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Versiones extrañas, extrañas parejas.

images.jpgLa inspiración de un músico, su gusto musical, tan propio, tan personal, a veces nos regala gratas sorpresas en forma de inspiración, cover o versión extraña. ¿Qué hace un metalero  clavando una canción melódica de los setenta? ¿Y unos punkarras arremangándose para cantar una balada gitana? ¿Y esos aguerridos deathmetaleros acogiéndose a las rimas del hair metal de cardados ochenteros? Muchas grandes canciones grabadas por distintas razones con una historia común: extrañas versiones, extraños compañeros de viaje.

Attaque 77 – Jeanette y José Luis Perales – Por qué te vas…

La canción original compuesta por un joven José Luis Perales la interpretó Jeanette en 1974 con poco éxito. Dos años más tarde alcanzó el número uno en Francia, Alemania y España como parte de la banda sonora de Cría cuervos (1976). Se calcula que ha vendido seis millones de copias. El propio autor la grabó en 1987.

Los argentinos Attaque 77, alejados de este rollo por edad y por estilo musical, la metieron en su coctelera particular en 1992 para el álbum Ángeles Caídos.

Disturbed – Simon & Garfunkel – The sound of silence

Originalmente compuesta como un número acústico, solo voces y guitarra, para su debut en 1964, fue reconstruida por el productor Tom Wilson y editada como single un año después, alcanzando el número uno en Estados Unidos. Paul Simon se inspiró en el asesinato de J. F. Kennedy. Su aparición en la película El graduado le dio una segunda vida y un nuevo éxito.

Y curiosamente cincuenta años después Disturbed consiguió entrar en las listas de ventas con su propia cover, arrastrada en lo emocional y arreglada a su rollo. Aparece en el álbum Immortalized de 2015. Por cierto, su quinto número uno consecutivo, algo que en nuestro rollo solo había conseguido Metallica.

Saxon – Christopher Cross – Ride like the wind

¿Qué hacen unos iconos del New Wave of British Heavy Metal como Saxon con una canción de soft rock? Magia. Christopher Cross la publicó en su álbum homónimo a finales de 1979, un disco que ganó el Grammy del año 1981 a los mismísmos Pink Floyd y su The wall, casi nada. La canción fue un éxito permaneciendo cuatro semanas en el segundo escalón de ventas, solo por detrás de Blondie.

Los británicos Saxon la grabaron para su álbum Destiny intentando mantener las ventas y el estrellato en una época en la que el heavy de principios de década había dejado de importar.

Medina Azahara – Las Grekas – Te estoy amando locamente

Las hermanas Muñoz, Carmela y Tina, Las Grekas, se montaron en 1974 un álbum lleno de eso que se llamó fusión y consiguieron gran éxito con canciones como esta, que alcanzó en su época en medio millón de copias vendidas y se mantuvo semanas en el top.

Para su álbum Origen y leyenda del 2009 los cordobeses Medina Azahara se marcaron una versión metalera (a su estilo) con la participación de la propia Carmela. Juzguen ustedes el resultado.

Children of Bodom – Poison – Talk dirty to me

¿No parece antinatural que una banda finlandesa emblema del death metal melódico elija una canción de un grupo de hair metal lleno de cardados y maquillaje para redondear la edición japonesa de un disco? Exactamente del Are you dead yet? de 2005.

Los californianos la grabaron para su disco debut Look what the cat dragged in de 1987 y la compañía lo editó como single. Como cuirosidad, la cadena de música VH1 la incluyó entre las 40 mejores canciones de todos los tiempos. ¿Será por eso que la eligieron Children of Bodom?

Trivium – R.E.M. – Losing my religion

Igual de sorprendente encontrar a unos metaleros de pro como Trivium metiéndose en los pantalones de una banda de rock y pop como R.E.M. y con uno de los temas que les lanzaron a la popularidad allá por 1991. De hecho, se mantuvieron más de cien semanas en las listas de ventas a ambos lados del Atlántico con Out of time y singles como este hasta acaparar varios premios Grammy.

La banda metalera la incluyó como bonus en una de las múltiples ediciones de su disco de 2013 Vengeance falls, en concreto, cómo no, en Japón. ¿Qué les dan allí para regalarles siempre algo distinto?

Boikot – Junco – Hola mi amor

Pues llegan unos roqueros como Boikot y se meriendan una versión del primer éxito de Ricardo Gabarre, Junco, apodado el “mayor representante de la balada gitana” (en los años 80). La canción dio título, además, a su primer disco de 1986.

Boikot le dan un rollo ská al tema, con la participación del propio Junco, por cierto. La grabaron para la película Cuerpo de Élite de 2016.

