Yngwie J. Malmsteen – Odyssey – 1988

Malmsteen - Odyssey

Yngwie J. Malmsteen – Odyssey – 1988

Lo curioso de este álbum es que ninguno de sus protagonistas siente apego por él. Joe Lynn Turner, cantante, ni siquiera lo lista en su página web (compruébalo aquí), mientras que Malmsteen (guitarrista arpegístico) siempre lo ha tratado como su disco pop o comercial, como si se hubiera traicionado a sí mismo.  Pero lo cierto es que la mezcla funcionó bien.

Malmsteen había sacado tres discos anteriormente: el primero prácticamente instrumental (Rising force), el segundo, con algunos Malmsteen - guitarras temas cantados de nivel (Marching out) y el tercero (Trilogy) ya mezclando ambas dimensiones con gran calidad. Llegados a este punto, el sueco necesitaba dar el pelotazo y otro cantante. Turner andaba tieso tras el parón de Rainbow y no se lo pensaron mucho.

Por un lado, Malmsteen supo rebajar su protagonismo (un poco) para dejar que los temas fluyeran de una manera más comercial (más radiable, vamos), con coros, overdubs y, en definitiva, una producción más populosa. El resultado, una mezcla de guitarra neoclásica, deudora de Blackmore, y una voz aguda y melódica que tiene grandes Malmsteen - Turnermomentos. La producción, limpia, destaca de igual manera voz y guitarra pero dando su hueco al resto de instrumentos cuando la canción lo requiere, en especial a los teclados. La producción la realizaron a la par Malmsteen y Jeff Glixman. La mezcla corrió a cargo de Steve Thompson y Mike Barbiero y eso se nota.

Yngwie toca todas las guitarras y el bajo en la mayoría de las canciones. En el resto, se recrea el tremendo Bob Daisley. La batería para Anders Johansson y el teclado para su hermano Jens. A la voz, el ya mencionado Joe Lynn Turner.

La cosa empieza con Rising force, pequeña intro, riff de guitarra y una épica in crescendo con un fraseo tremendo y un estribillo cuasiperfecto.

Yngwie Malmsteen – Rising force

Sigue Hold on, un delicioso tema de tempo más recogido con una estructura que se repite a lo largo del álbum: la guitarra de Malmsteen presenta la figura principal, casi siempre repetida por la voz en el estribillo, y el tema entra a saco. Línea de bajo a cargo de Daisley muy acertada igual que el apoyo de teclados. Disfruto con la guitarra a lo largo de todo el tema y cómo se mezcla con la melodía vocal.  Tremendo solo.

La tercera fue el pelotazo comercial, pegadizas armonías y un tufo hard rock que cala los huesos. Tal vez un poco sobreproducido, pero en fin, eran los ochenta. Amigos y amigas del rock, Heaven tonight.

Yngwie Malmsteen – Heaven tonight

La balada Dreaming (tell me) nos devuelve al Malmsteen clásico. Turner se pliega ahora a una melodía algo más elaborada. La guitarra y los teclados comparten protagonismo.

El primer instrumental aparece aquí. Odyssey contiene tres: dos cortitos, apenas un minuto largo, Bite the bullet y Memories, que cierra el disco, y Krakatau, pelotazo que se arrima a los discos anteriores.

De nuevo se pone la cosa power metal en Riot in the dungeons. Recuerda a la inicial Rising force, tanto por temática musical como por estructura. La batería, de lo mejor del disco, igual que el trabajo rítimico de Malmsteen (aquí también con el bajo). Larga intro (un minutito de nada) una breve estrofa y en seguida el estribillo. Descarga instrumental fabulosa.

Otro de mis favoritos, Deja Vu, sigue el mismo palo. Riff de Malmsteen tremendo y Turner vuelve a sus agudos inagotables. Estribillo más comercial que el anterior pero nada pastelón. El solo, de nuevo, magistral, tufazo a Hendrix y, otra vez, Blackmore.

Yngwie Malmsteen – Deja vu

Seguidos vienen dos pelotazos hard rock. El primero, Crystal ball, vuelve a presentar una intro deliciosa, luego la banda rompe (tremendo bajo de nuevo) y Turner se suelta con un tema que le sienta a la perfección. Buen puente, punteo cuidado y estribillo cañón. El segundo, Now is the time, marca el punto y final de la epopeya comercial de Odyssey. Momentazo para las orejas más sensibles esa guitarra acompañando las melodías de Turner, algo más comedido (que es cuando más me gusta). Podrían haber comenzado el disco con este tema y haberlo editado como primer single: comercialidad con clase y estilo. La última aportación de Turner al universo Malmsteen se titula Faster than the speed of light, uno de los temas más heavy vestido con una batería machacante y la hipervelocidad por bandera.

En definitiva, tremendo repertorio, buen sonido, mezcla de comercialidad, power, heavy y neoclasicismo, y una obra ejemplar de un gran músico en su mejor época creativa. Si eres fan de Malmsteen o Turner, seguro que lo conoces, y si el sueco te da cierto respeto (o fobia), un buen comienzo.

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4 comentarios en “Yngwie J. Malmsteen – Odyssey – 1988”

  1. Antes de nada, decirle que soy acérrimo seguidor de Malmsteen… hasta que se me hizo imposible alabar álbumes repetitivos y sin nada nuevo que ofrecer. Aún así, obras como esta son imperdibles para todo hard rocker. El tema de la comercialidad… bueno, ¿qué es comercial? Porque, a ver, hasta el thasher más extremo, lo que quiere al editar un disco es venderlo. Y nadie hace un truño a posta. Todos los músicos -además de crear arte- quieren ser “comerciales”. Por eso no creo que este álbum sea más o menos comercial que otros, si acaso algo más mainstream al contar con una voz melódica y bregada como la de JLT. Amo a Malmsteen y amo esta voz. Sin embargo, también es cierto que el sonido de este disco es diferente al de los anteriores, no solo en lo que se refiere al tratamiento de la voz sino a las guitarras. Supongo que por culpa del productor o de las mezclas… no sé, pero es diferente. Quizás por eso, aunque me gusta mucho y es uno de los mejores del sueco, siempre me he quedado con el Trilogy por lo que supuso para mi escuchar aquel. Lo de las discografías… bueno, por un lado Yngwie salía de un accidente que casi da al traste con su carrera y la muerte de su madre. En ese sentido, no creo que sea un álbum fácil de escuchar para él.
    Y eso de que JLT no o relacione en su discografía, o es una pataleta del norteamericano para no promocionar desde su página al sueco… o es alguna cláusula impuesta por el guitarrista en el contrato, algo que tampoco me extrañaría conociendo el grado de endiosamiento de este tipo. Y es que el choque de egos tuvo que ser titánico, pero el resultado es tan bueno que no creo que JLT renuncie a él tan facilmente. Pero supongo que su labor fue totalmente mercenaria y no ve un centavo de royalties, por lo que ¿para qué hablar de él en su página?
    En definitiva -como dice usted-, una obra ejemplar de un tándem irrepetible. Buena entrada caballero. Saludos.

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