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Las mejores colaboraciones de El Drogas

No creo que haya un personaje tan carismático como Enrique Villarreal, alias El Drogas, alma y catalizador musical de Barricada y mosca cojonera en cualquier proyecto que se precie. Los suyos propios: La Venganza de la Abuela, Txarrena o su aventura como El Drogas. O los de otros: incontables. Y lo he intentado. Pero quién se resiste a invitar a uno de los grandes a cantar a su lado, a tocar a su lado, a subirse al escenario o a arrimarse al estudio.

Nuestra pequeña selección de los temas más apetitosos de El Drogas en los discos y las composiciones de todos los demás.

Hortaleza – Porretas y El Drogas

Del disco 20 y serenos (2011). “Ahí Dios se echó la siesta pero no pudo dormir” Qué curioso oír a un tipo tan de su Iruña cantar a un barrio de Madrid, el “barrio de la juerga”. Rocanrol sin concesiones.

Desahuciando el miedo – Ingravitö y El Drogas

Por aquí tenemos debilidad por Ingravitö y no podía faltar su colaboración con Enrique: “porque el Estado vendió hace ya tiempo a los mercaderes tu derecho a un techo”. Un intento de reconstruir nuestra propia voz en contra del desahucio. Del imperdible Sentirnos vivos por encima de nuestras posibilidades (2018).

A la espera – Forraje y El Drogas

Entre acústicas canta “arrancas de mañana y recorres ninguna parte, andas nada piensas poco, a punto de explotar”. Una canción con el consumidor de heroína como protagonista. Lo que duele es controlar. En Estoy que muerdo (2003).

Zorra cruel – Lilith y El Drogas

En el segundo largo de Lilith, madame genuina del rock, titulado Sal si puedes (2009), nuestro colega hace sus pinitos en los coros y en las estrofas centrales.

Y es que tú – Estrago y El Drogas

Lo de Estrago y las colaboraciones da para un capítulo aparte. En este caso, una adorable y terrible canción sobre la prostituta que “recorre la ciudad gritando guapo” y llenando su bolso de dinero y “ganas de llorar” cada noche. Del álbum Cabeza loca (2004).

Los carniceros – Poncho K y El Drogas

Una declaración de intenciones “todos los cuentos me metían miedo”. Una clara reivindicación a renegar de la falsa herencia. A pachas con Poncho K en su 11 palos (2017). Enrique no pudo grabar el vídeo, parece ser.

Duelo de titanes – Dinero y El Drogas

En su autohomenaje A 10 años luz (2018) celebrando su década en los escenarios, la banda Dinero contaron con Enrique para dar un aire nuevo a esta canción. Fantástica.

El perro verde – Marea y El Drogas

Las querencias de Kutxi Romero y Los Marea con El Drogas y sus Barricada son más que evidentes. Una muestra de la adoración común la encontramos, entre otros, en esta canción de Revolcón (2000).

La fiesta en paz – Iratxo y El Drogas

El cantautor madrileño contó con nuestro protagonista para darle caña a este temazo. Un estribillo pegajoso y callejero que debió merecer mejor suerte. Del álbum Amor y otras guerras (2014).

Sembrar la verdad – Insolenzia y El Drogas

Qué sencilla realidad: “en cada silencio hay un muerto y en cada lamento hay un vendaval”. Hermosa reflexión. Aparece en La boca del volcán (2010).

El charco – Karkoma y El Drogas

Una joya oculta, un desconocido tema recogido en A cuatro patas (2014). Dale al play y disfruta.

Baja por diversión – La Fuga y El Drogas

Qué ociosa posibilidad, una baja por diversión. En su álbum de 2005 Negociando gasolina los de Reinosa contaron con la voz de nuestro protagonista para reclamar un poco de fiesta cuando sea necesario.

Que corra el aire – Ciclonautas y El Drogas

“Cansado de la burla y de tanta potestad que acá los mismos culos vuelven a sangrar” y así seguimos. Reivindicando “que corra el aire” y que sufran otros en el álbum de 2014 Qué tal?

Cervecita y caldouva – Sínkope y El Drogas

“No seremos nunca mansos” clama El Drogas en esta canción. Reflexión sobre los que aprenden de los libros y de la vida para mejorar su vida y saber estar. Hay que ser valiente para compartir micrófono con Vito y sus complejas letras. En Museo de rejas limadas (2015).

Otra luz – Cero a la izquierda y El Drogas

En el más que recomendable No ha dejado de llover (2015) encontramos esta tonada: “y no quiero canciones tampoco poesías, todo lo que quedaba murió en la travesía”. Nada de sucedáneos.

Siete pecados – 4 de copas y El Drogas

Y también del 2015 este descarado texto sobre la pecaminosa vida que nos gastamos, siete pecados que “me llevan hacia ti”. Cambiar el alma con el del tridente para disfrutar de un calvario lleno de pecaminosas tentaciones. Del álbum El cuento se acabó.

Nunca dudes en llamar a El Drogas si tienes una buena canción y algo que decir. Que dure muchos años.

