Archivo de la categoría: Escuchando libros

Petty (la biografía autorizada)

Cub. Petty.indd Petty (la biografía autorizada) – Warren Zanes – Editorial Neo Person

No creo que debas leer este libro si no te gusta Tom Petty, pero, sobre todo, si no tienes interés en que te guste. Su música, claro. Debo reconocer que antes de abrir la primera página de la biografía (autorizada) de Warren Zanes  apenas conocía la mitad de la discografía de Petty y The Heartbreakers, y casi nada de su vida. Y no lo tenía entre mis artistas de cabecera. Pero, vaya, esa manía de escuchar los discos a medida que se cuentan las historias hace que asocies irremediablemente la música a la vida del artista, a las razones por las que compuso, por las que reía o lloraba. Y página a página, disco a disco, canción a canción, Tom Petty y sus secuaces, casi siempre arropados bajo el manto de The Heartbreakers, iluminaron mi cerebro. Y ahora, casi 400 páginas después, un par de cientos de canciones después, debo reconocer que me he enganchado a estos tipos.

El libro viene precedido de enormes elogios de fuentes dispares, lo cual suele prepararme en contra. No suelo acertar con el gusto común, prefiero las minorías, la basurilla, lo raro. Pero Zanes se ha marcado un gran relato. Lo divide en tres partes asociadas a tres momentos de su relación con Petty: cuando escuchó su música por primera vez en la radio, cuando en una fiesta en su casa le presentó a Jeff Lynne y George Harrison justo en mitad del plan maestro para formar The Traveling Wilburys y el día que hablaron de escribir una biografía. En medio, narra de manera apasionada, concreta, engarzando la parte artística con la personal con delicadeza, sin sangre, eso sí, no sea que no nos autoricen el libro al final, pero sin callar lo esencial. Las páginas vuelan, las canciones vuelan. La edición, bien encuadernada, incluye una parte central con fotografías de diferentes épocas y un índice onomástico que hace fácil la consulta.

Así que si no eres fan de Tom Petty y The Heartbreakers no leas este libro, sálvate. Y si eres fan y aún no lo tienes aparta de la iglesia del santo Tom y deja tu sitio a los nuevos fieles.

Arriba os dejo el riff principal de Refugee en la página amiga Riffstory y una selección de nuestros temas favoritos de Tom Petty. Y si queréis más, el amigo Rock’n’talk se marcó un especial en vinilo de Tom en este enlace.

 

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Cowboy song, la biografía autorizada de Philip Lynott.

cowboyCowboy song, la biografía autorizada de Philip Lynott – Graeme Thomson – Editorial Es Pop

Durante la grabación del álbum Bad reputation en el verano de 1977 las cosas estaban desmadradas en Thin Lizzy. Cuenta Tony Visconti, productor, que Phil Lynott cantó en las tomas del tema Opium trail con un canuto en una mano, una copa de brandy en la otra y varias rayas de cocaína al fondo. Y lo curioso es que la letra avisaba de los peligros de la droga. Una de las muchas historias que definen al personaje y a la persona.

Acercarse a la vida de un tipo tan popular y controvertido como Philip Lynott ya de por sí es tremendamente atractivo, más siendo fan de su banda principal, Thin Lizzy, así como de algunas de sus correrías con otros artistas. Aquí ya le dedicamos una entrada a sus colaboraciones con Gary Moore y hemos comentado alguno de sus discos. Con esto por delante, una biografía autorizada del músico podría haber quedado en un quiero y no puedo, por eso de dejar en buen lugar al personaje, y, aunque bien es cierto que Graeme Thomson tiende a dulcificar e incluso justificar los comportamientos de Lynott en ocasiones, no pasa de puntillas por su drogadicción ni por lo difícil de su carácter. En apenas treinta y seis años este tipo atravesó cielo e infierno lleno de genialidades y contradicciones artísticas y personales. Y ahí está la clave de este libro: presentar las múltiples caras del personaje con multitud de detalles.

