Música moderna: octubre 2017

Una vez más traemos por aquí unos cuantos discos editados estos últimos meses que han caído por nuestras orejas estas semanas y las han hecho felices. Algunos de estos llevan varias vueltas pa’trás y pa’lante. Mucha influencia viejuna, rock de carretera mezclado con prog íntimo y un toque de estibillos para todos los públicos. Vamos, como de costumbre, variadito.

Dale al play y disfruta…

BCCIV

 Black Country Communion – BCCIV

Es impresionante lo de estos tipos. Un disco puro Led Free Purple. Sin más. Un trabajo vocal alucinante (eterno Glenn Hughes), unas guitarras de diez (el gran Joe Bonamassa), un teclista que cobra por fin protagonismo (Derek Sherinian) y un batería al mismo nivel (Jason Bonham). Todo el álbum roza a gran altura, pero mis favoritas son The last song for my resting place (la única compuesta y cantada por Bonamassa), el riff de Sway o el de Awake, The crow y su intenso nervio roquero, los ocho minutos de Wanderlust (qué teclado, qué solo de guitarra) o la final When the morning comes, otros siete minutos largos de pasión, arte y música atemporal. Y lo grabaron en una semana. Imperdible trabajo.

Schizophrenic Spacers – It better be good Squizophrenic Sapacers

Sergio Martos es una especie de roquero renacentista: biógrafo (aquí comentamos su trabajo sobre Alice Cooper), articulista, músico. Su último álbum con Schizophrenic Spacers es una gozada, un viaje transiberiano a lo mejor del rock con mayúsculas, lleno de influencias mágicas. It better be good lo componen veintidós canciones, casi nada, con poco margen a la desidida o el relleno. Seguro que cada uno tiene sus favoritas, y yo me quedo con el aire funky (me recuerda a Tom Jones) de Physiotherapist, la bestial Montpellier con su coro final, Anyhow con esas armonías vocales, la final Space ballons (viva Bowie), Night’s squirrel o From here en un rollo más ¿comercial?, la emotiva The long goodby o el rollo blues de Ode to a fat man. Un pelotazo de lo que ellos llaman Gordorock.

Coldspell Coldspell – A new world arise

Voy a tener que mirarme esto que me pasa últimamente con las bandas nórdicas, que me engancho a algún disco cada mes. Pero lo cierto es que Coldspell han presentado un álbum de AOR/Rock melódico, de claras influencias yanquis, muy completo: buenas composiciones, solos clásicos y melódicos (mucho arpegiado), estribillos bombásticos y unos arreglos muy acertados. Niclas Svedenport a la voz y Michael Larsson a la guitarra se llevan el premio gordo. Estupendas Call of the wild, Love me like you do, This is me (quizá la mejor guitarra), la efervescente Forevermore o Losing my mind. Bonita portada además. Un «no perdérselo» si te va el género.

The Insomnia Night – The Hallway vol. 1 OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Supongo que exagero al recordar a David Gilmour en la guitarra de la inicial A day in the world, y a David Bowie en la siguiente Bad news o a Rush en In the blood, pero The Insomnia Night han facturado un elaborado repertorio que cabalga por esas tesituras. Manuel García de la Mata encabeza este proyecto con la ayuda de diversos músicos, como el batería Antonio Iglesias o los guitarristas Yamil Zaidan y Eduardo Cuezva. En solo siete cortes ha creado una emotiva experiencia sonora donde recrearse en melodías, arreglos y diferentes tesituras cercanas al prog de Pink Floyd o Genesis lleno de toques poprock. Un rara avis en nuestro panorama musical.

51-300x400 51 grados – Destino

Una apuesta por el hard rock moderno con aromas metaleros y una producción excelente. No puedo evitar acordarme de Eldorado, en muchas guitarras, y de Uzzhuaia, quizá por el trabajo vocal de Carlos González, cercano en ocasiones al de Pau Monteagudo. Se caen del lado más clásico en Estigma o Destino, alumbran con metal fogoso en Invencible, Redentor o Soga y equilibran a la perfección en DesconexiónDéjame. Buenas guitarras y algunas letras acertadas destacan en un conjunto muy bien equilibrado que te lleva de la mano hasta el final del álbum, donde Nueve mundos y Faro ponen la guinda. No te fíes de la portada, lo bueno está en el interior.

Jared James Nichols – Black Magic blackmagic-300x300

El segundo trabajo de Jared James Nichols rebosa blues, rock y mucho ruido del bueno.  Este tipo reinterpreta la música, la recrea en su molde propio y nos lanza a una vorágine de riffs, solos e historias de amor y carretera. Canciones como Last chance o The gun son auténticos hits de guitarras y estribillos pegajosos. Escucha Honey forgive me o Keep your light on mama. Este tipo adora los ochenta. Su ambición juvenil puede darnos grandes sorpresas en el futuro, pero por ahora hay que pinchar entero este Black magic y gozar.

 

 

Anuncio publicitario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s