Música Moderna: septiembre 2018

Estas últimas semanas hemos disfrutado de buena música (más o menos) reciente, alguna ya con meses rondando por el hiperespacio, incluso por nuestra discoteca virtual o física. Hay un poco de todo: hard rock nacional, algo de ruido y protesta, el toque blues-rock habitual y, como de costumbre, alguna sorpresa.

Dale al play…

El número de Shannon

 El número de Shannon – Carpe Diem

Un álbum excelente. Hard rock bien hecho, con tintes melódicos y mucha influencia 80s, letras curradas y un combo producido con gusto. No sobra nada. Disfruta con la comercialidad de Grita al viento (con un rollo Tierra Santa en el estribillo), Lanzando monedas (“para poder vivir te tienes que mojar”) o Canta, el hard de guitarras de Un paraíso donde ir o Por amor, el rollo setentero de Solo con oír tu voz o Viejos amigos (Hammond incluido). Mención a parte para dos canciones opuestas: Carpe diem, ejercicio compositivo arriesgado del que salen muy bien parados, y Al fin libres, sencilla canción sobre las ventajas del paso del tiempo. De Madrid, por cierto. Como ellos mismos dicen, nuevas canciones para nuevos tiempos. Aquí lo puedes escuchar completo.

Dustin Douglas and the Electric Gentlemen – Break it downbreakitdown-

Como si hubieras mezclado a los hermanos Robinson con Steve Ray Vaughan una noche cualquiera. Trío de Pennsylvania con el propio Dustin Douglas comandando la nave a la voz y las guitarras, Matt Gabriel al bajo (una joya) y Tommy Smallcomb a la percusión. Blues-rock de alto voltaje anclado en lo más profundo de los setenta. Buenos riffs, algunos solos memorables y varias piezas a escuchar atentamente: arrastran influencias rock a lo Bad Company en Goodbye, Your face is stunning y Hold of me, abren los bares (o los cierran) con A little bit y su rollo up-tempo, el espíritu Vaughan bucea en Destiny y Fat cat, se dejan caer por tierras sureñas en Ain’t no denyin’ o rozan el funky en My time is precious. Compilación de alto nivel para los tiempos que corren. Por aquí puedes escucharlo.

Kilmara Kilmara – Across the realm of time

Una banda, para mi gusto, en crecimiento, a pesar de los numerosos cambios. John Portillo a la guitarra y Javi Morillo a la batería se mantienen del proyecto anterior y se suman Daniel Ponce a la voz, Didac Pla al bajo y Miguel Lais como segundo guitarrista. Mantiene su línea estilística basada en heavy melódico con toques power muy apoyado en la producción de Roland Grapow, que deja un poso ya conocido en las canciones: batería poderosa, desarrollos vocales melódicos con estribillos rompedores y guitarras rápidas. Tremendos cortes como Purging flames, The forge o The end of the world conviven con un aire sinfónico en My Haven, algo de progresivo en The silent guide, oriental y misterioso en Principles of hatred y mis dos favoritas: Disciples y la más tranquila I shall rise again. Una apuesta segura del género que podéis escuchar aquí.

sentirnos_vivos Ingravitö – Sentirnos vivos por encima de nuestras posibilidades

Otros que van para arriba, los navarros Ingravitö se han marcado un grueso disco de heavy con toques metalcore, mezcla de voces oscuras con otras más melódicas y, sobre todo, mucha libertad musical y expresiva. Tan pronto se acercan a Soziedad Alkohólica como se arriman a Habeas Corpus o donde les da la gana. Nos hablan de los migrantes en Deportado del Edén (brutal groove) o Cuánto dura tu voz con Iker Piedrafita (“ahora no es fácil volver/por miedo a explicarles que/no encontré lo que busqué/cuesta volver a empezar”), la corrupción en Vitaminas pa’ los cerdos, la influencia de los medios de comunicación en Te quieren de rehén, las condiciones laborales en Las que limpian, la diferencia de género en Los cuentos de Sara y el abuso del sistema en Desahuciando el miedo (con El Drogas). Especiales Kobane y la propia Sentirnos vivos por encima de nuestras posibilidades. Han realizado una miniserie con diez vídeos donde los protagonistas de cada canción cuenta su historia. Impagable esfuerzo artístico y comunicativo. Lo puedes descargar en su página web. Txus, Mikel, Iñaki y Xavi dan una vuelta de tuerca a la resistencia.

Halestorm – Vicious 

Metal moderno con raíces sucias y letras agresivamente sexuales, un toque de hard rock por aquí y un poco de melodía pop por allá conforman esta cuarta entrega de Halestrom. Adoro la segunda parte del disco, sobre todo Killing ourselves to live y su estribillo doblado, la melódica Heart of novocaine, la acústica The silence o la contundencia vocal de The white dress. No desentonan los riffs de Black vultures o Buzz, con un rollo eighties en puente y estribillo, ni Do not disturb, más arriesgada. Lzzy Hale no te va a dejar impasible,  desde luego.