Como biógrafo, Thomson da poca voz al protagonista, en realidad, dejando la mayor parte del entrecomillado y de los testimonios a las personas que compartieron oficio y beneficio con él. Hace una reseña en cierto modo cariñosa, pero con sinceridad y cierta crudeza cuando el momento lo requiere. Incluye numerosas anécdotas, buenas y malas, divertidas y tristes, que embellecen al personaje y a la persona detrás del flaco bajista y cantante.  Así, relata con detalle el ascenso, el éxito y la caída de Thin Lizzy de una manera algo subjetiva, para mi gusto. No da valor a ciertos discos o años en los que el grupo buscaba su estilo, como Nightlife o Fighting. Sin embargo, suele resolver con acierto la mayoría de los episodios importantes de la vida de Lynott. Una de los puntos fuertes del libro es haber juntado tantas fuentes de información, a veces opuestas, de manera coherente.

Si conoces o gustas de la música del grupo disfrutarás de la biografía. Tiene un estilo ameno, aporta los datos justos sin abrumar y se basa en multitud de entrevistas que dan verosimilitud a la historia. Si, además, como he hecho yo, vas escuchando los álbumes de Thin Lizzy a medida que lees disfrutarás el doble.

 

La dictadura del videoclip – Jon E. Illescas – Editorial El Viejo Topo

la-dictadura-del-videoclip-de-jon-e-illescas-portada-rgbJon E. Illescas ha escrito un libro que yo necesitaba leer, sin saberlo. Una obra donde explica de manera unívoca y diáfana cómo nos manipulan a través de los medios de comunicación, en este caso a través del videoclip. Como él mismo aclara al inicio de las 600 páginas de que consta La dictadura del videoclip: “los videoclips dominantes son un instrumento mediante el cual la oligarquía capitalista mundial consigue el consenso político de la juventud asalariada internacional”. ¿Parece otro libro paranoico sobre otra teoría conspiracionista? Nada de eso. Jon Illescas fundamenta cada una de sus propuestas con numerosos ejemplos y lleva, a través de un denso proceso lógico, a una conclusión (para mí evidente). Cuando Britney Spears (por ejemplo) invita a varios cientos de millones de video-oyentes a trabajar duro como única manera de ser rico y aclara que esa es la única manera de ser feliz, no está haciendo más que repetir la ideología que los “aparatos privados de hegemonía” quieren. Y como ya anticipó hace años Howard Gardner (Premio Príncipe de Asturias 2011), los adolescentes “pasan más tiempo consumiendo lo que les ofrecen en los medios que en la escuela” por lo que la influencia de los contenidos multimedia supera, más que nunca, cualquier otra influencia en la formación de la persona. Solo hay que fijarse y leer La dictadura del videoclip para entenderlo.

A lo largo del libro el autor desmenuza el mundo del videoclip, en especial el que denomina hegemónico, aquel financiado, reproducido, controlado por las majors del mercado “de entretenimiento”. Ya sabéis: Warner, Universal y Sony principalmente. ¿Por qué unos contenidos sobre otros? ¿Es casual que los 25 vídeos más vistos de Youtube versen sobre unos temas concretos y tengan un estilo musical parecido? ¿Por qué el rock, el rap e incluso el pop de carácter social nunca suenan en la radio? Solo por eso ya merece la pena el libro. Después hace un análisis de la dominación cultural y en qué modo los videoclips que tantos millones de reproducciones tienen en youtube nos influyen y modifican nuestra forma de pensar, nuestra perspectiva, y consiguen un consenso pasivo para generar una (no)ideología común de corte conservador y consumista. Cierra el libro recomendando, analizando, repartiendo videoclips alternativos, porque, aunque sean menos visibles, también los hay.

