Judas Priest – Defenders of the faith – 1984

Judas Priest – Defenders of the faith

Tras el pelotazo sonoro que fue Screaming for vengeance, Judas Priest volvió a los estudios Ibiza Sound con su incombustible Tom Allom para grabar Defenders of the faith. Editado en 1984, se convirtió en un favorito de banda y fans y copó los directos de la siguiente gira. Vendió bien (fue número uno en España) hasta alcanzar el platino en Estados Unidos (actualmente supera los 4 millones en todo el mundo) y permitió a la banda montar una gira mastodóntica, con llenos espectaculares.

La banda la formaban Rob Halford, voceras, Glenn Tipton y K.K. Dowing, guitarras, Ian Hill, bajista, y Dave Holland, batera. Todas las canciones vienen firmadas por Halford, Tipton y Dowing, a excepción de la versión Some heads are gonna roll de Bob Halligan Jr. En lineas generales mantiene el áurea de su anterior trabajo pero comienzan a experimentar con sintetizadores y guitarras sintetizadas, lo que desarrollarían totalmente en el posterior Turbo. Curiosamente, al repasarlo para esta entrada, he tenido la sensación de que me llevaba de los sonidos más Screaming en las primeras canciones a otros más Turbo en las últimas.En la portada vemos a The Metallian, primo de The Hellion, que aparece en el Screaming, ambas creadas por Doug Johnson.

El álbum comienza con el pelotazo Freewheel burning, un tema rápido, con el sonido clásico de la doble guitarra armonizada, una sección rítmica demoledora y Rob reventando la pana. Una canción para autodefinirse: rápidos y furiosos nosotros cabalgamos el Universo. Se editó como primer single, rompedor, y se realizó el siguiente video-clip.

Judas Priest – Freewheel burning 

 

Continúa Jawbreaker (rompemandíbulas) con una historia corta sobre un tipo (¿un boxeador?) a punto de dar el golpe de gracia desde su rincón. Estructura similar a la canción anterior, trabajazo de nuevo del combo rítmico y una melodía vocal atronadora.

Rock hard ride free nos anticipa los sonidos venideros con una intro de guitarra inolvidable, de lo mejor del tema, y un estribillo sencillo pero con unos agudos tremendos. Muestra de los Judas ochenteros, incluso sonidos ya cercanos al Turbo.

The sentinel: bufff, hablamos de uno de mis temas favoritos de Judas, con una parte central impresionante y unas guitarras devastadoras. El estribillo, un hit coreable en cualquier concierto.

Judas Priest – The sentinel

 

Después nos echamos encima la “canción de amor” del álbum. Love bites, con esa mezcla de ritmo bit-pop y la guitarra entrando a contratiempo, con la voz tan característica, posee un encanto extraño, un tanto hipnótico. Una forma de declararse bastante sexual.

La canción más polémica en su época fue Eat me alive, una canción sobre felaciones que fue criticada en Estados Unidos. En lo musical, una de las ¿flojitas? basada en un riff machacón muy de la época, una estructura sencilla y un trabajo solista correcto pero sin deslumbrar. La única que por entonces no incluyeron en los directos.

Como segundo single la compañía se decantó por Some heads are gonna roll. Los sintetizadores se dejan oír más en este tema aunque no carece de fuerza ni de un buen guitarreo. Halford (y la banda en general) está más comedido y no se luce con sus agudos como en otros temas.

Judas Priest – Some heads are gonna roll

 

Volvemos al sonido Judas clásico con Night comes down aunque manteniendo los sintetizadores (en segundo plano); estupendo el bajo de Hill manteniendo el fondo del tema. Estribillo fabuloso, solo a dos guitarras y un final glorioso.

Terminamos con la dupla Heavy duty/Defenders of the faith. La banda solía tocar los dos temas unidos en directo dando un aire algo más ruidoso a ambas. Canciones para cantar a pleno pulmón.

Judas Priest – Heavy duty/Defenders of the faith

 

Un clásico que pronto cumplirá treinta años. Espero que la banda le de un trato tan digno como a la edición 30 aniversario que hace poco sacaron del Screaming for vengeance.

