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Algunos discos que sigo escuchando (4)

 

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Algunos discos que sigo escuchando (4)

Solemos remover el fondo de los estantes (virtuales y reales) de vez en cuando para recuperar algunos discos que nunca se marchan, que vuelven de vez en cuando a las orejas desde un vinilo, un cedé, el móvil o ese usb que siempre va en el coche. Redescubrir estas canciones a veces es darse cuenta de qué poca suerte tienen todos estos músicos excelentes, cuyos trabajos apenas han llamado la atención. No les falta calidad, les falta presencia en los medios y en los escenarios.

En esta ocasión, vienen por aquí cuatro bandas de puntos distantes del país y de estilos en ocasiones opuestos: los vascos The soulbreaker company, los andaluces La sombra del grajo, desde Cataluña los melódicos Hardreams y para cerrar los ovetenses Baja California. Una muestra de algunos discos que sigo escuchando pasado el tiempo, perdurables, que sobreviven a la novedad. Habrá más.

 

 The Soulbreaker Company – Graceless The Soulbreaker Company GRACELESS

Si no existieran habría que inventarlos. Qué gran banda. Desde sus inicios anclados en el hard rock seventies han ido creciendo con elementos diversos del progresivo a la psicodelia pasando por el soul, arriesgando en composiciones complejas pero sin olvidar las melodías accesibles y las buenas líneas vocales. En este álbum, además, la producción vuelve a ser de diez (Liam Watson y la propia banda tienen la culpa). Las guitarras las ponen Asier Fernández y Dani Triñanes, la voz se la deja Jony Moreno, todo lo que tenga teclas se lo curra  Txiki Lazyhand, la batería la machaca con gusto Ortiz Domingo y el bajo lo perfecciona J.J. Manzanedo (oreja puesta en No one is complaining). Guitarras inspiradísimas en Many so strange o Hard and fast, con esos violines de regalo. Composiciones para repetir como How will we get by? (me suenan a unos The Black Crowes experimentales), la breve 1789 (cómo canta Jony) o Dust from the stars, con esos cambios tremendos. Dale un par de vueltas si no los conoces.

 

 

Hardreams Unbroken PromisesHardreames – Unbroken promises

Metidos de lleno en la grabación de lo que será su cuarto trabajo, con más de quince años a sus espaldas, estos locos siguen haciendo el mejor hard rock melódico por estos lares (AOR, si te parece mejor). Con este estilo y cantando en inglés, difícil tener reconocimiento en este país. La banda actual la forman Manu Esteve a la voz, Sergi Hormigó a la batera, Miquel García a las teclas, Víctor Muñoz al bajo y el fenómeno David Agüera a las guitarras. Lo mejor del álbum, la equilibrada mezcla de teclas y guitarras melódicas con las líneas vocales de Manu. Escucha Count on me o cómo roquean en A high mountain to climb. No es un álbum “blandito”, estos tipos saben dar caña sin perderse mientras ejecutan fantásticas melodías. Y aunque creo que hacen mejor los temas más hard que los lentos, no puedo dejar de disfrutar con It’s only love o la más pausada Now you’re mine (quizá el mejor trabajo vocal). Destacan, además, las guitarras de Goin’ fast (mi favorita) o The land inside our souls. Esperando su nuevo trabajo.

 

 

La sombra del grajo – Doble o nada La sombra del grajo Doble o nada 

Joven banda malagueña que apuesta en este disco debut por un rock urbano al estilo Marea con dejes de otras bandas andaluzas. Cuenta con colaboraciones puntuales como Marcos Molina (Gritando en Silencio) o Fernando Madina (Reincidentes). Doce canciones sin sorpresas pero muy bien ejecutadas, con cambios de ritmo y tono, buenas melodías, estribillos de voces dobladas y alguna sorpresa, aunque se nota el poco presupuesto en la producción, con una mezcla muy plana y sonidos demasiado iguales entre las canciones. Destacan, a mi gusto, Misantropía, que abre con acierto el álbum, A la deriva, Hora de brujas, con un fantástico trabajo de guitarras y un estribillo ideal para los directos, El último tren, con tufillo Barricada, y la final  Grito de libertad, donde construyen una canción personal con gran letra.  Ezequiel a la guitarra y la voz, Antonio a la batería, Joshua al bajo y Ramón a la segunda guitarra.