En definitiva, un libro para valientes (por su volumen y su contenido) que no dejará indiferente a nadie, de donde obtendrás herramientas nuevas para clarificar dónde y cómo te la están metiendo. Igual ayuda a tomar conciencia y cambiar la música de consumo, quién sabe.

Por lo pronto, os dejo el enlace al artículo que dedicamos nosotros a los videoclips contrahegemónicos, por si os da el venazo antisistema. Y, de regalo, el videoclip censurado de Michael Jackson. La historia, en La dictadura del videolip.

VINILOS – Historia ilustrada del disco

portada_vinilos-historia-ilustrada-del-disco_mike-evans_201601271641.jpgVINILOS – Historia ilustrada del disco por Mike Evans y editado por Lunwerg.

Esto es más que un libro. Es una exposición visual, un pequeño museo de papel que no podrás disfrutar en digital de  igual manera, un compendio de imágenes e historias solo alcanzables sosteniendo su volumen, pasando las páginas, recreando el tacto, el olfato y la vista en todo momento. Como lo contado, como los vinilos: algo más que música. Este punto de unión, la imagen, lo visual entre la Historia y las historias alrededor del formato vinilo y la propia música de la que habla da una coherencia enorme al libro. En lo práctico, a través de sus 256 páginas cabe un poco de todo. El hilo conductor desarrolla la evolución del disco desde sus orígenes hasta el siglo XXI en nueve capítulos. El primero lo dedica a “los orígenes” y los ocho siguientes los separa en décadas, desde los 40 hasta los dosmiles. Cada uno incluye un resumen de lo más importante en la tecnología del formato, las publicaciones destacadas, un recuerdo a las discográficas pujantes o los sellos pioneros y siempre alguna sorpresa: los portadistas, los álbumes en vivo, los tocadiscos, las mejores carátulas, los artistas de culto y los imperdibles. En fin, un libro muy completo en lo escrito y en lo visual, no enciclopédico ni perfecto, pero que disfrutarás, y mucho, si adoras o coleccionas este formato. Por cierto, incluye un listado de fabricantes y tiendas de disco a lo largo y ancho del mundo y un capítulo curioso con 30 mensajes ocultos en los surcos de discos famosos. Muy recomendable su compra. Además, por su tamaño quedará estupendo entre tu colección de vinilos.

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Lo más visto en 2015

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Ya van cuatro añazos desde que rockologia.com se puso en marcha. Entonces nos leían cuatro gatos al mes, poco después cuatro gatos a la semana y, por fin, nos leéis cuatro gatos al día… Avanzando en esto del multiverso roquero. Para los aficionados a pasearse por aquí y para todos aquellos y aquellas que sentís curiosidad, sin más, por saber de qué vamos por este espacio, un resumen de lo más visitado del año 2015.

Los viejos roqueros nunca mueren (aunque lo parezca).

Hay artículos alzados en el top gracias a la constante consulta, textos que aguantan temporada tras temporada en el top.

  1. Las mejores canciones de Testament
  2. Las portadas de Judas Priest
  3. Eric Clapton: sus mejores composiciones
  4. Las bandas de Steve Vai
  5. Bandas tributo femeninas

 

Las historias más (o menos) interesantes de (nuestra personal) Historia del Rock.

Tal como nosotros lo vemos, lo interpretamos o nos lo creemos. Algunas curiosidades llenas de rocanrol.

  1. Suicidas del rock: músicos que se quitaron la vida
  2. Rock y poesía. Diez poemas pasados por la guitarra
  3. Canciones sobre mujeres gordas (en el rock)
  4. Las mejores colaboraciones de Aurora Beltrán
  5. ¿Y si… Eddie Van Halen se hubiera unido a KISS?

 

Las novedades del año (discos nuevos y buenos).

