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Chuck Berry en diez versiones

Efectivamente, se ha muerto otro King of Rock and Roll, Chuck Berry, quizá el primero y el más auténtico, aunque, como ya sabrás, para eso cada uno tiene su gusto. Por aquí queremos hacerle un pequeño homenaje a este abuelo, padre, suegro del rocanrol a través de diez versiones que otros tantos artistas hicieron de composiciones suyas. Espero que te guste el playlist y, como siempre, esperamos tus aportaciones.

Chuck Berry en diez versiones

Pat Travers – Maybellene

Empezando por el principio, uno de los primeros singles de rock’n’roll, editado en mayo de 1955. La versión de Pat Travers aparece en su primer álbum de 1976.

 

Electric Light Orchestra – Roll over Beethoven

Una de las versiones más famosas de este tema, editada en 1976 como single, alcanzó el número 6 de las listas británicas. La original se publicó veinte años antes.

 

Ac/Dc – School days

Cómo va a faltar el hijo bastardo de Chuck en esta colección. Angus Young siempre reconoció el influjo de Berry en su forma de tocar (como si no se notara). Este tema cerraba el álbum T.N.T. de 1975. La original se editó como single en 1957.

 

Manic Street Preachers – Rock and roll music

Otro clasicazo, también de 1957 (vaya añito), editada en el año 2000 como parte del single The masses against the classes.

 

Izzy Stradlin – Memphis Tennessee

Una particular versión del díscolo guitarrista para su álbum 117º de 1998. La original formó parte del single Back in the U.S.A.

 

George Thorogood & The Destroyers – Go go go

George y sus Destroyers se marcaron esta cover en 1985 dentro del álbum   Maverick. Chuck hizo otro single de éxito con ella en 1961 junto al tema Come on.

 

Eric Burdon – Too late

El genial vocalista se atrevió con esta rareza en su Darkness de 1980, recreando la original de 1975.

 

Status Quo – Carol

Si no pongo esta uno por aquí se borra del blog. Otro grupo hijo del Rey del Rock, estupenda versión editada en Never too late de 1981. Hay otra de los Rolling por ahí. Berry la grabó como single en 1958.

 

Judas Priest – Johnny B. Good

Quizá una de sus piezas más populares desde que la grabara el genio al inicio de su carrera, allá por 1958. No podemos evitar poner en este playlist la versión que Judas Priest se marcaran en su fantástico Ram it down de 1988.

 

Graham Bonnet – Anthony boy

En 1981, después de abandonar Rainbow y antes de formar Alcatrazz, Mr. Bonnet publicó un disco bajo su nombre de título Line up donde incluía esta canción, original de 1959. Rick Parffit, de Status Quo toca la guitarra y Cozy Powell la batería.

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Guerra de Décadas (4): Judas Priest

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Guerra de décadas: ¿fueron mejor los 70s o los 80s para Judas Priest?

Dudo que haya una banda como Judas Priest en el mundo heavy metal con tal longevidad, actitud, calidad y perseverancia. Desde sus comienzos a principios de los setenta hasta la actualidad (40 años de historia discográfica, telita fina) han pasado desde los pequeños locales hasta los grandes recintos, el éxito multiplatino, un poco de ostracismo (como a todas las bandas del gremio a principios de siglo) y vuelta a los escenarios con marchamo de glorias y dioses.

Sus grandes discos se editaron durante las décadas de los setenta y los ochenta. He aquí un reto para el oyente. ¿Cuál te gusta más? ¿Crees que los Judas Priest de los setenta son los auténticos? ¿Los multiventas de los ochenta son mejores? Tú decides, nosotros te dejamos una pequeña muestra de cada época.

Judas Priest 70s

Delivering the Goods

 

Diamonds and rust

 

Exciter

 

Judas Priest 80s

Breaking the law

 

Heading out to the highway

 

You’ve got another thing coming

 

 

 

 

¿Más Judas Priest?

Las portadas de Judas Priest

Defenders of the faith

Versioneando: las mejores versiones de Judas Priest

 

 

 

 

 

Retornos sonados del rock.

Cuernos

Retornos sonados del rock: ¿segundas partes siempre son buenas?