 

 

 

baja california la cara b del rockBaja California – La cara B del rock

Se meten en una liga imposible, la del hard rock al puro estilo Bon Jovi. Y salen victoriosos. Es increíble cómo suena este álbum. Excelentes guitarras a cargo de Manuel Roz y Javi Monge, con garra, melodía y algunos solos muy bien ejecutados, y una base rítmica bien acoplada que por momentos suena a puro eighties, con Andrés Martínez al bajo y Andrés González a la batería. Composiciones redondas y bien ejecutadas, con estribillos pegadizos y buenas armonías vocales. La inicial Atrápame lo dice todo: riff de guitarra machacón, un solo corto, melodía vocal sencilla bien cantada por Manuel y estribillo directo. Lejos del final suena a Uzzhuaïa, tremenda, como Es la hora y su talkbox que parece tocado por el mismísimo Sambora. Buenas intros, en Hoy toca no dormir o El último hombre en pie. Letras de amor y fiesta, frescura, alegría y mucha marcha en estos once temas. No te pierdas Libres o la final Humanidad.

 

Y si quieres más, no dejes de pinchar los enlaces para descubrir más discos que seguimos, aún, escuchando:

Algunos discos que sigo escuchando (1)

Algunos discos que sigo escuchando (2)

Algunos discos que sigo escuchando (3)

 

Algunos discos que sigo escuchando (3)

Bateria 1

Algunos discos que sigo escuchando (3)

El pasado año se hizo mucha y buena música en español, tanto en estudio como en directo, y aunque por aquí somos muy forofos y dedicamos nuestro tiempo libre a escuchar y compartirla en cualquier formato, nunca da tiempo a traer todo lo que nos gusta. Para novedades hay otros espacio mucho mejores, más dedicados. Sin embargo, el primer artículo de este año lo queremos llenar con algunos álbumes que se nos escaparon por el blog pero que nos acompañaron muchas horas mientras hacíamos nuestra vida, canciones que sonaron mientras conducíamos, hacíamos el amor o vagueábamos con unas cervezas. Ahí están… pero aún hay muchos más.

9 lágrimas 9 lágrimas – Tempus fugit

Reconozco que no hice mucho caso a este disco de 9 lágrimas. No soy demasiado fan del sonido Cube. Pero gracias a la crítica de un blog amigo le di al play y me he enganchado. Más allá de las comparaciones con Sober, 9 lágrimas han facturado un fantástico compendio de hard rock moderno y un trabajo de guitarras sorprendente. Solo por un tema como Vientos de Alejandría ya merece la pena. Pero ahí está Madre azul, que suena tremenda: el riff central y el estribillo especialmente, un buen arreglo en el puente y una letra redonda. Junto con Todo lo que fui (se cuelan los Metallica de los noventa), Bendición, Tras la tormenta y Melodía interpretada hacen de Tempus fugit una excelente escucha.

 

Desalojo – Despierta portada_despierta

Los gallegos eligieron a Iker Piedrafita para producir este segundo largo donde las labores de Diego y Randy a las guitarras y la voz particular de Jito han creado una obra muy interesante, que gana a medida que la escuchas. Tienen una especial manera de componer himnos roqueros para cantar a voz en grito en los conciertos: Inalcanzable, Sangre y sudor o Entre suspiros son buenos ejemplos. Pero hay más, con una mezcla de influencias interesante. Caña buena en Mi propio ego (“soy la respuesta equivocada a tu pregunta/soy el que vive siempre bajo un mar de dudas”) o La cuerda floja. El buen gusto con la colaboración de Aurora Beltrán en Bajo la piel. Y el final con Pánico, desarrollado en más de ocho minutos, muy atrevido. Una evolución muy buena desde su anterior obra, a la espera de que sea un signo de una larga y fructífera carrera.