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Las mejores canciones de Europe

Lo mejor de Europe

La historia de Europe puede dividirse en tres periodos: el primero abarca desde sus orígenes al megaéxito y el abandono de John Norum, guitarrista; el segundo, la etapa americana, con Kee Marcello, hasta su separación en 1993; la tercera, desde el retorno a los directos y el estudio en 2003 hasta la actualidad.

Durante varios años Joey Tempest, cantante, y John Norum, guitarrista, vagaron por los escenarios suecos con su banda Force. En 1982 adoptaron el nombre de Europe y, por fin, tras ganar un concurso de talentos estatal, grabaron su primer álbum titulado como la banda. Escuchamos la juventud, las influencias de Thin Lizzy y la sencillez de unas canciones primigenias; estaban aún en proceso de formación como compositores e intérpretes. Además de Tempest y Norum formaban la banda Tony Reno a la batería y John Léven al bajo.

Europe – Seven doors hotel

 

En 1984 editaron su primer disco maduro, Wings of tomorrow, con canciones para su propia historia como Open your heart, Dreamer, Dance the night away o Stormwind. Para la gira posterior se incorporó el teclista Mic Michaeli y un nuevo batería, Ian Haugland.

Europe – Stormwind

 

La CBS se fijó en ellos y les ofreció un contrato internacional. Con la alineación clásica al completo entraron en el estudio con Kevin Elson para lo que sería el superventas The final countdown (1986). Contenía temazos del nivel de Carrie, Ninja, Rock the night  y la propia The final countdown (¡número 1 en 25 países!). El álbum alcanzó el triple platino en los Estados Unidos y unas ventas globales superiores a los ocho millones de copias.

Europe – Rock the night

 

Pero como todo no puede ser felicidad, en la cima del éxito John Norum abandonó la nave y comenzó su carrera en solitario. Aquí podemos comenzar la segunda parte de la historia de Europe. El sustituto fue Kee Marcello. Tras dos años de interminable gira el nuevo line-up escogió a Ron Nevison para producir Out of this world (1988). Aunque habían perdido parte de la fuerza mantenían buenas melodías y funcionó bien en el mercado. Un disco que gana con las escuchas.

Europe – More than meet the eyes

 

Decidieron contar con compositores externos y el productor Beau Hill para el siguiente Prisoners in paradise (1991), con resultados irregulares. Contiene temazos (Halfway to heaven, I’ll cry for you o Girl from Lebanon) al lado de medianías y el conjunto perdió en el resultado final. El auge de los nuevos sonidos grunge lo alejó del escaparate y la banda decidió tomarse un respiro que, al final, duró casi diez años.

Europe – Halfway to heaven

 

Tras una breve reunión en 2000 para celebrar el cambio de milenio, los cinco miembros de The final countdown comenzaron a considerar volver por sus fueros. Tres años después lo oficializaron y se dieron una gira de prueba. La buena acogida animó al combo a editar Start from the dark (2004) mezclando sonidos pasados con nuevas tendencias, como buscando su nuevo yo. Dos años después ahondaron en melodías y arreglos más modernos y duros en Secret society.

Europe – Always the pretenders

 

Con el siguiente Last look at eden (2009) consiguieron por fin aunar su sonido ochentero con el actual creando una obra excepcional donde con acierto se acercan a sonidos más ásperos (The beast, Gonna get ready) con los más suaves (No stone unturned, New love in town) y proporcionó otro puñado de buenas canciones. Tras una exitosa gira buscaron acercarse a sonidos más setenteros con Bag of bones (2012) y la producción de Kevin Shirley, donde regalaron trallazos como Firebox, Demon Head o Mercy you Mercy me.

Europe – New love in town

Europe – Firebox

 

Europe han vuelto para quedarse y lejos de hacer un autocomplaciente monumento a su propia historia están buscando nuevos caminos para su música, a diferencia de otros coetáneos que se conforman con vivir de las rentas o elaboran trabajos mediocres carentes de talento o buenas intenciones. Os dejo, cómo no, con el inevitable.

