Lo mejor de Neal Schon: más allá de Journey

Famoso por sus «años dorados» en Journey al lado del cantante Steve Perry, los que transcurrieron, más o menos, entre 1978 y 1987, donde vendieron algo así como 50 millones de discos (¡vaya!), Neal Schon, guitarrista, cantante, compositor, arreglista, productor, tiene una colección enorme de discos. Si hacemos caso a su página web, hablamos de ochenta en total. Nos hemos planteado, por qué no, hacer un viaje por esta colección rescatando los que, a nuestro entender, son los más interesantes. Desde aquellos inicios a principios de los setenta han pasado (casi) cincuenta años…

La aventura profesional de Neal comenzó al lado de Carlos Santana en 1971, a la edad de diecisiete años. Un tipo que marcó claramente el devenir artístico de nuestro protagonista. Con él grabó Santana III (que llegó al número 1) y al año siguiente Caravanserai. Poco después dejó la banda para formar Journey, tras un paso por el rock latino de Azteca. Nunca abandonó la influencia de esta experiencia primeriza. El mismo Santana le reclamó en 2016, junto a otros compañeros de época, para el álbum Santana IV. Esa mezcolanza de rock, jazz y ritmos latinos aparece y desaparece en la propia carrera en solitario de Schon, como en su Electric world (1997).

En esta aventura iniciática se forjó una larga relación con el cantante y teclista Gregg Rolie. Juntos formaron la primera encarnación de Journey, intercambiando composición y protagonismo vocal hasta que «descubrieron» a Steve Perry en 1978 y comenzó su historia de éxito comercial. Gregg dejó la banda en 1981, pero colaborarían juntos en los proyectos en solitario del teclista (Gregg Rolie, 1985) y del propio Neal. Como curiosidad, junto con los miembros de los primeros discos de Santana (Mike Carabello, Michael Shrieve) formaron, allá por 1997, el grupo Abraxas Pool; compusieron y grabaron un álbum homónimo.

Otro buen amigo en sus aventuras se llamó Jonathan Cain, quien sustituyó en los teclados a Rolie en Journey. Estos dos personajes se volvieron inseparables desde entonces. Cuando la banda madre se desbandó a finales de los ochenta formaron Bad English. Dos discos, Bad english (1989) y Backlash (1991), duró la aventura, con una onda AOR/hard rock melódico fantástica. Cain colaboró con la carrera en solitario de Neil numerosas veces, como en Beyond the thunder (1995), donde compone, produce y toca, o Piranha blues (1999), y juntos metieron mano a algunas placas buenas, como el Freight train heart (1987) de Jimmy Barnes.

El tercer amigo que encontramos en esta historia se llama Sammy Hagar. Tras una primera colaboración en el álbum Danger zone (1980) del rubio cantante se juntaron con el bajista Kenny Aaronson (Rick Derringer, Blue Oyser Cult) y el batería Michael Shrieve (otra vez por aquí) para componer y grabar un álbum que acabó llamándose Through the fire (1984); el grupo se denominó HSAS (Hagar Schon Aaronson Shrieve). No dio para más. En diversas ocasiones estuvieron tentados de comenzar una aventura musical juntos, que casi cuaja en el 2004 cuando formaron Planet US; grabaron varias canciones con Deen Castronovo a la batería y Michael Anthony al bajo. Sin embargo la reunión de Van Halen aquel mismo año llevó al cajón de los imposibles aquella aventura. No fue hasta 2008 cuando por fin volvieron a juntarse en otro disco en solitario de Sammy, titulado Cosmic universal fashion: recuperaron dos canciones de aquel proyecto, Pshyco vertigo y Peephole.

Otro amiguete con el que pasó buenos ratos fue Paul Rodgers. En 1993 grabó las guitarras en dos cortes de Muddy Waters Blues (homenaje de Rodgers al famoso músico) y produjo y tocó en The Hendrix set (homenaje, obviamente, al famoso guitarrista). Su relación volvió a retomarse en el álbum Now (1997). Y si seguimos recordando cantantes con los que colaboró de un modo u otro, aumentamos la lista con Joe Cocker (Cocker, 1986), Eric Martin (Eric Martin, 1985; Mr Rock vocalist, 2012) o Michael Bolton: compuso y prestó su guitarra en The hunger (1987).

Pero no solo de amigos se nutre la aventura musical de Neal. A principios de los noventa endureció su propuesta sonora (un poco) al formar Hardline con sus «cuñados», los hermanos Gioeli: Johnny (cantante) y Joey (guitarrista). Reclutó a Deen Castronovo (compañero en Bad English que acabaría tocando la batería en Journey) y a Todd Jensen (bajista de David Lee Roth y Ozzy Osbourne, entre otros). Al artefacto lo llamaron Double eclipse (1991) y se convirtió en una referencia en el hard rock melódico. En su apuesta por formar un grupo consistente (lo intentó con Bad English o con Hardline) montó Soul SirkUS; rebotado del fiasco de Planet Us conoció a Jeff Scot Soto en un clinic y se le encendió la bombilla. Con Soto a la voz (vaya colección de cantantes buenos) y su inseparable Castronovo a la batería hicieron World play (2004).

Y si todo este arte no fuera suficiente, podríamos añadir alguno más de sus nueve discos en solitario; sus dos álbumes con Jan Hammer (Untold pasion, 1981; Here to stay, 1982); el excelente All one people (1997) de Just if I junto al cantante de Loverboy, Mike Reno; o una de sus treinta y cinco colaboraciones (según su página web). No ha dejado de buscar dinero, fama y arte melódico, ya sea con amigos, con discos instrumentales, bajándose al jazz o al latin rock, regalando solos preciosistas o como músico de estudio.

Larga vida a Neal Schon.

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