Esto es lo más visitado de las novedades de este año pasado (y un poco del anterior). Rock de por aquí, ya sabes…

  1. Eldorado – Karma generator
  2. Gritando en Silencio – La Edad de Mierda
  3. Los Brazos – Más gas
  4. Algunos discos que sigo escuchando (4)
  5. Algunos discos que sigo escuchando (6)

 

Y, claro, nuestra sección dedicada al sexo en la música.

Una de las categorías más vistas en rockologia.com es la dedicada a la música comprometida… con el sexo en cualquiera de sus variedades.

  1. Sexo en el rock (1): esto está chupado (sexo oral y rock)
  2. Sexo en el rock (8): la primera vez (first cut is the deepest)
  3. Sexo en el rock (4): por detrás me gusta más (sexo anal y rock)
  4. Sexo en el rock (7): quedarse a medias (finish what ya started)
  5. Sexo en el rock (2): donde comen dos comen tres (tríos y rock)

 

Para acabar, aquellos artículos poco visitados pero muy queridos por nosotros (no pasa nada, ahora puedes leerlos).

  1. Phil Lynnot meets Gary Moore: sus mejores canciones
  2. Blues para novatos (1): Elmore James
  3. Lo mejor de Carmine Appice
  4. Written by Jack Ponti
  5. ¿Y si… David Coverdale se hubiera unido a Michael Schenker?

 

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Iron Maiden. Deconstrucción – Juanjo Ordás

Deconstrucción Iron MaidenIron Maiden. Deconstrucción – Juanjo Ordás (Editorial Milenio)

Si estás dispuesto a leer este libro, has de tener en cuenta dos cosas. La primera, debes ser un fan fatal de los británicos Iron Maiden. La segunda, si cumples la anterior, te vas a cabrear. ¿Por qué digo esto? Porque Juanjo Ordás hace un estupendo ejercicio de crítica a toda la discografía de la banda y la de varios de sus miembros en solitario. Y cuando digo crítica me refiero a desmenuzar con criterio, datos y sin sesgo su sincera opinión sobre cada canción que se ha editado, así como de las sucesivas giras del grupo.

Con ello, si no adoras a estos creadores de una leyenda del heavy, ni lo intentes. Disfrutarás del libro escuchando las canciones a medida que lees, refrescando los detalles por los que Ordás pasa, adivinando qué se deja y, sobre todo, debatiendo (en silencio) sus opiniones. Y en eso radica la segunda condición. Algunas veces no te gustará lo que dice. No malentiendas esto, siempre argumenta muy bien. Pero, claro, al fin y al cabo esto es arte y cada uno puede verlo desde su gusto y su propia cultura.

En cualquier caso, considero un ejemplo de ensayo personal estas poco más de doscientas páginas de “Iron AutorMaiden. Deconstrucción”. Un libro que se escucha, una música que se lee. Reconozco que me ha permitido reflexionar sobre algunas cuestiones musicales y personales de la banda. Coincido en sus opiniones sobre ciertos clásicos ensalzados en demasía mientras pone en primera línea alguna de sus obras más recientes. Sin embargo, es demasiado complaciente con Paul Di’anno y con sus dos primeros discos. Como dije antes, cada uno ve la música desde su rincón.

Y no te destripo más. Si, como decía al principio, adoras la carrera musical de Iron Maiden (¿qué heavy no tiene un disco, una camiseta?), tienes a mano la discografía y quieres pasar unas horas revisando su legado creciente… este es tu libro.

Como recomendación final, no olvides repasar el catálogo de libros musicales de la Editorial Milenio. Una buena labor musical… en papel.

 

 

Alice Cooper. Por un billón de dólares – Sergio Martos

Alice CooperAlice Cooper. Por un billón de dólares – Sergio Martos (66 rpm ediciones)

Cuando comencé a leer por primera vez “Alice Cooper. Por un billón de dólares” yo era uno de esos curiosos que desconocía la historia de Alice Cooper y, desde luego, no sabía qué pintaban cada uno de los miembros de la Alice Cooper Band. El libro, vaya por delante, me encantó, así que no dudé ni un momento traerlo a esta sección. Con estas decidí ojearlo para recordar algunos detalles. Al minuto siguiente estaba volviendo a leer con entusiasmo el primer capítulo. Me paré e hice lo que te recomiendo que hagas si afrontas el libro de primeras: busca los álbumes de los Alice Cooper de aquellos años y pínchalos a la vez que lees. Ganará tu experiencia.