La mayoría de las veces dicen volver por amor, o sea, que se echan de menos o que tenían ganas de trabajar juntos de nuevo o que ahora ha surgido la chispa adecuada. Pero, casi siempre, el dinero ronda por todas estas reuniones más o menos genuinas, más o menos insinceras. ¿A nosotros, aficionados, oyentes, acaso nos importan las razones? Que nos saquen el dinero haciendo buenos discos y ruidosos conciertos. Si luego se aman o se odian, para ellos queda. Aunque en ocasiones segundas (y hasta terceras) partes no solo no son buenas, casi indeseables.

He aquí una selección de las muchas vueltas y revueltas en el universo sonoro del rock y el metal. Tú dirás qué te parecen.

1. El retorno clásico

La banda se cerró. No hubo más discos, ni más conciertos. Pero un buen día se reúnen. Tal vez para un evento concreto, quizá coinciden en una fiesta o, simplemente, murió la razón del odio. Retornos clásicos hay donde elegir. Algunos se curran uno o varios discos juntos; sirvan de ejemplo los de Deep Purple (el Mark II de 1984) o Europe (2003). Otros hacen caja con una gira y “adiós muy buenas”, como Héroes del Silencio (2007).

 

2. El retorno temporal

Esta variedad de retorno se da cuando una banda más o menos conocida mantiene su actividad de conciertos y álbumes perdiendo eso que llamamos “miembros originales”. Pasados unos años, y cuando la situación lo permite, el line-up considerado original se reúne y nos deleita con una gira o alguna grabación. Tras el arrebato inicial o el llenado de caja esos miembros reciben de nuevo la patada y la banda continúa contratando en su lugar a otros músicos. Ejemplos de este retorno, el de Barón Rojo (2011) y el de Kiss (1996). Barón Rojo reunió la formación de sus primeros álbumes para una gira y una película documental durante varios meses; después Sherpa (bajista) y Hermes Calabria (batería) no fueron invitados a continuar en el grupo y los hermanos de Castro (Armando y Carlos) llamaron a otros músicos. En el caso de Kiss, tras varias giras y un álbum de estudio, los miembros originales Ace Frehley (guitarra) y Peter Criss (batería) fueron expulsados y sustituidos por otros músicos (y hasta hoy).

 

3. El retorno del hijo pródigo

Por alguna razón uno de los miembros principales del grupo se larga o es expulsado. Pasados unos años, tras el fracaso de ambos por separado, se produce el regreso. A veces vuelven a romper, otras continúan con más o menos amor y éxito (inseparables). Yo propongo como ejemplos el retorno de Rob Halford a Judas Priest (2003), el de Joey Belladona a Anthrax (dos veces, que ya tiene mérito, en 2005 y 2010) o el doble regreso de Bruce Dickinson y Adrian Smith a Iron Maiden (1999).

 

4. El retorno con muerto

Uno de los retornos más difíciles: uno de los miembros está muerto. ¿Qué hacemos? Hay dos variedades: sustituimos al muerto por otro músico o usamos un fantasma. Grupos que han regresado sustituyendo al desparecido hay varios, entre otros Led Zeppelin (en un par de ocasiones, la última en 2007 con Jason Bonham en la batería) o Alice in Chains (William Du Vall ocupó el puesto de Layne Staley en 2005 y hasta hoy). El retorno con fantasma más famoso lo protagonizaron The Beatles con su ficticia reunión de 1995: Paul McCartney (bajista), Ringo Starr (batería) y George Harrison (guitarra) grabaron una “nueva” canción con John Lennon (cantante para la ocasión y asesinado quince años antes) utilizando una maqueta de este último. Y no olvidemos a los Thin Lizzy sin Phil Lynott, tela.

 

5. El retorno sin nombre

Una formación se reúne tras varios años pero ¡oh, sorpresa! no pueden usar su antiguo nombre. El ejemplo arquetípico lo ofrecen Heaven&Hell: los miembros de Black Sabbath entre 1980 y 1982  no pudieron utilizar el nombre de la banda en su reunión de 2006, por lo que utilizaron el de su álbum más famoso.

Sexo en el rock (1): esto está chupado (sexo oral y rock)

Sexo

Sexo oral y rock: felaciones a ritmo de rock and roll

Leyendo una entrevista a Zakk Wylde me choqué con una frase del guitarrista que me llegó al alma. Le preguntaban porqué metía partes acústicas o canciones al piano durante sus conciertos cuando sus fans le pedían caña bruta, y el tipo respondió tan fresco: a mí me encanta una felación, pero después de cincuenta minutos ya no puedo más.