Europe – The final countdown

Shinedown – Amaryllis

Shinedown – Amaryllis

Hace unas semanas llegué a este el cuarto álbum de Shinedown, publicado hace varios meses. Comencé a escucharlo más por el vicio de pegarme a la oreja cualquier cosa que por verdadero interés, pero, Amaryllis comenzó a mostrar mucho más de lo que yo esperaba, una mezcla de hard rock tamizado por las influencias de Alice in Chains o los mismos Muse de Absolution (escuha Unity).

El grupo lo forman Brent Smith, cantante y principal compositor, Barry Kerch, batería, Eric Bass, bajista y piano, y Zach Myers, guitarrista. También tiene un papel fundamental Dave Bassett, quien compone en todos los temas, mete guitarras y co-produce muchas canciones. En general, como suele ocurrir en grupos actuales, la producción tiende a saturar de capas las canciones, a veces en exceso, lo que le da un aire algo sobrecagado en ocasiones. Aunque como productor figura Rob Cavallo varios cortes han sido co/postproducidos por Bassett y Bass.

El comienzo con Adrenaline y Bully no puede ser más prometedor. Dos temas cañeros, pero con melodía y estribillos de estadio. Buen trabajo vocal aunque se echa de menos un solo para mi airguitar. Esta es una constante de todo el álbum. Muchas guitarras, algunos buenos riffs pero apenas algunos solos y punteos más bien parcos. Hay una mezcla de estructura clásica con aires más actuales que me gusta, el conjunto ha quedado empastado muy bien.

Shinedown – Bully

Cuando se alejan de los sonidos clásicos pierden para mí algo de ese gusto hard de los primeros temas, como pasa en Enemies o Nowhere kids, donde dejan que el ritmo se imponga y suenan más metaleros. Sin embargo, en otros, como en Amaryllis, la tercera, dejan de lado esta sobrecarga, permiten que la melodía mantenga el tema y el resultado no puede por menos que fascinar. Me pasa algo parecido con Miracle, quizá mi favorita; me la imagino gritando a pleno pulmón en un buen concierto.

Shinedown – Miracle

Las orquestaciones sientan muy bien a los temas. En especial la última Through the ghost, fenomenal de nuevo Brent Smith y delicado el piano que Eric Bass mete. En I’m not allright hay una sección de trompetas que revientan el oído y dan un toque estupendo al tema.

En esta dicotomía clásico/moderno transitan la mayoría de los temas. A mí me ha enganchado. Un buen trabajo vocal (I’ll follow you), buenas melodías y estructuras con cierto tufillo hard rock, una producción limpia aunque por momentos sobrecargada y un acabado elegante. A destacar también al bajista Eric Bass que sin grandes alardes se luce en la mayoría de los cortes.

A disfrutarlo.

Shinedown – Adrenaline

Black Country Communion – Afterglow

El nuevo álbum, el tercero, de Black Country Communion no va a defraudar a ninguno de sus seguidores: suena más hard, más setentero, más vibrante. La banda, para quien aún no lo sepa, está formada por: Glenn Hughes, voz principal y bajo; Joe Bonamassa, prodigio de la guitarra; Derek Sherinian, teclista; Jason Bonham, batería; y el quinto miembro, Mr. Kevin Shirley, culpable de que estos cuatro se juntaran y productor del disco.

Para empezar por algún lado, Black Country Communion no inventan nada nuevo y muchos temas recuerdan vívidamente a otras bandas: en Midnight sun se calzan las botas de The Who, en Confessor Glenn les pone los pantalones de Deep Purple y en Cry Freedom Joe emula a los hermanos Young con un riff fabuloso (y se anima a cantar). Incluso por momentos me han traído a la mente unos más recientes Audioslave (This is your time). Pero, por comparar, podríamos seguir buscando con todos los temas para al final llegar a una conclusión: ¿qué importa de dónde haya venido la inspiración? Lo importante es que un grupo de musicazos nos deleitan con unas canciones sobresalientes, plenas de buen gusto, interpretaciones brillantes y un montón de amor por el rock.