Sergio Martos se subió a su pasión por Alice Cooper (el personaje, el músico, la banda) y realizó numerosas entrevistas tanto al genio como a sus secuaces de aquellos primeros años: Dennis Dunaway, Neal Smith y Michael Bruce, sobre todo, pero también a Joe Greenberg, Dick Wagner o Janice Buxton, hermana del fallecido Glen Buxton. Con todo esto y una buena revisión de la hemeroteca nos llena de anécdotas, datos y opiniones variopintas sobre el ascenso del grupo a lo más alto de mercado musical y de la creatividad hasta su separación, dando puerta de salida al Alice Cooper “en solitario” de finales de los setenta.

En realidad, el mayor mérito de Sergio Martos es haber conseguido una coherencia narrativa mezclando retazos de innumerables entrevistas a estos personajes, y con una participación por parte de su voz de narrador ciertamente escasa. Esto hace que el libro, leSergio Martos y Alice Cooperjos de resultar un tostón de opiniones repetitivas o aburridas, se lea de un tirón con gusto, con la ansiedad del qué pasará. Y aplauso a la pasión que le pone. Esa subjetividad que le hace afirmar que Alice Cooper inventaron el glam, el punk y lo que setercie. Pero debo darle la razón en muchas de sus afirmaciones: sin el triunfo mediático del espectáculo de shock rock de esta banda quizá no hubiera sido lo mismo de David Bowie, Kiss, Marc Bolan y un largo listado que encontrarás esparcido por el libro.

Algunas anécdotas ya se han leído en otros sitios, pero contadas por el propio Alice o por los hombres que las sufrieron ganan enteros. Yo he descubierto cómo se fraguó el número de la guillotina o el de la camisa de fuerza o el sentido brutal de espectáculo que había en la casa que compartía la banda. Y, desde luego, explica muy bien la tremenda presión que llegar a número uno y querer vivir encaramado allí produjo en el grupo: dos discos y dos giras por año acabaron con su camaradería y el buen rollo. Y ahí se acaba el libro, justo cuando Alice Cooper lanza “Welcome to my nighmare”, en solitario. Y triunfa y ya no necesita más a sus colegas.

No te lo pierdas. Descubre los secretos de álbumes míticos como Killers, Love it to death o Billion dollars babies. Martos promete segunda parte. Ojalá esté pronto aquí.

 

La verdadera historia de Frank Zappa (Memorias) – Frank Zappa

la-verdadera-historia-de-frank-zappa-memorias La verdadera historia de Frank Zappa (Memorias) – Frank Zappa – Malpaso Ediciones – 2014

Este no es, en realidad, un libro de memorias al uso. Ni siquiera lo ha escrito Frank Zappa, la verdad, no le gustan los libros. El periodista Peter Occhiogrosso cocinó este texto en base a diversas entrevistas, recortes de prensa y una tonelada de amistad con el músico. Frank se dedicó durante semanas a dar largas, revisar los textos, quejarse y meter historias según le iba entrando en gana. ¿El resultado? Un compendio de ideas, anécdotas y reflexiones al estilo Zappa. Un tipo “raro de cojones”, aunque él prefiere definirse como dadaísta y ejemplo del absurdo.