Y una cosa llevó a la otra y me puse a escuchar canciones sobre el tema del sexo oral y ¡vaya! he encontrado algunos temazos. Agárrate bien fuerte, sube el volumen, abre los ojos y disfruta de unas cuantas felaciones a ritmo de rocanrol.

Aerosmith – Love in an elevator

Goin’ down? Así comienza este tema y sigue con insinuaciones a cerca de tener sexo no legal en un ascensor… aunque el ascensor es más bien la señora que se agencia Mr. Tyler.

Bryan Adams – Summer of 69

Yo también pensaba en una inocente canción sobre un amor de verano hasta que escuché la letra pensando mal… y acerté. Fue el verano del sexo oral del canadiense.

Kiss – Lick it up

Aquí hay poco que rascar. Paul Stanley pidiendo a gritos que alguien pase la lengua por donde a él le apetezca. Explícito.

Judas Priest – Eat me alive

Otra sin posibles errores de interpretación. En medio de una escena caliente Halford pide que se lo coman vivo. Ahí lo deja.

Gotthard – She goes down

Lo menos a lo que aspira una groupie de todo grupo de rock. “Ella sabe qué me gusta”.

Si te ha gustado, tenemos más sexo y más rock. Pincha y no te lo pierdas.

Versioneando: las mejores versiones de Judas Priest

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Las mejores versiones de Judas Priest

Aunque en la discografía de Judas Priest las versiones ocupan un lugar minoritario, lo cierto es que han realizado algunas muy meritorias y que aún a día de hoy cuelan de vez en cuando en sus conciertos. He aquí un resumen de las más mejores (según mi gusto).

Diamond & Rust (1977)

La versión famosa, digamos la definitiva, aparece en Sin after sin. La canción se interpretó durante muchos años en sus directos y forma parte del fabuloso Unleashed in the east (79). La original pertenece a Joan Baez, quien consiguió un éxito con ella en 1975.

 

Race with the devil (1977)

Grabada durante las sesiones de Stained class, apareció en la reedición del 2001 de Sin after sin. El grupo The Gun consiguió un hit en 1968 con este tema. Incluye un increíble solo de Tipton.

 

Better by you, better than me (1978)

Esta Versión de Spooky Tooth, quien la publicó en 1969, sí formo parte del Stained class. Un tema muy Judas que encajaba a la perfección con lo que la banda estaba creando por aquel entonces.


 

The green manalishi (1979)

Aparece en el Killing machine y podríamos decir que es su más famosa cover. La original la compuso Peter Green y la grabó Fleetwood Mac en 1970. Peter Green siempre negó que fuera una canción sobre drogas, pero…

 

Johnny B. Goode (1988)

Durante varios años, la banda desechó grabar otras versiones. El 1988 se decidieron por esta de Chuk Berry para el álbum Ram it down. Apareció como single. La original se  publicó en 1958 y fue un éxito de masas en Estados Unidos.

Las portadas de Judas Priest

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Las portadas y los portadistas de Judas Priest

A lo largo de casi 40 años, los británicos Judas Priest han editado 16 álbumes con sus correspondientes portadas. Lo curioso es que, a pesar de las cuatro décadas, la mayoría de este arte ha sido responsabilidad de tan solo cuatro personas.

Roslaw Szybo nació en Polonia allá por 1933 y tras mucho traqueteo por el mundo aterrizó en la CBS como artista y diseñador, primero, y como director artístico, después. Permaneció currando para la compañía desde 1972 hasta 1988, periodo en el que de manera directa o indirecta sacó adelante casi 2000 portadas. Se encargó de todas las portadas de Judas Priest desde Sin after sin (1977) hasta Point of entry (1981). También le debemos el diseño del logo clásico de la banda.

Portadas Judas Priest 1

Otro personaje fundamental fue Doug Johnson. Pintor, cartelista y, en definitiva, ilustrador, Doug diseñó tres de las más famosas portadas de la banda: Screaming for vengeance (1982), Defenders of the faith (1984) y Turbo (1986). ¿Quién no se impresionó con Hellion, el águila mecánica, cayendo del cielo? ¡Y esa mezcla de gato salvaje y tanque, el Metallian! Buena parte de su obra puede consultarse en este enlace

Judas Priest Doug Johnson Portada

El tercero en discordia se llama Mark Wilkinson y dedicó buena parte de su trabajo a las portadas de Marillion y Fish. Para Judas realizó tres trabajos: el puño azul que cae del cielo en Ram it down (1988), el ángel metálico con su moto-dragón en Painkiller (1990) y el Jugulator (1997). Dale un vistazo a su página web, impresionante. También encontrarás su firma en portadas y pósteres de Iron Maiden (The wicker man), The Darkness o Bon Jovi, entre otros.