Y, en cualquier caso, Glenn Hughes estuvo inventado el hard rock en los setenta. Y Bonamassa es el hijo bastardo de Paul Kossof y Jimmy Page. Y ya sabemos de quien es hijo Jason…

La inicial Big train y las nombradas Midnight sun y Cry freedom tienen un groove intenso y disfruto en especial del modo en que Hughes interpreta esos temas. La mezcla de melodía acústica y épica creciente de Afterglow encandila, con su regustillo Zeppelin, y un colosal Bonamassa. The cicle es un tema largo en el que la interpretación grupal mantiene la atención y los detalles de Joe la convierten en un poco más. Por destacar algún tema más, The giver y cómo suena el riff de Crawl .

En fin, un disco completito para orejas roqueras donde encontramos temas muy buenos con regusto añejo y excelentes interpretaciones. No dudes en hacerte con él. Mientras, puedes escucharlo completo aquí Black Country Comunion – Afterglow

Producido por Ron Nevison

Producido por Ron Nevison

Como tantos otros mitos de la producción, Ron Nevison comenzó como ingeniero de sonido. En los primeros setenta trabajó en discazos como el debut de Bad Company, Quadrophenia de The Who o el Physical Graffity de Led Zeppelin (ahí es nada). A mitad de década dio el salto a la producción con Thin Lizzy y su Nightlife.

Thin Lizzy – Still in love with you – 1974

Trabajo tras trabajo comenzó a depurar su estilo. Uno de los grupos con los que subió como la espuma fue UFO. A ellos les produjo  Lights out (77) y Obsession (78), así como el imprescindible directo Strangers in the night (78), uno de los fundamentales en cualquier discoteca roquera.

UFO – Lights out

A principios de los ochenta, el bueno de Ron se especializó en sonidos llenos de melodía pegajosa y teclados, una mezcla de pop marchoso y rock familiar, que consiguió bastante éxito de ventas con Survivor (Vital signs, 1984) o Heart (Heart, 1985).

Heart – If looks could kill

Este éxito y la deriva comercial de la música rock a mitad de la década de los ochenta hizo que estrellas consagradas con ansias de recuperar ventas o nuevos talentos deseosos de conquistar el mercado yanqui se pusieran en sus manos. Entre ellas, Ozzy Osbourne (Ultimate sin, 86), Kiss (Crazy nights, 87), Europe (Out of this world, 88) o el supergrupo Damn Yankees (1990) .

Ozzy Osbourne – Shot in the dark

Europe – Superstitious

Damn Yankees – High enough

Este éxito masivo le fue abandonando progresivamente en los noventa, aunque consiguió clientes de renombre (Meat Loaf, Night Ranger, Foghat), alguna superbanda (Bad English) y varios nuevos pipiolos (Firehouse, Candlebox).

Si hacemos caso al propio Nevison, ha trabajado como ingeniero y/o productor en álbumes que han vendido más de cien millones de copias. Casi nada. Disfrutad de este genio de la producción.

Kiss – Crazy crazy nights

¡Ah, y se encargó de la música de Karate Kid! Por si fuera poco revival ya esta entrada…

Survivor – The moment of truth

Black Sabbath – Live evil – 1982

Black Sabbath – Live evil – 1982

Este directo no tiene desperdicio: ni por el contenido musical, ni por la imagen, ni por la historia, ni por la leyenda negra que arrastra.
Fue grabado durante la gira del Mob Rules en Estados Unidos, entre abril y mayo, y editado en el mismo año 1982. Se recogieron conciertos en Seattle, San Antonio, Dallas y Fresno. Este concierto se editó en origen en doble vinilo. Luego se pasó a doble CD, aunque al poco tiempo se decidió concentrar todo el show en un solo CD a costa de reducir el sonido del público, la intervención de Dio entre canciones y eliminar un tema.
En cuanto al contenido musical, imposible negar la fantástica selección de temas, fundamentalmente de la era Dio, y la estupenda interpretación de todos ellos.  Aquí está el set list.