 Riot V – Armor of light

Yo había sido (medio) fan de Riot en tiempos antiguos (aquel Thundersteel) y la reencarnación como Riot V me pareció un sacacuartos, como tantas otras, más sin la presencia del carismático Mark Reale. Sin embargo, un amigo me insistió en escuchar este Armor of light, disco que me ha acompañado a lo largo del verano y que debo recomendar. El heavy clásico de armonías improbables, estribillos grandes, solos a dos guitarras (Mike Flynz y Nick Lee) y el doble bombo a tope (cortesía de Frank Gilchriest) . Aciertos plenos en Angel’s thunder, Devil’s reing, End of the world, Messiah, Set the world alight (más moderada), la hipermelódica Ready to shine o la veloz San Antonio. Un clásico moderno vaya.

 

 

 

Algunos discos que sigo escuchando (3)

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Algunos discos que sigo escuchando (3)

El pasado año se hizo mucha y buena música en español, tanto en estudio como en directo, y aunque por aquí somos muy forofos y dedicamos nuestro tiempo libre a escuchar y compartirla en cualquier formato, nunca da tiempo a traer todo lo que nos gusta. Para novedades hay otros espacio mucho mejores, más dedicados. Sin embargo, el primer artículo de este año lo queremos llenar con algunos álbumes que se nos escaparon por el blog pero que nos acompañaron muchas horas mientras hacíamos nuestra vida, canciones que sonaron mientras conducíamos, hacíamos el amor o vagueábamos con unas cervezas. Ahí están… pero aún hay muchos más.

9 lágrimas 9 lágrimas – Tempus fugit

Reconozco que no hice mucho caso a este disco de 9 lágrimas. No soy demasiado fan del sonido Cube. Pero gracias a la crítica de un blog amigo le di al play y me he enganchado. Más allá de las comparaciones con Sober, 9 lágrimas han facturado un fantástico compendio de hard rock moderno y un trabajo de guitarras sorprendente. Solo por un tema como Vientos de Alejandría ya merece la pena. Pero ahí está Madre azul, que suena tremenda: el riff central y el estribillo especialmente, un buen arreglo en el puente y una letra redonda. Junto con Todo lo que fui (se cuelan los Metallica de los noventa), Bendición, Tras la tormenta y Melodía interpretada hacen de Tempus fugit una excelente escucha.

 

Desalojo – Despierta portada_despierta

Los gallegos eligieron a Iker Piedrafita para producir este segundo largo donde las labores de Diego y Randy a las guitarras y la voz particular de Jito han creado una obra muy interesante, que gana a medida que la escuchas. Tienen una especial manera de componer himnos roqueros para cantar a voz en grito en los conciertos: Inalcanzable, Sangre y sudor o Entre suspiros son buenos ejemplos. Pero hay más, con una mezcla de influencias interesante. Caña buena en Mi propio ego (“soy la respuesta equivocada a tu pregunta/soy el que vive siempre bajo un mar de dudas”) o La cuerda floja. El buen gusto con la colaboración de Aurora Beltrán en Bajo la piel. Y el final con Pánico, desarrollado en más de ocho minutos, muy atrevido. Una evolución muy buena desde su anterior obra, a la espera de que sea un signo de una larga y fructífera carrera.

 

Ingravitö portada Ingravitö – Diario de un susurro que grita

Autodenominan a su música metal-transgénico, música rabiosa y llena de sangre e intenciones. Vive en ellos lo mejor de SA, Desakato o los Hamlet más ruidosos, pero sacudido con una coctelera melódica bruñida de metal-core. No es solo caña burra y veloz, es buena construcción del tema, puentes/estribillos elaborados y algunos pasajes sonoros acertados. Falta un poco de magia en algunos momentos, pero llegará, porque tienen muy buenas canciones. Sin olvidar letras actuales y poco manidas. Tremendo principio con Un lugar, otro lugar y Una más (single, por cierto), con puntos álgidos en Desdibujándome, Atardecer oxidado, Lluvia ácida (“rabia y dolor al ver las cartas marcadas”) o la calmada Trapecios rotos. De Pamplona, buenas influencias.

 

 Whisky Caravan – Donde ella duerme Whisky-Caravan-2014-Donde-Ella-Duerme

 No podían faltar los madrileños Whisky Caravan con este largo lleno de rock bueno y directo, sin complicaciones. No te dejes engañar por la primera impresión: la voz de Danny Caravan se parece a la de Bunbury, sin duda, pero la banda no es una copia, aunque por momentos suenan a Héroes del Silencio. Tienen más cosas en su música, influencias folk, mucho blues. Genial comienzo con Volver, buen resumen del sonido general del grupo (esas acústicas, ese piano, ese arreglo tras el estribillo, ese crescendo final). Siguen grandes en Dónde enterrar los sueños, Sombreros y Escombros (“entre los escombros hay fabulosos castillos de arena”). Comercialidad íntima en Hacia ningún lugar, Chica carmín y La suerte que has tenido. Mónica Merino hace una labor fantástica con las teclas. Buena banda y buenas canciones.

 

 

Y si aún quieres saber qué discos seguimos escuchando, pincha en los otros artículos de esta serie:

Algunos discos que sigo escuchando (1)

Algunos discos que sigo escuchando (2)