Si quieres saber cómo era el músico y el compositor te vas a empapar. Repasa tanto sus aventuras con The Mothers of Invention como sus composiciones “serias” para orquesta, cuanto más grande mejor. Reconoce haber perdido en grabaciones de cámara e intentos de llevar a la realidad sus obras el dinero que ganó con sus discos de rock. Lo intentó una y otra vez hasta que lo consiguió: tan poco le gustó el resultado final que dijo “ahí os quedáis” y mantuvo inéditas la mayoría de sus partituras. ¿Alguna vez las escucharemos?

Se destapa con críticas ácidas hacia todo lo que se menea. Frank era un músico que participaba en la opinión pública, con sus letras, con su actitud. Un tipo inteligente que adoraba “la verdad”, que intentó remover y descuajaringar lo establecido a través de su creatividad musical, con su “rock de guitarras”, con su inmensa capacidad compositiva.

Da caña, sobre todo, a la cultura (incultura) musical de su país. Según él la gente no quiere buena música y mucho menos las compañías de discos. Quieren una melodía, cuanto más familiar mejor, cuanto más reconocible más fácil, y si le pones “un ritmo superconocido” (bum-bap, bum-bum-bap: 120 pulsaciones, 4/4) mejor, eso se vende. ¿La música que le gusta a Zappa? Esa se la ha tenido que pagar él mismo. Porque Frank afirma que un compositor va “por ahí forzando a su voluntad las moléculas del aire incautas, a menudo con la asistencia de músicos incautos” y cualquiera puede ser compositor “en cualquier momento, en cualquier lugar, sin motivo alguno”.

Sus encuentros y encontronazos con otros famosos del gremio resultan curiosos. Cómo convenció a Simon y Garfunkel para que le telonearan, sus escarceos con Hendrix, cómo se lo montaba con Jagger o el día que Eric Clapton le presentó a Cynthia Plaster-Caster y su colección de penes de escayola. Y no puedes perderte sus teorías sobre los músicos del rock y “la gran mamada”.

Pero, para raros, algunos de los tipos con los que se codeó en su vida, sobre todo en los sesenta. Para muestra, Bill: su hobby era recoger maniquíes, pintarlos y vestirlos como una familia (incluída una niña), ponerles prótesis para poder follárselos y compartirlos con sus amistades cuando organizaba fiestas en casa. Bizarro a más no poder.

Y, para el final, su crítica a los críticos del rock: “los críticos con conocimientos técnicos para analizar la música no suelen dedicarse al rock and roll” y “si hay algo aburrido en el rock and roll, aparte de los programadores de las emisoras de radio (…) no es otra cosa que los textos de los periodistas de rock”. Pues eso, tomemos nota.

 

¿Acaso molesta el ruido que retumba en mi sesera? Memorias roqueras – Steven Tyler

Memorias Steven Tyler¿Acaso molesta el ruido que retumba en mi sesera? Memorias roqueras – Steven Tyler – Malpaso Ediciones 2014

Para contar las memorias de Steven Tyler, cantante, compositor y líder eléctrico de Aerosmith, debo empezar por el final. Tranquilidad, que no descubro nada nuevo. Simplemente las palabras con las que (casi) termina el libro resumen muy bien qué nos encontramos en sus más de cuatrocientas páginas.

“…soy algo más que el putón yonqui del rocanrol que logró cruzar el umbral de la puerta (…) Si escuchas esa canción que compuse en 1969, Dream on, quizá te hagas una imagen distinta.”

Porque el libro refleja los dos lados de Tyler: el héroe egocéntrico megalómano que quiere y consigue conquistar el mundo con su arte y el yonqui redimido constantemente que se arrastra entre sus adicciones. ¿Quieres música? Hay. ¿Quieres sexo? El más explícito. ¿Hablamos de drogarse? De la A a la Z. Y hay amor y odio y satisfacción y fracaso a partes iguales.

Ahora volvamos al comienzo. Steven Tallarico, de sangre italiana, escribe con pluma agitada, con puñetazos entremezclados con clavos afilados, con la velocidad con la que vivió, con la elegancia personalísima con la que se entrega en el escenario. ¿Cuánto hay de él y cuánto de escritor en la sombra? Difícil saberlo en estas memorias, pero yo creo que buena parte es Tyler por sí mismo. Su propio personaje.