En cuanto a la imagen: una de las mejores portadas de la Historia del rock, donde se recogen algunos de los personajes de sus canciones surgiendo del mar, como si de un desembarco se tratara. El interior muy bien cuidado con fotografías de los miembros del grupo.
En cuanto a la leyenda, en fin, se dice que tiene más de estudio álbum que de directo, pues recibió muchos retoques y la mezcla se llevó una buena parte del sonido original. También se achaca al proceso de producción el “despido” de Dio, insinuando que se intentó beneficiar subiendo su voz.
En cuanto a la historia, fue el primer directo oficial de Black Sabbath y documento imprescindible en la carrera de Ronnie y de los probios Sabbath. Además, sirve como excusa para discutir si gusta más la etapa Ozzy o la etapa Dio, o si las canciones del primero suenan mejor o peor en la versión del segundo.
En cualquier caso, una gozada para los oídos, uno de los mejores live del rock & metal de la historia.
Black Sabbath – Live evil – Heaven and hell
Black Sabbath – Live evil – Paranoid

Producido por Michael Wagener

Producido por Michael Wagener

Dedicar una entrada a este caballero me ha costado muchos quebraderos de cabeza. No en vano está detrás de mis discos favoritos de los ochenta y todos sabemos que la música que mamamos en nuestra adolescencia se nos clava para siempre. Aunque aquí vamos a revisar la carrera como productor de  Mr. Wagener, no hay que olvidar su trabajo de mezclador (o en post-producción); este tipo está tras el sonido del Master of puppets de Metallica, No more tears de Ozzy, el primer trabajo de Motley Crüe y Poison, todo Dokken y lo mejorcito de Accept, Krokus o WASP. Según su página web, alcanza la friolera de 94 millones de copias en hogares de todo el planeta.

Wagener comenzó su vida musical como guitarrista de los incipientes Accept, al lado de Udo. Pronto se dio cuenta que su futuro estaba tras los controles y comenzó a ocupar su tiempo de estudio en estudio por su Hamburgo natal hasta que a principios de los ochenta se encargó de los primeros álbumes de Accept como ingeniero y (según él) como co-productor. Destaca su labor en un genial Restless and Wild (1982).

Accept – Restless and wild

En la misma época entabló amistad con Don Dokken, otro personaje fundamental en esta historia. Cuando Dokken, la banda, comenzó a publicar su música eligió a Wagener para encargarse de la producción. El sonido de aquellos temas es ciertamente deudor del estilo del mago alemán. Breaking the chains (1983) fue su primer trabajo en escalar en las listas yanquis, alcanzando el millón de copias.

Dokken – Breaking the chains

El año 1984 marca un antes y un después en su carrera. Se traslada a Los Ángeles y comienza a codearse con “lo más” de la escena de aquella ciudad. Comienza a producir y, sobre todo, mezclar diferentes trabajos (Megadeth, Poison, Motley o Metallica). Como productor comenzó a destacar y se encargó de temas como…

Stryper – Makes me wanna sing 

Alcanzamos sus años de éxito masivo, donde supo coger el pulso al mercado y a las bandas que confiaron en él. Entre 1987 y 1992 alcanzó vairos números uno y dejó para la leyenda varios discos imprescindibles con Skid Row, White Lion, Bonfire, Alice Cooper y los propios Dokken.

Skid Row – Youth gone wild

White Lion – When the children cry

Bonfire – American nights

Extreme – Hole hearted

A principios de los noventa los cambios de gusto en el mercado yanqui, a favor de toda la ola de Seattle, y el abandono por parte de la MTV del rock de masas, que había sido su principal cliente en los años anteriores, relegó a este tipo de producciones a un segundo plano. Aun así nos dejó algunas joyitas como…

Ozzy Osbourne – I just want you

Los siguientes años intercaló producciones más comerciales con otras más roqueras, sobre todo con antiguos socios: el regreso de Dokken, el disco en solitario de Sebastian Bach, sus siempre fieles Raven o los mismos Accept. Intentó lanzar algunas nuevas bandas con su propio sello pero el sonido que le caracteriza ya no vende como antes o no ha sabido encontrar la joya del nuevo siglo. Grupos nuevos como Lordi o The Rasmus confiaron en él. Un buen intento fue Crooked X.

Crooked X – Rock and roll dream

No tendría página para colgar todas las canciones que este hombre ha dado a mi discoteca particular. Hoy le rindo un pequeño homenaje por las horas de placer que me sigue dando la música que ayudó a crear.