 

Ingravitö portada Ingravitö – Diario de un susurro que grita

Autodenominan a su música metal-transgénico, música rabiosa y llena de sangre e intenciones. Vive en ellos lo mejor de SA, Desakato o los Hamlet más ruidosos, pero sacudido con una coctelera melódica bruñida de metal-core. No es solo caña burra y veloz, es buena construcción del tema, puentes/estribillos elaborados y algunos pasajes sonoros acertados. Falta un poco de magia en algunos momentos, pero llegará, porque tienen muy buenas canciones. Sin olvidar letras actuales y poco manidas. Tremendo principio con Un lugar, otro lugar y Una más (single, por cierto), con puntos álgidos en Desdibujándome, Atardecer oxidado, Lluvia ácida (“rabia y dolor al ver las cartas marcadas”) o la calmada Trapecios rotos. De Pamplona, buenas influencias.

 

 Whisky Caravan – Donde ella duerme Whisky-Caravan-2014-Donde-Ella-Duerme

 No podían faltar los madrileños Whisky Caravan con este largo lleno de rock bueno y directo, sin complicaciones. No te dejes engañar por la primera impresión: la voz de Danny Caravan se parece a la de Bunbury, sin duda, pero la banda no es una copia, aunque por momentos suenan a Héroes del Silencio. Tienen más cosas en su música, influencias folk, mucho blues. Genial comienzo con Volver, buen resumen del sonido general del grupo (esas acústicas, ese piano, ese arreglo tras el estribillo, ese crescendo final). Siguen grandes en Dónde enterrar los sueños, Sombreros y Escombros (“entre los escombros hay fabulosos castillos de arena”). Comercialidad íntima en Hacia ningún lugar, Chica carmín y La suerte que has tenido. Mónica Merino hace una labor fantástica con las teclas. Buena banda y buenas canciones.

 

 

Y si aún quieres saber qué discos seguimos escuchando, pincha en los otros artículos de esta serie:

Algunos discos que sigo escuchando (1)

Algunos discos que sigo escuchando (2)

Algunos discos que sigo escuchando (2)

 

Tía con Guitarra

Algunos discos que sigo escuchando (2)

De vez en cuando me gusta remover el fondo de las estanterías o rebuscar en los archivos del ordenador o el móvil y pinchar discos que llevan acompañándome poco tiempo (entiéndase unos meses, tal vez un año). Cuando los redescubro, cuando compruebo que esa música se ha quedado para vivir conmigo, con el resto de músicos que ya pueblan mi vida, siento una alegría inmensa. Y de eso trata este artículo, de compartir contigo que aún en estos tiempos de inmediatez, de comida rápida, sexo acelerado y catatonia urbana, podemos recrearnos más allá del viejo clásico o de la novísima novedad para disfrutar de manera más pausada con algunos artistas nuevos, de por aquí la mayoría.

Con estas reflexiones, subo al blog algunos álbumes que por diferentes razones no aparecieron en su momento en el blog pero que, sin duda, debieron. Algunos discos que sigo escuchando pasado el tiempo, perdurables. Habrá más.

 

DesalojoDesalojo – Papeles mojados

A la espera de poder hincar el diente al nuevo trabajo titulado Despierta, repaso este fantástico Papeles mojados. Canciones que rebuscan en el rock más clásico para darle una pátina de siglo XXI y un buen puñado de personalidad, tanto por la voz de Jito como por sus letras, amén de una cuidada producción de Iker Piedrafita (esta vez, acertaste de pleno). Canciones con mucho que decir, como la propia Papeles mojados, la final y casi épica Parte del viento. Las influencias de Randy a la guitarra no se esconden y encuentras muchos guiños; Tras un tren, tremenda. Canciones para cantar a pleno pulmón no faltan tampoco: ahí están A cada instante oír tu voz y A lomos de un susurro. Muchas colaboraciones, demasiadas para mi gusto, y un puñado de canciones que se quedan pegadas. Ahora, a por el siguiente.

