarra de primera. Si tienes un grupo del género  y no clavas esta canción, piénsatelo.

La antigua cara B se abría con Do you close your eyes, un tema más comedido pero efectivo, tanto por su estribillo como por su ritmo trepidante. La interpretaban asiduamente en directo, donde se extendían varios minutos jugando con las líneas melódicas y rítmicas del tema.

Y llegamos a la canción por excelencia del rock épico: Stargazer. Esta canción marcó a Dio, siendo un modelo para su carrera posterior. Soberbia, cargada de fuerza y arreglos, todos los elementos se entrelazan (incluída la orquesta) para dar un cuadro musical impresionante. Blackmore realiza uno de sus mejores trabajos y Dio escribió una letra simplemente perfecta. Quien no ame esta canción que se lo haga mirar.

El álbum se cierra con otra canción perfecta que vive a la sombra de la anterior, pero lleva al grupo a través de un tempo más rápido a una composición rompedora. A light in the black tiene el ritmo y la estructura más Purple de todas. Contiene el mejor solo de Carey junto a un Cozy Powell soberbio. La parte central pone los pelos de punta roma. Apoteosis.

Y pensar que se dejaron fuera Kill the king y Long live rock’n’roll, a la postre dos de los mejores temas del siguiente disco…

Veredicto: ya estás tardando en escucharlo

 

 

 

 

Ronnie James Dio

Ronnie James Dio

Además de uno de los más grandes cantantes y compositores del heavy metal, Dio puede autoproclamarse padrino de los famosos cuernos con los que todos saludamos en los conciertos: entró en Black Sabbath sustituyendo a Ozzy, quien solía acompañar las canciones con el símbolo de la paz; a Dio se le ocurrió utilizar un signo que su abuela hacía con frecuencia para espantar el mal de ojo, los cuernos, pero en vez apuntando al suelo, como ella, apuntando al cielo. Y hasta hoy.

La Historia de Dio comienza el día que Ritchie Blackmore entra en su vida. Durante un parón en la que sería la última gira del guitarrista con Deep Purple, ambos compusieron y grabaron el primer disco de Rainbow. Unas semanas después Blackmore abandonó su banda, reformó Rainbow y sacaron uno de los discos imperdibles del rock: Rising. Tras una tercera entrega, Long live rock and roll, Blackmore buscó otro cantante.

A partir de ahí la carrera de nuestro protagonista fue de éxito en éxito, primero en Black Sabbath. Grabó dos discos en estudio, el fantástico Heaven and Hell y el menos acertado The mob rules.

Con la intención de formar su propia banda, Dio se llevó al batería Vinny Appice, reclutó al bajista Jimmy Bain y al por entonces joven Vivian Campbell y formó Dio. Los tres primeros redondos del grupo son para enmarcar: Holy Diver, The last in line y Sacred Heart. Después Campbell abandonó el barco y ya no fue lo mismo, a pesar de seguir componiendo buenas canciones.

Para esta ocasión he seleccionado 7 joyas. Que las disfrutes.

Dio – Holy diver

Descacharrante video oficial. La imagen primitiva choca con la poderosa canción compuesta por Dio, según su propia leyenda, en las ruinas del castillo del rey Arturo. Una de las canciones clave de sus directos.

Black Sabbath – Neon Knigths

En este caso, una versión de la última reunión con el nombre de Heaven&Hell. Mantuvo sus dotes hasta el final. Sobervio trabajo de Tommy Iommi.

 

Rainbow – Stargazer

Dio siempre se rodeó de estupendos guitarristas. ¿Alguien conoce a Ritchie Blackmore? Del fabuloso album Rising.

 

Dio – Hungry for heaven

A medida que avanzaban los ochenta Dio buscó un poco más los sonidos comerciales, aumentaron los teclados y las melodías cobraron protagonismo reduciendo el protagonismo de las guitarras. En ese camino, esta canción, perteneciente al Sacred heart, es un revientaestadios.

 

Rainbow – Gates of Babylon

Una de las últimas composiciones para Rainbow,  cuenta con uno de los trabajos vocales más impresionantes, con una onda oriental en la melodía. Tampoco eran mancos el guitarrista de negro (Mr. Blackmore de nuevo) ni el portentoso batería Cozy Powell. A gozarlo.

Black Sabbath – Heaven and Hell

La entrada de Dio en Black  Sabbath revitalizó su música y les devolvió a la popularidad perdida. Ayudó que muchas nuevas bandas de la New Wave of British Heavy Metal los reconocieran como influencia, cosa rara a finales de los setenta donde triunfaba el punk, la new wave y la música bailable. El tema título de su primera colaboración resume todo lo que fue y será Ronnie James Dio: melodía, contundencia, ritmo y calidad.

Dio – Rainbow in the dark

Mi favorita y una de las más grandes del heavy metal forever. Sin más comentarios.