Skid Row – In a darkened room

Las mejores canciones de Twisted Sister

Lo mejor de Twisted Sister

La historia de Twisted Sister es muy curiosa. Idolatrados por unos pocos, menospreciados por otros, tuvieron, realmente, un par de años de éxito y cierto revuelo mediático, con buen apoyo por parte de la MTV y mucho ruido durante su enfrentamiento con el Congreso de Estados Unidos (por el intento de censurar su música).

Aunque el germen del grupo existe desde 1972, no fue hasta 1976 cuando Dee Snider, cantante, se unió a Jay Jay French y Ojeda, guitarras, conformando juntos el estilo de la banda concierto a concierto. Tras múltiples cambios, consiguieron editar el primer álbum en el año 1982 en una compañía independiente (Secret Records). Under the blade, que así se llamaba, tenía un sonido pobre en parte por la mala producción (a cargo de Pet Way de UFO) y en parte por la falta de presupuesto. Contiene algunas de sus canciones más rápidas y, desde luego, el germen de lo que luego serían sus temas más populares.

Twisted Sister – Under the blade

La banda estaba formada por Dee Snider a la voz, Jay Jay French y Eddie Ojeda a la guitarra, Mark Mendoza al bajo y AJ Pero a la batería. El sonido es una mezcla del glamrock de gente como Alice Cooper o T-Rex con el heavy de finales de los setenta y los primeros ochenta (Iron Maiden, UFO, Judas Priest). El aspecto provocativo, con ropas femeninas multicolores, pero manteniendo un tono de macho-man ,llamaba tanto la atención como sus continuas charlas y arengas al público.

El grupo se mantuvo en el underground hasta que Atlantic les ofreció una oportunidad que no despreciaron. En 1983 editaron You can´t stop rock and roll manteniendo el sonido primitivo anterior pero con más cuidado en los temas y una producción mejorada. Consiguieron entrar en las listas de ventas con los singles I am (I’m me) y You can’t stop r’nr.

Twisted Sister – I am (I’m me)

Sería una año más tarde cuando dieron el pelotazo definitivo con su mejor álbum: Stay Hungry. Gracias en parte al trabajo de producción de Tom Werman (y a composiciones que contenían estribillos y melodías más accesibles) y a un apoyo interesado de la MTV consiguieron varios éxitos que llevaron el álbum a los tres millones de copias en apenas unos meses.

Twisted Sister – Stay hungry

Sus directos furiosos llenos de provocación hicieron el resto. Los recintos se llenaban y el dinero por fin entraba a raudales. ¿Quién puede resistirse a un tema tan pegajoso como We’re not gonna take it?

Twisted Sister – We’re not gonna take it

Pero el triunfo fue efímero. Al año siguiente pusieron en las tiendas Come Out and play con la producción de un veterano como Dieter Dierks (Scorpions). El sonido giró hacia una mayor comercialidad, dejando de lado los riffs duros por los arreglos vendibles. A pesar de algunos buenos temas como Be chrool to your scuel (con Alice Cooper y coro de chicas incluído), la propia Come out and play o Fire still burns, no consiguió buenas ventas y se convirtió en la última grabación como grupo de los Twisted Sister.

Twisted Sister – Be chrool to your scuel

Porque el último disco oficial de Twisted Sister, Love is for suckers, resulta ser un compendio de canciones que Snider grabó para un proyecto en solitario y en el que ningún otro miembro de la banda participa. La compañía de discos no dio su brazo a torcer y acabó siendo publicado bajo el nombre del grupo. Algunos temas fueron rescatados en una gira posterior pero la historia tocaba a su fin. Un par de meses después se separaban oficialmente.

Regresaron, como tantos, años después, pero no volvieron a editar material nuevo y actualmente se dedican a tocar a todo volumen por cualquier lugar del mundo. Ve a verlos si pasan cerca de tu casa.

Twisted Sister – The fire still burns

Producido por Robert “Mutt” Lange

Producido por Robert “Mutt” Lange

En cualquier página de internet se alaba el trabajo de este Sudafricano nacido en 1948 como uno de los más influyentes productores de los años ochenta. Su estilo particular de trabajar (para unos genial, para otros insoportable) le llevó a producir álbumes que generaron más de 100 millones de discos vendidos, ahí es nada: solamente Back in black (AC/DC), Hysteria (Def Leppard) y sus trabajos con su ex-mujer Shania Twain superan los 60 millones de copias en hogares de todo el globo.