Judas Priest portada Mark Wilkinson

 

El cuarto elemento en realidad apareció en primer lugar. John Pasche diseñó las portadas de los dos primeros álbumes: Rocka Rolla (1974), con la famosa chapa, y Sad wings of destiny (1975), aunque la pintura original corresponde a Patrick Woodroffe. El currículum de este hombre sobrepasa este blog y su relación con Judas fue más casual que otra cosa, pues se encargaba del departamento artístico de la compañía de discos. El diseño más famoso de este tipo lo realizó para The Rolling Stones: la famosa boca con la lengua.

Las canciones más inmundas del rock

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Las canciones más inmundas del rock

Esta etiqueta, que aún hoy puede verse en la carátula de muchos formatos físicos de música, se hizo indispensable a partir de 1985, advirtiendo a padres y madres que ese artefacto sonoro contenía lenguaje o imágenes que dañaban la integridad de sus hijos e hijas. La culpa de esta advertencia la tienen cuatro damas ricas de Washington, esposas de poderosos miembros del gobierno (entre ellas la esposa de Al Gore, años más tarde vicepresidente), que no tenían otra cosa que hacer que pelar la pava en contra el contenido de la música para adolescentes. Formaron un grupo llamado PMRC.

Una de las medidas que tomaron para presionar a la industria musical fue crear una lista de las quince canciones más inmundas (Filthy Fifteen) y, efectivamente, el rock y el heavy se llevan la palma. En este enlace puedes encontrar la lista completa, aquí vamos a disfrutar de algunas de ellas… ¡cuidado, que son explícitas!

Judas Priest – Eat me alive

Esta letra no tiene desperdicio. Según las damas del PMRC hablaba de felación. Como si el bueno de Rob tuviera malas intenciones… “Sus vibraciones salvajes me sacuden desde la cadera ¡cómeme en vivo! ” Total…

AC/DC – Let me put my love into you

A Brian se le ocurrió cantar “demostrar el hombre que hay en mí, destrozando reputaciones, a cualquier hora, déjame poner mi amor en ti, nena”. ¡Si está clarísimo que es amor castúo!

Def Leppard – High’n’ dry (saturday night)

La incluyeron por incitar a la bebida y al fornicio… ¿Qué dice la canción? “He estado bebiendo todo el día, tengo mi güisqui, tengo mi vino, tengo a mi mujer, las luces se apagarán.”

Mercyful Fate – Into the coven

Ocultismo, ocultismo. Total, por un aquelarre.

Se puso en marcha un proceso público para decidir qué hacer con este asunto. Una comisión estudió el caso y llamó a declarar a numerosas personalidades de dentro y fuera de la música, entre ellos Dee Sneider (Twisted Sister), Frank Zappa o Jon Denver. Como pruebas en contra de los contenidos audiovisuales, se expusieron estos dos vídeos, el primero por su contenido sexual y el segundo por su incitación a la violencia y la rebelión.

Van Halen – Hot for the teacher

Twisted Sister – We’re not gonna take it

Antes incluso de finalizar este proceso, las grandes compañías discográficas aceptaron poner la advertencia, pero, al menos, consiguieron que apareciera en forma de pegatina de pequeño tamaño. Tuvo consecuencias serias para muchos artistas, pues grandes superficies (entre ellos los famosos Wall-Mart) se negaron a vender los productos con la pegatina y otro tanto ocurrió con los vídeos en la MTV o con la radio. Durante los siguientes años, los músicos intentaron protestar, a pesar de las propias compañías que les pagaban, y nos dejaron unas cuantas canciones para recordarlo.

Judas Priest – Parental guidance

Danzig – Mother

En cierto modo, la pegatina consiguió lo que este grupito quería: censurar. Hasta tal punto llegó el asunto que muchas productoras obligaban a los músicos a hacer versiones “limpias” de las canciones para poderlas colocar en estas grandes superficies y conseguir más ventas.

Recuerda: si alguna vez abres este blog y en la esquina de tu pantalla aparece la pegatina, nosotros no hemos sido.

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Compuesto por Bob Halligan Jr.

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Compuesto por Bob Halligan Jr.