Foo Fighters – Prince – Darling Nikki

Ya sabemos del eclectismo de Dave Grohl, pero rescatar un tema en el que Prince está masturbándose con una revista tiene su miga. Más aún cuando aparece en el álbum Purple rain de 1984, uno de los más vendidos de la Historia con cerca de 25 millones de copias certificadas. De hecho, aparece como la tercera “banda sonora” más vendida. Pero a quién le importa cuánto vende un disco.

Foo Fighters la arrastró a su mundo extraño y metalero, casi death desesperado, para acompañar al single Have it all de 2003. Una experiencia muy curiosa.

Reincidentes – Silvio Rodríguez – Playa Girón

Silvio Rodríguez viajó con la flota cubana de pesca unos meses, una experiencia vital que, entre otras, inspiró esta canción dedicada a los hombres que ganaban su vida día a día en estos barcos. La canción se dedica a los ocupantes de un buqe con el nombre de “Playa Girón”, sitio emblemático en Cuba. La letra no puede ser más comprometida: ¿dónde están los límites de la realidad? ¿De lo aceptado? ¿Del sufrimiento? ¿Son estos pescadores peores? ¿Quién debe contar la verdad?

Reincidentes escogió esta canción que Silvio grabó en 1975 en su álbum de versiones America, publicado en 2008, rellenando los espacios acústicos y melifluos del tema de Silvio con una querencia rock muy interesante.

Alien Ant Farm – Michael Jackson – Smooth criminal 

¿Qué hace una banda emergente yanqui de principios de siglo homenajeando al rey del por? ¡Y en horas bajísimas por aquellas fechas! Pues fabricarse un hit, tal cual, la única canción del grupo que llamó significativamente la atención. Quizá surgió en una de estas conversaciones de altas horas ¿a que no hay albóndigas a grabar esto? Incluido en su ANThology del 2001. Una llamada de atención.

El polémico y fabuloso Michael Jackson compuso el tema para su obra Bad de 1987 acompañado con un excelente vídeo-clip. Por cierto, séptimo single de un disco que generó diez sencillos. La verdad es que AAF lo lleva a su rollo con muco estilo.

Limp Bizkit – George Michael – Faith

Para su debut, la banda de Fred Dust se marcó una sorprendente reinvención de este superéxito de George Michael. El bueno de George, que se hizo de oro en 1987 con este single (y otros del álbum homónimo), declaró públicamente su bochorno y rechazo a la versión de Limp Bizkit. No es para menos.

Los bravos yanquis tuvieron el valor de sacarlo como sencillo en 1998, un año después de su grabación en el disco Three dollar bill, Y’all.

Avantasia – ABBA – Lay all your love on me 

Los suecos ABBA se han convertido en un recurso para roqueros de diverso pelaje a la hora de rescatar canciones. Tobias Sammet aprovechó el proyecto Lost in space dentro de su vorágine creativa para recuperar este tema y marcarse una cover muy a su estilo, con una producción redonda.

Lay all your love on me se grabó en 1980 para el álbum Super Trooper y salió el año siguiente como single de moderado éxito.

 

Hay muchas más, algunas terribles, otras adorables… ¿Cuál nos dejamos?

Poison – Flesh & blood – 1990

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Poison – Flesh & blood – 1990

Hace más de 25 años una banda multiplatino llena de cardados, maquillaje y vídeos sexuales decidió ponerse a componer y grabar un disco que les granjeara el respeto de la crítica musical y les pusiera un poco más arriba en el mainstream mediático. Contrataron al productor fetiche de aquellos años, Bruce Fairbairn, se fugaron a su estudio canadiense y parieron el mejor disco de su discografía, aunque tuvieran que dar un paso al lado de su glam-metal anterior y salir a “cara limpia”.

La banda seguía con la alineación clásica. C.C. DeVille en las guitarras, Bret Michaels en la voz, la armónica, la guitarra rítmica y la composición principal, Bobby Dall al piano y el bajo y Rikki Rockett a la batería.

En Flesh & blood, por un lado, encontramos temas que ahondan en la fiesta y el sexo, característica de sus dos entregas anteriores, los más luminosos y directos. El primer single, por ejemplo, Unskinny bop, con una pegajosa entrada rítmica que mantiene el fondo hasta el estribillo y Bret cantanto de manera juguetona. Otro single, (Flesh&blood) sacrifice, se basa en un riff estupendo de guitara y esa batería que tan bien mezclaba Fairbairn en sus producciones sobre un arreglo bien armonizado y un trabajo vocal a recordar. La temática de libertad y fiesta sigue en Ride the wind, quizá el mejor estribillo, alabando la vida motera, y en Let it play, un cántico a la felicidad que produce escuchar música (y otro genial estribillo). En otra honda, jugando con una estructura de blues,images narran las historias del que alcanza el éxito pero sigue sintiéndose un pobre chaval; el ritmo y la guitarra hacen mover el culo sin parar en Poor boy blues.

