¿Son tan malos los discos malos de nuestros artistas favoritos?

Hoy rebuscamos en la basura de Metallica y sus álbumes Load (1996) y Reload (1997)

Muchos die hard fans de Metallica abandonaron el barco cuando publicaron su álbum “negro” en 1991: habían abandonado el thrash, se habían vendido al mercado. La mayoría, sin embargo, aguantaron el tipo y disfrutaron de aquella colección de canciones que les encumbró como los reyes absolutos del lado oscuro de la música. Cuando pocos años después salió publicado Load, una gran mayoría de esos fans miraron con ojos de sorpresa el cambio de imagen y escucharon con sus orejas más sorprendidas aún el “nuevo” sonido. Lars se rascó la cabeza para decir “este álbum trata de lo que es Metallica, explorando diferentes cosas; el minuto que tú paras de explorar es cuando te sientas y te mueres”. Un año más tarde, editaron su gemelo, Reload, siguiendo la misma senda. Y muchos fans se dieron cuenta que ese cambio era definitivo.

Hoy en nuestra sección Rebuscando en la basura queremos poner en valor ambos discos, imaginados como uno solo. Kirk Hammet lo explicó claramente: “Los pensamos como un álbum doble, pero no queríamos pasar tanto tiempo en el estudio. Además, un álbum doble hubiera sido demasiado material para que la gente lo digiriera y parte de él hubiera caído en el olvido”. Hubo un primer trabajo en el estudio entre mayo de 1995 y febrero de 1996, de donde salió la totalidad de Load y una parte de Reload, que se finalizó con un segundo esfuerzo entre julio y octubre de 1997.

Ambos discos han recibido críticas muy dispares, muy poco halagadoras por parte de sus fans de los ochenta, algo más conservadoras por parte de su público de los noventa. Visto en perspectiva, sería bueno coger a los cuatro jinetes justo un par de días antes de entrar en el estudio por primera vez, echarse unas cervezas y explicarles “así no, chavales, no hace falta tanto country, tanta mezcla, tanta autocomplacencia, tanto rocanrol de autocaravana, un poco más de mala hostia, por favor”. La máquina del tiempo la tengo en el taller, así que nos vamos a conformar con hacer una selección de los mejores temas como si de aquellas sesiones hubieran decidido escoger once canciones y titular al álbum ReLOADed, baby!

Así pues, ¿qué rebuscamos en la basura para este ReLOADed, baby!?

Empezamos con dos canciones sobre las adicciones del propio Hetfield. Fuel, corte rudo, contundente, un sencillo y buen estribillo, para continuar con The house that Jack built, toque oscuro, emparentada con el “black album” y cierto aire Sabbath en el riff. Seguimos con Until it sleep, de base roquera, súplica de ayuda “and the pain still hates me/so hold me until it sleep” para empalmar con The memory remains, reflexión, curiosamente, sobre la fama y sus consecuencias; riff grueso y buen trabajo de Hammet. Better than you es una sencilla canción de estructura clásica con una estupenda parte instrumental.

La canción donde mejor adaptaron los sonidos Alice in Chains fue Where the wild things are, con un desarrollo largo y bien arreglada. Esa influencia nineties también resuena en Carpe diem, baby con un toque más oscuro, más personal, en una invitación a no resignarse “so take this world and shake it/come squeeze and suck the day/come carpe diem baby”. El largo discurrir de Bleeding me está lleno de buenos momentos, tanto en la interpretación vocal de Hetfield como en el guitarreo, con cambios bien resueltos. No puede faltar el rollo acústico de Mama said; en este álbum Hetfield quemó a muchos fantasmas (sus adicciones, su depresión, sus miedos) y en esta ocasión habla de su madre, fallecida cuando él era un adolescente  “I need your arms to welcome me/but, a cold stone’s all I see”. Cerramos con un poco de caña. Riff clásico de Metallica, que repitieron de diversos modos, Ain’t my bitch funciona muy bien, con rabia, una canción para patear algunos culos “now it’s time to kiss your ass goodbye”. Y una de las tapadas, con su riff a dos guitarras, Prince charming, aroma seventies, “when no one wants to see/see what you brought this world/just what you want to see”.

¿Suficiente basura por hoy? Metallica no han pasado a la Historia del Rock precisamente por estas obras, pero siempre hay algo que rescatar en cualquier disco suyo. Aquí te dejo un enlace a la playlist de ReLOADed, baby! en Spotify y en Deezer.