A este músico le conocemos en nuestro mundillo por sus colaboraciones en la composición con varios de nuestros músicos favoritos. Comenzó gracias a su amistad con Rob Halford, cantante de Judas Priest, con una primera incursión allá por 1982 con el tema (Take these) chains en el Screaming for vengeance, y repitió un año después en el Defenders of the faith con el tremendo Some heads are gonna roll. Con Halford volvió a colaborar cuando formó su proyecto en solitario en el disco Resurrection, con un tema titulado Twist.

Judas Priest – Some heads are gonna roll

 

A raíz del éxito de Judas, durante los ochenta utilizaron temas suyos diferentes músicos del mundo hard rock. Helix incorporó Rock you en su Walking the razor’s edge (84). Blue Oister Cult cogió dos canciones para Club Ninja (85). Night Ranger para su Man in motion (88). Bonfire abrieron Pointblack (89) con Bang down the door. Hasta Paul Stanley compuso con él Rise to it  y Read my body para el Hot in the shade (89).

Kiss – Rise to it

 

Helix – Rock you

 

Bonfire – Bang down the door

 

También compuso temas con (y para) artistas menos duros, remarcando su gusto por las melodías y los arreglos sencillos, en especial con Michael Bolton, Joan Jett o Cher.

Joan Jett – This means war

 

Aprovechando este éxito intentó labrarse una carrera en solitario con un notable Window in the wall (91), donde mezcla su forma de entender el rock comercial acercándose al AOR, ya un poco en decadencia por aquellos años.

Bob Halligan Jr. – Whos loving you now

 

A mitad de los noventa se retiró a Nashville y comenzó a coquetear con el country y la música folk, huyendo para siempre del hard rock. Se interesó por introducir nuevos instrumentos en su música y formó un grupo llamado Ceili Rain con el que lleva década y media de garito en garito con un pie en la música celta y otra en el folk-rock.

Ceili Rain – Barely stay inside of my own skin

Producido por Chris Tsangarides

Tsangarides

Chris Tsangarides

Tsangarides era el chico para todo en los Morgan Studio de Londres cuando uno de los ayudantes que trabajaban con un grupo nuevo enfermó y el productor le pidió ayuda. Aquella primera experiencia como ingeniero le dio el empujón que necesitaba: estamos hablando del Sad wings of destiny de Judas Priest y el año 1975.

A partir de esa experiencia, comenzó a encargarse de manera continuada de diferentes artistas como ingeniero de sonido. En una de esas sesiones, con Coliseum II, conoció a Gary Moore. Un tiempo después Gary debutó en solitario y llamó a nuestro protagonista para darle el mando de su Back on the street (79), primero con Tsangarides como principal responsable y productor. A Gary le produjo numerosos discos a lo largo de los años: Dirty fingers (84),  Scars(02) o Back to the blues (01).

Gary Moore – Parisienne walkways

En aquellos primeros años conoció a otro personaje singular, mister Phil Lynnot, con quien trabajó en sus andanzas en solitario y en los dos últimos de Thin Lizzy, Renegade (82) y Thunder&lighting (1983), así como en el directo Life live.

Thin Lizzy – Cold sweat

Aquellos primeros años ochenta pillaron a Tsangarides en el meollo de la NWOBHM y el renacer de una estirpe heterogénea de grupos de metal. Trabajó con Tygers of Pan Tang en Wildcat (80) y Spellbound (81), con Anvil en Metal on metal (82) y Forged in fire (83), con las Girlschool en Screaming blue murder (82) o Yesterday and Today en Mean Streak (83). Barón Rojo tuvieron el acierto y la fortuna de tenerle para su directo Barón al rojo vivo (84).

Barón Rojo – Concierto para ellos

Anvil – Metal on metal

Y&T – Mean streak

El final de la década y el comienzo de los noventa le llevaron a ser un elegido del mainstreem metalero. Así, como productor o ingeniero de sonido, participó en uno de los mejores de Judas Priest, Painkiller (90), el debut en solitario de Bruce Dickinson, Tatooed millionaire (90), el mejor álbum de Black Sabbath con Tony Martin, The eternal idol (87) o el Conspiracy (89) de King Diamond.

Judas Priest – Painkiller

Poco a poco, Chris fue decantándose por bandas alejadas del metal, y, salvo contados escarceos, apenas puso su nombre en obras del género. Tan solo Malmsteen le tuvo a los mandos en tres de sus obras de finales de los noventa, como Magnum opus (95), Inspiration (96) y Facing the animal (97).