 

Caso Omiso – Tarde, mal y nuncaCaso Omiso

Álbum auto-editado hace casi tres años ya, les descubrí hace apenas unos meses. Increíble que estos tipos no hayan conseguido que nadie les publique este pedazo de colección de canciones. Lo cierto es que no hay virtuosismo ni pirotecnia, y la producción llega al aprobado justo. Pero con todo esto, se fabricaron un puñado de canciones que se te pegan. Letras curradas con su punto original, tipos que se entregan en cada riff, en cada compás. Desde el cigarrito con el que abre Por el suelo hasta la final Campo a través. Por el medio, temas importantes como Duermevela, Todo me sale al revés (qué recuerdos a EUKZ) o Ahora que no miento (genial juego de tempos, con tufillo a Kolibrí). En mi opinión, estos cuatro asturianos se merecen un poco más de atención. Y un nuevo álbum pero ya, gente.

Adestono Adestono – Tiempo y castigo

No puede negarse que la voz de Aleka marca mucho del estilo de Adestono, que ellos mismos encajan entre lo más granado del rock patrio. Pero también sería injusto, porque toda la banda suena muy compacta. Buen trabajo de guitarras, con algunos riffs bien conseguidos y la pareja Álvaro y Carlos combinándose con muy buen gusto. Entre los diez cortes del álbum tienes un poco de todo, como siempre para gustos, pero no puedo dejar de tararear Canción de soledad, Alúmbrame o Guerrero del anochecer (guitarra heavy rock clásica, de veras). El ritmo de Luces rotas y Falta de categoría me enganchan. Ese regusto a Iniesta de Anacoreta les acerca al tema perfecto. La caña de Diez y diez. Están de gira aún y seguro que tocan pronto cerca de tu casa, no los pierdas de vista porque nos darán muchas alegrías.

Sacramento – A sangre y fuego sacramento

Desde el principio queda claro que Manuel Escudero se ha marcado un discazo lleno de Rainbow y Deep Purple. No se esconde, pues dos temas van dedicados al mundo púrpura: Cielo púrpura y Black deep rainbow (este último al genial Blackmore). Muchas colaboraciones, se mueve entre riffs bestiales, teclados setenteros, buenos coros y mucha, mucha voz. Katmandú junto con La estrella de David nos pasean por caminos orientales, cada uno en su estilo, con su toque distintivo. Una balada tierna como Pienso en ti, dedicada a un amigo que se suicidó, delicada, bien arreglada. Kamikaze es brutal. En fin, power metal enredado en classic rock, mucho y buen trabajo instrumental y uno de esos discos que no aparecen con frecuencia y del que deberíamos hablar mucho y bien alto.

Y si aún quieres saber qué discos seguimos escuchando, pincha en los otros artículos de esta serie:

Algunos discos que sigo escuchando (1)

Algunos discos que sigo escuchando (1)

Tocata

Algunos discos que sigo escuchando (1)

Hoy día la música se consume deprisa, los grupos no perduran, buscamos la inmediatez. Eso nos obliga a estar constantemente escuchando el nuevo disco de una nueva banda y, sí, efectivamente, hay más música accesible que nunca antes en la historia del rock, pero ¿cuántos de todos esos grupos perduran en vuestros equipos? ¿Qué obras de hace un año o dos de bandas más o menos nuevas seguís pinchando con asiduidad? A veces la vorágine de “lo nuevo” se come algunos álbumes que no lo merecen.

Con estas reflexiones, he ido a mi discoteca particular y he elegido algunas cosas para recordarlas, música que por diferentes razones no aparecieron en su momento en este blog pero, sin duda, debieron. Algunos discos que sigo escuchando pasado el tiempo, perdurables. Hay cinco pero habrá más.

Dobe Esfera

Doble Esfera – Mi Universo (2012)

Un trabajazo de primer nivel, donde tienes que estar atento a la buena composición y a los arreglos de los temas. Eladio Ruipérez a la voz y la guitarra y Antonio Elzaurdia con sus mágicas guitarras componen once temas muy bien producidos, sin sobrecargas ni alardes, pero donde todo suena fenomenal. Canciones como Perdido en el tiempo, Dulce perdición, Mi universo o Doble o nada, por ejemplo, sirven de buen ejemplo. Al bajo Pedro “Loko” Martínez y a la batería Willy Medina, junto con la colaboración al piano de Gallego Rivas. Se grabó en unos días del mes de abril con la producción de la propia banda y la ayuda de Manuel Torroglosa. Heavy de hoy en día.

