Música Moderna: noviembre 2018

En las recomendaciones de este Música Moderna encontraréis  varias sorpresas. Y es que venimos muy blanditos, repartiendo orejas y aplausos por el country, el rock americano e incluso el bluegrass. No falta el hard rock y el heavy de costumbre, por supuesto.

Seguro que alguno te falta por escuchar, así que dale al play y disfruta.

 Baja California – Horizontes

Lo de estos tipos es para tener muy en cuenta. Ya destacamos su álbum anterior La cara B del rock hace tiempo y volvemos encantados a recomendar la escucha de este Horizontes. Mejor producción y sonido más duro, acercándose mucho al rollo Uzzhüaia (Trozos de cristal, Polvos mágicos ) y remedando a los últimos Sangre Azul (el estribillo de Buscando más, la caña de Blanco y negro, las armonías de Años atrás, de mis favoritas ). Además, y esto es lo mejor, comienzan a tener su impronta propia, su estilo; como muestra Blanca (fantástica entrada y gran construcción), Horizonte o la deliciosa Al otro lado. En Reina de Hielo tienen un aroma The Who fantástico. Gran trabajo.

 Band of rascals – Tempest 

Siete estupendas canciones conforman esta entrega de los canadienses Tempest. Sonido y guitarreo deudor de Jimmy Page con algún ramalazo a Alvin Lee, como en Seas coming down (quizá la mejor). Se acercan al blues rock más descarado en Altitude y meten un rollo folk en la emotiva Fell into the love of you, de tesitura acústica. Excelentes cuando corren en Control o Holler, para mover culos y cabezas a la par (con recuerdos a los hermanos Robinson).

 The devil makes three – Chains are broken

¿Un grupo de bluegrass entre los preferidos por aquí? Pues sí, un excelente disco de bluegrass, country, folk y rock (a migajas) con energía, buen rollo, estupendas armonías y melodías vocales a cargo de Pete Bernhard, y canciones excelentes. Me enganchan Bad idea, la tranquila All is quiet, el oscuro ritmo de Can’t stop o la desértica Need to lose. Junto a Pete, que también toca la guitarra, la bajista Lucia Turino, el guitarrista Cooper McBean y el batería Stefan Amidon. Letras personales en ocasiones, como en Deep down («deep in my heart/I’m a terrible man») o Native son («I ain’t nowher/I’m right where I belong»). Un disco que entra a la primera y se queda a vivir contigo.

Wurdalak – 6  

Lo primero que me enganchó de su anterior Como si no hubiera un mañana fue la voz de María José Romero y, de seguido, el trabajo de guitarras. Y al entrar en las siete canciones (más intro) de esta nueva entrega es lo primero que busco. Y ahí están, enormes en canciones como Tenemos elección, El rock volverá o la rápida Resistir, la más power del conjunto. Rubén Muñoz a la batería hace un gran trabajo también. Pasean por el Universo Lord/Blackmore en Listos para el R’n’R y más cercanos al heavy melódico en El quinto elemento. Si pasan por tu ciudad no te los pierdas.

 Will Courtney – Crazy love

Cómo resistirse a esta colección de canciones, un compendio de rock americano que lo mismo navega entre las garras de Neil Young y sus Crazy Horses en el pelotazo guitarrero de Too high now y en la cover Look all the things, se acerca a la sensibilidad de Tom Petty en Coming on strong,  el rollo country de Drunk on your songs again o el rock tabernario de Crazy love, de excelente factura, por cierto. Gozadas con slide a tope como Loaded y momentos para el piano (Take you away) y las acústicas  (When will I find my love). Incluso cuando se pone más pop (Finally) consigue enganchar. De lo mejorcito que he escuchado.

Bourbon – Fuente vieja 

Pues se han hecho mayores. En el buen sentido. Los gaditanos entregan una obra madura (qué palabreja), complicada en composición y arreglos, que profundiza y agranda su sonido, en especial esas guitarras limpias en canciones que lo mismo se hunden en la psicodelia al estilo Pink Floyd (Si veis la luz, corred), como en el rock setentero (El sendero, gran riff, una melodía muy Leño), como que se marcan un desarrollo más prog (Destierro) o incluso con dejes de rock andaluz (A punto de arder, La triste realidad). Un acierto el uso de los teclados. Recuerdos a Asfalto y a Topo me vienen en la propia Fuente vieja o en la balada Hacia el sol.

 Michael Romeo – War of the worlds pt1

Conocido por su trayectoria a las cuerdas de Symphony X, a Michael Romeo se le ocurrió la idea de actualizar la historia de «La guerra de los mundos» en un ejercicio enorme de ego guitarrero y compositivo, con un ojo puesto en los modos en que se articula una banda sonora para una película. Ocho canciones, más una intro y un interludio, donde con acierto mezcla momentos de tensión, velocidad, partes más oscuras y capas de guitarras y riffs. Black, Djinn, Fucking robots y Fear the unknown son quizá las más destacables. La voz del desconocido Rick Castellano cuadra a la perfección.

Anuncio publicitario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s