Se ponen serios y, hasta oscuros, por momentos. En la  inicial Valley of lost souls se muestra dudosos de la capacidad de alcanzar la felicidad y juegan con los sonidos Guns’n’Roses saliendo airosos. También hablan de los malos tiempos en Come hell or high water, tema más flojo que, sin embargo, contiene el mejor solo de C.C. y otro buen estribillo. Más allá de la juerga nocturna, tratan sobre sus relaciones largas en Ball and chain, trasfondo country, una de las gemas escondidas de Flesh & blood.

No faltan, por supuesto, las baladas y los medios tiempos, seña de identidad de cualquier grupo ochentero que triunfara en las listas de ventas. Presentan tres temas diferentes. En Life goes on juegan en territorio conocido y componen una balada al “viejo” estilo, con arreglo orquestal y lacónica letra de corazones rotos. Something to believe in, el otro single de éxito, y la canción más larga, explica el dolor ante la pérdida de alguien querido, en este caso un gran amigo, y la necesidad de creer en algo. La música y la interpretación vocal acompañan a la emocionante letra, muy bien logrado el conjunto. La tercera en discordia, otra tremenda, Life loves a tragedy, ahonda en la tragedia vital de las relaciones personales, con una construcción in crescendo de estribillo demoledor.

Vendieron una barbaridad y se acabó Poison. Tras dos años de gira, C.C. DeVille fue expulsado por sus problemas de drogas y, aunque el grupo reclutó a Ritchie Kotzen, nunca volvió a ser lo mismo. Un álbum completo que no defraudará a los profanos de los sonidos ochenteros ni a los amantes del buen hard rock. A rescatar.

Poison – Something to believe in 

 

Sexo en el rock (6): solo lo hago en mi moto (sexo sobre ruedas)

Sexo sobre ruedas 1

Sexo y rock (6) – Sexo sobre ruedas

Es otro de los clásicos postadolescentes. Bueno, y de apretones a cualquier edad. Tener sexo en el asiento de atrás del coche. O tener sexo indiscreto mientras conduces. O, ¿por qué no subido en tu moto? De camiones no he encontrado ninguna pero seguro que alguien por aquí sugiere una.

Nuestra pequeña selección de las experiencias que nuestras estrellas roqueras han tenido dentro (o encima) de sus vehículos.

Obús – Solo lo hago en mi moto

El inspirador por excelencia del sexo sobre ruedas, el gran Fortu (cantante de Obús), se lo hace en su moto y asegura que te va a gustar. Rodando fuera de control, teniendo sexo sobre ruedas. Tentador.

 

Van Halen – Panama

Al vicioso de David Lee Roth (cantante de Van Halen) le dijeron en una entrevista que en sus canciones solo hablaba de chicas o coches. Se picó y decidió hacer una canción sobre ambos temas. Panama se dedicó a hablar con la entrepierna de David mientras él intentaba llevarla a casa.

 

Nickelback – Animals

Quizá inspirado por la anterior tonadilla, Chad Kroeger canta una inspirada relación al volante de su coche: las manos de su acompañante entre sus piernas mientras él maneja el volante.

 

Bruce Springsteen – Fire

El bueno de Bruce conduce su coche y, un poco macho-man, le dice a la chica que es imposible que se resista. Tú dices que no me amas pero cuando me beses… Fire!

 

Bob Seger – Night moves

En el asiento trasero de su Chevy,  Bob comparte misterios en el dulce y tórrido verano. Las películas al “aire libre” son otra cosa con un coche y buena compañía.

 

Meatloaf – Paradise by the dashboard light

Una historia con final… ¿feliz? Mr. Meatloaf tuvo que prometer a su compañera amarla hasta el fin de los días para poder “pasar a mayores”. Y ahora se lamenta esperando que ese “final” llegue pronto…

 

 Poison – Talk dirty to me

Fíjate el vicioso de Bret Michaels (cantante de Poison). Se lleva a la chica al rinconcito de atrás y le pide que le diga cositas sucias al oído. Pillín.

 

Loquillo y Los Trogloditas – Cadillac solitario

A un viejo Cadillac segunda mano Loquillo sube a sus conquistas. Pero, cuando se queda solo, sentado en su coche, fumando, echa de menos a una chica en concreto, parado en una curva, al amanecer… La mejor para su asiento de atrás.