Gritando en silencio – Maldito (2011)

Gritando en silencio

Espero con ansiedad el nuevo trabajo de estos tipos. Marcos Molina es un cantante espectacular, tanto por sus interpretaciones precisas como por el feeling con que nos regala en sus discos. En Maldito la banda intentó dar un paso adelante respecto a su anterior Contratiempo y rebuscaron en sus manos, en sus corazones, en sus experiencias para componer algunos cortes con presente y futuro. Luz que entras, Nota de un suicida, Allí estaremos, Actitud o Miedo, junto con las imprescindibles ¿Dónde te has quedado? y Dos semanas y unos domingos. Junto a Marcos (voz pero también guitarra) dan caña Miguel Ángel Santos a las seis cuerdas, Aldo Jaenes a las cuatro y Jorge Correa a la batería. Les metió las teclas Álvaro Gandul, también productor de Maldito. Por cierto, el diseño, precioso. En directo, además, saben llevar los temas un poquito más allá y demuestran cuánto pueden crecer en el futuro.

MERCURY-REX-PORTADA

Mercury Rex – Instinto animal (2012)

Extraordinaria y curiosa experiencia musical ejecutada a pachas por Iñaky “Averno” Salas y Pedro J. Monge. Iñaky pone la voz y el genio compositivo y Pedro lo demás: produce, compone y mete guitarras, bajos y teclados. Colabora en la composición de un tema Juan Luis Serrano (Obús), canta un dueto con Leire Tejada (Niña Vudú) y toca la guitarra en otro corte Manuel Seoane (Burning Kingdom). Si no lo has oído nunca, heavy y hard rock de fiesta con unas piceladas de power metal en el bar de Rob Halford. Aunque se pasea por diferentes registos, destacaría Como una llama, Luna de hiel, Siempre libre y Ave fénix. Buenas guitarras, algunos solos bestiales. Con este decubrí a Monge y sus Vhäldemar.

Eldorado – Paranormal radio/Antigravity sound machine (2012) Paranormal300

Editado en castellano (Paranormal radio) y en inglés (Antigravity sound machine), esta doble obra de Eldorado no hizo más que reafirmar lo evidente: una de las mejores bandas de rock and roll de este país. Desde luego, el nivel de los cuatro músicos es de chapó, pero me encanta la voz de Jesús Trujillo y la guitarra de Andrés Duende. Junto a ellos César Sánchez al bajo y Javi Planelles a la batería (actualmente la batería la ocupa Christian Giardino). Resulta difícil elegir unos pocos temas y en qué idioma, pero Un adiós a Noviembre, Space mambo, Hey Saturno, Like a lost child, Lady of the mountain o Reactor te pueden volar la cabeza una detrás de otra. Estos tipos tienen sentimiento, técnica y ganas de comerse el mundo, sin fronteras, que lo mismo tocan en el garito de mi barrio que en escenarios al otro lado del charco. Por cierto, comienzan gira en breve.

69 revoluciones – Nº 4 (2012)

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Empezamos bien desde el título. Por que este es el tercer álbum de la banda. Y seguimos bien cuando lo escuchamos: estos tipos cantan en español pero suenan a una mezcla entre The Faces, Humble Pie y un cacho del Clapton roquero. Si con esto aún no te haces una idea, pinchamos Intactas las ganas, Malditos, La chica del jefe, Algo de rnr o Siete días. Lo grabaron en Asturias con Tino DiGeraldo y suena muy bien. Aunque debo advertiros: en directo suenan mejor, se dan diez vueltas a sí mismo, ganan la interpretación y la intensidad de los temas. Teo Fernández, aun con parecidos modos a otros vocalistas más conocidos, va labrando su estilo un poco ronco un poco melódico.  A las guitarras curran Santi y Gabi, Edu al bajo, Jota a la batería y Kike al piano (a todo lo que tenga teclas, menudo monstruo). Y un original diseño artístico.