Aunque no por el hecho de haber vendido tanto el producto tiene que ser necesariamente bueno, hablamos del productor de obras fundamentales en la carrera de dos monstruos: AC/DC y Def Leppard.

Con AC/DC debutó en 1979 tras los controles en Highway to Hell. ¿Quién pone en duda la calidad de este producto?

AC/DC – Highway to hell

Le siguió el monumental Back in black, uno de los más vendedores y un imprescindible en cualquier discografía roquera, y el último For those about to rock en 1981.

AC/DC – For those about to rock

De manera paralela produjo los mejores trabajos de Def Leppard, comenzando por High’n’dry (1981), siguiendo con Pyromania (1983) y terminando con Hysteria (1987).

Def Leppard – Foolin’

Por si esto no fuera suficiente, se encargó de dos trabajos multiplatino y fundamentales en la historia de Foreigner (4, 1981) y Bryan Adams (Waking up the neighbours, 1991; 18’til I die, 1996). El estilo de “Mutt” está muy claro en ambos, que, junto a los trabajos con Def Leppard, establecen el sello de la casa.

Foreigner – Urgent

Bryan Adams – House arrest

Durante muchos años ha seguido trabajando en docenas de álbumes con diferente suerte. Con Shania Twain, The Cars y Nickelback alcanzó unas ventas y un estatus olímpico. Estuvo tras el éxito de gente como Celine Dion, Backstreet boys o Britney Spears (ughh!)

Nickelback – Gotta be somebody

Lo dicho, un tipo con un estilo particular que ayudó a escribir algunas de las páginas vitales (y superventas) del rock ochentero.

Las mejores canciones de Great White

Lo mejor de Great White

El debut discográfico de Great White llegó en 1984 con un álbum homónimo que incluía varios temas de un EP anterior. La banda llevaba dando guerra desde varios años antes, recorriendo locales de California y tocando donde les dejaran, cuando conocieron a Alan Niven, personaje fundamental en su historia. Niven les dio la primera oportunidad de grabar y produjo lo mejorcito de su discografía. La base del grupo la formaban el cantante Jack Russell y el guitarrista Mark Kendall.

 Crecieron musicalmente pegados a las bandas de glam rock y hair metal pero manteniendo un regusto setentero muy bluesy. A partir del siguiente disco, y con la entrada de otro personaje importante, el guitarrista y también productor Michael Lardie, su sonido va personalizándose, tanto en cuanto a la voz y la forma de cantar de Niven, cada vez más parecido a Robert Plant, como en las guitarras. Muestra este tema de su tercer álbum One bitten… (1987). 

Con la producción de Alan Niven y Lardie, el pelotazo …Twice Shy (1989) llegó a despachar dos millones de copias en Estados Unidos, con temas como Baby’s on fire o The angel song. Giraron con lo más granado de la época y fueron top en la cadena MTV con este vídeo.

Dos años más tarde pondrían lo mejor de su influencia setentera en Hooked, un álbum casi perfecto con un sonido menos comercial que el anterior; eso, y el cambio de gustos de principios de los noventa, impidió que subiera en las listas de ventas. Contiene temazos como Can’t shake it, Cold hearted lovin o esta Desert moon.

En mitad del subidón grunge editaron Psycho City, otro buen disco que no tuvo la atención que se merecía. Destacan temas como Big goodbye, Step on you o Love is a lie, un temazo.

A partir de aquí el grupo empieza a desgajarse y los siguientes álbumes, Sail Away (94) y Let it Rock (96) no mantienen el nivel, aunque siguen facturando estupendos temas. Se mantienen girando y trabajando hasta publicar un más que recomendable Can’t get there from here (99), antesala de su desaparición durante el año siguiente. Años después volvieron a reunirse pero esa es otra historia.

Great White ha sabido mezclar con acierto su parte más roquera con su lado más tierno, creando temas como The Angel song.

Y como despedida, todo un himno cargado de intenciones, Call it rock&roll