 

Si te ha gustado, echa un ojo y dos orejas a nuestra sección de SEXO EN EL ROCK

 

 

Producido por Bruce Fairbairn

Producido por Bruce Fairbain

Bruce Fairbairn, músico y, sobre todo, gran productor de música rock, reinó durante casi veinte años desde sus míticos estudios Little Mountain  en Vancouver, Canadá. Subió como la espuma en las listas de ventas y en el cariño de las discográficas entre los años 1986 y 1989 cuando produjo a Bon Jovi y Aerosmith.

Antes de lograr este éxito Bruce ya había llamado la atención en Canadá, primero con su grupo Prism y luego encargándose de Loverboy, banda que alcanzó ventas y fama en Estados Unidos. Produjo con acierto a Blue Öyster Cult (The Revolution by night, 83), Krokus (The blitz, 84) y Black n´Blue (Without Love, 85).

Krokus – Boys nite out

Jon Bon Jovi se fijó en él y no paró hasta conseguir que la discográfica le financiara la grabación de su tercer álbum con el bueno de Bruce. Tras unos meses nos entregaron una joya como Slippery when wet (86). Más de diez millones de discos vendidos obligaron a confiar en él tres años después para parir New Jersey (89), único trabajo de hard rock que ha sido capaz de meter cinco singles en el top 10 USA.

Bon Jovi – Livin on a prayer

Con Aerosmith la historia sigue una línea similar. Produjo en el 87 Permanent Vacacion, que contenía singles como Rag Doll o Dude (looks like a lady). Metió de nuevo al grupo en la pomada del dolar y volvieron a contratarle para la continuación del 89 Pump, que fue número uno. Su historia con Aerosmith termina en 1993 cuando se encargó de otro smash titulado Get  a grip.

Aerosmith – Rag Doll

Hasta su muerte en 1999, tocó con su magia a numerosos grupos, entre los que destacan AC/DC (Razord’s edge, 90), Poison (Flesh&Blood, 90), Scorpions (Face the heat, 93), Van Halen (Balance, 95) y Kiss (Psycho circus, 98).

AC/DC – Thunderstruck

Poison – Ride the wind

Van Halen – Can’t stop loving you

Kiss – Psycho Circus

Descanse en un espacio-tiempo lleno de buena música este tipo que nos ha dado tantas horas de placer.

Producido por Tom Werman

Producido por Tom Werman

Tom Werman se ganaba la vida como cazatalentos para Epic Records a principios de los setenta. Aunque fichó a bandas como REO o Boston también dejó escapar a algunos peces gordos (Kiss, Aerosmith); cuando su credibilidad flaqueaba en la empresa descubrió a un jovencísimo Ted Nugent y se lo llevó al huerto musical. Con él debutó como productor en 1975 con el álbum homónimo y siguió en el puesto durante toda la década, incluyendo el fabuloso directo Double Live Gonzo! y este Cat Scratch Fever

Ted Nugent – Cat Scratch Fever – 1977

Durante la segunda mitad de los setenta también se encargó de otro grupo interesante, Cheap Trick: In color (77), Heaven tonight (78) y Dream police (79). Llevó a la banda a la primera línea de ventas.

Cheap trick – Surrender – 1978

Acabó la década produciendo el mejor trabajo de Molly Hatchet, Flirtin’ with disaster. Siguió con el grupo durante buena parte de su carrera, hasta el  No guts…No glory (1983).

Molly Hatchet – Flirtin’ with disaster – 1979

Con los ochenta Tom decidió independizarse y trabajar por su cuenta, cual buen mercenario de la mesa de mezclas, y se mudó a Los Ángeles, donde algo se estaba cociendo. De esas, se encargó de las bandas punteras de la zona. Acogió y escogió a lo más selecto de la casa: Motley Crüe. A los Motley les produjo Shout at the devil (83), Theatre of pain (85) y el megamultiplatino Girls, girls, girls (87). Otro pelotazo.

Motley Crüe – Looks that kill – 1983

En medio le quedó hueco para otras dos joyitas del hard ochentero en 1984: Twisted Sister y su Stay Hungry y Dokken y el Tooth & Nail.

Twisted sister – The price – 1984

Dokken – Into the fire – 1984

Toda una lluvia de discos de platino y oro le auparon entre la élite de la época, atrayendo a grupos y solistas que querían vender a toda costa o dar el salto definitivo. Entre ellos, Lita Ford, Krokus, LA Guns y, sobre todo, Poison y su Open up… (1988).

Poison – Fallen angel – 1988

L.A. Guns – The ballad of Jayne – 1989

El cambio de década no favoreció a su estilo y aunque no le faltó trabajo no volvió a encontrar otro grupo con el que paladear el éxito comercial. Se retiró en 1999 con nada menos que 23 álbumes de oro y platino en su colección. Casi nada.