Y eso sí que lo vas a descubrir en el libro. Cómo el adolescente Tallarico, detenido por posesión, perdido en los estudios, macarra de día, currito de noche, construye su propio personaje. Al principio, copiando a su ídolos, a Mike Jagger, a Janis Joplin. Después, despojando su vergüenza y las tiendas de moda más cutres para extenderlo por escenarios, portadas y fiestas de promoción. Descubrirás porqué siempre lleva fulares o pañuelos o pasminas o lo que toque en su micrófono, por ejemplo.

¿Te interesa la faceta musical de Aerosmith? ¡Por supuesto! Steven compuso los temas más grandes. Para él un single de éxito era todo, lo único realmente importante, lo que llena estadios, lo que trae el dinero, lo que permite meter en tu cama a la tía despampanante. Interesante el largo proceso de Dream on, su canción favorita, su fetiche. Tardó cuatro años en publicarse y casi siete en ser un éxito, cuando se reeditó en 1976 y se convirtió en la primera del grupo en alcanzar el Top 10. No deja títere con cabeza en el grupo, un amor-odio-odio destructor.

¿Te interesan las dependencias de la estrella del rock? Las tienes todas. Su frase “me esnifé la mitad de Perú” lo resume. Él mismo calcula que se gastó veinte millones de dólares en drogas. Casi nada. Hasta ocho veces ha entrado y salido de rehabilitación, las últimas por calmantes, somníferos, estimulantes… Lo que haga falta (eso sí, nunca se pinchó heroína). Cuenta con mucho detalle cómo pasó la banda de compartir sus hábitos, llegar al éxito, aislarse y ¡boom! un yonqui solitario a finales de los setenta metido en una espiral de pillaje emocional y físico. Casi no lo cuenta, desde luego. Lo increíble es que se acuerde de tantas historias (bueno, entre 1979 y 1983 no hay mucho, la verdad).

Su vida gira alrededor de las drogas y el sexo. ¿Te interesa el sexo? No tendrás que imaginar nada. Grande la anécdota del Pequeño Club de Annie Oral y sus chicas: a Steven le tocó una que “sabía hacerse la guarrilla y no le quedaba un pelo allí abajo”. O la primera vez que tocaron en Finlandia: “las chicas eran infernales. Pómulos salidos, pelo rubio, sucio (…) Auténtico pelo rubio sucio a juego con alfombras en las que ansiabas echarte para enguarrarte a tope”. Y un sabio consejo para quienes pasan tiempo fuera de casa (músicos en gira, por ejemplo): “…diez días antes (de volver a casa) no mantenías relaciones sexuales (…) El rollo de los ojos lujuriosos podías disimularlo, pero lo que no podías era hacer ver que el tazón estaba lleno cuando no quedaba ya caldo”. Impagable.

Una vida de estrella del rock drogadicto de manual… Vamos, que este podría ser el manual. Steven desnuda su cuerpo (y el de sus compañeros de grupo), su alma y su cabeza en una obra que se lee rápida, amena, dura por momentos, pero que siempre deja un poso de optimismo. Como dice Steven: “…todo lo que realmente necesitamos al final de un largo y tortuoso día es que nos acaricien, hacer el amor, llegar al clímax, y ser felices”. Salud.

 

 

Yo fui el camello de Keith Richards – Tony Sánchez – Editorial Contra

images Yo fui el camello de Keith Richards – Tony Sánchez – Editorial Contra

Siempre el morbo se apodera de uno cuando cae en sus manos un libro sobre los desmanes de una de las estrellas más famosas del  rock, Keith Richars, guitarrista de The Rolling Stones, Mr. Riff, el lado salvaje del lado salvaje de una de las bandas de rock más famosas del planeta. Y todo contado por Tony Sánchez en una obra de Editorial Contra que resulta agradable de leer, con buen acabado, todo muy cuidado.

