Algunos discos que sigo escuchando: hard rock 70s.

De vez en cuando rescatamos discos que, por una u otra razón, han quedado en el olvido del mass media roquero de manera inmerecida. A veces discos recientes, que insisten en seguir dando vueltas en los reproductores analógicos y digitales, a veces viejas glorias, a la altura de sus colegas más famosos.

En esta ocasión repasamos cinco discos de hard rock (y aledaños) distintos entre sí, tanto por sonoridad como por origen e influencias, pero con el común denominador de ser grandes obras injustamente olvidadas.

Como siempre, dale al play.

Moxy – Moxy – 1975

Tan solo por la inicial Fantasy este disco ya merece la pena: poder y melodía de la mano con unas guitarras perfectas. Moxy editaron un álbum de hard rock crudo con cuidados cambios y armonías. El debut de estos canadienses se grabó en apenas dos semanas con la producción de Mark Smith (Bachman-Turner Overdrive). Mientras estaban en el estudio, recibieron la visita de Tommy Bolin, que grababa su álbum Teaser justo al lado. El guitarrista colaboró con la banda, metiendo varios solos y algunas partes más de guitarra. El disco salió en Canadá ese verano y en Estados Unidos unos meses más tarde, cuando ya estaban en plena promoción de su segundo largo: el disco tuvo cierto éxito tardío en Texas y eso posibilitó que se editara en Estados Unidos; aún hoy suele escucharse en las radios “clásicas” de aquel estado. Por cierto, ese Moxy II (1975) también merece la pena. No dejes de pinchar Can’t you see I’m a star (con un rollo Grand Funk), Out of the darkness, Train, Sail on sail away (con ese inicio acústico) y Moon rider (casi parecen Black Sabbath). Buzz Sherman a la voz, Eric Johnson a la guitarra, Terry Juric al bajo y Bill Wade a la batería.

Buffalo – Volcanic rock – 1973

De estos australianos dicen que crearon el stoner rock. Ignoro si la magnitud de esto es cierto, pero escucho a Kyuss o los primeros Soundgarden sin ningún esfuerzo. Este disco suena como un bulldozer haciendo ballet: guitarras gruesas distorsionadas, batería poderosa con los platillos y el bombo a tope, un bajista que marca unas excelentes líneas haciendo puente entre batería y guitarra y un cantante agresivo que no se olvida de manejar con lujo las melodías. A veces se acercan al sonido más heavy de la época, otras se escurren a tonalidades más hard, e, incluso, cierto aire psicodélico por momentos (los nueve minutos de Freedom). Se grabó en directo en el estudio (retocando voces y algunas guitarras después). A destacar los seis cortes del disco, pero, sobre todo, el final con la dupla Pound of flesh/Shylock (inspirada en la obra El mercader de Venecia), donde claramente suenan los primeros Iron Maiden unos años antes de su debut, y la inicial Sunrise (come my way). Dave Tice canta, Jimmy Economou toca la batería, Peter Wells el bajo y John Baxter las guitarras. Ojo a la portada, que fue polémica: un individuo desnudo sosteniendo una piedra falo entre sus manos en el cráter de un volcán. Por cierto, Peter Wells formó Rose Tattoo al acabar la aventura de Buffalo.

Head East – Head East – 1978

Cuarto largo de estos roqueros de Illinois, contiene su single de mayor éxito: una cover del Since you been gone de Russ Ballard. A la voz John Schlitt (quien formara años después la banda de rock cristiano Petra), a la guitarra Mike Somerville, al bajo Dam Bimey, a la batería Steve Huston y al teclado Roger Boyd, alma y miembro eterno de esta banda. Hard rock melódico con aires AOR muy bien facturado, grandes estribillos con armonías vocales y un juego guitarra-teclado elegante y potente a la vez, apoyados en el ruidoso bajo de Bimey. A destacar: Open up the door (con Somerville y Boyd intercambiando solos), el riff de Man I wanna be, los coros de Nothing to lose, la intensidad de Pictures y sus guitarras dobladas y la final Elijah, con su toque épico y el mejor guitarreo del álbum.

Redbone – Wovoka – 1973

El concepto de la banda ya es sorprendente: nativos americanos haciendo hard rock. En este Wovoka participaron Lolly Vegas, guitarrista y cantante principal, su hermano Pat Vegas, bajista y cantante Bellamy, guitarra y piano, y Peter DePoe y Butch Rillera a las baterías. Tuvo mucho éxito a ambos lados del Atlántico. El single We were all wounded at wounded knee alcanzó el número uno de ventas en Holanda y Bélgica y vendió bien en Europa, pero fue censurado en Estados Unidos: no les venía bien una crítica sobre cómo trataban a los “nativos americanos”, total, por quejarse de ser masacrados por la caballería y encerrados en reservas. El siguiente single, Come and get your love, mantuvo el tipo alcanzando el top 5 en Estados Unidos; formó parte de la banda sonora de Guardianes de la Galaxia y Mensajero del futuro (The postman).El grupo, de manera continuada, dejó la agresividad de sus primeros años, los desarrollos más largos y complejos, por una cómoda comercialidad, con ritmos marcados, líneas melódicas algo melifluas, algún ramalazo nativo y buen apoyo instrumental. La inicial Wovoka o la final 23RD and man resultan las más fieles a su estilo primitivo, con toques funk.

The Groundhogs – Who will save the world? – 1972

Publicado en 1972 con un envoltorio en formato cómic, presenta a los miembros del grupo como una especie de superhéroes que luchan contra los males del mundo, no sé si te suenan: la polución, las locuras de políticos y fanáticos religiosos y la sobrepoblación. Cada músico se transforma en un alter ego poderoso y se encarga de un demonio a lo largo del cómic y de las letras del álbum. La portada la dibujó Neal Adams y la producción corrió a cargo de Tony McPhe, cantante guitarrista y principal compositor, con la ayuda de un tal Martin Birch. Peter Cruikshank al bajo y Ken Pultesnik a la batería completan el trío; juntos editaron otras dos barbaridades: Thank Christ for the bomb (1970) y Split (1971). Ocho pelotazos de crudo y salvaje blues rock con geniales guitarrazos en Body in mind y The grey maze, gran reflexión en Music is the food of thought, la rudeza de Bog roll blues y la mística mezcla de ritmo y acústicas en Death of the sun.

Stone the Crows – Teenage licks (1971)

Uno de esos grupos de blues rock que coquetearon con los sonidos más rudos del cambio de década, esta vez desde Escocia y con la impresionante voz de Maggie Bell como joya. La interesante y algo desesperada historia de esta mujer te la cuenta nuestra colega Marta en su blog. La banda, tras dos discos en apenas unos meses, con Maggie, el guitarrista Leslie Harvey y el batería Collen Allen, se encontraron en busca de dos suplentes para James Dewar, que se fugó con Robin Trower, y John McGinnis, quien se retiró a dar clases harto del vagabundeo musical. Reclutaron, así, a Steve Thompson para tocar el bajo y a Ronnie Leahy para el Hammond y el piano. No te pierdas el gran bajo y la enorme guitarra en Big Jim Salter, las voces y el piano de Faces, el blues lento de Don’t think twice (versión de Dylan), el hard rock de Keep on rollin´ y el rock de Mr Wizard al estilo de Rod Stewart, otro famoso escocés, o las fantásticas One five eight y I may be right I may be wrong.

Y, como de costumbre, por aquí os dejo una pequeña selección.

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