La buena nueva para todos nosotros es que durante los últimos años ha vuelto a coquetear con bandas del género, como sus amigos de Anvil (This is thirteen, 09) o Tokyo Blade (Thousand men strong, 11). Hace poco vio la luz su colaboración con Quireboys… ¡esperamos ansiosos otro nuevo disco, man!

Quireboys – Too much of a good thing

Judas Priest – Defenders of the faith – 1984

Judas Priest – Defenders of the faith

Tras el pelotazo sonoro que fue Screaming for vengeance, Judas Priest volvió a los estudios Ibiza Sound con su incombustible Tom Allom para grabar Defenders of the faith. Editado en 1984, se convirtió en un favorito de banda y fans y copó los directos de la siguiente gira. Vendió bien (fue número uno en España) hasta alcanzar el platino en Estados Unidos (actualmente supera los 4 millones en todo el mundo) y permitió a la banda montar una gira mastodóntica, con llenos espectaculares.

La banda la formaban Rob Halford, voceras, Glenn Tipton y K.K. Dowing, guitarras, Ian Hill, bajista, y Dave Holland, batera. Todas las canciones vienen firmadas por Halford, Tipton y Dowing, a excepción de la versión Some heads are gonna roll de Bob Halligan Jr. En lineas generales mantiene el áurea de su anterior trabajo pero comienzan a experimentar con sintetizadores y guitarras sintetizadas, lo que desarrollarían totalmente en el posterior Turbo. Curiosamente, al repasarlo para esta entrada, he tenido la sensación de que me llevaba de los sonidos más Screaming en las primeras canciones a otros más Turbo en las últimas.En la portada vemos a The Metallian, primo de The Hellion, que aparece en el Screaming, ambas creadas por Doug Johnson.

El álbum comienza con el pelotazo Freewheel burning, un tema rápido, con el sonido clásico de la doble guitarra armonizada, una sección rítmica demoledora y Rob reventando la pana. Una canción para autodefinirse: rápidos y furiosos nosotros cabalgamos el Universo. Se editó como primer single, rompedor, y se realizó el siguiente video-clip.

Judas Priest – Freewheel burning 

 

Continúa Jawbreaker (rompemandíbulas) con una historia corta sobre un tipo (¿un boxeador?) a punto de dar el golpe de gracia desde su rincón. Estructura similar a la canción anterior, trabajazo de nuevo del combo rítmico y una melodía vocal atronadora.

Rock hard ride free nos anticipa los sonidos venideros con una intro de guitarra inolvidable, de lo mejor del tema, y un estribillo sencillo pero con unos agudos tremendos. Muestra de los Judas ochenteros, incluso sonidos ya cercanos al Turbo.

The sentinel: bufff, hablamos de uno de mis temas favoritos de Judas, con una parte central impresionante y unas guitarras devastadoras. El estribillo, un hit coreable en cualquier concierto.

Judas Priest – The sentinel

 

Después nos echamos encima la “canción de amor” del álbum. Love bites, con esa mezcla de ritmo bit-pop y la guitarra entrando a contratiempo, con la voz tan característica, posee un encanto extraño, un tanto hipnótico. Una forma de declararse bastante sexual.

La canción más polémica en su época fue Eat me alive, una canción sobre felaciones que fue criticada en Estados Unidos. En lo musical, una de las ¿flojitas? basada en un riff machacón muy de la época, una estructura sencilla y un trabajo solista correcto pero sin deslumbrar. La única que por entonces no incluyeron en los directos.

Como segundo single la compañía se decantó por Some heads are gonna roll. Los sintetizadores se dejan oír más en este tema aunque no carece de fuerza ni de un buen guitarreo. Halford (y la banda en general) está más comedido y no se luce con sus agudos como en otros temas.

Judas Priest – Some heads are gonna roll

 

Volvemos al sonido Judas clásico con Night comes down aunque manteniendo los sintetizadores (en segundo plano); estupendo el bajo de Hill manteniendo el fondo del tema. Estribillo fabuloso, solo a dos guitarras y un final glorioso.

Terminamos con la dupla Heavy duty/Defenders of the faith. La banda solía tocar los dos temas unidos en directo dando un aire algo más ruidoso a ambas. Canciones para cantar a pleno pulmón.

Judas Priest – Heavy duty/Defenders of the faith

 

Un clásico que pronto cumplirá treinta años. Espero que la banda le de un trato tan digno como a la edición 30 aniversario que hace poco sacaron del Screaming for vengeance.