¿Que quién es Tony Sánchez? Si hacemos caso al título del libro, el principal suministrador de droga de Mr. Richards. Una vez leído, queda claro que Sánchez ocupó un puesto destacado en la vida de Keith y su familia: desde finales de los sesenta y durante casi diez años no se separó de ellos. Claro, les conseguía droga (en Londres, en la costa Azul, en Suiza, en Nueva York) y se chutaba con ellos y viajaba a las grabaciones de los discos (impagable las anécdotas durante el Exile on Main Street: Richards cobrándoles a los demás miembros de la banda) y les hacía de fotógrafo más o menos oficial y cuidaba de sus hijos y les sacaba de cualquier lío. Su nombre aparece en la contraportada de Beggars Banquet, la del cuarto de baño: “Spanish Tony: where are you?).

Si eres fan de los Rolling Stones no estoy seguro de recomendarte este libro. Sobre todo si aún crees que la vida de una rock star como Keith Richards está rodeada de glamour y merece la pena ser envidiada. Porque este libro destrozará cualquier imagen idílica que aún tengas de Richards, Jagger y compañía: Tony Sánchez se dedica a narrar todas las aventuras escabrosas que recuerda desde que conoció a Brian Jones a mitad de los sesenta, justo cuando la banda ocupaba los primeros puestos de ventas en el Reino Unido y se hacían cada vez más famosos. El libro se editó por primera vez en 1979.

La historia arranca en la relación de amistad y fiesta con Brian, los cuelgues juntos (alucinantes fotos de tripi), las orgías del músico y su tendencia autodestructiva. Tony  le acompañó más o menos hasta que desapareció del universo Rolling, unos meses antes de su muerte. También se dedica a detallar la forma en que Keith y Mick le robaron el protagonismo relegándole a un mero comparsa. Tony afirma que “Mick destrozó emocionalmente a Brian (…) consume a la gente, se apodera de su alma (…). Arrebató a Brian su amor propio, la confianza en su música.”

Pronto Tony decide arrimarse a Richards, quien le pone a sueldo como asistente personal. Y vivimos en primera persona la caída del guitarrista en picado, a través de la coca y el alcohol, hacia la heroína: quién le pasó el primer chute, cómo le afectaba su dependencia, la manera en que esa vida de fama y dinero le devoró hasta aislarle del mundo y, sobre todo, su perversidad con todo aquel que no le fuera útil.

Dedica buena parte de la historia a las mujeres de los Stones, en especial a Anita Pallenberg: hasta acabar con Richards pasó de Brian a Jagger y de vuelta a Brian y, en fin, fue rebotando de uno a otro pasando por el propio Tony hasta acabar hundiéndose en la heroína con Keith. También detalla el infierno de Marianne Faithfull al lado de Mick. Y uno de los capítulos más jugosos describe la boda del cantante con Bianca; tal se lio que la madre de Jagger alcanzó a decir “espero que mi otro hijo no se convierta en una superestrella”.

En el fondo, la historia del libro narra la decadencia del propio autor, su hundimiento vital a través del torbellino de fama y droga que la vida al lado de un millonario joven, egocéntrico y sin límites le proporcionó. Y cómo acabó arruinado, solo y enganchado a la heroína. Una pena que Tony Sánchez no tenga más dotes literarias, o que no le hubieran puesto un ayudante mejor, porque podría haber escrito un fabuloso libro de autodestrucción yonqui. Estoy seguro de que se inventa diálogos, confunde fechas y altera el orden de las historias sin sentido a veces. Pero el morbo de las escabrosas escenas que presenció está ahí.

Me encantaría destripar el libro y soltar los pintorescos y jugosos hechos. Algunos, simplemente, increíbles. Tendrás que leerlo.